martes, 31 de marzo de 2026

San Hugo, obispo de Grenoble. (1053-1152). Festividad del 1 de abril

   Nació en Castel, a las orillas del Isar, diócesis de Valencia en el Delfinado, por el año 1053, en el seno de una familia distinguida pero de singular piedad. Su padre Odilon era un caballero distinguido de gran virtud.

Acabado los estudios Hugo volvió a Valencia donde fue provisto de un canonicato. Su vida ejemplar y retirada le granjeó tanta reputación, que Hugo, entonces obispo de León, legado del Papa Gregorio V, y después arzobispo de León.
San Hugo de Grenoble

Modelo de obispo, uno de los más santos que registra la historia. Se le puso al frente de la diócesis de Grenoble a los 27 años y la rigió durante más de medio siglo, siempre suspirando porque le librasen de aquel honor del que sentía indigno e incapaz.

Dice su historia que la condesa Matilde costeó todos los gastos necesarios para la augusta ceremonia de la consagración, regalándole un báculo, con otros varios ornamentos del pontificado, y con los Comentarios de san Agustín sobre los Salmos.

Cuando regresó de Roma, y fue a tomar posesión de su iglesia, quedó penetrado de dolor al ver el lastimoso estado en que halló toda su diócesis. No solo reinaba la usura, la simonía y toda especie de disolución, sino que la abominación de la desolación se habían apoderado del lugar.

Pasaba los días y las noches en fervorosa oración, llorando los desórdenes de su pueblo; y no perdonaba ayuno, vigilias, exhortaciones, instrucciones y visitas para que el Señor abriese los ojos a aquel ciego rebaño. Ganó los corazones de todos con su paciencia, con su apacibilidad y sus ejemplos, y en poco tiempo cambió de semblante todo el obispado de Grenoble.

Pero fue tanto lo que le afectó todo esa depravación que apenas había sido obispo dos años, cuando tomó la resolución de dejarlo. Partió secretamente a la abadía de la Casa de Dios, diócesis de Clermont, en la provincia de Aubernia; visitó la cogulla de san Benito y en breve tiempo fue modelo cabal de la vida monacal. Pero informado el Papa Gregorio VIII de lo que pasaba, le envió precepto formal y preciso para que cuanto antes se restituyese a su iglesia, viéndose obligado a obedecer.

Casi a los tres años, después de ser restituido a su obispado llegó a su diócesis el famoso san Bruno con sus seis compañeros para iniciar con ellos la Gran Cartuja, en 1084, renovándose sus ansias de vida contemplativa, y muchas veces se iba a vivir por un tiempo con los cartujos como el más humilde de ellos.

Pocos días antes había tenido Hugo un misterioso sueño, en el cual se le representaba siete estrellas, que desprendidas del cielo, iban como a esconderse en un desierto espantoso de su misma diócesis, llamado la Cartuja. Acordándose del sueño recibió a Bruno y a sus compañeros con amor y con respeto. Les edificó a su costa la capilla y las celdas, declarándose desde entonces su protector y su padre, poco tiempo después pasó a ser el menor de sus compañeros.

Mostró singular tesón en el concilio que se celebró en Viene del Delfinado el año 1112, contra los excesos del emperador Enrique IV que había tratado indignamente al Papa Pascasio II, y contra la ambición del antipapa Pedro de León, llamado Anacleto, en defensa del legítimo pontífice Inocencio II. Fue Hugo uno de los obispos que se juntaron en Puy de Velay para excomulgar a Pedro de León y el que más contribuyo a extinguir el cisma en el reino de Francia, sacrificando a la verdad y a la justicia sus propios intereses, y la amistad que siempre le había mostrado el antipapa Anacleto.

Murió en Grenoble a los ochenta años y algunos meses de su edad, el día 1 de abril de 1132. Al ser difundida la noticia de su muerte concurrió innumerable gentío de todas partes y lugares a lograr el consuelo de reverenciar y besar su santo cuerpo. Fue imposible enterrarlo en cinco días por la concurrencia de gente, conservándose durante ese tiempo el cadáver entero y tan fresco y flexible como si estuviera vivo. Fue canonizado en 1134 por el Papa Inocencio II. Su sepulcro se hizo cada día más glorioso por la visible protección que experimentaron los fieles, implorando su poderosa intercesión.

Publicado en Cuenca, 1 de abril de 2020. Actualizado el 1 de abril de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

lunes, 30 de marzo de 2026

Martes Santo. Procesión del Perdón.

    En esta procesión participan y desfilan las siguientes hermandades: la Venerable Hermandad de san Juan Bautista, Sata María Magdalena, perteneciente a la Venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Luz. Real e Ilustre Esclavitud de Jesús de Medinaceli. Venerable Hermandad del Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo y Venerable Hermandad de María Santísima de la Esperanza.

Cuenca, 7 de abril de 2020. Y 31 de marzo de 2026.
José María Rodríguez González.

Santa Balbina, virgen y mártir (siglo II). Festividad del 31 de marzo

  Santa Balbina, nació en la ciudad de Roma, hija de Quirino que se convirtió y murió martirizado. Balbina enfermo a temprana edad y su curación le llevó a la conversión.

De esta santa con la que concluye el mes de marzo se tiene pocas referencias seguras, pero su nombre va unido a los itinerarios piadosos de Roma, tanto por la necrópolis que hay cerca de la Vía Apia, como por la antiquísima iglesia homónima del Aventino, frente a las termas de Caracalla, que posiblemente datar del siglo IV.
Santa Balbina.

Su conversión es relatada así: “Enfermó Balbina en lo más florido de sus años, de tal gravedad que habiendo probado todo tipo de medicinas y remedios humanos, nada consiguió curarla y habiendo agotado todos los recursos que disponían sus padres, buscaron otros remedios. Habiéndose enterado de los muchos milagros que Dios obraba por medio del santo pontífice Alejandro, preso por su fe en Jesucristo, no repararon en buscar su ayuda. Fue Quirino a la cárcel y postrándose a sus pies, bañado en lágrimas le rogó se dignase curar a Balbina, en grave peligro de muerte. Condolido el Santo Pontífice de aquella doncella, mandó al padre la trajera a su presencia, y consiguió la salud que deseaba con sólo imponerle la bolsa de las reliquias que llevaba al cuello. Admirado Quirino de tan repentino prodigio, no dudaron por lo visto del verdadero Dios era el que adoraba Alejandro, se convirtió con toda su familia. Después instruyó Alejandro a Balbina para que supiese cómo conservar la virginidad perpetua como era su deseo".

Dice la tradición que santa Balbina besaba con mucho amor la argolla que había encadenado al Prelado y que había sido –aceptando simbólicamente el yugo suave de Jesucristo- el medio de curar y de descubrir su fe.

