martes, 13 de mayo de 2014

LAS FIESTAS DE SAN ISIDRO EN CUENCA


LAS FIESTAS DE SAN ISIDRO EN CUENCA EN EL AÑO 1952

Estos días la Ermita de San Isidro se despierta del letargo y se viste de fiesta para honrar a su Patrón de los campos. La Ermita del Castillo fue erigida en la primera mitad del siglo XVIII, con la desinteresada aportación del ilustre Prelado Excmo. Sr. D. Juan de Lancaster Noroña, Duque de Abrahantes (Abrantes) y D. Isidro de Carbajal y Lancaster, primo del anterior, Inquisidor y Corregidor de esta Ciudad.


Procesión de San Isidro en 1952
San Isidro, según la tradición, fue un mozo de labor. Todas las cosas  las veía como criaturas de Dios. Él mismo se consideraba como un hermano más, como el pajarillo que se posaba en el surco y el buey que trabajaba como él para un señor. Su sencillez le llevaba a no considerar como milagros el que los ríos abrieran sus aguas para que su mujer, María de la Cabeza, le llevara la comida; ni cuando el hijo, amenazado de ahogarse en un pozo, era elevado por las aguas hasta el brocal. El santo debía creer que aquellos favores los concedía Dios a quienes sencillamente se creían criaturas suyas. Este insigne matrimonio llegó a la santidad y también  fue proclamado Patrón de las gentes de campo.
 Ermita de San Isidro.
 Hoz de Júcar
Interior Ermita de San Isidro

Cuenca, el día 15 de mayo, celebra la festividad. En los años cincuenta se organizaba una romería a los montes próximos de la capital en busca de plantas aromáticas que traían a la ermita. Al anochecer, por carretería se organizaba un desfile de carrozas y a última hora de la noche se cantaba el tradicional mayo al Santo Labrador por la rondalla “La Estudiantina”. Desde la Iglesia Parroquial de San Esteban Proto-Martir, se organizaban los siguientes actos: A las nueve de la mañana comenzaba una solemne procesión de San Isidro Labrador y de su santa esposa Santa María de la Cabeza, partiendo de San Esteban recorría las calles de José Cobo, Cervantes, Fermín caballero, a las eras de San Fernando, donde se hacía la bendición de los campos, la ofrenda
Exterior de la Ermita de San Isidro
de flores y frutos ante San Isidro y Santa María de la Cabeza. Regresando al punto de partida por las calles de Fermín Caballero, Ramón y Cajal, 18 de Julio y Aguirre. Seguidamente de la procesión se celebraba una solemne función religiosa con sermón a cargo de Rvdo. Sr. Bonifacio Martínez Montero, cura ecónomo de la parroquia de San Esteban. A las diez y media de la noche se organizaba una gran verbena en la Plaza del Generalísimo (actual Plaza de la Hispanidad), finalmente se quemaba una gran traca.
Santa María de la Cabeza

En la Venerable Hermandad de San Isidro Labrador (Vulgo de Arriba) A las once de la mañana celebraban una gran función religiosa con sermón a cargo del Rvdo. Padre D. Jesús Ramírez. Por la tarde se procesionaba la sagrada imagen de San Isidro, desde su ermita por las calles del Castillo donde se  realizaba la bendición de los campos. Al día siguiente a la festividad, a las siete y media de la mañana se realizaba una misa rezada en sufragio de los hermanos difuntos y bienhechores. A las cinco de la tarde tenía lugar en la casa número 42 de la calle de San Pedro, la junta General de la hermandad, para el nombramiento de cargos, cobranza de títulos y subasta de banzos para el año siguiente.

Durante el recorrido de la procesión se representaba “La entrada de moros y cristianos”, típico combates entre moros y cristianos, disputando la conquista del Santo Labrador, terminando con la victoria de los cristianos y la conversión de los moros. En las laderas del cerro de San Cristóbal se acomodaba la gente para su observación y disfrute del acto. Las celebraciones se alargaban hasta tres días en las que se realizaban competiciones como las de CAVA, participando pueblos de la provincia tan conocidos como:
San Isidro Labrador
Buenache de Alarcón (quedando campeón en 1952), La Parrilla y Carrascosa del Campo. Otro concurso era la “apertura de hoyos”, compitiendo hasta diez pueblos, en el año citado quedó campeón Landete; segundo, Fuente de Pedro Naharro y tercero Buenache. Otro concurso era el de “Corte de leña” en el que participaron seis concursantes quedando campeón: Eliseo Montilla Checa de La Frontera, segundo Feliciano Huerta Turégano de Landete. Los equipos clasificados en primer lugar recibían el premio en metálico de 300 pts., el segundo 200 pts. y el tercero 100 pts., con su respectivo diploma.

En la actualidad los actos se han reducido en gran medida, pero su celebración sigue realizándose, tanto en la Ermita de San Isidro de Abajo como en la de San Isidro de Arriba no faltando el reparto de caridad y la procesión.

José María Rodríguez González

Profesor e investigador histórico

Cuenca, 13 de mayo de 2014

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