viernes, 22 de julio de 2016

Festividad de Santiago Apóstol


¡Santiago y cierra España!

Según la tradición Santiago, apóstol de Cristo, desembarcó en la Bética Romana, siguió camino de la vía romana que unía la Itálica con Mérida, continuando hacia Coímbra y Braga, terminando en Iria-Flavia (La Coruña).

Tras haber predicado el evangelio por Hispania regresó a Jerusalén, siendo decapitado en el año 44. Sus seguidores recogieron el cadáver y lo embarcaron con dirección a la Hispania Romana. Según la tradición, el barco arribó en la costa gallega, donde fue trasladado a lo que hoy es la Catedral de Santiago.
Capilla de Santiago. Catedral de Cuenca
Artista que intervino en su realización fue: Martín Gómez el Viejo

En el año 1630 el rey Felipe IV, el Papa Urbano VIII decretó oficialmente que el Apóstol Santiago, El Mayor, fuera considerado solo y único Patrón de la Nación Española.

La invocación  al Apóstol Santiago antes de entrar en combate con la expresión: ¡Santiago y cierra España! Desde la reconquista.

Cuenta la leyenda que el Apóstol Santiago se apareció montado en un caballo blanco durante la batalla de Clavijo combatiendo junto a los cristianos.

Cansado el rey Ramiro I de Asturias, hijo de Alfonso II “El Casto”, de pagar cada año el tributo de 100 doncellas cristianas, enviándolas a Córdoba. Decidió poner fin a tal humillación  y reuniendo en toda la región un ejército con gente de la región se lanzó contra los musulmanes en Alberda (Logroño). Al no esperarse los musulmanes tal atropello se vieron obligados a esconderse en Clavijo, a 17 kilómetros de Logroño con los pocos soldados que quedaron de la primera contienda. Cuentan que se les apareció al Rey el Apóstol Santiago en sueños para anunciarle su presencia en la batalla que libraría al día siguiente.

Es la leyenda la que afirma que cuando los cristianos vieron flojear sus fuerzas apareció un jinete desconocido sobre un caballo blanco resplandeciente y blandeando una espada de plata y lanzándose sobre las tropas moras mermándolas sorprendentemente. Es este ataque el que le valió el sobrenombre a Santiago el “Matamoros”.

A partir de entonces se cuenta la participación del Apóstol en diferentes contiendas contra los moros. Así en la Batalla de Coímbra, en el año 1064, se describe en el Códice Calixtino, como intervino el Santiago a favor de las tropas de Fernando I, esta intervención hizo que a partir de esta fecha la Reconquista fuera considerada Guerra Santa.

Es difícil encontrar en pueblo o ciudad española que no tenga un altar dedicada a Santiago. La Catedral de Cuenca posee una Capilla dedicada al Apóstol Santiago. Su existencia es anterior a la reforma de la Catedral en el siglo XV, pues su fundación va unida al obispo Don Álvaro Martínez que ejerció su obispado en los últimos años del siglo XIV, muriendo en el año 1400 en la ciudad de Cuenca. Se reformó en el siglo XVI y se volvió a retocar en el siglo XVIII. El retablo es de estilo plateresco. El centro del retablo está presidido por el Apóstol Santiago sobre caballo blanco y un guerrero postrado a sus pies sobre el ángulo inferior de la derecha. La talla es de madera estofada y representa a Santiago luchando en la Batalla de Clavijo.

Cuenca, 25 de julio de 2016. 
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


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