lunes, 1 de agosto de 2016

Virgen de los Ángeles y el Perdón de las Rosas

Festividad de Ntra. Sra. de los Ángeles

Todos los años el día 2 de agosto es un día especial en casa, al llamarse la persona más querida: “María de los Ángeles”, y aprovecho para felicitar a todas las mujeres que son poseedoras de tan digno nombre.
Cañada del Hoyo (Cuenca)

Son recuerdos de adolescencia el peregrinar a la Virgen de los Ángeles de Cañada del Hoyo, festividad que, en esa localidad, se celebra el 8 de septiembre. Me acuerdo como mi hermano el mayor, salía en borrica con Prudencio, la Isabel y la Ángeles desde el barrio de los Tiradores por el camino de la fuente el Canto hacia la sierra de los Palancares un día antes de la festividad, pasando la noche en el paraje. El resto de la familia, en el ochocientos cincuenta viajábamos por los caminos de los Palancares, abriendo y cerrando las cercas del ganado hasta llegar a la ermita de Ntra. Sra. de los Ángeles situada en la Dehesa del Hoyo, donde pasábamos el día comiendo las viandas que llevábamos preparadas para el día. La ermita fue construida en el siglo XV por la gran devoción que despertó en la diócesis conquense motivada por el hallazgo de la imagen de la Virgen en el paraje. En el siglo XVIII se amplió convirtiéndose  en una ermita de estilo barroco de mayores dimensiones que luego fue restaurada en el año 1866. Es de planta rectangular con coro y con una cubierta de bóvedas rebajadas.
Ntra. Sra. de los Ángeles

Los inicios de la devoción a la Virgen de los Ángeles parte del año 361 cuando unos piadosos romeros regresaban de Palestina y al pasar por Roma le pidieron al Papa Liberio que les autorizara para asentarse en la llanura de Asís, levantando una sencilla capilla donde depositaron las reliquias del sepulcro de la Virgen que habían traído con ellos. La capilla fue dedicada a la Asunción. En el año 516 esta capilla fue entregada a San Benito, patriarca de los monjes de Occidente pasando a denominarse la capilla con el apelativo de “Porciúncula”. En posesión de los Benedictinos se cuenta que era un centro de numerosas romerías al extenderse la creencia de que bajaban del cielo las milicias de ángeles y entonaban himnos en loor a la Reina de los Cielos, de donde surgió el nombre de “María de los Ángeles”. De los Benedictinos pasó la capilla a ser propiedad de los monjes del Cluny y luego del Cister y cuando estuvo arruinada la capilla se permitió que se retirara allí Francisco, el que luego sería San Francisco de Asís, convirtiéndose así en la cuna de la Orden Franciscana.

En julio de 1216, Francisco de Asís pidió al Papa Honorio III, en la población de Perusa, por indicación de la Virgen, que todo el que arrepentido y confesado entrara en la iglesia de la “Porciúncula” ganara indulgencia plenaria, de ahí el nombre de “Indulgencia de la Porciúncula, Perdón Asís”. También llamada “Indulgencia o Perdón de las Rosas”.

Basílica de San Antonio (Italia)
Hoy en día cuando uno llega Asís, desde cualquier colina se contempla el grandioso santuario coronado por la bella cúpula de Galeazzò Alessi. En el año 1569, EL Papa Pío V, viendo que el edificio era insuficiente para albergar la multitud de fieles que de todas las partes del mundo acudían a la fiesta del Perdón, el 2 de agosto, ordenó que fuera derribado y erigido en su lugar un magnífico templo. A consecuencia de los terremotos se deterioró pero milagrosamente la cúpula de 63 metros permaneció en pie, en su interior albergaba la original “Porciúncula”, la Virgen no podía dejar de custodiar el devoto santuario.

Esta devoción cruzó el mar para llegar a Cartagena de Costa Rica donde Santa María de los Ángeles es la Patrona. Portadora de una bella historia que es digna de ser narrada. Prometo ser breve para que ustedes lectores sigan leyendo.

En la mañana del 2 de agosto de 1635 en el paraje llamado “Puebla de los Pardos” de la provincia de Cartago (Costa Rica) una joven de nombre Juana Pereira recolectaba leña para cocinar en casa, cuando encontró sobre una roca donde nacía un manantial, lo que parecía una muñequita de piedra con un niño en sus brazos, pensando que era un juguete se la llevó a casa. Al día siguiente volvió a encontrarla en el mismo lugar y se puso muy contenta pensando que tendría dos. Al llegar de nuevo a casa se sorprendió pues la primera había desaparecido.
Virgen de los Ángeles de Costa Rica

Al día siguiente le volvió a pasar lo mismo y asustada fue a casa del sacerdote, el padre Alonso de Sandoval y le contó lo que se estaba sucediendo. El padre guardó la imagen en una caja. Al día siguiente cuando fue a buscarla vió que no estaba y Juana al ir de nuevo a coger leña se la volvió a encontrar en el mismo sitio corriendo a buscar al Padre Alonso. Esta vez cogieron la imagen y la depositaron en el interior del Sagrario. Sucedió que al día siguiente, de nuevo había desaparecido encontrándola en el lugar primero. Comprendieron entonces que la Imagen quería estar en ese lugar llegando a construirse una gran iglesia en ese sitio.

La imagen mide unos 20 cm, compuesta de diferentes materiales: roca volcánica, grafito y jade. Es de color negro por lo que es llamada “La Negrita”. Tiene la cara redondeada, ojos achinados, nariz y boca pequeña. En su brazo izquierdo tiene al Niño Jesús, descansando sobre su pecho. La mano derecha la tiene levantada en actitud de bendición.

El 24 de septiembre de 1824, las autoridades del país declaran a la Virgen de los Ángeles Patrona de Costa Rica. El nombre de María de los Ángeles se le dio por el día del hallazgo que fue el día 2 de agosto, y la Orden franciscana venera a su Patrona Santa María de los Ángeles ese mismo día.

Cuenca, 2 de agosto de 2016


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario