sábado, 19 de noviembre de 2011

Ponencia sobre La iconografía del siglo XV en la Catedral de Cuenca (España)



“Cuenca, su catedral. Baluarte de una ciudad”
Original, única y
distinta a las de su época
17:00-18:00 horas:
“La iconografía en los arcos góticos de lo siglos XV y XVI. Marginalias en las arquerías”, impartida por D. José Mª Rodríguez González, Profesor del IES “Fernando Zóbel” e investigador.
El siglo XII trae consigo importantes cambios en la mentalidad Europea. Las doctrinas de Aristóteles, hasta entonces prohibidas, empiezan a penetrar en el mundo cultural produciéndose un acercamiento a la naturaleza. El gótico es fruto de esa evolución y la Catedral de Cuenca, iniciada su construcción, no es ajena a estas corrientes de cambio.
La necesidad de decorar el templo provoca el desarrollo de la escultura monumental que entre otras labores está la didáctica y catequética en virtud de la cultura del espectador, ya sea laico o eclesiástico.
En la última etapa de la Edad Media, el imaginario estuvo repleto de criaturas monstruosas que prosperaron en los espacios periféricos de los templos.
Los artistas que las elaboraban ponían en ellas los aspectos más mundanos, lúdicos e imaginativos, haciendo convivir razas humanas, de extraña morfología, con animales reales o fabulosos, criaturas híbridas, seres mitológicos y bestias de asombra naturaleza.
Todas estas obras fueron relegadas a espacios secundarios de los templos que por su ubicación se les llamó: “marginalias”. Pudiendo encontrarlas en las cornisas de los tejados, en los canecillos, En las metopas y en las relieves de los arcos góticos.
La tradición cristiana las elevó al rango de criaturas de Dios y les confirió un significado alegórico que permitiera extraer enseñanzas morales de ellas.

El águila es símbolo de renovación y resurrección y está asociada a la figura de San Juan.
El simbolismo del león es muy antiguo. En el libro del apocalipsis a Jesús se le llama el León de Judá, dicha expresión se refiere a la profecía de Génesis 49, 8-11, en el pasaje Jacob, simboliza la resurrección.
En la segunda mitad del siglo XV y siendo obispo López Barrientos, el Cabildo de la Catedral decidió ampliar la girola haciéndola doble siendo la más importante obra de todos los tiempos, dando a la Catedral mayor belleza y suntuosidad interior.
Obispo Barrientos, así llamado, fue un personaje poco conocido en la historia española. Sin embargo, en su tiempo llegó a ser uno de los clérigos más poderosos de la Corona de Castilla.
Fue fraile dominico, catedrático de la Universidad de Salamanca, confesor real de Juan II de Castilla, obispo en tres ciudades sucesivas (Segovia, Ávila y en Cuenca 1444), inquisidor, hombre de confianza de Enrique IV de Castilla y Canciller Mayor de Castilla. Posiblemente instruyera a la futura Isabel “la Católica”, hermanastra del rey. A esto hay que añadir una serie de escritos sobre teología y los problemas religiosos de su tierra en el siglo XV.
Estas obras hicieron llegar a Cuenca artistas como Antonio Flórez, Diego Tiedra, Vandelvira de Jaén, Fernando Yáñez de la Almedina, Esteban Janete de Orleams y tantos otros que trabajando en la Catedral hicieron de ella una joya única e inigualable.
Su sabiduría en las artes se plasmó en cada piedra y en cada rincón. Para la gente del siglo XV las imágenes se convierten en un lenguaje interpretativo de los dogmas propios de sus creencias. (Exploradores de las tierras de Canaán. Josué y Caleb, Levítico 2,13).
Los iconos que forman una obra de arte no surgen aislados sino en función de significaciones religiosas, sociales y psicológicas, obedeciendo a los cánones propios de la época de su realización.


