miércoles, 18 de abril de 2018

El día del Padre ¿Una tradición, una invención o una necesidad?

¿Si hay un día de la madre por qué no un día del Padre?
En este día se honra la paternidad y la influencia de la figura del hombre en la vida de los hijos. La tradición católica lo conmemora el 19 de marzo, día de San José, que fue el padre de Jesús. Datos de la vida de San José sólo la encontramos en los Evangelios de San Mateo y San Lucas. A él fueron confiadas las dos personas más importantes en la Redención del género humano, como fueron María y Jesús. En los Evangelios citados lo más importante que afirman de José es que fue un hombre justo. Ser justo es lo mejor que un hombre puede ser.

Contamos con una tradición cuyo origen se remonta al siglo XVI que consistía en dedicar a la devoción, los siete domingos anteriores a su fiesta solemne del 19 de marzo, para expresarle el cariño y pedirle para que nos ayudara en el desarrollo y la buena educación de nuestros hijos.
A la propagación de esta fiesta contribuyo San Vicente Ferrer, Santa Brígida, San Bernardino de Siena, San Francisco de Sales y Santa Teresa de Jesús. Se cuenta en la biografía de Santa Teresa que fue curada por él de una terrible enfermedad que la tenía paralizada y que le fue considera incurable. Le rezó a San José y obtuvo de manera milagrosa su curación. Ella desde su curación recomendaba que se encomendaran a San José, repitiendo con ahincó: “Otros santos parece que tienen especial poder para solucionar ciertos problemas. Pero a San José le ha concedido Dios un gran poder para ayudar a todo”. Hacia el final de su vida, Santa Teresa decía: “Durante cuarenta años, cada año en la fiesta de San José le he pedido alguna gracia o favor especial, y no me ha fallado ni una sola vez. Yo les digo a los que me escuchan que hagan el ensayo de rezar con fe a este gran Santo, y verán que grandes frutos van a conseguir”. Y es por ello que todos los concentos fundados por Santa Teresa le pusieron por patrón a San José.

Por otra parte cuenta la tradición consumista que coincidiendo con la festividad de San José, en el año 1983, Manuela Vicente Ferrero, maestra de la Dehesa de la Villa, decidió celebrar en su escuela una jornada festiva con la intención de agasajar a los padres de sus alumnos, surgiendo la idea de algunos padres celosos de la celebración de Día de la Madre. Aquella primera celebración, incluyó acto religioso, entrega de regalos al finalizar la Misa por parte de los niños a sus padres incluyendo incluso recital de poesía, teatro y baile.

La idea gustó y fue difundida la idea a través de periódicos como “El correo de Zamora” y el “Magisterio Español”. Esta idea fue también difundida por Radio Nacional de España, donde en una entrevista la Maestra explicó cómo había surgido la celebración.

El director gerente de Galerías Preciados, José Fernández Rodríguez, en el año 1953 preparó una campaña de difusión por prensa y radio, con el afán de aumentar sus ventas ese día. Al año siguiente, fue el gerente de “El Corte Inglés”, Ramón Areces, quien se unió al evento al ver los buenos resultados que había obtenido los otros almacenes.  

Entre lo uno o lo otro me quedo con el ejemplo de hombre y de vida que nos dió San José. Os deseo a todos los padres que paséis un día especial con vuestros retoños y que sepáis trasmitir a vuestros hijos el espíritu de obrar del Santo Silencioso que fue San José.

Feliz Día del Padre.

Cuenca, 19 de marzo de 2018. José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

domingo, 15 de abril de 2018

Un comic ayuda a fomentar el gusto por la lectura.


El comic como recurso didáctico en la enseñanza

Hoy día internacional del comic es importante reivindicarlo como recurso motivador. Este medio de expresión está a caballo entre el lenguaje escrito y el lenguaje visual. Cuando tenemos entre nuestras manos un comic, no sólo debemos entender el texto que lo acompaña, sino que también debemos interpretar y añadir a ese texto el mensaje que la secuencia de imágenes nos está transmitiendo.


A lo largo de mis años de docente he empleado infinidad de veces esta técnica. Mis alumnos disfrutaban creando sus propias historias narrativas con imágenes creadas por ellos mismos. El uso didáctico de él alienta la capacidad creativa al contar de forma expresa una historia a partir de símbolos, imágenes y textos cortos.

El aprendizaje visual es imprescindible para despertar en los chicos una mente creativa, cosa que falta en la mayoría de nuestros alumnos, que cuando los pones a prueba son muy pocos o ninguno los que son capaces de seguirte.

El gran creador y dibujante de comic, Francisco Ibáñez, afirmaba que “el comic es el primer escalón hacia la gran literatura”, no lo pongo en duda, ya que a través de él han sido muchos los chicos que se han abierto a la lectura, creo que es una herramienta vital en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los jóvenes en la Educación Primaria y sobre todo en la Educación Secundaria.

En nuestra sociedad actual impera la cultura de la imagen y por ello el comic es el mejor modo de fomentar y desarrollar el gusto por la lectura.

Cuenca, 15 de abril de 2018

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

lunes, 9 de abril de 2018

Conferencia “Momentos de Eternidad”


Un paseo por el arte que contiene la Catedral de Cuenca, donde se refleja las verdades de la Fe, base de nuestras creencias  cristianas.

Así titula el investigador José María Rodríguez González la conferencia que impartirá en la sede de la Asociación de las Amas de casa “LUZAN”, el día 18 de abril a las 18.00 horas, en el Salón de Actos de Caritas, Avenida República Argentina, nº 27.


Las cosas importantes de la vida se resumen en instantes, momentos, emociones y recuerdos. La sociedad de consumo en que vivimos nos empuja a buscar fuera de nosotros los estímulos que nos van a hacer felices con bienes u ocio que tenemos que comprar sin percatarnos que hay cosas más importantes en la vida, que no hace falta comprarlas, que nos llevan a la serenidad de espíritu sin ese materialismo que nos rodea.


A través del arte que contiene la Catedral en sus retablos, el investigador ira mostrando los momentos e instantes que refleja la vida de María y de la Redención de Cristo. Instantes que han quedado reflejados en ellos eternamente y que nos harán reflexionar sobre la trasmisión de nuestras creencias a través de los siglos. Cada época ha dejado plasmada en esos lienzos y esculturas sus creencias, para recordarnos la existencia del indiscutible camino de las Verdades Eternas.

Cuenca, 09 de abril de 2018

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

miércoles, 4 de abril de 2018

Visita guiada gratuita por la Catedral de Cuenca. Siglo XVI


Un mundo de fantasía y realidad se funde en la rejería del siglo XVI. ¡Descúbrela!
Este sábado, primero de mes, día 7 de abril, a las 11 de la mañana, el investigador José María Rodríguez realizará una visita guiada explicando la catequética de la rejería del siglo XVI.
Reja de la Capilla de los Caballeros
Catedral de Cuenca
En Cuenca, en el siglo XVI se dieron unas circunstancias especiales, sobresaliendo en el arte de la rejería, al disponer de la materia prima, en las minas de Tragacete y de los medios económicos suficientes para crear en la ciudad una tradición del trabajo del hierro, naciendo una escuela conquense que fue conocida por todo el reino, como lo demuestra los trabajos de Sancho Muñoz en Sevilla y Hernando de Arenas en Sigüenza.
En el siglo XVI, el Renacimiento plantea un enfoque distinto del que se había llevado hasta entonces, los elementos decorativos buscan su inspiración en modelos grecorromanos tendiendo a crear un mundo ficticio, fundiendo caprichosamente elementos de diferentes naturalezas y creando un mundo fantástico, cuyos elementos fueron denominados GRUTESCOS.
La Catedral de Cuenca posee gran cantidad de este arte y centrándonos en la rejería, el sábado intentaré explicar la enseñanza catequética que encierra cada una de estas magníficas rejas, donde se combina la traza creada con el contenido figurativo existente en cada una de ellas, acorde con la idea de su benefactor, donde se funde y se crea un camino y una puerta de comunicación entre lo humano de este mundo y lo divino del otro.