Aureliano, uno de los más fieros perseguidores de los cristianos, martirizo y dio muerte en la cárcel a san Kermes prefecto de la ciudad por mantenerse constante en su fe y negarse a prestar sacrílegas adoraciones a los ídolos y llegando a sus oídos que su hermana Teodora y Balbina dieron sepultura a estos cristianos las mandó prender.

Después de muchos intentos y tormentos y viendo que no se desdecían de sus creencias en Cristo pronunció la siguiente sentencia: "Muera Balbina habladora, no sea que se charlatanismo seduzca al pueblo". Mandándola ejecutar el día 31 de marzo del año 120. Su cuerpo fue sepultado en el cementerio de Prestato, en la Vía Apia, llamado después se Santa Balbina. El Papa San Marcelo mandó construir una iglesia en ese lugar en su honor.

Publicado en Cuenca, 31 de marzo de 2020. Actualizado el 31 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

domingo, 29 de marzo de 2026

Marta y María. Lunes Santo.


   Simplemente eso Marta y María dos mujeres que las distingue los Evangelios como ejemplo de servicio y entrega. Veamos que se cuece entre ellas.

A tres kilómetros de Jerusalén está Betania, hoy sórdido aldea sin atractivo, rodeada de almendros, algarrobos, olivos e higueras, por cierto la higuera de mi patio empieza a despertar del letargo invernal, dejemos eso como un simple chascarrillo, para salir de la monotonía de esta cuarentena.

Allí, en Betania, tiene su casa una familia muy amiga del Redentor, constituida por tres hermanos: Marta, María y Lázaro.
Marta y María con Jesús

De ama de casa actúa Marta, que sin duda alguna, es la hermana mayor. Ella recibe a Jesús, le hace los honores, prepara el homenaje y se afana por obsequiarla cuanto puede.

En una de las ocasiones en que el divino Maestro visitó este hogar, con motivo de su vuelta a Jerusalén para asistir por última vez a la fiesta de los Tabernáculos, Marta, como de costumbre, trató de obsequiar a su huésped, y llena de buen deseo se entregó de lleno a la preparación de las habitaciones y de la comida. Su hermana María, de corazón ardiente y espíritu menos práctico, en vez de ayudarla, se sentó a los pies del santo huésped, y en agradable conversación con él, se estuvo embelesada escuchando su doctrina maravillosa.

La conducta de su hermana indignó a Marta. Iba a llegar la hora de la comida, y no iban a estar las cosas en su punto, porque María la dejaba sola.

En el ambiente de confianza en que se desenvolvía su amistad con Jesús, no tuvo inconveniente en manifestar sus sentimientos.

-”Maestro- le dijo, acercándose a la sala donde se hallaba-, ¿por qué no te preocupas de que María me deja sola en el trabajo? Dile que me ayude”.

Es de suponer la impresión que esta querella produciría en María, que, abstraída de cuanto le rodeaba, vivía pendiente de los labios del Maestro en el mejor de los mundos.

Como niño sorprendido en una travesía inocente, debió mirar a Jesús esperando que, imperativo, le mandase: Levántate y ayúdale. Cuál no sería su sorpresa al ver que el Maestro reprendía a su hermana con cariño pero con energía: -“Marta, Marta, andas demasiado solícita y te embarullas con muchas cosas; sin embargo, una sola es necesaria; María ha elegido la mejor parte, que jamás le será arrebatada” (Lc. 10, 38-42).

Ante esto nos pone en guarda de lo que tenemos que eliminar como es la confusión y el desorden en nuestra mente. No dejemos que nuestra educación, nuestro entorno, la sociedad u otras cosas nos ensordezcan con sus gritos sobre qué podemos o debemos hacer y qué no. ¡Escuchemos la vos de Dios en estos días de Semana Santa y hagamos lo que Él nos llama a hacer!

Feliz lunes santo.

Cuenca, 6 de abril de 2020 y el 30 de marzo de 2026.

©José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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-El Evangelio de la madre. E. Enciso. Madrid. 1943

-Historia de Cristo. Versión española. Mñor. Agustín Piaggio. Editorial Lux. Santiago de Chile.1923.

-Festividades del año Litúrgico. Editorial Luis Vives. Zaragoza. Lino, Obispo de Huesca.1945.


San Juan Clímaco (575-649). Festividad del día 30 de marzo.

   Juan de la Escalera, según su nombre, monje del monasterio del monte Sinaí, de cuya vida poco se sabe, excepto que fue abad y que gozó de una fama inmensa como director de almas en la primera mitad del siglo XVII. Casi nada más, su recuerdo no está vinculado en una biografía, sino en un libro, la Escala santa, que ha tenido tanta influencia entre los monjes de Oriente y Occidente.
San Juan Clímaco.
   Y muy merecida, porque es un libro excepcional que une la elevación a la sencillez, el rigor a la serenidad, los impulsos más espirituales a la agudeza psicológica y al sentido común. En treinta escalones hace recorrer todo el camino que lleva desde el hombre a Dios, empezando por la renuncia a sí mismo y concluyendo en el amoroso Absoluto.

Ascensión en la que cada peldaño es un desprendimiento desde el simple ruido (oponer el silencio de los labios al tumulto del corazón) y las pasiones exteriores hasta la última fortaleza del castillado orgullo; “Los hombres pueden sanar a los voluptuosos, los ángeles a los malvados, pero a los soberbios solamente Dios”.

La iconografía bizantina en el monte Athos y en otros lugares ha difundido la imagen de la mística escalera por la que trepa las almas, tironeadas, empujadas por demonios que recurren a todas sus fuerzas para conseguir que se precipiten en las abiertas fauces de un dragón que se  enrosca en el abismo y que las va engullendo.
Representación del contenido del libro "La Escala Santa".

Así, entre un revuelo de ángeles luminosos y en una atmósfera de intenso colorido sobrecogedor –negruras salpicadas de estrellas, oros del espíritu, blancos radiantes-, el alma ligerísima y trémula, después de subir por la vertiginosa escala fosforescente, llega a las alturas invisibles y cae como una pluma en el regazo de Dios, empujada por el último soplo de la Gracia.

Cuando murió el maestro Juan, en la celda no había sino una gran cruz de madera, una mesa y un banco que servía de silla y de mesa, Su única riqueza eran los libros de la Sagrada Escritura y las obras de los Padres de la Iglesia, entre ellos la Regula Pastorales de san Gregorio Magno, traducida al griego por un patriarca de Antioquía el año 600.

Fue publicado en Cuenca, 30 de marzo de 2020. Actualizado en 30 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

sábado, 28 de marzo de 2026

San Jonás y Baraquisio (327). Festividad del 29 de marzo

    Consultando en el santoral nos encontramos que el día 29 de marzo celebramos el martirio de dos hermanos llamados Jonás y Baraquisio, procedentes de una aldea llamada Jassa, y que son las víctimas más famosas de la persecución que realizó contra los cristianos el rey persa Sapor II en su intento por restablecer el mazdeísmo y desarraigar el Evangelio.
Jonas y Baraquisio. 