En la iconografía catedralicia se ve reflejada en la figura orante símbolo de la religiosidad, la piedad y la apertura a recibir a Dios. El soldado, parte social importante en la defensa y el hacer cumplir la ley. San Pablo utiliza la expresión “soldado de Cristo” proyectando en el soldado la imagen de Dios como defensor de su pueblo ante el maligno (2 Timoteo 2, 3). En el escalón más bajo de la sociedad medieval estaba el campesino que trabajaba la tierra, estando vinculada a ella por vida.
En el ámbito feudal es acusado de cobarde mientras que en el burgués se la acusa de ladrón. Otra de las figuras importantes era el prestamista, reflejada en la figura del avaro símbolo de la avaricia y por último la figura del peregrino símbolo de la expiación y purificación de los pecados. Todos ellos reflejo de la sociedad del siglo XV.
La educación se realizaba mediante el premio y el castigo, método que se aprecia en estos dos iconos. Simboliza la corrección de los malos hábitos,”Escucha el consejo, acoge la corrección, para llegar, por fin a ser sabio” (Proverbios 19,20) Teniendo en cuenta estos conceptos, la iconografía que presenta la Catedral es de tipo fantástico, mitológico. En esta ocasión la sirena. Las sirenas son descritas en los bestiarios medievales como doncellas marinas. A partir del gótico, su atributo más común fue el espejo, el peine y el pelo ondulada. Esos utensilios actuaban como símbolo de la seducción femenina al igual que el cabello largo, simbolizando la lujuria.
Con referencia a la zoológico… La tórtola simboliza la obediencia. En el libro de los Salmos, la tórtola es nombrada en varias ocasiones. Tomando el Salmo 74, 19.
LA Nutria simboliza la energía la energía juvenil. En el Medievo a los mustélidos se les denominaba XIXÓN, designando con este nombre a la comadreja, la marta, la garduña y a la nutria. La mitología medieval la designaba como enemiga de la culebra, antagonista del BASILISCO. El basilisco fue considerado el rey de las serpientes. Más tarde fue representado como híbrido formado por un gallo y una serpiente y figuras reales humanas. En la iconografía de nuestra catedral las tenemos en abundancia, sus rostros están cargados de fuerza singular, intercalados entre ellos iconos de tipo vegetal como hojas, tallos, frutos y vástagos serpenteantes a lo largo de los arcos, separadas por cintas decorativas en distintas posiciones y formas.

La iconología aborda su irrealidad comprendiendo el sentido simbólico o místico que se expresa a través de las formas de los iconos, tratando de discernir en qué idea divina o diabólica está basada, aproximándose al significado cultural o social que tuvo en su tiempo y lugar.
El mono se relaciona con el demonio por la idea del desequilibrio. El mono es símbolo de la vanidad. El “Mono” en la tradición iconológica occidental simboliza los bajos instintos, la sensualidad y los vicios en general. (Romanos 13, 13).



