sábado, 30 de noviembre de 2024

Empieza el Adviento. domingo 1 de diciembre.

Adviento, preparación para la venida del Señor.

El primer período del año litúrgico comienza con el Adviento. Ésta es una palabra procedente del latín “adventus” que se puede traducir como “venida”, el cristianismo la tomó para designar un tiempo de preparación espiritual para la celebración del nacimiento de Cristo. En la liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad para prepararse en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor. En el caso de la Iglesia Ortodoxa el Adviento se extiende hasta 40 días, desde el 28 de noviembre hasta el 6 de enero.

Este periodo de 22 días es un hacer de convertirnos de nuevo. Que no sea un tiempo sólo de comprar de regalos, de  celebraciones de empresa, entre amigos, tal vez, todo esto nos puede llegar a hacer olvidar el verdadero sentido del Adviento.

Nuestro Templo Magno, nuestra Catedral nos recuerda el momento con la llegada de la luz solar al medallón de la Anunciación de la reja de la capilla de los Caballeros. Sobre las 12.30 h la luz del sol, filtrada por los vítreos del presbiterio ilumina el medallón recordándonos que comienza un tiempo de preparación, esperanza y arrepentimiento.


En la liturgia eclesiástica se elabora una corona de ciprés con cuatro cirios nuevos. Hoy en la Misa se bendecirá la corona, ella adornará con sus luces y nos irá acompañando y recordando que Cristo es la Luz del mundo. Su color verde significa la vida y la esperanza. El encendido semana tras semana de los cuatro cirios significa nuestra gradual preparación para recibir la Luz de la Navidad que es Jesús.

Publicado en Cuenca, 2 de diciembre de 2018. Actualizado el 1 de diciembre de 2024.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Efemérides conquenses. Día 1 de diciembre.

    El día 1 de diciembre de 1566 moría Don Francisco de Mendoza y Bobadilla, natural de Cuenca, nacido en esta ciudad el 25 de septiembre de 1508, hijo del marqués de Cañete, Don Diego Hurtado de Mendoza y de Doña Isabel de Bobadilla, hija de los marqueses de Moya.

Estudió Humanidades en Alcalá de Henares. Luego pasó a la Universidad de Salamanca, donde se doctoró en Derecho Canónico y Civil. Fue maestrescuela de la catedral de salamanca y arcediano de la Catedral de Toledo. En 1531 conoció a Juan Luis Vives, con el que mantuvo una gran amistad, quien le dedicó su obra De ratione vivendi. Fue también muy estimado por Erasmo de Rotterdan, que a la edad de 20 años lo consideró como uno de los mejores discípulos que tenía en España.

El Papa Pablo III lo preconizó obispo de Coria y el 19 de diciembre lo elevó a cardenal, en 1544, con el título de San Eusebio y San Juan ad Portan Latinam.

El 27 de junio de 1550, el Papa Julio III lo nombró obispo de Burgos. Gestionó los asuntos del emperador Carlos V, residiendo como cardenal en la Curia romana, favoreció ininterrumpidamente los intereses de España cumpliendo en Italia diversas misiones diplomáticas.

Se ha de destacar que en 1537 promulgó las constituciones sinodales en Coria. En ellas dispuso que los hijos bastardos de los sacerdotes no les ayudaren en misa; que los candidatos al sacerdocio tenían que ser hombres de buena conducta y bien preparados para poder ejerces el ministerio; que el obispo observase una rigurosa vigilancia en la predicación de las indulgencias; que se tuviese presente la bolsa de los pobres; que aligerase el procedimiento y que se regularizase el derecho de asilo.

Carlos I y Felipe II lo tuvieron en gran aprecio y por ello, en 1555, lo nombraron gobernador de Sena. Pasó al Arzobispado de Valencia, donde fue tan querido como en Burgos, falleciendo a los 58 años  de edad el 1 de diciembre de 1566.

Cuenca, 1 de diciembre de 2019 y el 1 de diciembre de 2024.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico


San Eloy (588-660). Festividad del 1 de diciembre.

 Se decía de Eloy que era un trabajador de lo perdurable, convirtiendo en belleza superior el oro y la pedrería.

Además de orfebre fue en su vida nombrado consejero de reyes, fue elogiado por obispo, haciéndose famoso por su honradez, su piedad, su caridad y su afán limosnero. En la monarquía ruda y bárbara de aquellos siglos oscuros Eloy es una centelleante estampa dignísima e insólita.