Nueve cristianos, cuyos nombres ha conservado la tradición, fueron condenados a muerte, y Jonás y Baraquisio salieron de su aldea para visitarles en las mazmorras y transmitirles el aliento de sus palabras de fe, con lo cual se vieron también comprometidos y se les encarcelaron, exigiéndoles a su vez que adoraran al soberano y rindiesen culto a los elementos de la naturaleza.

Ante su tenaz negativa, fueron azotados con varas de granado y se les separó utilizando un truco que todavía hoy es práctica habitual entre los sayones (decir a cada uno de ellos que el otro había apostatado, con el fin de debilitar su convencimiento), pero todo fue inútil,

Siguieron largas controversias con los jueces y por fin los dos murieron del modo más cruel: Jonás aplastado en una prensa para la uva mientras a Baraquisio le vertían plomo derretido ardiendo por la garganta. Un devoto varón llamado Abdisotas rescato los santos cuerpos por quinientos mil daries, la moneda del país, y tres vestidos de seda, y les dio honrosa sepultura.

Mientras en Occidente Constantino protegía a los cristianos, en Oriente la persecución hacía mártires, unos tenían que resistir el halago y otros la tortura, en Roma la absorción y en Persia el exterminio, en Europa las tentaciones de la influencia y del poder, en Asia las de las apostasía, doble experiencia complementaria que los católicos del siglo XX conocieron también.

Oración: Concédenos, Señor, que así como reconocemos tu fortaleza soberana en la confesión de tus gloriosos mártires Jonás y Baraquisio, así experimentemos su poderosa intercesión ante el acatamiento de tu divina Majestad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Publicado en Cuenca, 29 de marzo de 2020. Actualizado el 29 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Domingo de Ramos. Simbolismo y recuerdo

La bendición de ramos es en recuerdo del triunfo de Jesús en Jerusalén.

    En este día acude a recibir el ramo bendecido, adorna luego con él tu balcón o ventana y en la Misa exhibirlo bien alto y agítalo en honor a Jesucristo que tan poética y bellamente inició el supremo dolor que nos redime del pecado.

    La bendición de ramos es en recuerdo del triunfo de Jesús en Jerusalén. El altar mayor de la iglesia se adornaba con follaje y flores; del lado de la Epístola sobre una credencia cubierta con un mantel blanco, se colocaba un número suficiente de palmas y ramos, para el clero, ministros y autoridades civiles. En los países del norte en que la palma y el olivo no se cultivan se empleaba el boj, laurel y toda clase de arbustos de hoja perenne.

    Ya en el siglo IV, San Cirilo, obispo de Jerusalén, asegura que la palmera cuyas hojas sirvieron para honrar al Salvador, existía aún en el valle de Cedrón. Motivo natural –concluye Dom Gueranger- para tener ocasión de instituir una conmemoración anual de este gran acontecimiento, en el lugar mismo en que sucedió.

    Más tarde vemos establecida la costumbre, no sólo en los monasterios de Oriente, sino en los desiertos de Egipto y de Siria, poblados por numerosos ermitaños. Retirados en sus grutas solitarias durante la cuaresma para entregarse a la penitencia, tenían costumbre de volver para el Domingo de Ramos al monasterio común y hacer juntos una solemne procesión. Luego volvían a su desierto del que no salían sino para la fiesta de Pascua, tras una semana de oración y austeras penitencias.

     En Occidente se introdujo muy pronto la solemnidad de los Ramos. El rito principal siempre tuvo por objeto primordial, representar lo más fielmente posible la procesión de los hebreos escoltando a Jesús con el canto del Hosanna.
    La Edad Media sobresalió en la representación de este drama sagrado. La procesión salía de un calvario erigido para la circunstancia de las ciudades o aldeas. Al pie de este calvario, había una mesa, o altar de piedra, sobre el cual se depositaban los ramos para bendecirlos.

    La fe de nuestros padres daba a este lugar el nombre de Betfage. Allí el diácono recordaba primeramente con la lectura del Evangelio los pasajes a los cuales se refería la ceremonia presente; el sacerdote, bendecía a continuación los ramos, los distribuía y la multitud se ponía en marcha para la iglesia, como si acompañara a Jesús al Templo de Jerusalén cantando todos el Hosanna. La cruz, a la cabeza del cortejo, representaba para ellos al Salvador, y aunque tuviera lugar en tiempo de Pasión, era llevada descubierta, ofreciendo a todos los ojos la imagen del Crucificado.

    En algunos lugares todavía se hacía de un modo más sensible el significado de esta marcha triunfal. El libro de los Santos Evangelios, rodeado de profundas muestras de respeto, recordaba, en esta procesión, la persona del Hombre de Dios. Los diáconos lo tomaban del altar después de la bendición de palmas, lo depositaban sobre rico almohadón y lo llevaban en andas como si se tratara de una reliquia. Numerosos cirios ardían en su derredor y entre nubes de oloroso incienso, precedido del clero y seguido del pueblo con ramos, banderas y oriflamas y de cuanto podía dar realce y brillo, era llevado en procesión.

    El final de la procesión estaba caracterizado por un rito más profundo y simbólico. La puerta de la iglesia se hallaba cerrada a la llegada del cortejo. La cruz se detenía en el umbral. Al instante se oían voces infantiles como de ángeles, que entonaban el himno de Cristo Rey, el “Gloria Laus” en el interior del santuario. El diácono o en su ausencia el celebrante, golpeaba con el astil de la cruz la puerta; ésta se abría y dejaba paso al cortejo.

    ¿Cómo se explica esta escena? Hay que acudir al sentido de las Sagradas Escrituras para ver en esta acción la entrada de Jesús en la Jerusalén terrenal, simboliza nuestra entrada tras Él en la patria celestial. La descripción del significado se podría hacer diciendo que la iglesia cerrada simboliza el santuario del cielo: allí residen los ángeles. Por boca de los niños cantores brotan sinceros saludos. A estos ecos del cielo, la Iglesia militante de la tierra, figurada por el gentío estacionado en las proximidades de la iglesia une sus cánticos de alabanza y de ardientes deseos esperando el momento en que será admitida en los atrios sagrados. ¿Quién le abrirá? Será la Cruz. La puerta del cielo no se abre para nosotros más que por la virtud de la pasión y muerte de nuestro salvador crucificado.

    Al permitir a los fieles la entrada en el santuario, sus voces se confunden con las de los ángeles en un mismo cántico al Dios de los espíritus celestiales y de los elegidos.