Uno de los iconos más relevantes en nuestra iconografía son los vasos de cerámica. 12 de los 18 arcos góticos arrancan su iconografía con un jarrón. La cerámica era apreciada en la conservación y transportes de alimentos e integrada en la vida diaria del pueblo. Los jarrones, adicionalmente a su belleza y a su utilidad, se han utilizado para mejorar la energía de los ambientes. Vasija de tres cuerpos, semejante a las alcuzas de hojalata donde se guardaba el aceite. El aceite fue usado tanto en la vida cotidiana como alimento (1 Reyes 17, 12) y en momentos especiales: para ungir reyes (Levítico (8, 12) en los sacrificios (Levítico 2, 1-16). La Biblia hace referencia en varios pasajes a las vasijas, como (2 Reyes 4, 4-36) y el (Jeremías 19, 1).
Este es el único jarrón que dispone de tres asas, destaca por sus cenefas al igual que el del fuste derecho de la arcada.
¿Qué hacen unas vasijas de estas características aquí? Se pensaba que si se encontraban vacios acumulaba energía de las personas que los admiraban de ahí la belleza e esplendor con que eran elaborados.
San Pablo viene a decir que el valioso tesoro de Dios está contenido en depósitos débiles, frágiles. Para el creyente, la vasija contiene el agua de la vida.
También el agua del bautismo o de purificación que se coloca en la entrada de los templos.
San Pablo nos dice: “El cristiano es como una vasija de barro”, interpretándose que la vasija es el cuerpo y el agua el alma”.
Es a partir del siglo XV cuando la vegetación hace su presencia en la iconografía.
Éste nuevo elemento decorativo es abundante en los arcos góticos de la Catedral de Cuenca. El más abundante es la hoja de roble.
Una hoja sola solía simbolizar la fidelidad y cuando aparecen varias seguidas, simboliza la virtud y la sabiduría, la fuerza moral y la solidez en la fe.
Cuando se representa con bellotas, simboliza el crecimiento y la abundancia. A La hoja de encina, se les dio un significado semejante a la de robre, apareciendo en dos ocasiones. Una como vínculo de protección, cubriendo parte de una figura humana y otra agrupada en tres hojas formando un triángulo. El triángulo representa la perfección, el todo y la nada a la vez.
A través de él se puede representar la creación y el desarrollo de la vida. Hay tres enemigos del hombre: el mundo, la carne y el diablo, y tres son los que dan testimonio en la tierra: El Espíritu, el agua y la sangre (1 Juan 5, 8)
De la familia de las cruciformes, aparece la hoja de col o berza que simboliza la fecundidad, embarazo y nacimiento. He aquí dos de los abundantes iconos de hojas de col que hay a lo largo de toda la iconografía.
Otra de las plantas representadas es la hiedra. Planta trepadora que se eleva al cielo.
Símbolo de la supervivencia del alma sobre la muerte del cuerpo (2 Macabeos 6, 7) y por último, la vid. Es un importante símbolo cristiano. Simboliza el reino de los cielos y el racimo la fertilidad
en Cristo. En el Nuevo Testamento, Jesús proclama que él es la verdadera vid y en los textos evangélicos presentan la vid como símbolo del Reino de los Cielos, cuyo fruto es la Eucaristía, y Jesús la verdadera cepa(Juan 15, 1-6).
La gran fuente de inspiración fue el mundo animal. A través de ellos se representan los vicios y virtudes que el hombre ha tenido desde el principio de los tiempos. Aquí se ve representado un cordero joven o cabritillo. La oveja y el cordero han
sido los símbolos tradicionales de la mansedumbre, la pureza y la simplicidad.
Su posición recuerda a la de un animal que va a ser sacrificado. El cordero era el principal animal del sacrificio entre el pueblo judío (Éxodo 29, 38-42 y Números 28, 3-8).
El perro. En los bestiarios lo consideran como un animal polivalente. El término “perro” se usa en la Biblia como una figura casi siempre de connotación peyorativa. El perro representa la miseria y la ruina (1 Samuel 17, 43). La expresión "perro muerto" y "cabeza de perro" indican un objeto indigno (2 Samuel 3, 8).
58. El perro fue, simbólicamente, redimido en la Edad Media a través de la sociedad feudal. El honor, la prudencia, el arrojo, la fidelidad y lealtad fueron virtudes que adornaron al perro. En su parte buena es calificado como sabio. Aquí se le representación mordiendo la cola del híbrido mono-dragón símbolo de la maldad, el engaño, la mentira, mientras que el perro simboliza la lealtad y la protección del hombre. Perro con collar.


El cerdo. Es el símbolo de los deseos impuros y de la gula. Símbolo por antonomasia del pecado y
del demonio porque al cerdo se les tiene por un ser lujurioso, sucio y perezoso. El cerdo es uno de los animales preferidos para simbolizar todo lo relacionado con lo malo.
En esta ocasión se le representan juntos. Un cerdo y un perro que le huele el trasero. Dos animales muy presentes en la vida del labriego medieval. El cerdo es el símbolo de los deseos impuros, de la transformación de lo superior a inferior. Que el perro aparezca con el cerdo cambia su simbología, tomando aspectos de lujuria y traición.
El Ratón. En la simbología medieval se asimila al demonio. Se le asocia a la falta de limpieza, a
posibles enfermedades y a daños causados a la agricultura y a los alimentos. El ratón es el símbolo de la ruina y la destrucción del hombre.

El zorro. El zorro es un animal muy presente en la tradición popular española; representa, a su vez, la astucia y la falsedad.

