lunes, 29 de junio de 2015

San Pedro y San Pablo


Festividad de San Pedro y San Pablo en Cuenca.

El 29 de junio se celebra la solemne festividad de San Pedro y San Pablo, apóstoles, dos grandes testigos de Jesús.

Ambos santos se representas juntos en la iconografía católica. En nuestra Catedral están representados en la arquitectura del siglo XVI y sobre todo en la rejería.


San Pablo
Catedral de Cuenca. Capilla de Santa Elena
La iconografía cristiana representa a San Pablo como un filósofo de la tradición clásica: calvo, con larga barba y vestido con túnica y manto; suele llevar nimbo como atributo propio de los apóstoles, y en el arte cristiano primitivo se le otorga en su representación el libro o rollo relativo a sus cartas epistolares incluidas en el Nuevo Testamento, mientras que hacia el siglo XIII su atributo más común es la espada de su martirio.

San Pedro
Catedral de Cuenca. Capilla de Santa Elena 
Con relación a San Pedro, la tradición católica narra que acabó sus días en Roma, donde fue obispo, siendo martirizado en el Circo de la colina vaticana, bajo el mandato de Nerón. A principio del siglo IV el emperador Constantino I construyó la gran basílica en su nombre. La iconografía lo representa ya anciano, portando las llaves del Cielo. Entre sus atributos se cuentan también la barca, por ser su profesión; el libro y el gallo por su negación.

Después de la Guerra Civil en Cuenca se empezó a celebrar esta festividad por la Hermandad de Excombatientes de San Pedro Apóstol. Además del solemne triduo, que se celebraba desde el día 26 en la iglesia de San Esteban se organizaba una becerrada.

Acudiendo a la hemeroteca, en el año 1944 nos encontramos que el ilustre sacerdote, D. Emiliano López Falcón, párroco del Salvador y canónigo, fue el encargado de dirigir los actos religiosos de ese año. D. Emiliano era canónigo del Cabildo de Cuenca, conocido por ser el encargado de recibir  a la delegación burgalesa, el 5 de mayo de 1990, que solicitaba una reliquia de San Julián.

El día de la festividad de San Pedro y san Pablo, terminada la función religiosa, hubo un acto de hermandad consistente en un desayuno en el Parque de San Julián, invitándose a toda la ciudad. Por la tarde, a las cinco, se organizaba un gran desfile hacia la Plaza de Toros, que partiendo de la Plaza de Cánovas, abriendo marcha la Banda de Municipal, seguidos por las calesas (carruajes) ocupadas por las presidentas de la novillada y madrina de la corrida. A las seis, se celebraba un festival taurino, lidiándose por representantes de diferentes gremios y entidades de la capital con seis becerros de una acreditada ganadería. Una vez lidiadas las reses eran donadas a la Casa de Beneficencia.

Cuenca, 29 de junio de 2015

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

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