    El himno cantado en esa forma por los dos coros, fue compuesto, según la tradición, por Teodolfo, obispo de Orleáns, en el siglo IX cautivo por conspirar en Angers, por orden de Ludovico Pío. Al pasar la procesión de los Ramos, a la que asistía el emperador, por debajo de las ventanas de la prisión, el cautivo Teodolfo, cantó con armoniosa voz el “Gloria Laus” que había compuesto en los ocios de su soledad cautiva. El emperador halló el himno hermoso y piadoso que premió a Teodolfo poniéndolo en libertad. Desde aquella época es tradición cantar el himno de Cristo Redentor en la procesión de Ramos.

Publicado en Cuenca, 9 de abril de 2017. Actualizado el 29 de marzo de 2026.


Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

Domingo de Ramos. Una Semana Santa.

   Procesión de Ramos. Simbolismo y recuerdo
   Es verosímil que Oriente, Palestina y sobre todo Jerusalén, tendrían desde los comienzos del cristianismo, en festejar el aniversario del triunfo de Cristo con la procesión de Ramos. Ya en el siglo IV, san Cirilo, obispo de Jerusalén, asegura que la palmera cuyas hojas sirvieron para honrar al Salvador, existía aún en el valle de Cedrón. Motivo natural –concluye Dom Guerarger- para tener ocasión de instituir una conmemoración anual de este gran acontecimiento, en el mismo en que sucedió.

Más tarde vemos establecida la costumbre, no sólo en los monasterios de Oriente, sino en los desiertos de Egipto y de Siria, poblados por numerosos ermitaños. Retirados en sus grutas solitarias durante la cuaresma para entregarse a la penitencia, tenían costumbre de volver para domingo de Ramos al monasterio común y hacer juntos una solemne procesión. Luego volvían a su desierto del que no salían sino para la fiesta de Pascua, tras una semana de oración y austeras penitencias.

El Occidente introdujo muy pronto la solemnidad de los Ramos. El rito principal tuvo por objeto primordial, representar lo más fielmente posible la procesión de los hebreos escoltando a nuestro Señor con el canto del Hosanna.

La Edad Media sobresalió en la representación de este drama sagrado. La procesión de un calvario erigido para la circunstancias a la entrada de las ciudades o aldeas. Al pie de este calvario, había una mesa, o altar de piedra, sobre la cual se depositaban los ramos para bendecirlos.

La fe de nuestros padres deba a este lugar el nombre de Betfage. Allí recordaba primeramente con la lectura del Evangelio los pasajes a los cuales se refería la ceremonia presente: el sacerdote, bendecía a continuación los ramos, los distribuía, y la multitud se ponía en marcha para la iglesia, como si acompañara a nuestro Señor al Templo de Jerusalén cantando todos el Hosanna. La cruz, a la cabeza del cortejo, representaba para ellos al Salvador, y aunque tuviera lugar en tiempo de Pasión, era llevado desde cubierta, ofreciendo a todos los ojos la imagen del Crucificado.



En algunos lugares todavía se hacía de un modo más sensible el significado de esta marcha triunfal. El libro de los santos Evangelios, rodeado de profundísimas muestras de respeto, recordaba, en esta procesión, la profundidad del Hombre Dios. Los diáconos lo tomaban del altar después de la bendición de las palmas, lo depositaban sobre rico almohadón y lo llevaban en andas como si se tratara de una reliquia. Numerosos cirios ardían en su derredor y entre nubes de olores oloroso incienso, precedido del clero y seguido del pueblo con ramos, banderas y oriflamas y de cuanto podía dar realce y brillo, era llevado en procesión.

Se ha dicho hasta nuestros días que Jesús quiso por cabalgadura un asno como señal de humildad y de mansedumbre, como si quisiera simbólicamente significar que iba hacia su pueblo como el Príncipe de la Paz. Pero si pensamos en el asno antiguo encontramos que este animal se tenía como orgulloso y guerrero; hermoso y gallardo cuando el caballo y digno de ser sacrificado a las divinidades. Homero se entendía de comparaciones y no quiso deprimir a Ayax el forzudo, al orgullosísimo Ayax, cuando se le presentó la oportunidad de compararlo al burro. En cambio, los judíos se valen de los asnos para otras comparaciones. “El hombre es falto de sentido y temerario de corazón –dice Sofar Naamatites a Job- que nace semejante al pollino de asno montés” Textualmente afirma: “El insensato se hará cuerdo cuando un pollino de onagro nazca hombre” (Jb. 11,12). Y Daniel (uno de los deportados de Israel) interpretó el texto escrito por una mano misteriosa en las paredes de los salones del palacio del rey Baltasar, hijo de Nabucodonosor al usar los vasos de plata del Templo de Jerusalén, en expiación de sus tiranías: “fue expulsado de entre los hombres y su corazón se hizo semejante al de las bestias; estuvo conviviendo con los onagros; se alimentó de hierba como los bueyes, y su cuerpo fue bañado del rocío del cielo, hasta que reconoció que el Dios Altísimo domina sobre el reino de los hombres y pone en él a quien le place” (Dn. 5,21). “Aquella noche fue asesinado Baltasar el rey de los caldeos. Y recibió el reino Darío el Medo, que contaba sesenta y dos años (Dn. 5,30-31).

Jesús ha pedido expresamente un asno no domado, que nadie ha montado –en una palabra, parecido al montés-. Porque en aquel día la bestia por él no representa en símbolo la humildad del que la cabalga sino al pueblo Judío que será libertado y domado por Cristo; el animal indócil y terco, duro de boca, que ningún profeta y ningún monarca supo domar y que hoy está atado al palo, como Israel está atado por la soga romana bajo la torre Antonia.


      Publicado en Cuenca, 5 de abril de 2020 y el 29 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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-Historia de Cristo. Versión española. Mñor. Agustín Piaggio. Editorial Lux. Santiago de Chile.1923.

-Festividades del año Litúrgico. Editorial Luis Vives. Zaragoza. Lino, Obispo de Huesca.1945.

San Esperanza o Spes de Nursia, Abad (517). Festividad del 28 de marzo.

   Este memorable santo empieza por sorprendernos en el nombre, hoy no pondríamos a nuestros hijos en nombre de una alegoría de la virtudes teologales. Conocemos algo de su vida por san Gregorio Magno que lo incluye en su cuarto libro sobre Diálogos.

San Esperanza fue un monje fundador de un monasterio próximo a la ciudad de Nursia, abad del cenobio, hombre piadosísimo y de gran serenidad que sufrió sin una palabra de impaciencia o desconsuelo la desgracia de ser ciego durante cuarenta años.

El Santo cuanto más se veía falto de la corporal luz, tanto más suspiraba por la luz espiritual y divina que jamás le faltaba, porque la buscaba humildemente; y así experimentando la falta de visión en sí mismo, tenía consuelo y alivio del Espíritu Santo en el corazón.

Después de tanto tiempo recobró la vista y Dios le mandó que visitase los monasterios vecinos predicando a los monjes, para que se viese que el Señor, que le había devuelto al luz, le convertía en instrumento para que los demás le recibiesen en los ojos del alma.