Cuenca, 4 de abril de 2018

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

domingo, 1 de abril de 2018

La Resurrección de Cristo. La promesa y los testigos


Destruyó nuestra muerte y ha recuperado nuestra vida

La mejor y más expresiva imagen de Cristo Resucitado es su sepulcro vacío. “Surréxit, non est hic. Veníte et vidéte locum ubi pósitus erat Dóminus. Resucitó, no está aquí. Ved el lugar donde le pusieron”. Así dijo el ángel de túnica de alba a las mujeres que buscaban al Señor. Para los que le vieron antes y tuvieron la fortuna de asistir a su entierro, para todos los que tenemos fe, que creemos sin ver, esta ausencia del cuerpo del Señor nos llena de íntima satisfacción.


Con mucha antelación había dicho Jesús a los escribas y fariseos: “Esta raza mala y adúltera pide un prodigio, pero no se le dará el que pide el prodigio de Jonás profeta; porque así como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así el Hijo del hombre estará tres días y tres noches en el seno de la tierra” (Mat. 12, 39-40).
Y al bajar del monte les puso Jesús precepto, diciendo: No digáis a nadie lo que habéis visto, hasta tanto que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos” (Mat. 17,9).
Como atravesara la Galilea iba instruyendo a los discípulos, y les decía: El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres y le darán muerte, y después resucitará al tercer día” (Mc. 9, 30).
Mirad que subimos a Jerusalén, donde el Hijo del Hombre será entregado a los príncipes de los sacerdotes, y a los escribas, y ancianos, que le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles; y le escarnecerán, y le escupirán, y le azotarán, y le quitarán la vida, y al tercer día resucitará” (Mc. 10 33-34) (Lc. 18 31-33).
Hallamos igualmente numerosos documentos posteriores de la resurrección de Jesucristo. “Levantándose Pedro en medio de los hermanos, dijo -refiriéndose a Judas el traidor-: Ocupe otro su lugar en el episcopado. Es necesario, pues, que de estos sujetos que han estado en nuestra compañía todo el tiempo que Jesús Señor Nuestro conversó entre nosotros, empezando desde el bautismo de Juan hasta el día que, apartándose de nosotros, se subió al cielo, se elija uno que sea como nosotros testigo de su resurrección” (Hechos, 1, 20-22).
Con innumerables citas podríamos traer el testimonio de la verdad de que Cristo resucitó.
El origen de esta fiesta se remonta al Antiguo Testamento. Dios mismo la prescribió a los hebreos en recuerdo de la salida de Egipto, o paso milagroso del mar Rojo, en la segunda mitad del siglo XV antes de Jesucristo. Se le dio el nombre de Pascua, palabra que significa “paso” o “tránsito”.

Si bien la Pascua cristiana es en algo una continuación de la judía –por cuanto nosotros también perpetuamos la memoria del gran beneficio de la libertad que nos mereció Jesucristo- no obstante, no deja de ser muy distinta; por esto, para que ambas no se confundiesen, como también porque Jesús resucitó en domingo, determinó San Pedro, el primer Papa, traspasarla al domingo que seguía a la Pascua de los judíos.
Hubo gran dificultad en un principio para unificar esta fecha, porque muchos cristianos eran judíos. El mismo San Juan Evangelista, consintió que los efesios, en gran mayoría judíos conversos, continuasen celebrándola, según su costumbre, el día décimocuarto de la luna de marzo. Hasta el Concilio de Nicea, celebrado en el 325, hubo diversidad de disciplina, ya en algunas iglesias de Asia Menor, Éfeso entre otras, ya en Siria o Mesopotamia.
A partir de dicho concilio, los astrónomos alejandrinos fueron encargados de calcular cada año la fecha de Pascua. El patriarca de Alejandría transmitía el resultado a Su Santidad, y el Papa, a su vez, lo anunciaba al orbe Católico.

