miércoles, 19 de junio de 2013

Torres del Gallo y de la Saeta de la Catedral de Santa María de Cuenca

LAS CUATRO TORRES DE LA CATEDRAL DE CUENCA. Segunda parte.
Torres del Gallo y de la Saeta

Por José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

Catedral de Cuenca. Siglo XVIII. Estilo Barroco

En esta segunda parte hablaré sobre la primera fachada que tuvo la catedral. Hay un testimonio gráfico en un cuadro de Bartolomé Matarana, realizado en 1595, en la actualidad exhibido en la capilla Honda de dicho templo. El nombre de las puertas son: la de la izqueirda "La Piedad"; la del centro "El Perdón" y la de la derecha "San Lorenzo". En el ángulo superior izquierdo de la pintura figura una monumental portada gótica, que con toda probabilidad se trata de la catedral conquense. Otra referencia sobre la primera portada es en la capilla del Transparente, en el lado izquierdo hay tallado, en la parte superior del mármol, una vista panorámica de la ciudad, como un segundo plano, donde se aprecian una torre con su chapitel. Esta obra está realizada en la segunda mitad del siglo XVIII, aunque el relieve es posterior a la primera portada nos da una idea de las torres con chapitel que había en la ciudad por lo que nos podemos hacer una idea de lo que fueron las torres de la catedral.

A partir del siglo XVII los libros de Acuerdos Capitulares nos dan constantes noticias sobre las reparaciones que se van haciendo constantemente en la fachada de la catedral.

- El 2 de marzo de 1600 se pagaban al cantero Alejandro Escala la cantidad de 1000 reales por las obras que se llevan a cabo en la torre de la fachada, sin especificar cuál de ellas.

- En el Cabildo de 21 de febrero de 1606, Luis Marquina da cuenta de la traza que tenia para el chapitel la torre de la fachada realizada por Francisco Moya, trazador de su majestad.

- En el informe presentado al Cabildo, por el Capellán Mayor el 7 de noviembre de 1643 afirma que la fachada está totalmente desfigurada de su aspecto original, decidiendo desmontar hasta la cinta por debajo de los Pares para quede fortalecida la fachada, encargándose la traza a José de Arroyo. En 1668 se finalizaron los trabajos. Esta nueva fachada durará 55 años.

- El 30 de abril de 1670, el Cabildo decidió llamar a José Sopeña para que volviera a reconocer la fachada. El 13 de julio de 1673 emite el informe diciendo que sería conveniente hacer calas y catas en los dos pilares de la parte de afuera.

En 1723, se le encarga una nueva traza para la realización de una nueva fachada a Luis Arteaga según el arte del momento. Esta nueva fachada duró 180 años.

Fue en 1902 cuando Vicente Lampérez decide desmontarla y realizar una portada neogótica en 1902.

Ateniéndolos a las fotografías que se conservan de la segunda fachada, podemos comprobar que las torres conservan la estructura octogonal inicial. Las torres siguieron manteniendo el nombre de gallo y saeta, pero los chapiteles fueron sustituidos por tejadillos a ocho aguas, quedando diluida la construcción primera en las innumerables reparaciones y cambios que sufrió el templo a lo largo del siglo XVI y XVII. Es de suponer que las tres esbeltas agujas de las torres del Ángel, Saeta y Gallo dispusieron de chapitel que le otorgaba el nombre. Así pues es de suponer que la torre del Gallo dispondría de un gallo en su altura máxima, como la de la Saeta el emblema que le daba el nombre.

El mayor daño causado a las torres fueron las descargar electicas, los rayos, así en el libro de la Catedral de Cuenca Monumento Nacional (4*) dice: “En las actas del Cabildo de la Catedral de Cuenca de 19 de mayo de 1432, 31 de mayo de 1509 y 9 de mayo de 1597, se consignan daños causados en las torres por descargar eléctrica e incendios y se anota que las torres estaban formadas por cruceros de madera recubiertos de tablas escamadas y el chapitel guarnecido de hoja de Milán, las del Gallo y de la Saeta con unos trescientos cruceros”.

De esto se puede interpretar que entre los años 1432 y 1590, los remates de las tres torres, contando con la del Ángel, los remates estaban formados por tres chapiteles piramidales, octogonales de considerable altura. Su construcción consistiría en un entramado de vigas de madera cubierto por tablas solapadas y forradas con chapas de cobre o de latón. Un ejemplo que podría ser útil para su comprensión, sería la de la catedral de Chartres en Francia la torre sur de su fachada que es del mismo tipo que los descritos (5*).

Torre de la Saeta. Logroño
Con relación a la torre de la Saeta, es difícil imaginar que no haya ningún apunte sobre ella. Parece que necesariamente hay que sospechar la existencia inicial de un chapitel de piedra con formación de flecha a tipo como el de Logroño, construida con bóveda octogonal, posiblemente idéntica a la que tuvo nuestra catedral, al cumplir todas las condiciones estructurales, técnicas y constructivas que se dan en nuestro templo (5*). Es lícito pensar que para 1208 la torre estaba rematada por una airosa flecha de piedra, alzada sobre ocho cuerpos triangulares que debido a alguna razón desconocida (incendio, deterioro de la piedra, etc.) desapareció para no volver a lucir más a lo largo de los siglos. Esperemos que en algún momento de nuestra historia se llegue a culminar la restauración de las torres, que hoy lucen sesgadas, se llegue a su culminación teniendo en cuenta la decisiva importancia , al más alto nivel de este monumento de Cuenca.

José María Rodríguez González

19 de junio de 2013

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(4*) La Catedral de Cuenca Monumental Nacional. Imprenta Provincial, 1932. Pág. 58

(5*) La Catedral de Cuenca del siglo XIII. Cuna del gótico Castellano. 1978. Rodrigo de Luz.







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