domingo, 20 de marzo de 2016

Un poco de historia de los desfiles procesionales de Cuenca

Historia documentada de las procesiones conquenses en la Semana Santa

Este año se cumple el 400 aniversario del primer desfile de la procesión “Camino del Calvario”. El 1 de abril de 1616, desfilaba por las calles de Cuenca la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de “El Salvador”. En la actualidad en la procesión desfilan, a demás de la imagen del Jesús la de San Juan Evangelista y Nuestra Señora de San Agustín.

De los documentos que se han hallado podemos afirmar que su fundación de la Hermandad data del año 1702, como lo atestigua el Acta primera de su Cofradía que dice textualmente dice: “Cofradía de San Juan Evangelista”, sita en la Iglesia del Convento de San Agustín de esta Ciudad, que se fundó en el año 1702”.

Como curiosidad, digna de recuerdo debemos consignar que el día de San Bartolomé de 1815, hubo una solemne procesión organizada por la Hermandad que desde la parroquia de El Salvador, calle de El Peso y bajada por la Trinidad, llegando hasta el convento de San Agustín, con asistencia del Cabildo de Curas y Beneficiados, Autoridades y Cofradías. En  esta procesión figuraban las sagradas imágenes de Jesús Nazareno, Cristo Crucificado, con el título de “La Cruz”, María Santísima de la Soledad y el glorioso Evangelista San Juan.

Los pasos fueron llevados por hermanos vestidos de nazarenos, como si hubiese sido Viernes Santo. Esta solemne función procesional tuvo por objeto dar gracias al Altísimo por la nueva colocación de los Santos Pasos que desde el año 1812 estaban, en calidad de depósito, en la Parroquia de El Salvador, salvándose de su destrucción de las tropas napoleónicas, por los hermanos y familiares de la Cofradía de San Juan.
También hemos encontrado  documentación sobre la venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Agonía, que se fundó el 12 de mayo de 1715, en la desparecida iglesia de Santo Domingo de Silos y que el 17 de julio del citado año quedaron presentadas las constituciones de aquella Venerable Hermandad para su aprobación ante el Licenciado don Francisco de Añoa y Busto, dignidad y Canónigo de la Santa Iglesia Catedral, Provisor de la Ciudad  y Obispado que gobernaba el Ilmo. Sr. Don Miguel del Olmo. Informadas las Constituciones por el Fiscal General D. Juan Francisco Calvo, el 24 de julio de 1715, se dictaba auto de aprobación de las mismas por el Provisor señor Añoa y Busto.

La venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Agonía, tiene concedida perpetuamente a cada uno de sus cofrades indulgencia plenaria, bajo ciertas condiciones, por bula expedida en Roma, por el Papa Clemete II, fechada el 5 de enero de 1717.

El Papa Pío VI, otorgó otra bula el 23 de noviembre de 1784, dando el título de Altar Privilegiado, en su Capilla de Silos en la ciudad de Cuenca e igualmente ostentaba el privilegio de poder usar ornamentos encarnados en su función religiosa anual, que tradicionalmente se venía celebrando al Santísimo Cristo de la Agonía. Este privilegio fue ratificado el 9 de mayo de 1877, por el ilustre Gobernador Eclesiástico D. Diego Izquierdo. La Hermandad poseía un precioso crucifijo de marfil, donado por don Juan Cerdán de Landa y en recuerdo de esta donación la Hermandad tomó un acuerdo el día 16 de mayo de 1713, de sufragar una misa anual en el altar del Santísimo Cristo de la Agonía por el descanso eterno de tan piadoso donante.

La venerable Hermandad de Ntra. Señora de la Soledad y de la Cruz, desfila en la procesión llamada del Santo Entierro, que procesiona en la noche del Viernes Santo. Su fundación data del llamado Capítulo de  Caballeros, Guisados de Caballeros instituido en el Fuero de Cuenca por el Rey Alfonso VIII. Desde el año 1272 hasta 1670.

Son muchos y grandes los privilegios que los monarcas conceden por gloriosos hechos de armas y entre otros por su asistencia en el año 1474 a la Guerra de Portugal. Se libra testimonio de sus tradicionales ordenanzas de Capitulo en 1550 y en diferentes decretos se les reconoce como bienes propios los terrenos anexos a la Capilla actual de la parroquia de El Salvador y una hermandad en el pueblo de Torralba.

Este Capítulo de Caballeros, reunido en 1885, acordó, entre potras cosas, la reivindicación de sus fueros y privilegios y como acto público que patentizara su existencia acordó costear a sus expensas la procesión del Santo Entierro de Cristo, tal como se viene celebrando desde entonces.

El Cabildo de Caballeros de la soledad y el Santo Sepulcro agrupaban casi siempre a todos los hombre de toga existentes en Cuenca, del mismo modo que la Hermandad de San Juan a los carpinteros y madereros; la del Cristo de los Espejos a los tejedores; el Peso del Huerto a los hortelanos y el Jesús de la Columna a los albañiles.

De la procesión del Miércoles Santo, desapareció la escultura de “Jesús ante Anás” que estaba depositada en la parroquia de San Miguel, también desfilaba el paso de la “Oración del Huerto”, obra notable del escultor Moreno Sastre.

La Archicofradía de Paz y Caridad portaba la preciosa escultura de “Jesús con la caña”, de un notable mérito artístico, que se guardaba en la ermita de San Roque. En la Guerra de la Independencia esta ermita fue destruida y la imagen fue trasladada a la parroquia de San Antón.

Otra de las imágenes desaparecidas fue el “Ecce-Homo”, que se guardaba en la parroquia de  San Andrés, aunque su procedencia primitiva era de las parroquias de San Gil y San Juan.

Las artísticas tallas que salen en procesión del Viernes Santo representando a Jesús Nazareno, Jesús y la Verónica, San Juan y Ntra. Señora de la Soledad, eran procedentes del antiguo convento de San Agustín, que en la época de la exclaustración, año 1834, fueron trasladadas a El Salvador.

La procesión del Viernes Santo En el Calvario, se reducía, durante varios años, a la salida del Santísimo “Cristo de los Espejos”, llamado también de la Expiación y posteriormente se fueron sumando otras hermandades e imágenes que actualmente la completan.

El santísimo Cristo de los Espejos procedía del antiguo y famoso convento  de San Agustín. Cuando desapareció el convento de San Agustín se trasformó en el parador de Santa Luisa.  En esta procesión desfilaba  la imagen de “Nuestra Señora de las Angustias” de Salcillo, autor de la mayoría de las imágenes de la Semana Santa de Murcia. Replica de ella se encuentra en la iglesia de San Felipe Neri.

Sea esta mi pequeña contribución al esclarecimiento de la historia procesional de nuestra ciudad de Cuenca.

Cuenca, 17 de marzo de 2016 Semana Santa de 2016


José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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