El asno. Animal bivalente. Es el animal emblemático del vicio de la pereza. Los hebreos miraron con simpatía al asno en general y al asno salvaje en particular. En el libro de Job dice: “Así el necio se hace cuerdo y el pollino salvaje se humaniza” (Job 11, 12).


El asno es símbolo de humildad y de humillación, así como de la pobreza. El asno salvaje, el onagro, ha sido tomado como imagen del eremita, solitario, libre, resistente.
Son muchos los pasajes bíblicos que utilizan a la serpiente como animal polivalente. La serpiente es tratada como animal negativo, pero no siempre es así. En esta ocasión posee connotaciones positivas derivadas de alguna de sus cualidades. La letra “e” que forma la serpiente simboliza el alma o espíritu humano. “Sed, pues, prudentes como serpientes…” (Mateo 10, 16).

Serpiente mordedora. La serpiente es el animal que ha estado presente en todas las culturas, como símbolo de la madre tierra y del mundo subterráneo, creador de vida y muerte al mismo tiempo. La serpiente mordiendo el palo simboliza la regeneración de la humanidad por la muerte de Cristo en la cruz. Serpiente entre cinta. Simboliza el enmascaramiento del pecado.
Los reptiles no suelen tener buena reputación, a excepción del lagarto. A través de sus inventadas costumbres en los Bestiarios aleccionan sobre la luz, el sol, que en definitiva, es Cristo.
Los reptiles por su afición al Sol guardan estrecha relación con el símbolo solar y de la luz. Aparece con frecuencia como imagen del alma que busca la luz, esa luz del conocimiento de Dios y de la otra vida. En este sentido aparece en el arte cristiano. Al lagarto por el cambio anual de piel se le atribuyeron significados de renovación y resurrección.
El “Physiologus” paleocristiano, refiriéndose al lagarto, lo compara al hombre con ojos turbios y de corazón duro; dice que debe buscar el sol naciente de la justicia de nuestro Señor Jesucristo quien le abrirá los ojos de su corazón.
Como animal que se inverna, se convirtió en símbolo de la muerte con posterior resurrección.
Aves. El águila en el Nuevo Testamento representa seguridad, bondad y cuidado para con Israel (Apocalipsis 12, 14). El águila es símbolo de la renovación y la resurrección. El águila ha sido asociada a la figura de San Juan. Representa al verdadero creyente y al Espíritu. (Éxodo 19, 4-5); (Deuteronomio 32, 11).
Paloma. El cristianismo la asoció al símbolo de Cristo, del Espíritu Santo y del alma inocente, con el color blanco de la purificación. La paloma fue considerada como emblema del pudor, de la inocencia, de la humildad, de la mansedumbre, de la caridad, de la contemplación y de la prudencia contra las acechanzas del enemigo.
Ánser. Las aves suelen representar la trascendencia, la espiritualidad y en muchas ocasiones, las
almas. Oca, Ánsar, Ganso, transmisores a los humanos de la Sabiduría Sagrada. Siendo los guardianes de los lugares sagrados.
El halcón es atributo de caballero. El significado que se le da al halcón en la Edad Media, no sólo significa la vida mundana frente a la austeridad de la vida monacal, es el símbolo de la glotonería, ya que no vuelve a la mano del cazador hasta que se harta en sus presas.
Pelícano. Los cristianos adoptaron esta ave como símbolo zoomórfico de Jesucristo; símbolo de caridad. Antiguamente, se le suponía que amaba tanto a sus crías que las alimentaba con su sangre, abriéndose a picotazos el pecho.
El murciélago. Por sus hábitos nocturnos guarda relación, lo mismo que el vampiro, con el simbolismo sexual. La Biblia los relaciona entre los animales impuros.
La tortuga animal bivalente. Los primeros teólogos cristianos, los denominados Padres de la Iglesia, relacionaban a la tortuga con la lujuria y la lascivia, pues provenía del fango. De aquí que el significado general de este animal siempre vaya relacionado con los aspectos en los cuales la ausencia de espiritualidad es patente. En tal sentido, la tortuga representaría el materialismo, lo existencial, lo tangible y lo corpóreo. La tortuga. Con relación a su lado místico es ejemplo de los valores guerreros de la prudencia y de la sagacidad (se retira en su caparazón cuando es mejor no hacer frente al adversario).


El caracol. En los bestiarios medievales, lo asemejaron a la resurrección de Cristo por el lapso
de tiempo que pasa invernando. Además, el transportar la propia casa se consideró también alegoría de sobriedad.

Cangrejo ermitaño.ímbolo de cobardía. Los cangrejos ermitaños son animales carentes de caparazón propio. Conformándose con la seguridad que ofrecen otros, se retiran de la batalla y escapan a hogares de segunda mano ya prefabricados

Pez globo, El pez globo simboliza la sabiduría por su habilidad para salir de situaciones peligrosas, por usar la belleza como camuflaje, por la habilidad de moverse como se mueven sus enemigos y por transmutación del veneno. Simboliza la blasfemia

Dragones. Son animal mitológicos presentes en casi todas las culturas del mundo, asociado a diferentes simbolismos.
Dragón gótico. La figura del dragón mordiéndose la cola representa la regeneración, el paso de lo que es contingente a lo eterno.
Dragón león. Simboliza el pecado. En la Biblia son descritos los dragones en el libro de Job en el
capítulo 41. Además, el termino dragón o dragones se usa más de 20 veces en el antiguo testamento, refiriéndose al faraón de Egipto como un dragón (Ezequiel 29, 3). Dragón-reptil.
Durante la Edad Media, los dragones fueron considerados símbolo de apostasía y de traición, aunque también de cólera y envidia. Presagiando grandes calamidades. Significaban la decadencia y la opresión, aunque sirvieron como símbolos para la independencia, el liderazgo y la fuerza.
(Isaías 27, 1).Dragón escorpión. Símbolo de la traición. Dragón serpiente personifica las fuerzas malignas con las que tropieza los designio de Dios sobre el hombre. Ouroboros es la serpiente alada con rasgos de dragón que devora continuamente su propia cola formando de esta
manera un círculo. Representa la naturaleza cíclica de las cosas, el eterno retorno. En un sentido más general, simboliza el tiempo y la continuidad de la vida.

No siempre los iconos aparecen como figuras aisladas, a veces están en la conexión de programas evangélicos ya sean del antiguo o nuevo testamento o marcan un carácter teológico que responde a principios fundamentales estéticos o iconográficos.
Serpiente con patas. Simboliza al Diablo. Asociada al demonio y a las fuerzas del mal, la encontramos en el episodio del Paraíso Terrenal, cuando Satanás adoptando forma de ofídica ofreciendo a Eva la manzana del pecado (Génesis 3,14). Símbolo de la inocencia perdida por el pecado original. (Génesis 3, 4).
En el simbolismo medieval la idea de lucha contra dragones sirvió para fortalecer la motivación de los reinos cristianos.
La figura armada y en lucha contra el dragón, representa la lucha encarnizada del hombre contra el mal que representa el dragón.
En el arte cristiano se representa al dragón vencido por San Miguel, San Jorge, San Marcelo, San León "el Grande", Santa Margarita de Antioquía, etc.


Tal como sucedió en la época románica, la escultura gótica está llena de símbolos que eran fácilmente reconocibles por los cristianos y que ayudaban a transmitir al pueblo el mensaje bíblico. Así podemos descubrir en las arcadas, figuras como: Adán y Eva, representando la institución matrimonial (Génesis 2, 21-23), o el símbolo de la sal y episodios bíblicos completos, como la historia de Sansón, del libro de los Jueces. A través de las imágenes se va narrando los momentos más sublimes de la historia del pueblo de Israel contra los filisteos. Sansón es el último juez de quien habla el libro de los Jueces. Los hijos de Israel habían vuelto a hacer el mal
y Dios los había dejado en las manos de los filisteos quienes los dominaron 40 años.
Enfrentamiento de Sansón con el león (Jueces. 14, 6-7). Sansón arranca las puertas de Gaza.
(Jueces 16, 1-20). Sansón destruye el templo de “Dagón”. Simboliza la venganza (Jueces 16, 27-31). El dios Dagón de los filisteos. Sansón le suplicó a Dios que le diera fuerzas para destruir el templo de dios Dagón, al cual destruyó.
La cinta en forma de anillo (circulo) simboliza la eternidad. Representa la historia de un pueblo en lucha constante con sus enemigos.

