viernes, 19 de septiembre de 2025

Hoy, 20 de septiembre, se conmemora 503 años de la primera vuelta el mundo en barco.

Tal día como hoy, un 20 de septiembre de 1519, zarpaba de San Lucas de Barrameda, cinco naos, entre ellas la llamada Victoria, con 237 hombres, al mando de Fernando Magallanes, navegante portugués al servicio del rey Carlos I. También viaja Juan Sebastián el Cano.

Magallanes moriría en abril de 1521 en combate con indígenas de filipinas. El 6 de septiembre de 1522 arribaba de nuevo en el mismo puerto que partió, la nave Victoria, comandada por Elcano, habiendo completado el primer viaje de circunnavegación jamás registrado, de esta forma probaron que la tierra era redonda.
Fernando Magallanes

Este proyecto trataba de buscas una ruta alternativa en dirección al Oeste buscando un estrecho marítimo en América que permitiera pasar al mar del Sur.

España solamente era la nación que podía hacer posible esta expedición, es por ello que en 1517 Fernando de Magallanes viaja a Sevilla donde se puso en contacto con Juan de Aranda, factor de la Casa de Contratación. Ambos consiguieron que en 1519 llegara el proyecto a manos de Carlos I en Valladolid, en esos momento la Capital de España.

Su principal objetico consistía en llegar a las Islas Moculas para obtener especies, haciendo que España se convirtiera en el principal suministrador de pimienta, clavo, nuez moscada y otras especies tan codiciadas en Europa.
Nao Victoria

El plan pretendía abrir una ruta por el Oeste, rodeando el continente Americano por su extremo sur, y pasando sólo por dominios españoles. Surgió una dificultad diplomática, ya que según el Tratado de Tordesillas firmado en 1494 entre Castilla y Portugal, con el que se habían repartido el mundo en dos mitades, las Islas Moculas quedaban del lado de Portugal eso hacía que Carlos I violara el tratado diplomático con Portugal. Magallanes basándose en mapas de su tiempo, creyó que el camino occidental era viable. Posteriormente se vio que fue un error de cálculo, pero el rey de España confió en la empresa y puso al portugués al frente de 265 hombres y cinco barcos llamados: La Trinidad, La Concepción, La Victoria, La Santiago y la San Antonio. A esta flota se la llamó: Flota de las Malucas.

El cargamento con el que regresaron en la nao Victoria fue de 381 sacos de especies, con un peso de 524 quintales. Su venta en el mercado cubrió los gastos de la expedición con un beneficio de 346.220 maravedíes.

Elcano y la tripulación superviviente fueron a Valladolid a  ver al Rey, presentándole a los indios que vinieron con ellos de aquellas islas y los regalos que trajeron, como pájaros raros, productos exquisitos y las preciosas especias.  

Cuenca, 20 de septiembre de 2019 y el 20 de septiembre de 2025.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico




jueves, 18 de septiembre de 2025

Efemérides conquenses. Un 19 de septiembre, el rey Felipe V otorgó a Cuenca los Títulos de Ciudad Fidelísima y Noble.

    El 19 de septiembre de 1710, el rey Felipe V, por Real Carta dio a Cuenca los títulos de Ciudad Fidelísima y Noble, y el 11 de mayo de 1727 le añadió el dictado de Heroica, porque sin jefes y casi sin soldados, detuvieron ante sus muros a los ingleses y portugueses, partidarios de D. Carlos.

En 1706, decidida la retirada del archiduque Carlos de Austria a Valencia desde Madrid y Toledo, el general Perterbourgh que la deseaba, hizo llegar a Cuenca 3.000 valencianos, para asegurar los pasos. D. Juan de Cereceda, cogió en Tarancón todo el contundente de tropas de Perterbourgh y antes de concluir el año recobró el teniente general D. Gabriel Hesio a Cuenca, haciendo 2.000 prisioneros.

Otra ocupación de Cuenca por las tropas del Archiduque parece ser la que describe Estrada diciendo: “En 1706 entraron tropas inglesas a 11 de agosto, mandadas por el teniente general Hugo Wildham, a quien destacó desde Madrid el marqués de las Minas; pues aunque los naturales la defendieron, tuvieron que ceder a superior fuerza. La Ocuparon dos mil ingleses y portugueses hasta el 10 de octubre, cortadas las aguas (llegó a valer más el agua que el vino) la tomó el comandante D. Gabriel Hesio, destacado por el duque de Berwich.

En 1706 escribieron el marqués de las Minas y el conde de la Corzana a los habitantes de Cuenca, para ver si los podían atraer al partido del Archiduque. Les hicieron grandes promesas; pero no quiso la ciudad responderles, y envió las cartas a Felipe, cuando estaba en Jadraque.

El general inglés, que llevaba seis cañones y dos morteros empezó a hacer fuego; los ciudadanos de Cuenca respondieron con el fusil, de modo que Hugo se llenó de inquietud, creyendo que había tropa arreglada para defender la ciudad, redoblando el ataque. El pueblo no acostumbrado a tales sobresaltos pidió la rendición y hubo capitulaciones, dándose rehenes mutuamente, esto  sucedió el 10 de agosto, al día siguiente entró el general inglés con 200 caballos.

Felipe recobró Cuenca en septiembre del mismo año.  El 9 de junio de 1707 se recibió en Cuenca una carta de D. Felipe V, para que se celebrase la fiesta de san Marcos con procesión general, en acción de gracias por la victoria de sus armas en los campos de Almansa. 

Y el día 19 de septiembre de 1710, Felipe V por Real Carta dio a Cuenca el título de Ciudad Fidelísima y Noble, y por otra le notició la fausta nueva de la victoria de Brihuega. En el ayuntamiento celebrado el 11 de abril de 1711 está copia la Real orden para celebrar fiesta perpetua de desagravios a Cristo Sacramentado e imágenes de Ntro. Sr. y de sus santos, puestas en precio y destrozadas por nuestros enemigos; y según el Inventario de privilegios, legajo núm. 13, en 11 de mayo de 1727 D. Felipe V añadió el dictado de Heroica a los que ya diera y antes llevaba la ciudad de Cuenca, porque sin jefes, ni soldados detuvo con su fidelidad y decisión ante sus muros a los ingleses y portugueses, auxiliares del Archiduque.

Publicado en Cuenca, 19 de septiembre de 2020 y 19 de septiembre de 2025.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

 

María de Cervelló. Festividad de hoy, 19 de septiembre. Patrona de los navegantes.

   La Santa que fue llamada María del Socorro. Patrona de los Navegantes por la ayuda que prestaba a quienes naufragaban sin que jamás ella embarcara.

Hoy 19 de septiembre, celebramos la festividad de María de Cervelló (1230-1290). Fue una joven de familia ilustre, nacida en el barrio marino de Barcelona, que desde la niñez dio muestras de una piedad fuera de lo común; se negó a casarse, hizo voto de castidad y por fin se retiró a un beaterio, a la sombra de la iglesia de la Merced, también muy próxima al mar que surcaban los mercenarios para redimir cautivos en tierras africanas.

Algo después se fundó la rama de la Merced, y ella fue la primera mercedaria en el convento barcelonés y hasta que murió su historia exterior es la de una buena monja con fana de buen gobierno y virtudes eminentes.

Pero la Merced tenía un fin muy particular, la redención de cautivos, y así consta también en la fórmula de la profesión de María, el 25 de mayo de 1265: et pro captivis redimentis laborare. ¿Qué podía hacer ella desde el convento de la calle Ancha, frente a la muralla del mar, por la misión de los frailes blancos?

En todas sus imágenes la santa aparece con un barco en las manos, como si jugase con él, y el sobrenombre que la acompaña es de Socós o Socorro, porque el salvamento de náufragos fue su campo de acción visible, acudiendo en ayuda de navegantes que zozobraban, sobre todo cuando eran mercedarios.

Ante las multitudes agolpadas en la playa viendo con horror cómo se hundía un barco en medio de la tempestad, se abría paso sobre las olas aquietándolas hasta salvar a los náufragos, o en plena noche, desaparecía del convento para volver con el hábito empapado de agua salobre, después de haber evitado algún desastre lejos de allí.

María del Socorro, instrumento de la misericordia de Nuestra Señora de la Merced, es la santa marina que jamás embarcó, la que jugaba prodigiosamente a salvar barcos de verdad gracias al poder de su oración, que le daba alas de ángel y sosiego para el mar embravecido.

Murió un 19 de septiembre de 1290. Sus restos incorruptos fueron enterrados en la iglesia de los frailes mercedarios de Barcelona, hoy Basílica de la Merced. Su culto como santa fue aprobado por el Papa Inocencio XII en 1692. Es la Patrona de los Navegantes.

Publicado en Cuenca, 19 de septiembre de 2019 y 19 de septiembre de 2025.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

El milagro de la: “Licuación de la sangre de san Jenaro”. 19 de septiembre.

 San Jenaro. Festividad del 19 de septiembre.

San Jenaro nació hacia el año 270, según las fuentes más modernas, en Nápoles. Su padre era gobernador y hubiera querido tener por sucesor a su hijo; así se opuso al principio de su vocación eclesiástica. Fue ordenado en el año 302, y fue nombrado pronto obispo de Benevento.

Hacia el año 303 estalló la gran persecución de Diocleciano. Tan valiente como caritativo, san Jenaro visitaba a los cristianos encarcelados por la fe y los asistía con sus limosnas y exhortaciones. Al fin el Jenaro fue detenido en Pozzuoli, encarcelado y luego enviado a Nola para comparecer ante el gobernador Timoteo. Después de varios tormentos fue expuesto en el anfiteatro a las fieras, que lo respetaron.

San Jenaro

Por último, fue decapitado con seis compañeros el 19 de septiembre del año 305.

Una tradición añade que el cuerpo del Obispo fue abandonado en el lugar del martirio; una piadosa mujer recogió, en dos pequeñas ampollas, la sangre que se había derramado y con este tesoro se retiró a Antignano, pequeña aldea entre Nápoles y Pozzueli.

El cuerpo de san Jenaro, enterrado a corta distancia del lugar del martirio, estuvo allí hasta el edicto de Milán del año 313. El 19 de septiembre del 315 se hizo el solemne traslado, y en el momento en que el cortejo pasaba por Antignano, la mujer que había recogido las gotas de su sangre presentó al  obispo las dos ampollas que guardaba reverentemente. El obispo las colocó junto al cuerpo y se dice que entonces tuvo lugar por primera vez el milagro que se debía renovar a través de los siglos hasta nuestros días, secos y coagulados, se licuó súbitamente.

El milagro de san Jerónimo consta de una serie de fenómenos extraordinarios que se repiten en determinadas épocas del año, ahora en Nápoles donde están las reliquias y en Pozzuoli, donde se conserva una piedra porosa empapada con la sangre del mártir.

La licuación de la sangre se realiza el 19 de septiembre. Con relación a la piedra porosa que se conserva en Pozzuoli tiene en la cara exterior unas manchas grises y otras rosáceas. Dos veces al año las manchas grises se convierten en rojas y las tojas toman un color más vivo. En algunos años tiene lugar una especie de sudor que deja húmeda toda la piedra. Y esto sucede precisamente a la misma hora en que se verifica la licuación  la ampolla de Nápoles.

Ampolla con la sangre de san Jenaro.

En Nápoles se realizan los tres fenómenos siguientes:

1º la licuación, en determinados días del año, de la sustancia sea y coagulada que se encierra en una pequeña ampolla de cristal y que según la tradición es la sangre del obispo Jenaro, decapitado en Pozzuoli, en el año 305, en odio a Cristo.

2º El aumento de volumen de esta sustancia, encerrada herméticamente en la ampolla de cristal.

3º El tercer prodigio sería la disminución de volumen de la misma sustancia y en las mismas condiciones.

Este triple prodigio se verifica generalmente siempre que se pone la ampolla de cristal enfrente del busto argénteo donde se guarda la cabeza de san Jerónimo. En mayo, durante nueve días consecutivos, en memoria de la traslación del 315; en septiembre, del 9 al 26, aniversario y octava del martirio y en diciembre, solamente el 16, día del patrocinio de san Jenaro, proclamado solemnemente por los napolitanos en el año 1631.

Publicado en Cuenca, 19 de septiembre de 2020 y el 19 de septiembre de 2025.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

miércoles, 17 de septiembre de 2025

San José de Cupertino. Festividad del 18 de septiembre.

     Hoy se celebra la fiesta de un hijo glorioso del serafín de Asís, el humilde y carismático san José de Cupertino, insigne no menos por su simplicidad evangélica que por sus éxtasis y arrebatos místicos.