San Eloy

Sólo le atrae lo que no desaparece, lo que se consume, y se dedica a realzarlo. Es el artesano de la santidad en tiempos turbulentos en los que reinaba la violencia.

La nobleza de los materiales que manejaba debió de tentarle a idolatría: el oro afinado y convertido en la hermosura de joyas, las piedras preciosas engarzadas hasta refulgir como simulacros de inmortalidad, todo un mundo sólido y resplandeciente, valiosísimo, con aires de ser imperecedero, ¿no fue para él tentación de complacencia, la del artista deslumbrado por lo que sale de sus manos?

Pero el exigente y fiel san Eloy supo guardar, para usar las palabras de Juan Pablo II, “la proporción adecuada entre la belleza de las obra y la belleza del alma”. Hizo bien su trabajo, como orfebre fue el mejor que cualquier otro, sin regatear esfuerzos, pero no oro, cantos rodados y no gemas, aristocráticamente despreocupado de todo lo que no fuese la voluntad de Dios.

Es el Patrón de orfebres, plateros, metalúrgicos y también herradores.

Publicado en Cuenca, 1 de diciembre de 2020 y actualizado en 1 de cidiembre de 2024.

      Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

viernes, 29 de noviembre de 2024

San Andrés y la Iglesia Ortodoxa

San Andrés, primer apóstol de Jesús

Hoy día 30 de noviembre celebramos la festividad de San Andrés. Siempre lo hemos reconocido a este santo por ser representado portando una cruz en forma de aspa (X), en este tipo de cruz sufrió el martirio.

¿Quién fue San Andrés? Él fue siempre un hombre en busca de la Verdad, de ahí que fuera en primer lugar discípulo de San Juan Bautista y al conocer a Jesús lo fue de él.
Era hermano de San Pedro y por medio de él se hizo discípulo de Jesús. San Andrés fue el fundador de la Iglesia de Constantinopla, la actual ciudad de Estambul en Turquía. En esta zona del mundo se profesa la religión Ortodoxa.

Cruz de San Andrés
Retablo de San Andrés
Catedral de Cuenca

La tradición cuenta que fue San Andrés quien después de Pentecostés (La venida del Espíritu Santo) fue el encargado de la evangelización de esta zona del mundo, siendo crucificado en Acaya, Grecia. La cruz en la que fue crucificado tenía forma de aspa, de aquí surgió el nombre de “cruz aspada” o también conocida con el nombre de “cruz de San Andrés”. Su martirio sucedió en Patras en el año 70. Fue descrita en la carta de Clerus de Acaya. Según Clarus la forma de “X” de la cruz tiene la forma de una letra griega, en concreto la letra inicial con la que comienza el nombre de Cristo, llegando a la reflexión de quien se sujeta a su cruz también se sujeta a Cristo, unido con el cuerpo místico de Cristo.
Tras su martirio, una mujer samaritana enterró su cuerpo. En el año 356 sus reliquias fueron trasladadas a las ciudad de Bizancio, posteriormente se llamaría esta ciudad Constantinopla y hoy es conocida como Estambul. Luego, en 1462 sus reliquias fueron llevadas a Roma. De esta forma los dos hermanos, apósteles martirizados, Pedro y Andrés volvieron a estar juntos.



Talla de San Andrés
Catedral de Cuenca
Foto de José María Rodríguez González
Por la paradoja de la vida, en esta ciudad fue donde, en noviembre de 2015, se reunió el actual Papa Francisco, sucesor de Pedro, con Bartolomé, el actual heredero de San Andrés, Patriarca de Constantinopla y líder de la Iglesia Ortodoxa.
El Papa Francisco viene esforzándose en conseguir la unión entre los cristianos ortodoxos y católicos, en esta visita se firmó una declaración conjunta del Pontífice y el Patriarca. Cuenta la crónica que unos de los momentos más impresionantes para los dos credos fue en las vísperas de la festividad de San Andrés, cuando el Papa Francisco pidió la bendición  al Patriarca Bartolomé, llamándole hermano. Este lo bendijo y le besó la cabeza al Papa Francisco.