El libro de Tobías. El libro es una historia familiar.
El sentimiento familiar se expresa con emoción y encanto. Desarrolla unas ideas sobre el matrimonio avanzadas a su tiempo como preludio del matrimonio cristiano. El libro de Tobías parece haberse escrito hacia el año 200 a.C., posiblemente en Palestina y en arameo. (Libro apócrifo) Posesión de Sara por el diablo (Jugueteo del dragón con su poseída). Sara tuvo siete
maridos y en la noche de bodas, todos murieron. Estaba poseída por el demonio “Asmodeo” quien los mataba antes de culminar el acto matrimonial. Demonio de la religión persa.
Siguiendo con el pasaje, la cara de la mujer expresa disgusto eso es debido a que fue injuriada por los criados de su padre, que la increparon diciéndole: siete maridos has tenido y de ninguno has disfrutado. Al oír esto se entristeció profundamente, hasta el extremo de querer ahorcar, pero se arrepintió, ese arrepentimiento se ve reflejado en su mano derecha que se sujeta al zarcillo que representa la salvación de Dios. Su mano izquierda cubre de sexo en un gesto de pudor. Junto a ella, a su lado izquierdo el Diablo en forma de serpiente vigilando. El Diablo Asmonio fue representado por una serpiente.


La siguiente figura es un hombre desnudo (Tobías) con una serpiente en la mano derecha, debe de representar al mismo Tobías venciendo al demonio que poseía Sara. Por linaje es a él que le correspondía casarse con ella. Adiestrado por el arcángel Rafael, de lo que debe hacer para ahuyentar al demonio de Sara, la toma por esposa. Su mano izquierda sujeta al zarcillo, símbolo de la redención.

Cabritillo con las patas delanteras dobladas. Animal dado en ofrenda por haberse liberado del demonio dominador.

El libro del Apocalipsis es el más rico en simbolismo de toda la Biblia. Apareciendo en varias ocasiones en la iconografía catedralicia.

Junto a la entrada del presbiterio, por la nave sur, y junto a la capilla de la reliquia de San Julián nos encontramos una columna ilustrada iconográficamente. Posee iconos de zoología, mitológicos y figuras humanas al igual que de vegetación y cinta. Se encuentra un cierto paralelismo entre la iconografía de la columna y el pasaje bíblico del Apocalipsis 12.
(Visión de la mujer y el dragón).
Figura 1ª. Piedra formando muralla fusionado con sogueado de cuerda entrelazada en número par. La piedra representa la solidez de quien confía en su Creador y el sogueado, el entramado protector que proporciona la fe en Cristo. La figura que forma la soga es un cuadrado y en el centro la Cruz de la redención de Cristo Hojas de roble. El roble es símbolo de eternidad pero también símbolo de fortaleza, fuerza y solvencia. La aparición de ramas de roble es constante en la decoración del fuste de la columna, simbolizando la inmortalidad, el amor eterno o puro, la fuerza y la persistencia. Hay catorce hojas de roble, representando las siete cabezas del dragón (siete hojas con inclinación izquierda) y las siete diademas (Siete hojas con inclinación derecha) (Apocalipsis 12, 3). El tronco de la redención recorre todo el fuste.

Híbrido entre humano y bestia. Sólo es distinguible la cabeza con un rostro perfecto, Su mirada se pierde y su expresión es de inquietud o miedo. Su cuerpo es difícil de encontrar semejanza
con alguna especie animal, es rechoncho sin vello.
Los cuartos traseros de la bestia están terminados en una estrella, representa la cola del dragón que arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo sobre la tierra; la tierra es representada por la parte humana de de la bestia (Apocalipsis 12, 4).