La naturaleza no le brindó ni salud, ni talento, ni prestigio, ni gracia, ni riqueza; pero Dios le dio todos los tesoros del cielo. Nació en Cupertino, pequeña aldea entre Brindis y Otranto, en el año 1603, y murió en Osimo en 1663.

San José de Cupertino

San José de Cupertino es un ejemplo de lo poco que entendemos los hombres las maravillas y obras de Dios. Los hombres no lo comprenden; incluso los más buenos, le cierran las puertas y lo despiden, como un ser inútil, como un desecho. A duras penas sabía leer y escribir, cerrado de mollera y además torpe y de una manera exasperante: todo se le caía, todo lo rompía, aprender los trabajos más sencillos le costaba meses. Personaje simplón y ridículo, además de enfermizo y enclenque.

Fue un milagro de la Providencia el que pudiera ordenarse. Fray Asno, como se llamaba a sí mismo, sólo sabía obedecer, ser humilde, paciente, enamorado de Dios y devotísimo de la Virgen. Pero si era negado para los estudios, a su alrededor florecían prodigios que atraían a multitudes y despertaban las suspicacias de la Inquisición. ¡Qué fraile más raro!

Su día a día era una visión y éxtasis constante, con solo el tañido de una campana, una imagen o cuadro de la Virgen, era suficiente para transportarlo al cielo. Es difícil creer en tales cosas si no estuviera documentada su vida por varias personas y sus relatos coinciden. Se cuenta que un día, paseando por el huerto, le dijo un compañero: “Fray José, ¡qué hermoso hizo Dios el cielo!” y nuestro Santo lanzo un grito, atravesó los aires y fue a posarse de rodillas en la copa de un olivo. La rama, según informes de quien lo vio, se balanceaba como bajo el peso de un pajarillo.

Algunos envidiosos o mal intencionados lo denunciaron a la Inquisición, para que su virtud fuera más sólida y probada en el horno de la persecución y de la calumnia. Como oro, salió más puro y brillante, fue beatificado por Benedicto XIV en el año 1753 y canonizado por Clemente XIII en el año 1767.

Es Patrón de los parias, de los que no sirven para nada, de los que no tocan con los pies en el suelo, santo aéreo que con su vida quizá nos reproche ser tan útiles, hábiles y listos como nos empeñamos en parecer.

Publicado en Cuenca, 18 de septiembre de 2020 y el 18 de septiembre de 2025.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

martes, 16 de septiembre de 2025

Las llagas de san Francisco. Fiesta del 17 de septiembre.

    No puedo dejar pasar esta festividad poco conocida y muy representada. En nuestra catedral está presente en el retablo de san Bartolomé y en el retablo de san Gregorio del siglo XVI, donde la figura de san Francisco de Asís arrodillado, en actitud de oración y con las manos abiertas. Bajo el ángulo superior izquierdo se ve el mismísimo Serafín que en forma de Cristo crucificado hace surgir de entre sus alas de fuego cinco cordones de luz, que van a dar en los pies, las manos y el costado de san Francisco, que queda así marcado con las llagas de Cristo (*).

San Francisco de Asís.
Retablo de San Bartolomé. Siglo XVI
Catedral de Cuenca.

    Esta fiesta, que es un privilegio de san Francisco, entró en el Misal Romano por la insistencia e influjo del cardenal Montalto, el cual, llegado al Supremo Pontificado con el nombre de Sixto V, la extendió a toda la Iglesia. Clemente VIII la suprimió, porque la liturgia romana no tiene fiestas particulares sino para los misterios de la redención. Los favores especiales concedidos a determinados santos entran en la fiesta general que se dedica a cada uno de ellos.

Paulo V la volvió a poner en el grado de semidoble libre. Luego la hizo obligatoria Clemente IX, hasta que otro Papa franciscano, Clemente XIV, la restituyó en grado de rito doble que hoy tiene. La comisión que nombró Benedicto XIV para la reforma del Breviario propuso nuevamente la supresión de esta fiesta.

San Francisco de Asís.
Retablo de San Gregorio. Siglo XVI
Catedral de Cuenca

La aparición de los estigmas en san Francisco se cuenta: que próxima la fiesta de la Exaltación de la Cruz, estaba san Francisco de rodillas, rezando las oraciones de la mañana y de repente vio un ser que era a la vez un  hombre y un Serafín; tenía los brazos extendidos y los pies juntos y su cuerpo estaba fijo en una cruz. Dos alas se alzaban sobre la cabeza; otras dos extendidas como para volar y otras dos le cubrían el cuerpo. La car era de una belleza superior a la de la tierra, pero tenía las huellas del sufrimiento.

