lunes, 9 de junio de 2014

El Rey Felipe IV en la procesión del Corpus de Cuenca


Felipe IV preside la procesión del Corpus de Cuenca en 1642

(Vivencias con mi abuelo)

Era costumbre en Cuenca, como en otras ciudades, el desfilar los niños que han realizado su primera comunión en el mes de mayo. El domingo anterior a la festividad me dispuse, como cada domingo, a acompañar a mi abuelo a misa de doce a la Catedral. A la salida de misa nos sentamos en los poyetes de la barandilla de la Plaza, entre sol y sombra. Acertó a pasar el barbero del barrio, llamado Estival, ¿Qué Sabino, tomando el sol? Contestando mi abuelo en plan sarcástico, ¡no esperando el Corpus!




Procesión del Corpus 2014 - Cuenca
Por cierto me ha dicho tu madre que te sacará en la procesión del Corpus como has hecho la Primera Comunión ¿Sabías Josemari, que en 1642 vino el rey Felipe IV a Cuenca por estas fechas y presidió la precesión del Corpus? No abuelo, cuéntamelo:

Para que entiendas el motivo de que viniera el Rey a Cuenca tengo que empezar contándote otras cosas. Por esas fechas se había sublevado Cataluña contra el poder real de los Austrias (1*). La Reina Isabel padecía celos por de la vida disipada que su esposo llevaba, inducido según su creencia por los consejos privados de D. Gaspar de Guzmán, Conde Duque de Olivares (2*). Tomando como buena ocasión para separar al monarca de su favorito, indujo a Felipe a que emprendiera la marcha a la zona de la rebelión, poniéndose al frente de sus tropas. Mientras tanto el Conde-Duque había de quedar en la corte para el despacho de los asuntos administrativos y de normal gobierno evitando su influencia en conductas deplorables de las que se oía hablar del Rey. Pero las ilusiones de la inocente reina quedaron desvanecidas, cuando vió como junto a Felipe partía D. Gaspar de Guzmán y con un séquito tan numeroso y de tal calidad que más parecía gira de placer que expedición castrense.
Felipe IV - Velázquez

Una vez sofocada la sublevación (1*), nuestro flemático rey se viene a Cuenca. Llega a esta ciudad el día 27 de Mayo y entre cacerías, fiestas y representaciones en la casa de comedias, la que consta en el archivo Municipal de las disposiciones reguladoras, permaneciendo hasta el día 28 de junio.

Entre las fiestas que se organizan en su honor figura una corrida de toros, celebrada del modo más original. Sobre el río Júcar se monta un amplio tablado que sirve de plaza a las variadas suertes de tauromaquia. Haciendo un inciso me dice: ¿Te ha dicho tu padre que tu otro abuelo fue torero? No abuelo, no me lo ha dicho por miedo a que sigamos su oficio. Bueno Josemari, dejemos ese tema y sigamos con el Corpus. Sabida era la religiosidad de los “Felipes”. Con un criterio tan amplio como el de pensar que San Pedro haría la vista gorda para los pecados contra el sexto Mandamiento, rezaba como el más devoto penitente y enamoraba a las mozas como el más pinturero galán. Abuelo no entiendo esto. Josemari eres joven pero ya lo entenderás. Quiere decir que el Rey le gustaba tontear con las mujeres sin miedo a morir en pecado porque siempre llevaba algún obispo para ser confesado y perdonado de sus pecados.

Foto comunión-José María Rodríguez González 
Llegado el día del Corpus manifestó deseos de ponerse al frente de la tradicional procesión solemnísimamente celebrada desde Carlos V en nuestra ciudad. Junto al monarca se situó todo su real cortejo, compuesto de personalidades como el Embajador de Alemania; el Cardenal Espínola, el famoso pintor Velázquez, el citado Conde-Duque, el Obispo de Málaga y otros cortesanos que lo acompañaron.

La procesión fue todo un desfile de galas, de planas y cintillos, bandas y chambergos, walonas (3*) y púrpuras, con decirte que jamás se ha visto en Cuenca una procesión tan lucida que rindiera homenaje al Dios del Amor en el Sacramento de la Eucaristía por la Plaza Mayor de Cuenca.

Soldado de la Guardia Walonas
Era el día 19 de junio de 1642. El Rey se sentía como en su propia casa. Su satisfacción fue aumentada y más con las noticias que le trajo el correo de D. Francisco Melo (4*), General de las armas españolas de Flandes. Con pliego sellado portaba el siguiente mensaje: “En la frontera hacia Cambray a 26 de mayo se avia derrotado al francés el exército que tenia de 100 mil franceses y que le avía ahogado más de 3.200 y que le tenía prisionero de 3000…”.

Con tales noticias el rey Felipe IV quiso ver el cuerpo del Glorioso San Julián, siendo complacido el día 23 de junio.

Entusiasmado el monarca con las demostraciones de afecto que recibió de los conquenses durante su estancia en esta ciudad quiso demostrar su satisfacción y gratitud y entre las diversas prebendas con que lo significó figura el obsequio que hizo a San Julián de una lámpara de plata de peso de mil ducados y más de mil ducados de vellón para dotarla.

La rapiña francesa en la guerra de la Independencia despojó a nuestra catedral de tan magnífica joya.
Con tanta explicación se nos hizo la hora de comer y la abuela Florencia subió a buscarnos a la Plaza y regañándonos, tomamos el camino de casa. Sigilosamente mi abuelo me dijo: no olvides lo hablado y apuntalo para más adelante recordarlo, es sabiduría popular y un hombre debe saber estas cosas de su pasado.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico
Cuenca, 7 de junio de 2014
 

(1*) El día del Corpus Cristi de 1640, Cataluña se subleva matando al virrey de Cataluña, Conde de Santa Coloma, y a todos los funcionarios reales. Debido a eso, se conoce como la rebelión como la sublevación de Santa Coloma. La revuelta se les fue de las manos y reconociendo su incapacidad para controlar la revuelta y convertirse en nación, los dirigentes catalanes se aliaron con Luis XIII con el pacto de Ceret, pagando a Francia lo que no quisieron pagar a España. Cataluña se llenó de soldados y mercaderes franceses. Abreviando mucho, en 1642 Felipe IV tomó Barcelona y se acabó la fiesta. Francia se forro con el dinero y recursos catalanes y a demás con la pérdida del Condado del Rosellón (1959) que era la parte transpirenaica de Cataluña.

(2*) D. Gaspar de Guzmán y Pimentel, Conde-Duque de Olivares. Muerto Felipe III y elevado al trono su hijo Felipe IV, el Conde, que era Gentilhombre de Cámara suyo, se mantuvo a su lado en calidad sólo como un íntimo confidente, hasta que murió su tío D. Baltasar de Zúñiga  que fue nombrado Primer Ministro.

(3*) Walonas. Oficiales y soldados reales.

(4*) Francisco Melo de Portugal y Castro. Capitán General de los Tercios españoles de Flandes. Gentilhombre de cámara de Felipe IV, desempeñó misiones diplomáticas en Italia y Alemania y participó en la Guerra de los Treinta Años.

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