Feliz Domingo de Resurrección.

Cuenca, 1 de abril de 2018

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


sábado, 31 de marzo de 2018

Procesión del Duelo. "Las tres Marías".


Hoy un nuevo avance en nuestra Semana de Pasión al procesionar un nuevo paso “Las tres Marías”.

El nombre está tomado de las tres Marías del Evangelio o cuatro, según se mire: María, la madre de Jesús; María de Betania, hermana de Marta, María Salomé y por último María Magdalena.
Imágenes de la Procesión del Duelo. En Cuenca
De María, la madre de Jesús conocemos magníficamente su historia, pero no es así con las otras dos que integran el paso. Hagamos un recorrido por la personalidad de las otras dos mujeres que integran el paso del Sábado Santo en Cuenca.



Comenzaré por la menos conocida, María Salomé (Mc. 15,40), que acompañó a Jesús durante la crucifixión, fue mujer de Zebedeo  (Mt. 27, 56)  y madre de los apóstoles Santiago el Mayor y Juan y María de Cleofás, que estuvo casada con Alfeo o Cleofás, primo hermano de José de Nazaret. Fue una de las primeras en adherirse a la doctrina de Jesús y animó a sus cuatro hijos a seguirlo, éstos fueron: Santiago, José Barsabás, Simón el Zelote y Judas Tadeo.
María Magdalena está identificada como la mujer adúltera a la que Jesús salva de la lapidación o con la mujer que unge con perfumes los pies de Jesús y los enjuaga con sus cabellos antes de su llegada a Jerusalén. Se la considera como una mujer pecadora.  

Éstas serían las tres Marías que integran el nuevo paso que desfila este Sábado Santo por las calles de Cuenca.


Hay otra María de la que habla los Evangelios, ésta es:

María de Betania, era la hermana de Lázaro, a quien Jesús resucitó que en el Evangelio de San Juan nos la relata en su capítulo 11. Betania es un pueblo a las afueras de Jerusalén. En su casa se hospedó Jesús en tres ocasiones, al menos según los Evangelios y está también identificada como una de las mujeres que fue al sepulcro de Cristo para embalsamarlo.

Mis felicitaciones a la nueva y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores  y las Santas Marías, que ha hecho posible este nuevo acontecimiento histórico para esta ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Felicidades.

Cuenca, 31 de marzo de 2018

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.







Sábado Santo. La solemnidad de tiempos pasados

Quiero traer a la memoria, de quienes me siguen en mis artículos, los misterios que  nos presentan la Semana Santa para un cristiano, hablando del Sábado Santo.
Trasladémonos con el pensamiento a diez siglos atrás y veamos lo que ocurre en las grandes basílicas cristianas. Por ejemplo en la de San Juan de Letrán en Roma.
Las ceremonias actuales del Sábado Santo, sólo son una pequeñez comparadas con los antiguos oficios de la Vigilia de Pascua cuya magnificencia se comprenderá detallando sus partes.

Hace muchos años, la noche del sábado al domingo de Pascua, se dedicada casi entera al bautizo de los catecúmenos, o sea, de los judíos y gentiles que se disponían a la recepción del Sacramento que nos limpia del pecado original.
En los primeros siglos de la Iglesia solían ser muy numerosos los catecúmenos, los cuales eran atendidos por el obispo con entrañable solicitud. Cuando era juzgados aptos, entraban a formar parte de la clase de los electos o competentes, y al llegar la cuaresma se les hacía asistir a la iglesia, se les preguntaba públicamente y así los fieles eran testigos de lo que sabían, se los exorbitaba, se les enseñaba el Credo y el Padrenuestro y con fervorosas exhortaciones se les acababa de disponer, y finalmente acudían a la fiesta del Bautismo.

Tal vez si hiciéramos esto ahora con nuestros jóvenes encontraríamos que algunos de ellos, posiblemente no sabrían algunas de las oraciones básicas de cualquier cristiano, cosa que deberíamos corregir si queremos que nuestra religión siga existiendo o no sea sustituida por otras. Me apenaba mucho cuando impartía clases que los alumnos no conocieran la Historia Sagrada o verdades básicas de nuestra fe, creo que deben ser el seno de la familia quienes mantengan la llama viva de nuestro Credo.  
Otro momento importante del Sábado Santo es el referido al fuego nuevo. Después de la hora Nona, que cae hacia las tres de la tarde, no mucho antes de la puesta de sol, el obispo acompañado de su clero iba a la basílica. En el atrio, ya encontraba en un recipiente, fuego que se había encendido con la chispa de un pedernal. Eran años en que no se conocían las cerillas ni ninguna otra manera de obtener fuego, y cada día antes de Vísperas se solían encender las lámparas y  cirios con fuego sacado de una piedra; y  como nada profano había de mezclarse con la sublime majestad del oficio divino, se bendecía el fuego de antemano con una oración.

Aquella costumbre fue perdiéndose durante el siglo X, conservándose sólo la solemnidad del Sábado Santo por su particular significado del día.
Como estudioso de la icnografía, explicaré el significado de cada uno de los elementos y actos de este día. El fuego nuevo al brotar repentino del pedernal recuerda a Jesús, verdadera luz del mundo, que escondido bajo la losa del sepulcro, sale resplandeciente del mismo en su gloriosa resurrección.

En el interior del templo se apagan todas las lámparas para reanudarse luego el fuego bendito. Recuerda esto, que a la muerte de Jesús una profunda obscuridad cubrió la faz de la tierra, y sobre todo que el mundo moral se hallaba envuelto en las más densas tinieblas, pero con la resurrección de Cristo, en la Iglesia renace la fe, los Apóstoles proclaman la divinidad de Jesucristo y todo hombre recibe el Don inefable de la Luz Divina.

El celebrante vestido de la dalmática blanca, anuncia por tres veces a los fieles, con tono de voz elevado:”Lumen Christi” (Ved ahí la luz de Cristo). Cada vez que entona prende con el fuego nuevo una de las candelas que lleva puesta en una caña, con lo cual parece decir: “Cristianos, dad gracias a Dios, pues Cristo acaba de resucitar y os trae la luz con la cual podréis reconocer un solo Dios en tres Personas, como tres son las candelas que forman un solo cuerpo con la caña”.


Hoy también se bendice y se enciente el Cirio Pascual. Una vez que se bendice el fuego un cirio de grandes dimensiones, también será bendecido. Este cirio es otra figura de Jesús vuelto a la vida. Cuando está apagado, representa al Señor en el sepulcro. El diácono llega, como en otro tiempo María Magdalena en el sepulcro y las otras santas mujeres, con aromas, que son los granos de incienso, para embalsamarle. El encendido del cirio, simboliza la resurrección. Para que se tenga en sentido misterioso de aquella luz, el cirio se adorna, con el cuerpo glorioso de Cristo, de cinco cicatrices formadas por los cinco granos de incienso que el diácono clava en la cera en forma de cruz.
Por mucho tiempo sirvió el Cirio Pascual de calendario, pues en su misma cera o en tablillas de él suspendidas se escribía la festividad de las fiestas movibles dependientes de la Pascua. Era el patriarca de Alejandría, ayudado de sus célebres astrónomos quien calculaba la fiesta de Pascua y enviaba al Papa el canon o lista de las festividades del año, el cual lo comunicaba a las iglesias de Occidente y los obispos, a falta de impresos, las anunciaban a los fieles por medio del Cirio Pascual.

Feliz Sábado Santo y feliz Pascua de Resurrección.

Sábado Santo, Cuenca, 31 de marzo de 2018

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.