Cinta enrollando al tallo en tres círculos. Símbolo de la fortaleza contra el maligno.
La cinta representa al pueblo que observa los mandamientos de Dios y mantienen el mensaje de Jesús. (Apocalipsis 12, 17)
Mujer desnuda. Poder generador de la madre tierra. La mujer desnuda sentada sobre la rama representa la mujer parida, el estar sentada sobre la rama simboliza que su Hijo fue arrebatado a Dios, hasta el trono de Dios. (Apocalipsis 12, 5)
Híbrido formado por el cuerpo de un león y la cabeza de un mono. La figura del híbrido mono-león, representa la batalla interna entre el bien y el mal (Apocalipsis 12, 7).

Diablo-chivo. La figura del Diablo-chivo, representa al diablo y a Satanás, el que seduce a toda la humanidad (Apocalipsis 12, 9)

Águila y ratón. El águila tras el ratón (Fig.10ª y 11ª) representa la expulsión del mal y el establecimiento del reinado de Dios y el comienzo del imperio de Cristo, al ser vencido el demonio. (Apocalipsis 12, 19).

PIEZAS O VASIJAS FORMANDO UNA TORRE. Otro de los pasajes bíblicos del libro del Apocalipsis que se hace mención es la destrucción de Babilonia en la iconografía catedralicia, como potencia mundial en aquel momento. (Apocalipsis 17 y 18)

En la revelaciones de Juan, Babilonia aparece como parte del mensaje de segundo ángel: “Y un segundo ángel le siguió diciendo: Cayó, cayó, Babilonia, la Grande, la que con el vino ardiente de su idolatría tenía embriagada a todas las naciones” (Apocalipsis 14, 8). "Babilonia" es el nombre que Juan le dio a la alianza de las fuerzas satánicas en los días previos a la segunda venida del Mesías. Se describe de manera completa en los capítulos 17 y 18.

Todas estas formaciones se pueden tomar con el mismo significado iconológico, la torre de Babel. Los hombres decidieron fabricar una torre gigantesca de ladrillos cementados con asfalto, cuya cúspide llegara al cielo. Por último indicar que el término bíblico “babel” fue incorporado desde siempre a nuestra lengua como paradigma de la confusión y el desorden, como fruto de la maldad humana y del orgullo.
Al caer Babilonia aparece la Jerusalén Celestial, representada, numerológicamente por tres ochos entrelazados.
Al coincidir el descubrimiento de América con la reforma de la Catedral del siglo XV en su iconografía aparece zoología autóctona (oriunda) del Nuevo Mundo desconocido en occidente hasta entonces.
Hay animales que por lo novedoso del momento fueron esculpidos, tales como “Armadillos” nombre dado por los propios descubridores.
Los armadillos son inconfundibles por la coraza que los envuelve, divididos por bandas flexibles.

Los hay de diferentes tipos. De tres bandas, su nombre común es: “Tatú bolita”, es el único que es capaz de arrollarse en una bola casi perfecta al sentirse amenazado. Simboliza la protección y el desapego por lo material.
De seis bandas llamados: “Gualacate” o “Tatú pagú”. Posee garras que les permiten escavar la tierra. Su caparazón es utilizado para fabricar instrumentos musicales. Charangos. Simboliza la armonía con Dios. De nueve bandas. Su nombre común es “mulita grande”. Tiene mala vista
pero posee un olfato y un oído muy desarrollado. Simboliza la Salvación y el armadillo gigantes
llamado “Tatú carreta”. Su olfato es muy bueno para detectar en donde se encuentran sus presas. No distingue colores. Simboliza el camino de la virtud.
Como podemos ver todos ellos están representados en los diferentes arcos góticos.
Gonzalo Fernández de Oviedo, cronista y colonizador español, hace referencia a este animal, por primera vez, en el libro “Sumario de la naturaleza y general historia de las Indias” publicado en 1526; llamándolo ENCUBERTADO.
Nicolás Bautista Monardes, destacado médico y botánico español, lo incluye en su “Historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales”, publicado en 1574, incluyendo un grabado y la descripción de un armadillo.
Al haber finalizado las obras de la girola en 1505 nos lleva a pensar que las tallas de estos animales es anterior a las publicaciones en los libros de ciencias o bestiarios de la época.
Son están pequeñas cosas las que hace que la catedral de Cuenca sea única y original.
Esto es todo. Gracias

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