He dicho que las reliquias de San Andrés fueron llevadas a Roma, pero fue en junio del año 1964, por voluntad del Papa Pablo VI, cuando la cabeza del Apóstol fue entregada a la Iglesia Ortodoxa en Patras, donde es venerada en la Iglesia que lleva el nombre del Santo. Esta Iglesia de San Andrés fue edificada en el mismo lugar del martirio. En el año de 1969, el mismo Papa también entregó otra reliquia del Santo a la Catedral de Santa María de Edimburgo, donde se venera con otra donada por el arzobispo de Amalfi en el año de 1879, tras el establecimiento de la jerarquía católica en Escocia.
Retablo de San Andrés
Catedral de Cuenca
Foto de José María Rodríguez González

Cuenca tuvo y tiene una iglesia dedicada a San Andrés, está situada en la calle de Peso y fue obra del arquitecto Pedro de Alviz. El templo es de estilo herreriano al igual que la portada de la fachada. Se comenzándo a construir en el siglo XVI, terminándose en el siguiente siglo. Este templo es de planta trapezoidal, con bóveda gótica. Desde hace años está cerrada al culto utilizándose para otras actividades de la ciudad.

En la Catedral  tenemos la imagen de San Andrés en la capilla del Bautismo, situada a continuación de la de los Apóstoles y formando ángulo con el brazo derecho del crucero. Anteriormente esta capilla era conocida como la de San Andrés y San Antolín. De este altar fue retirada la imagen de San Andrés en el año 1956 por estar deteriorada, sustituida por la imagen de San Ignacio. En la actualidad está de nuevo la imagen de San Andrés.

Cuenca, 30 de noviembre de 2017 y el 30 de noviembre de 2024

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


jueves, 28 de noviembre de 2024

Efemerides conquense. El nacimiento del Infante Fernando en Cuenca.


Hoy hace 836 años del nacimiento del infante Fernando en Cuenca. 

En 1189, el 29 de noviembre, nació en esta ciudad el infante D. Fernando, que fue el segundo o tercero de los hijos que tuvo Alfonso VIII con este nombre, según los Anales Toledanos.

El infante Fernando de Castilla nació en Cuenca el 29 de noviembre de 1189, hijo de Alfonso VIII y Leonor de Plantagenet.

Su niñez la pasó en esta misma ciudad como tú y tan conquense como el que más. Don Fernando alimentó las esperanzas de sus padres y de los súbditos con su valentía y buen carácter. Sin embargo, murió en 1211, con tan sólo veintidós años, tras una expedición  contra los musulmanes por Montánchez y Trujillo.


Al comienzo del siglo XIII el único enemigo que le quedaba a Alfonso VIII era los almohades. Había sufrido una derrota en Alarcos y es de suponer que tuviera sed de resarcimiento. La lucha contra musulmanes era una fuente de prestigio al estar apoyada por el Papa. Alfonso VIII decide no renovar la tregua con los Almohades en 1210 y prepararse para la confrontación. El infante Don Fernando, hijo de Alfonso VIII, era uno de los mayores partidarios de no renovar la tregua y escribió al Papa Inocencio III en 1210 explicándole sus deseos. El Papa responde ese mismo año exhortando a los obispos hispanos a que propusieran la guerra en sus diócesis y concedieran a los participantes en la lucha los mismos derechos que a los cruzados. Como se ve Don Fernando era un joven valiente que acompañaba a su padre en las batallas que se celebraron durante su existencia. En 1211 a su regreso murió en Madrid de fiebres. 

Las esperanzas que se pusieron en la persona de Don Fernando se fueron al traste, ocasionando un profundo dolor con su pérdida. A su muerte el trovador Guiraut de Calanson señala que Don Fernando era “agradable en toda acción” y “amable” en el aprecio tanto de la dama como del caudillo, como demuestra el planh (1*) de Guiraut de Calanson, las affabilitas (las virtudes) está bien documentada en la poesía trovadoresca de la corte de Alfonso VIII.

Decían de Don Fernando: “Si Dios hubiera placido amar tanto a este mundo, debiera haber sido caudillo e guía, Fernando, el hermoso, el bueno, el agradable en toda acción, el liberal, el franco, el valiente y el amable, con el que parecía que fuesen compensadlos el Joven Rey, Ricardo el famoso y el conde Jaufré, los tres valiente hermanos, a quienes se parecía en cuerpo y facciones, y en magnanimidad y en ser padre de todos los bienes, que ahora es dolor de valentía y de generosidad”.  Como ves el planh (1*) destaca primero  la belleza del infante y luego afirma su parecido físico con sus tres tíos: Guillermo de Inglaterra, el famoso Ricardo Corazón de León y el conde Godofredo de Bretaña, cuya agradable presencia física se suponía.

Publicado en Cuenca, 29 de noviembre de 2020, actualizado el 29 de noviembre de 2024.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Fuentes:

-          (1*) Planh: Obra lírica.