A su regreso, tras haber recibido la Eucaristía, murió cantando salmos con la comunidad, y vieron salir el alma de su boca en forma de una paloma blanca que, volando por el oratorio rompió el techo y se perdió en las alturas.

Es de ley decir que San Esperanza es el santo Job cristiano que no pide cuentas a Dios por su desdicha, y que sólo ve en la adversidad una misteriosa prueba de amor que no puede entenderse, pero que es sensible a su experiencia espiritual.

Publicado en Cuenca, 28 de marzo de 2020. Actualizado el 28 de marzo de 2026.

Por José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

viernes, 27 de marzo de 2026

El Viernes de Dolores

Devoción a la Virgen de los Dolores o Virgen de las Angustias.
Entre las naciones que se han distinguido en el culto y devoción a la Virgen de los Dolores, destacan de manera singular España e Italia. En el año 1373, el Rey de Portugal Fernando con los principales caballeros de su corte y casi la totalidad del pueblo, juntamente con los reyes Enrique de Castilla, Pedro IV de Aragón y Juan de Navarra se inscribieron en la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores.

Después de la devoción al Santísimo Sacramento, la que el beato Ángel de Acri predicaba, tenía por costumbre erigir un Calvario a fin de recordar más vivamente al pueblo las verdades que acababa de anunciarles. La devoción a la Virgen de los Dolores se propagó así por varias comarcas de Italia, pero especialmente en Calabria donde aún, en nuestros tiempos, son muchos las fieles que rezan diariamente en Oficio de los Dolores.
Estos ejemplos y otros muchos que pueda citar prueban claramente que la devoción a la Virgen de los Dolores se ha practicado en todo tiempo en la Iglesia escogiéndose el un día en el año para consagrarlo de manera especial a honrar el misterio de los Dolores de María. 

Esta fiesta fue instituida en el año 1423 por el arzobispo de Colonia, oficialmente en su diócesis por un decreto sinodal con el fin de reparar las ofensas que los husitas habían hecho a la Madre de Dios en sus imágenes. El Papa Benedicto XIII por un breve que data del 22 de agosto del año 1727, la inscribió solemnemente en el ciclo litúrgico de la Iglesia con el nombre de Fiesta de los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María, señalando su oficio para el viernes que precede al Domingo de Ramos.
En Cuenca lo llamamos Viernes de Dolores y muchísimos devotos vamos a visitar a la Virgen en el Santuario de Las Angustias. Esta devoción nos conduce al amor de Jesús crucificado haciéndonos respirar y vivir una atmósfera de preparación a la Semana Santa, a sus desfiles y a la Cruz proyectada por sus calles con el paso de las procesiones. Que la Pasión, vista a través de María, nos haga olvidarnos de nosotros mismos y proyectemos nuestra caridad en la bondad infinita de Nuestro Señor en estos días.

Publicado en Cuenca, 11 de abril de 2019 y vuelto a Publicar el 27 de marzo de 2026.
Por José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Efemérides conquenses del 27 de marzo. Encarcelamiento de fray Luis de León.

 El 27 de marzo de 1572 era encarcelado en Valladolid de fray Luis de León (nacido en Belmonte -Cuenca), por la Inquisición, acusado de traducir a la lengua vulgar, sin licencia, el Cantar de los Cantares de la Biblia, cosa prohibida en el Concilio de Trento.

Los motivos de su apresamiento y encarcelamiento hay que achacarlos a las envidias y rencillas entre las órdenes de los dominicos y agustinos. La acusación principal fue el preferir el texto hebrero del A.T. a la versión latina, que era una traducción realizada por San Jerónimo (traducción Vulgata)  y adoptada por el Concilio de Trento. Fray Luis de León osó el traducir el Cantar de los Cantares, cosa que fue prohibida en este Concilio.

No se puede negar que lo hizo pero fue por una casusa justificada. Él lo tradujo del hebreo con glosas y comentario pero lo hizo en forma privada para ilustrar a su prima Isabel de Osorio, que era monja en el convento de Santi Spiritus de Salamanca, porque ella no sabía latín. Posiblemente alguien haría alguna copia. El proceso se alargó cinco años que al término del cual fue absuelto de sus acusaciones.

Cuenca, 27 de marzo de 2021 y el 27 de marzo de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

San Juan Damasceno, confesor y doctor. Festividad del 27 de marzo.

  Su festividad arranca en el año 1890, en que fue declarado Doctor de la Iglesia por León XIII, cuando en el primer período de su pontificado dio tantas muestras de interés por los problemas de Oriente.

Cuando el imperio griego postraba una profunda decadencia, aparece este gran Santo, como valiente representante de la Iglesia antigua. Tras él y al poco tiempo, estalla el cisma de Facio.

Nació en Damasco de una familia distinguida hacia el año 675, cuando la ciudad estaba bajo el dominio de los califas, y sucedió a su padre en el cargo de logoteta o jefe de los cristianos. Su fe y amor a la vida de oración y recogimiento le obliga a renunciar al puesto y antes del año 726 ingresó en el monasterio de San Sebas, cerca de Jerusalén, juntamente con su hermano Cosme, que había de ocupar en el 743 la sede episcopal de Mayuma, en los alrededores de Gaza. Ordenador sacerdote por Juan V, patriarca de Jerusalén, vivió recogido en el monasterio de san Sebas, entregado a la oración y al estudio hasta que le llegó su muerte en el año 749.

Su celo por el culto de las sagradas imágenes le acarreó muchas persecuciones y disgustos. El conciliábulo iconoclasta de Constantinopla del 754 anatematizó su memoria con cuatro maldiciones; en cambio, el VII Concilio de Nicea, celebrado en el año 787, colmó su nombre de alabanzas y bendiciones. Ya el 813 atestigua Tófanes que se le daba en Oriente el nombre de Crisórroa, que vierte oro, “por la gracia espiritual que centellea como oro deslumbrador en su doctrina y en su vida”.

San Juan damasceno es también uno de los grandes devotos de la Virgen. Cree en su Asunción corporal a los cielos y en uno de sus cánticos se expresa con devoción y piedad filial.

Una tradición explica la devoción del Santo a la Virgen por un milagro que es universalmente conocido: San Juan está de rodillas ante la Virgen y la celestial Señora toca a su devoto para restituirle la mano derecha que le había hecho cortar el califa, por una falsa acusación. El emperador de Constantinopla, Constantino Coprónimo, furioso iconoclasta, quería vengarse de san Juan Damasceno. Invento para ello una calumnia, como si el Santo hubiera escrito una carta, ofreciéndole el reino de Damasco. La carta vino a poder del califa, y éste, mandó que le cortasen la mano derecha y fuese expuesta en la plaza pública.

San Juan, enteramente inocente, acudió en su desgracia a la Virgen y le prometió consagrarle su vida y su pluma. La Virgen se le apareció en sueños y le dijo: “Estás curado. Compón himnos, predica mis glorias  y cumple tu promesa”. Al despertar , la mano derecha estaba en su sitio.

Publicado en Cuenca. 27 de marzo de 2020 y el 27 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

miércoles, 25 de marzo de 2026

San Braulio (590-651). Festividad del día 26 de marzo.

   San Braulio es una de las glorias de la santidad y de la ciencia española. Uno de los que tuvieron más parte en la cultura y movimiento intelectual de la Iglesia visigoda española, no tanto por sus propios trabajos sino por el ánimo que infundió a sus compañeros y por el ahínco que siempre puso en enriquecer su biblioteca. Toda su correspondencia está llena de noticias referentes a libros y manuscritos.
San Braulio. Obispo de Zaragoza.

La suya es una historia de amores fraternos en la caridad y en el estímulo del saber: aunque se ignora donde nació, sí se sabe que se educó al lado de su hermano Juan, obispo de Zaragoza, parece que muy versado en humanidades, y que completó su formación en Sevilla junto al gran san Isidoro, quien se honra llamándole “carísimo y dilectísimo hermano”-

A la muerte de Juan (631), le sucede en la sede episcopal zaragozana, y dos años después se encuentra por última vez en el cuarto concilio de Toledo con su amigo y maestro de las Etimologías, al parecer compuesto a petición suya.

Uno y otro intercambian cartas admirables de piedad, cariño y bibliofilia, y al morir Isidoro, en un nuevo concilio toledano su amigo se revela como heredero y sucesor de aquella lumbrera, cuya obra concluye, y como la figura de mayor reputación dentro de la Iglesia española.

En estos años finales de su vida le vemos multiplicando su actividad: influye en los reyes, responde al Papa Honorio con tanto respeto y veneración como energía –cuando el pontífice reprocha injustamente a los obispos de España su supuesta lenidad-, es autor de himnos que se incorporan a la liturgia mozárabe, atiende todo género de consultas y gobierna su diócesis con bondad y firme criterio.

Ya casi ciego y con la salud muy quebrada, sigue buscando afanosamente códices para adquirir y copiar. Los últimos años tuvo que sufrir mucho por la falta de la vista, algo que para él que era tan gran lector, era un verdadero martirio. Pero aprovechaba su ceguera para dedicarse a rezar y meditar. Poco antes de morir le pareció escuchar aquellas palabras de Jesús: “Ven siervo bueno y fiel; has sido fiel en lo poco, te pondré sobre lo mucho. Entra en el gozo de tu Señor”. Y respondió entusiasmado: “Voy presto, Señor, ya estoy listo” y murió santamente.  San Braulio murió hacia el año 651.

Publicado en Cuenca, 26 de marzo de 2020. Actualizado 26 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

martes, 24 de marzo de 2026

La Anunciación de la Divina Encarnación de Ntra. Sra. Festividad del 25 de marzo.

     He reproducido el título antiguo de la fiesta tal como es anunciado en los Martirologios y Sacramentales. En él se revela el carácter cristológico y mariano. Era la fiesta del gran misterio cristiano, de la Encarnación del Verbo de Dios.

Catedral de Cuenca

La fecha del 25 de marzo no es arbitraria, pues esta en función del Nacimiento de Jesús, que tendrá lugar nueve meses después. Ya en el siglo VII la fecha del 25 de marzo se basaba en una tradición tan venerable y universal, que el II Concilio de Trulano, en el año 692, aunque prohibió durante la Cuaresma toda fiesta, hizo una excepción con la Encarnación. Los griegos todavía, mientras dura el ayuno cuaresmal, omiten la celebración diaria del Santo Sacrificio, excepto los sábados, los domingos y el 25 de marzo. En la Edad Media la fiesta de hoy pasaba entre las naciones cristianas como verdadero principio del año civil.

Por el Libro Pontifical sabemos que el papa Sergio I ordenó que se celebrase solemnemente en Roma, con una procesión estacional desde la diaconía de San Adrino hasta Santa María la Mayor.

El misterio conmemorado en la fiesta de hoy es la Concepción del Hijo de Dios en el seno de la Bienaventurada Virgen María. San Lucas nos ha dejado en el primer capítulo de su Evangelio una narración sencilla y grandiosa.

La Encarnación tiene lugar en la pequeña aldea de Nazaret, oculta a las miradas curiosa de los hombres, en un valle alegre y florido de Galilea.

Dios te salve, llena de gracias, el Señor es contigo”, la saluda. “Ella se turbó al oír estas palabras”, ¿Qué querrán significar? “No temas porque has hallado gracia delante de Dios, y concebirás y darás a luz un Hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Será grande y se le llamará Hijo del Altísimo”.

Cómo podrá ser esto, pues yo no conozco varón?”, objeta. “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. Porque nada hay imposible para Dios”, explica el ángel, recordándole que su pariente Isabel en su vejez estéril también ha concebido.

El mensajero habla de sucesos futuros como dándolos ya por realizados, tal vez no hay otro modo de expresar la voluntad de Dios, para quien el tiempo debe de ser tan sólo una concesión a nuestros límites de vivir y entender; pero lo cierto es que más que afirmar pregunta. Dios no quiere ser hombre sin que su madre humana acepte libremente la maternidad.

Medallón de la Anunciación. Reja de la Capilla de los Caballeros.
Catedral de Cuenca.

Gabriel ha terminado su mensaje y no aguarda sino el consentimiento de María. “He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra”.

Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. Este es el anuncio más consolador que jamás se ha comunicado a oído humano. Dios se ha hecho uno de nosotros, Dios viene a salvarnos, y viene por María.

Cuenca, 25 de marzo de 2021. Actualizado el 25 de marzo de 2026.

     José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

lunes, 23 de marzo de 2026

Santa Catalina de Suecia (1330-1381). Festividad del 24 de marzo.

     Aún después de hacerse protestante, los suecos siguen viendo en ella un prototipo nacional de mujer resuelta y animosa, de fuerte personalidad y atraída por el imán espiritual de Roma, lo mismo que la soberana conversa que fue Cristina. Si ésta no fue santa (aunque se la sepultó en San Pedro) y dejó un recuerdo entre libertino, novelesco y extravagante, Catalina y su madre, Brígida, están en los altares.

Santa Catalina de Suecia 
También conocida como Santa Catalina de Vadstena 

Hija, pues, de la Brígida fundadora a la que veremos el 23 de julio, después de un matrimonio blanco –había hecho voto de castidad- con el piadoso conde Edgard Lydersson, en el 1350 se trasladó a Roma para ayudar a su madre, ocupada en conseguir que los pontífices aprobaran la orden del Santísimo Salvador.

Un cuarto de siglo vivieron ambas en la Ciudad Eterna entre grandes austeridades, cuidando a pobres y enfermos, y corriendo también graves peligros de toda índole que Catalina afrontaba con una decisión y una confianza en Dios que caracterizan su intrépido modo de ser.