De pronto, en un momento de sufrimiento indecible, el Serafín le hirió en el cuerpo y en el alma, de modo que Francisco sintió gran temor. Mas el Serafín le habló como a un amigo, declarándole muchas codas que hasta entonces le habían estado ocultas. Pasado un instante, que pareció un siglo, desapareció la visión.

San Francisco siguió en profunda oración y Dios le abrió el sentido de la visión. En su cuerpo aparecían las señales del Serafín Crucificado; en sus manos y en sus pies estaban las llagas de las heridas y en las llagas la impresión de los clavos, formados de manera que podía tomarse por los verdaderos clavos de la Cruz; las cabezas redondas, de apariencia negra, sobresalían en las palmas de las manos y en las plantas de los pies aparecían las puntas retorcidas. Su costado derecho lo vio como perforado por una lanza. El Serafín de la visión era el espíritu de la Crucifixión padeciendo por amor, que había tomado plena posesión del pobrecillo de Dios. Las señales exteriores de las llagas eran el sello y prueba también exterior de la interna posesión de su alma por Dios.

Detalle del Serafín y san Francisco.
Retablo de San Gregorio.
Catedral de Cuenca.

Según cuenta su biógrafo, al principio no pensó san Francisco revelar a nadie su visión. Pero las llagas no se podían ocultar por mucho tiempo a los que vivían constantemente con él. Dudaba también si sería mayor servicio de Dios indicar algo, para fruto y consuelo de sus hijos. Preguntó un día a sus compañeros si se debían callar o revelar los favores de Dios. Ellos le dijeron que, si eran para provecho de muchos, no se debían callar. Entonces contó san Francisco tímidamente la visión y las llagas. No obstante, siguió ocultando a todos las señales de su cuerpo cubriendo manos y pies con la túnica. Tan sólo a León mostro las heridas para que le mudase los lienzos, restañando la sangre que manaba de ellas, y mitigando así el dolor que sentía.

Publicado en Cuenca, 17 de septiembre de 2020 y el 17 de septiembre de 2025.

©José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-(*) “Aggelos” Catedral de Santa María. Cuenca. José María Rodríguez González. 2019

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

sábado, 6 de septiembre de 2025

Visita guiada gratuita en la Catedral de Cuenca del mes de octubre será el día 11.

Por razones de actividad social en Cuenca, la proxima visita a la Catedral sera el sábado, día 11 de octubre.
 

"La Procesión Magna el 4 de Octubre en Cuenca: Cien Años de Fe y Devoción con Las Angustias".


Siglo XIV y XV en la Catedral de Cuenca
Visitas guiadas por la Catedral de Cuenca. Iconografía del siglo XV


    Este sábado, día 11 de octubre a las 11:00 horas realizaremos una visita guiada por la iconografía marginalista de los arcos góticos del siglo XV.

El mes pasado visitamos la obra realizada en los siglos XII y XIII, este mes nos corresponde XIV y XV.

    El siglo XIV fue un siglo poco productivo para la Catedral, en cambio para Cuenca fue importante porque es un momento de expansión para la ciudad al configurarse los barrios de San Antón y los Tiradores, aún así sigue siendo la Plaza Mayor y la Plaza del Carmen sitios de gran importancia al ser espacios donde se reúnia el Concejo. 
    El primer Obispo de Cuenca en el siglo XV fue D. Diego de Anaya Maldonado, de él nos queda el grupo de la Piedad de Anaya, obra insigne y preciosa en alabastro, que si es posible la veremos.  Otra obras importante del siglo XV es el Altar de Todos los Santos, en cual también visitaremos.


  Esta visita marca un momento especial para los amantes de la lectura a través de la imagen y de forma gratuita para los conquenses que quieran descubrir el legado que nos dejó el Obispo Lope de Barrientos, en la ampliación que se llevo a cabo en 1448 y que terminaron en 1505. Durante este período se descubre América, hecho que hace que la zoología descubierta en el Nuevo Mundo sea reflejado en sus arcos.  


Cuenca, 27 de septiembre de 2025.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.