-          “Leonor de Plantagenet y la consolidación castellana en el reino de Alfonso VIII”. José Manuel (2012).

-          Poesía juglaresca y juglares. Orígenes de las literaturas románicas. 1942. Madrid. Austral 1991.

-          “Curia y cortes en el reino de Castilla”. Las cortes de Castilla y León en la Edad Media. Vol.1 Valladolid: Cortes de Castilla y León, 1988. 104-51

-          Los trovadores en España. 1861. Barcelona CSIC, 1966

-          La Literatura en la corte de Alfonso VIII de Castilla. Antonio Sánchez Jiménez.


San Saturnino (año 250). Festividad del 29 de noviembre.

 San Saturnino es el santo de las canciones infantiles. Es también el que da su nombre a una de las iglesias románicas más hermosas del mundo, Sanint-Sernin de Toulose o Tolosa de Lenguadoc, ciudad de la que fue el primer obispo.

De su vida se sabe muy poco, pero se cree que misionó en su amplio territorio a ambos lados del Pirineo y que mandó a su discípulo Honestos para evangelizar Pamplona; también se cree que el propio san Saturnino visitó la capital navarra y que fue maestro de san Fermín pamplonés.

Más seguras son las referencia que se guardan de su muerte, en la época de la persecución de Decio: los sacerdotes paganos de Tolosa le atribuyeron el mutismo de sus ídolos, que habían dejado de emitir oráculos, y cuando el obispo pasaba cerca del templo de Júpiter la muchedumbre se apoderó de él y le ató a un toro que iba a ser inmolado. El animal echó a correr arrastrando al mártir que quedó con la cabeza destrozada.

En torno a sus reliquias se construyó primero una abadía y luego la basílica actual, que visitaban todos los peregrinos de Santiago, y así fue como su culto se extendió por España y todo el norte de Francia.

Cuenca, 29 de noviembre de 2021, actualizado el 29 de noviembre de 2024.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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Fuentes documentales:

-Año Cristiano para todos los días del año. Agosto. Por el P. Juan Croisset. Logroso. 1851.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. ESCELICER, S.A. Madrid. 1961.

miércoles, 27 de noviembre de 2024

Santa Catalina Labouré (1806-1876)

   Hoy celebramos a la gran desconocida. Si ayer hablábamos de la Medalla Milagrosa hoy celebramos a quien se dirigió la Virgen para hacer realidad la medalla.
Aparición de la Virgen a Santa Catalina de Labouré

Catalina la trabajadora para decir su nombre, la activa y la oscura, la humilde y la obediente. Y así fue desde la niñez, sustituyendo a su madre muerta en la dirección de la granja paterna, cuidando a diez hermanos, atendiendo a todo y aun encontrando tiempo para ir a la iglesia y visitar enfermos.

Una modesta campesina bretona, no muy instruida por lo que sabemos, pero con el recio sentido común y el sólido equilibrio de las mujeres fuertes y sacrificadas acostumbradas al trabajo más ingrato y más duro. No le fue fácil cumplir su vocación religiosa (antes tuvo que ser criada y camarera en el café de su hermano en París), hasta que hizo el noviciado en las Hijas de la Caridad, la fundación de San Vicente de Paul.

El resto de su vida no tiene relieve visible, cuarenta y tantos años en un hospital, en medio del anonimato más absoluto, personaje que representa a miles de monjas dedicadas al servicio de los desamparados por amor a Dios; en hospitales, asilos, manicomios, orfanatos, allí donde se sufre, y sin que nadie las conozca, una monjita, como se las suele llamar.

Nadie sabía que en su juventud, en 1830, en la capilla de la rue du Bac había tenido una visión de la Virgen, visiones muy plásticas (la Virgen sentada en una silla que aún se conserva) en las que Nuestra Señora le pedía que se acuñase una medalla con su imagen de cuyas manos saliesen rayos de luz, las gracias que derrama sobre el mundo.

Este fue el origen de la medalla milagrosa, que se difundió y obró numerosos prodigios sobrenaturales, sin que nadie supiera hasta la muerte de Catalina que fue ella quien vió a la Virgen y escuchó sus palabras, cumpliendo su encargo para luego poner el sello del silencio y de la caridad sin nombre a la misión recibida.
El Papa Pío XI la beatificó el 28 de mayo de 1933 y Pío XII el 27 de julio de 1947 la canonizó, se estableció su fiesta el 28 de noviembre, un día después de la establecida para la Medalla Milagrosa. Según Catalina, durante la noche del 18 de julio de 1830 se despertó al oír la voz de un niño muy hermoso que la llamaba: ”Hermana, todo el mundo duerme, venga a o la capilla, la Santísima Virgen la espera”.