Tras enviudar, Brígida volvió a su patria, fue abadesa del monasterio de Vadstena, en la orilla derecha del lago Vättern, y aún en el 1375 efectuó de nuevo el viaje hasta Roma para activar la aprobación de la orden y promover la canonización de su madre.

Murió en Vadstena como un espejo de virtudes, y según la tradición se vio surgir en el cielo una estrella desconocida que permaneció en el aire sobre el monasterio hasta que llevaron a enterrar a la santa, para luego desaparecer cuando su fatigada humanidad andariega volvió al polvo.

Cuenca, 24 de marzo de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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Fuente documental:

La casa de los santos. Carlos Pujol. Ediciones Rialp. S.A.Madrid. 1989

domingo, 22 de marzo de 2026

Santo Toribio de Mogrovejo (1538-1606) Festividad del 23 de marzo.

Santo Toribio de Mogrovejo (1538-1606) Fundador del primer Seminario en América.
   Fue un eclesiástico español, santo de la Iglesia católica, segundo arzobispo de Lima, misionero y organizador de la Iglesia en el virreinato de Perú. Conozcamos algo de este gran santo que festejamos el 24 de marzo.
Santo Toribio de Mogrovejo
  Durante la primera parte de su vida fue un brillante jurista. Se cree que nació en Mayorga, Valladolid, estudió en Valladolid, Salamanca y Coimbra, fue profesor en esta última universidad y se graduó en ambos derechos en Salamanca. En 1575 se le nombró para un cargo muy delicado, el de presidente de la Inquisición granadina.

¿Cómo se le ocurrió a rey Felipe II pensar en este hombre que no era sacerdote para arzobispo de Lima? Santo Toribio dudó mucho antes de aceptar, pero al fin recibe las órdenes, se le consagra en Sevilla, y en 1581 llega al Perú, donde tiene una diócesis tan grande como un reino de Europa, con caminos impracticables, indios indóciles y españoles acostumbrados a la ley de su capricho y su conveniencia.

A todo este galimatías puso remedio el santo, que llevó la fe cristiana y el orden de Trento a aquellas lejanas tierras. Recorre una y otra vez Perú, aprende varias lenguas indígenas para poder predicar en ellas, reúne trece sínodos diocesanos, publica un catecismo, funda el primer seminario de América, se enfrenta con los privilegios abusivos de las grandes órdenes religiosas y con el absolutismo del virreinato.
Santo Toribio. Conversión de los indígenas

El narigudo, como le llamaban los indios por su prominente nariz, derrocha caridad, inteligencia y vigor, fulmina excomuniones en caso necesario, se expone a los mayores peligros, alienta la espiritualidad de santa Rosa de Lima, y la muerte le sorprende en el curso de uno de sus numerosos viajes, en Saña Grande, donde se hace cantar por un misionero, al son de un arpa, el salmo In te, Domine speravi.

Publicado en Cuenca, 23 de marzo de 2020 y el 23 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

sábado, 21 de marzo de 2026

Santa Lea de Roma (384). Festividad del 22 de marzo.

  San Jerónimo nos cuenta algo de la vida de esta santa romana que se llamaba Lia o Lea y que él le da el calificativo de “La santísima Lea.

Lea, etimológicamente es el femenino de Leonardo, procede del latín y significa “aquella que es fiera como un león”.

Fue una matrona romana que al enviudar, siendo muy joven, renuncia al mundo para ingresar en una comunidad religiosa de la que llegó a ser superiora, llevando siempre una vida ejemplar.

Estas son las palabras insustituibles de san Jerónimo: “De un modo tan completo se convirtió a Dios, que mereció ser cabeza de su monasterio y madre de vírgenes; después de llevar blancas vestiduras, mortificó su cuerpo vistiendo sacos; pasaba las noches en oración y enseñaba a sus compañeras más con el ejemplo que con sus palabras”.

“Fue tan grande su humanidad, y sumisión, que la que había sido señora de tantos  criados parecía ahora criada de todos; aunque tanto más era sierva de Cristo cuanto menos era tenida por señora de hombres. Su vestido era pobre y sin ningún esmero, comía cualquier cosa, llevaba los cabellos sin peinar, pero todo eso de tal manera que huía en todo de toda ostentación”.

No sabemos más de esta dama penitente, cuyo recuerdo sólo pervive en las frases que hemos citado de san Jerónimo. La Roma en la que fue una rica señora de alcurnia no tardaría en desaparecer asolada por los bárbaros, y Lea, “cuya vida era tenida por todos como un desatino”, llega hasta nosotros con su áspero perfume de santidad que desafía al tiempo.

Publicado en Cuenca, 22 de marzo de 2020. Actualizado el 22 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

viernes, 20 de marzo de 2026

Feliz día de la Poesía. 21 de marzo

La poesía te enseña a abrir tu corazón, dando sentido a tus sentimientos.
    El principal objetivo que se trazó la UNESCO para proclamar el 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía, en su 30º periodo de sesiones, celebrada en París en 1999, fue el apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y dar la oportunidad a las lenguas amenazadas de ser un vehículo de comunicación en sus comunidades respectivas.

    Como docente he de decir que por otra parte, este día tiene el propósito de promover la enseñanza de la poesía; fomentar la tradición oral de los recitales poéticos; crear una imagen atractiva de la poesía en los medios de comunicación para que no se considere una forma anticuada de arte, sino una vía de expresión que permite a las comunidades transmitir sus valores y fueros más internos, reafirmarse en su identidad y establecer un diálogo entre la poesía a las demás manifestaciones artísticas como el teatro, la danza, la música y la pintura.
    Uno de mis poetas preferidos es Pablo Neruda y no puedo pasar sin dejaros  de él un verso que siempre me ha gustado mucho:

Me gusta cuando callas porque estás como ausente,

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

Parece que los ojos se te hubieran volado

 y parece que un beso te cierra la boca.



Y este otro de Gustavo Adolfo Bécquer:

¿Qué es poesía…? Dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul;

¿Qué es poesía…? ¿Y tú me lo preguntas?

¡Poesía… eres tú!



Feliz día de la poesía.

Publicado en Cuenca, 21 de marzo de 2019. Actualizado el 20 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

jueves, 19 de marzo de 2026

La primavera ha llegado. 20 de marzo. La realidad de un mito.

   La estación inicia con el equinoccio de primavera que ha ocurrido hoy 20 de marzo en el hemisferio norte donde vivimos. Las plantas empiezan a florecer y los árboles a abrir sus yemas. Las noches se igualan al día en horas de luz y las temperaturas comienzan a ser más benévolas, el verde será el color que cubra los campos y la floración de las plantas caducifolias comienzan a llenar nuestras terrazas, jardines y parques.