Cuenca, 28 de noviembre de 2019 y el 28 de noviembre de 2024.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

martes, 26 de noviembre de 2024

La Medalla Milagrosa. Celebración del 27 de noviembre.

   He aquí lo que ocurrió en la aparición del 27 de noviembre de 1830. Lo cuenta el señor Aladel, director de la piadosa novicia, al promotor de la fe de la diócesis de París y lo que encontramos en el proceso verbal de información con fecha del 16 de febrero de 1836: “A las cinco y media de la tarde, hora en que las Hermanas acostumbran a tener sus rezos en la capilla, se apareció la Santísima Virgen  a la joven como en un marco ovalado; estaba de pie sobre el globo terráqueo del que no se veía más que la mitad; vestía ropaje blanco con manto azul plateado, parecía tener diamantes en las manos de las que caían haces de rayos luminosos a la tierra, y con mayor abundancia sobre un punto luminoso de la misma. 
   Creyó oír una voz que decía: Estos rayos son el símbolo de las gracias que María Obtiene para los hombres y el punto sobre el cual caen más abundantes es Francia. Se leía alrededor del cuadro estas palabras escritas con caracteres de oro: ¡Oh María! Sin pecado concebida, rogad por nosotros que acudimos a Vos. Esta oración estaba estampada por encima de la cabeza de la Virgen, venía a terminar también a la altura de la mano izquierda. Habiéndose vuelto el cuadro, vio en el reverso la letra M rematada de una Cruz con trazo trasversal en medio; y por debajo del monograma de María, los Corazones de Jesús y de María rodeado el primero de una corona de espinas y atravesado el otro por una espada. 
  Luego le pareció oír estas palabras: Hay que hacer acuñar una medalla de este modelo: las personas que la lleven recibirán una indulgenciada y recen con piedad esta oración gozarán de una protección especial de la Madre de Dios. Y en este preciso instante acabó la visión”.

Imposible sería dar cuenta de las conversiones obtenidas por la Medalla milagrosa. Por decreto del Sumo Pontífice León XIII, fechada el 23 de julio de 1894, se establece en honra a la Medalla milagrosa una fiesta particular a semejanza de la que existían ya en honor del santo Rosario y del Escapulario.

Publicado en Cuenca, 27 de noviembre de 2020. Actualizado el 27 de noviembre de 2024.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

lunes, 25 de noviembre de 2024

San Leonardo de Puerto Mauricio (1676-1751). Festividad del 26 de noviembre.

    Paolo-Girolano de Casa-Nuova, genovés hijo de marineros, formado en Roma, franciscano en el convento de San Buenaventura, en el Palatino, donde se conservan sus reliquias, es uno de los grandes santos de la era de la Ilustración, contemporáneo de Voltaine, aunque no fue un combatiente de ideas, sino de piedad.
San Leonardo de Puerto Mauricio.

El siglo XVIII es atronador de ideas, pero san Leonardo no quería discutir con nadie. Y cuando, según la tradición, la Virgen le sano de una tisis considerada mortal, decidió dedicarse todo el resto de su vida (cuarenta y tantos años) a la predicación ambulante a las misiones que le llevaron a recorrer una y otra vez Italia entera.

“Gran cazador del Paraíso”, como lo llamaba su amigo el Papa Benedicto XIV, tenía una palabra irresistible, y el ejemplo de sus mortificaciones, de su vida de oración, y la calidez sencilla y emotiva de lo que decía, produjeron efectos inmensos en su auditorio. Descalzo, ardiente, incansable, predicó más de trescientas misiones, empleando el tiempo que le había regalado Nuestra Señora en convertir a los demás.

El centro de sus pláticas solía ser la Pasión, y la práctica de piedad más recomendada, el Vía Crucis, devoción que gracias a él se extendió por todo el mundo, y fue asimismo un celoso propagador de la adoración perpetua del Santísimo Sacramento. Cuando contrajo su última enfermedad se negó a dejar de celebrar la misa, “que vale más que todos los tesoros de la tierra”. También fue apóstol de las “tres Avemarías”, gracias a él esa oración tuvo una gran difusión. Murió el 26 de noviembre de 1751 en Roma.

San Leonardo no es el nombre de las polémicas filosóficas, intelectuales, del siglo de las luces, pero como tantos otros miles de sacerdotes y religiosos cuidó de la intendencia de la espiritualidad, manteniendo viva la fe del pueblo en medio de la tormenta. Voltaire ignoró su nombre, pero no tenía peor enemigo que este humilde franciscano.

Fue canonizado en el año de 1867, por el Papa Pío IX y nombrado patrón de las misiones populares por el Papa Pío XI en el año 1923.

Publicado en Cuenca, 26 de noviembre de 2019 y actualizado el 26 de noviembre de 2024.

Por José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

San Leonardo de Puerto Mauricio (1676-1751). Festividad del 26 de noviembre.

 Es uno de los grandes santos de la era de la Ilustración, contemporáneo de Voltaire, aunque no fue un combatiente de ideas, sino de piedad.

Nació en Puerto Mauricio (Italia) en el año 1676. Estudió con los jesuitas en Roma. A los veintiún años entra en la Comunidad de los Franciscanos y después de ser ordenado sacerdote se dedica a la predicación a la que unión tiempos de silencio, contemplación y penitencia. Decía con cierta frecuencia: “para que el cuerpo no esclavice el alma hay que hacer penitencia y para que Dios te hable y puedas escuchar sus mensajes es necesario dedicar buen tiempo al silencio”.

Fundó una casa en el monte para que fueran los religiosos unas semanas de retiro. En ésta había que guardar el más absoluto silencio y no se comía carne, solo se alimentaban durante el tiempo de permanencia de frutas y verduras. Se dedicaba el mayor tiempo posible al rezo de los salmos y algunos de ellos pasaban en oración más de nueve horas diarias.

El Papa Benedicto XIV le llamaba “Gran cazador del Paraíso”. Tenía una palabra irresistible, y el ejemplo de sus mortificaciones, de su vida de oración y la calidez sencilla y emotiva de lo que decía, produjeron efectos inmensos en su auditorio. Descalzo, ardiente, incansable, predicó más de trescientas misiones, empleando el tiempo que le había regalado Ntra. Sra. en convertir a los demás. Dicen sus biógrafos que la Virgen le sanó de una tisis considerada mortal, y ello le llevó a dedicarse más de cuarenta años a la predicación, recociendo toda Italia varias veces.

Sus predicaciones se basaban en la Pasión de Cristo y la práctica de piedad del Vía Crucis, devoción que gracias a él se extendió por todo el mundo, y fue asimismo un celoso propagador de la adoración perpetua del Santísimo Sacramento. En sus penitencias de confesión solía poner el rezar un Viacrucis. Logró que se realizaran y establecieran el Viacrucis en 581 parroquias de Italia.

Por sus aciertos el Papa le encomendó ir a predicar a la Isla de Córcega, fue la misión más difícil de todas por el abandono espiritual que allí reinaba. Él mismo escribió: En cada parroquia se encuentra el odio, los pleitos y las peleas entres sus feligreses. Pero a pesas de todo consiguió buenos frutos y abundantes.

El Papa de nuevo la mandó volver a Roma para que dedicara su tiempo a los religiosos u monjas impartiéndoles Ejercicios t Retiros espirituales.

Muy anciano ya tuvo que hacer un largo viaje en pleno invierno lo cual le fatigó inmensamente. El 26 de noviembre llego a Roma y cayó enfermo. A las nueve de la noche llegó el Papa a su lecho y una hora después murió, en el año 1751.

Cuenca, 26 de noviembre de 2020 y el 26 de noviembre de 2024.

      José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

 

 

domingo, 24 de noviembre de 2024

Santa Catalina de Alejandría. Festividad del 25 de noviembre.

    De todos los datos que tomamos como ciertos, según los historiadores Eusebio y Rufino, que existió en Alejandría una virgen, por nombre Catalina, que fue decapitada por la fe el 25 de noviembre del año 305.

De esta santa disfrutamos de una representación importante en la Catedral de Cuenca, en la que se representa su martirio con ruedas con afiladas cuchillas de hierro para que el cuerpo de Catalina fuera hecho pedazos.

Santa Catalina de Alejandría de Tiziano (Museo del Prado).