La primavera es el renacimiento de las plantas y se identifica con la juventud, la alegría, la reencarnación, se podría decir que esta estación, junto con el verano, es la que nos trasmite más alegría a las personas y genera cambios de energía radical en nosotros.

La mitología nos explica el proceso de la llegada de la primavera como una leyenda. Si nos adentramos en la mitología griega nos encontramos que las estaciones eran explicadas mediante el rapto de Perséfone por el dios del inframundo, Hades. Os relato el mito para que disfrutéis un ratito.

Cuenta la tradición que Perséfone era hija de Deméter, una diosa agrícola y de la tierra, ésta fue llevada a la fuerza bajo tierra al mundo de los muertos, y en aquel lugar lúgubre era muy infeliz, así que Hades no le quedó más remedio que llegar a un acuerdo para evitar ese decaimiento.
El rapto de Perséfone. Obra de Rubens
Ella, Perséfone, pasaría seis meses con el dios Hades bajo tierra; que son los meses correspondientes al otoño e invierno, y luego seis meses de vuelta con su madre; que corresponde con los meses de la primavera y verano. De esta forma la primavera era para los griegos la celebración del retorno de la hija de Deméter, quien de pura alegría había florecer las plantas.

Publicado en Cuenca, 20 de marzo de 2020. Actualizado el 19 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

San Martín Dumiense, confesor. (515-580). Festividad del 20 de marzo.

    Todos hemos oído hablar de San Martín de Tours por la gran popularidad que cogió y del que en Cuenca tenemos una iglesia dedica a él. Pues como nuestro San Martín de Tours, éste nació en las lejanas tierras de Panonia, en la actual Hungría, y fue monje en Palestina, donde debió de familiarizarse con la espiritualidad de los padres del desierto, sobre la que posteriormente compuso una especie de resumen a modo de enseñanza.

Pero este solitario, de quien todos hablan como hombre muy docto que conocía bien griego y latín, y que dominaba los autores paganos como Cicerón y Séneca, tenía inquietudes itinerantes, y –nos dice en su propio epitafio que escribió en verso- “movido por el impulso de Dios” emprendió un largo viaje.

Se supone que estuvo primero en Roma, luego visitó la Galia y el sepulcro de su paisano el otro Martín de Tours, allí conoció a san Gregorio, y por fin, “atravesando lo sanchos mares”, según sus propias palabras, fue al reino de los suevos, en Galicia, donde consiguió la conversión del rey Teodomiro que era arriano.

En el año 550 funda el monasterio de Dumio, cerca de Braga, en el norte de lo que hoy es Portugal, en el 570 es arzobispo de Braga, y tras asentar el catolicismo en el ángulo noroccidental de la península, sin duda muere allí dejando un imborrable recuerdo de varón sabio y piadoso.

El apóstol de los suevos, a pesar de las escasas noticias que de él se tienen, resulta un hombre múltiple y complejo: monje y viajero, católico y moralista con ecos de Séneca, poeta que sabía componer hexámetros virgilianos, y preocupado por la evangelización de los campesinos idólatras, sobre cuyas supersticiones escribió el curioso tratado De correctione rusticorum.

“Restauré la religión y las cosas sagradas”, dice en su epitafio, y la formula basta para justificar su vida y sus afanes de santidad. Murió en el año 580.

    Cuenca, 20 de marzo de 2020. Actualizado el 20 de marzo de 2026.
N
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

San Nicolás de Flue (1417-1487). Festividad del 21 de marzo.

    Este santo nace en el año 1417 en Sachseln, Suiza, el mismo año en que el concilio de Constanza puso fin al cisma de Occidente con la elección de Martín V. 
    Nicolás trabajaba en el campo. Al regreso del campo se retiraba al silencio y a la oración. Se imponía severas penitencias. A los treinta años contrae matrimonio con la joven de dieciséis años Dorotea Wyss. Tiene diez hijos. El primero de sus hijos será presidente de Suiza. San Nicolás es el fundador de la patria suiza al que veneran católicos y protestantes, y que fue canonizado en el siglo XX; concretamente en el año 1947.
San Nicolás de Flue.


Veinte años después, ante el escándalo de sus parientes y vecinos, pero con el consentimiento de su mujer y de sus hijos, se retiró a hacer vida de anacoreta en la garganta de Raft, cerca de su casa, y allí, entre prolongados ayunos (se cree que hasta su muerte se alimentó de la Eucaristía) tuvo extraordinarias visiones y dio consejos a mucha gente que acudía a visitarle.

Cuando el país se vio al borde de la guerra civil por un conflicto que enfrentaba los cantones urbanos con los rurales, san Nicolás, que había sido juez de cantón y diputado en la Dieta federal (*), propuso una solución política que fue aceptada en el acto unánimemente (Pacto de Stans 1481), consiguiendo así salvar la unidad de suiza.

Murió en su cabaña rodeado por su esposa y sus hijos después de hacer el prodigio de armonizar maravillosamente lo que parece más opuesto, la mística y la política, la familia y la dedicación religiosa, las cosas de este mundo y la entrega absoluta a Dios.

La vida de San Nicolás se cierra con una terrible enfermedad cargada de dolor y sufrimiento. Después de ocho días de intenso dolor recibe el Cuerpo y Sangre de Cristo, para unirse definitivamente con Él el día 21 de marzo de 1487.
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- (*) Dieta federal: Reunión de Delegados de cada Cantón. Siendo el Consejo Ejecutivo de la Antigua Confederación Suiza. Estuvo en vigor desde la Edad Media hasta la formación del Estado Federal Suizo en 1848.

Publicado en Cuenca, 21 de marzo de 2020. Actualizdo el 20 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


miércoles, 18 de marzo de 2026

Visita guiada gratuita de los primeros sábados de mes. Siglos XX

AVISO: La visita del mes de ABRIL la realizaremos el sábado 18, a las 11:00h. 

Como en anteriores visitas se precisa, para su participación, mandar un correo: chemarogo@gmail.com para que sea incluido en el grupo, éste no será superior a 35 personas. Sábado 18 de abril a las 11:00h.


Ángel sonriente. Triforio Catedral de Cuenca.

Siguiendo con las visitas de los primeros sábados de mes, llegamos al siglo y XX, un periodo un tanto especial pues la ciudad de Cuenca.

El siglo XX comienza para la Catedral con una gran desgracia. La caída de la torre del Giraldo.

Situada en el lado norte, se alzaba sobre las torres del Gallo y de la Saeta que culminaban la fachada. Fue en la mañana de un 13 de abril de 1902 cuando se vino abajo. Un informe enviado al Gobierno en 1888 por parte del cabildo y el Obispo acreditaba su mal estado.

En el siniestro perecieron María Antón, de 20 años, hija del campanero. Gregorio López Ochoa de 10 años, Reyes López de 8 años, José López y Alejandro Mena de 15 años. El salvado Francisco Requena de 15 años.

Cuenca, 20 de marzo de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.