Pero hay otra leyenda que nos representa a Santa Catalina como una princesa de Alejandría, que a sus 18 años era una gran apologista del cristianismo ante filósofos, relato que me gustaría trascribir realizado por el Padre Juan Croisset en su AÑO CRISTIANO del mes de noviembre, dice así:

Era Maximino príncipe cruel, no menos heredero de Diocleciano y de Galerio en el odio implacable contra los cristianos. Publicó un edicto en que todos lo que vivían en el Impero deberían ofrecer sacrificio a los dioses. Acudieron de todas partes por obediencia al Emperador. Catalina hablando al gentío incitó a la desobediencia. Luego que el Emperador volvió a palacio mandó llamar a Catalina y le preguntó quién era, y quien le había dado licencia para hablar con tanta libertad a un concurrido público.

Quien soy yo, respondió la Santa, es bien sabido en toda la ciudad de Alejandría: me llamo Catalina, y mi casa es de las más ilustres del país. Me he dedicado toda la vida al conocimiento de la verdad: cuanto más estudiaba, casi más iba descubriendo la vanidad de los ídolos que adoras. Mi gloria y mis riquezas consisten en ser cristiana y esposa de Jesucristo. Todo mi deseo es que tú y tu imperio le conozca, renunciando las supersticiones en que os habéis criado: esto me dio aliento para presentarme en el templo, sin otro fin que el de hacerte una representación tan humilde como importante y verdadera.

Oída a Catalina el Emperador y viendo que sus saber estaba por debajo de los de ella, mandó convocar a 50 filósofos de los más nombrados, con orden de que se hospedasen en palacio para que debatieran con Catalina.

No había llegado al lugar de la disputa Catalina cuando se le apareció un ángel, y le dijo que no temiese; asegurándole que el Señor le comunicaría tanta abundancia de luz, que convertiría a los 50 filósofos y a otros muchos asistentes y que por fin a su término recibiría la palma del martirio. Dicho esto desapareció el ángel y ella entro en el salón del palacio con majestuoso despejo.

Le dieron asiento en medio de los filósofos con bastante inmediación al trono del Emperador que no quería perderse ni una sola palabra. Uno de los filósofos se empeñó en persuadirla a que debía tributar reverentes cultos al sol, bajo el título de Apolo, esforzándose a probar, que por sola su hermosura merecía ser adorado, aun cuanto por otra parte no produjese tan ventajosas utilidades al mundo; porque él regla las estaciones del año; él fertiliza los campos con las mieses; el produce los metales en las entrañas de la tierra; él pinta las flores con variedad tan hermosas de matices, etc. Le pareció a Máximo tan concluyente argumento, que dio a Catalina por invenciblemente convencida. Pero quedó extrañamente sorprendido cuando oyó la prodigiosa facilidad con que se desembarazó de todo.

Catalina, en primer lugar citó el testimonio del mismo Apolo para probar la divinidad de Jesucristo: después hizo demostración de que si el sol es el más hermoso de todos los astros, toda la luz con que brilla se la debe a la magnificencia de Dios, probando que está sujeto a su divino poder, pues cuando Jesucristo espiró en una cruz por la salvación de los hombres, el sol, por decirlo así, se vió precisado a mostrar su sentimiento, mudando de color , y a la mitad del día cubriendo de tinieblas toda la tierra. En fin dijo cosas tan convincentes y tan claras, que el filósofo quedó enteramente persuadido. Hizo señal el Emperador a los demás para que salieran a la disputa; pero todos se excusaron diciendo que todos se daban por vencidos en la persona del que reconocían como por su jefe y maestro. Confesaron que no había más que un solo Dios verdadero, y que todos estaban prontos a rubricar con su sangre esta verdad, añadiendo el título de mártires a la profesión de cristianos.

Máximo encolerizó condenando a muerte a los que habían abandonado, pasando aquellos sabios filósofos a sufrir el martirio. Mostrando también toda su rabia sobre Catalina, la hizo atormentar cruelmente; pero todo lo sufrió con  invicta fortaleza. Fue condenada a ser decapitada. Los ángeles que bajaron del cielo para ser testigos de su combate y para honrar su muerte con su presencia, llevaron su cuerpo  y lo enterraron en la cima del monte Sinaí, cantando cánticos de alabanza a la gloria de Dios.

Santa Gertrudis, que fue desde su niñez muy devota de Santa Catalina, demandó un día al Señor conocer la gloria de su celestial Patrona. Fue escuchada y vió a la virgen de Alejandría sentada en un áureo trono, rodeada de sabios convertidos por ella a la fe, que formaban en el cielo  su más espléndida corona.

Cuenca, 25 de noviembre de 2020 y el 25 de noviembre de 2024.

      José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

 

Un rincón para Catalina en la Catedral de Cuenca. Festividad del 25 de noviembre.

Es una de las capillas más antiguas de la Catedral

    En la nave del Evangelio y después del retablo barroco de la Virgen de las Nieves y junto al arco de Jamete esta la capilla de Santa Catalina de Alejandría, cuya festividad se celebra el 25 de noviembre.

Santa Catalina en la Catedral de Cuenca.

    Esta capilla es una de las más antiguas de la Catedral. Su construcción es de estilo gótico, fechada en la primera mitad del siglo XV. Su interior nos muestra una sencilla bóveda de crucería, con su clave central y sus cuatro ménsulas sobre las que descansan sus nervios, con una doble portada formadas por arco de medio punto, con dos baquetones góticos a cada lado de la entrada. El quicio de ambas puertas es de madera, sus barrotes, sencillos y redondos y los montantes, semicirculares en ambos casos y presididos por el escudo de armas de la casa del que fuera el primer patrón de la capilla, D. Luis de Guzmán, por cesión del Cabildo en el año de 1598.

    La primera vez que se hace alusión a esta capilla es por el Obispo Lope Barrientos aludiendo a su constitución por el reverendo D. Pedro Bahamonde (Vaamonde) Canónigo de esta Catedral y que fue nombrado Obispo de Mondoñedo en el año de 1446 y que dotó para su mantenimiento de la prestamera del Castillo junto con su dehesa.
    Esta capilla durante muchos años siguió perteneciendo al Cabildo, hasta que D. Luis de Guzmán muestra sus deseos de tenerla para enterramiento de sus familiares.
    Ante los grandes destrozos ocasionados en la torre del campanario por un rayo que cayó el 9 de mayo de 1597 y hallándose el Cabildo con necesidades económicas, accede a su venta el 24 de octubre de 1597 por un montante de cinco mil ducados. La escritura se hizo efectiva el día 11 de septiembre de 1598, en la sala del Cabildo de Cuenca, ante el escribano público, D. Gabriel Ruiz.
    Las rejas son de madera, del siglo XVII y posiblemente de Pedro de Arenas. La capilla posee un rico retablo renacentista de principio del siglo XVI, sobre el año de 1520 a 1525. Su autor no está definido con certeza pero por su estilo y composición bien pudiera ser de Hernando Yáñez de Almedina.
Martirio de Santa Catalina.

    El retablo está formado por una tabla central en la que se reproduce a la Santa titular de la capilla. La escena en ella representada es la del martirio de Catalina de Alejandría, también llamada Catalina del Monte Sinaí, al aparecer su cuerpo en la gruta del monte Sinaí. Está basado en la leyenda medieval que asegura que Catalina, descendiente de nobles, fue entregada a los verdugos por su tenacidad en defender y mantenerse en la doctrina de Cristo. Según la alegoría del cuadro, parece ser que fue entregada por su propio padre, personaje que aparece montado a caballo acompañado por tres sirvientes, dos de ellos vestidos de soldados romanos y que permanecen en segundo plano. Catalina aparece arrodillada delante de la rueda de cuchillos que había de servir para su martirio, y entre los esbirros que habían de ponerla en movimiento, abatidos todos ellos y alguno mal herido y ensangrentado por la lluvia de piedras que para deshacer la rueda del martirio envían los ángeles desde el cielo.
    Todos estos detalles que describo proceden de las leyendas que en el anterior artículo mencionaba cuando hablaba de la “passio”, que es una obra griega, escrita entre los siglo VI-VIII, y se cree que el redactor fue un monje del convento del Monte Sinaí, donde se cree que fue depositado el cuerpo de Catalina por los mismos ángeles. Esta narración fue considerada como una biografía histórica y contribuyó, en gran medida, a la difusión del culto de la Santa Catalina. En esta tabla se hace patente la historia del relato. 

    Hay que destacar también el grupo escultórico que existe en la tabla central del montante, con cuatro figuras en alto relieve. Representa a la Virgen María de pie con el Niño sobre su brazo izquierdo, detrás de ella y también de pie, un ángel. Delante de la Virgen un caballero de rodillas tomándole su mano derecha como señal de aceptación y benevolencia, el caballero parece sostener un báculo en su mano izquierda y está considerado como San Antonio Abad, el fundador de la vida eremítica en la prodigiosa Tebaida del siglo III.  

     A cada lado izquierdo del retablo hay una inscripción que transcribiéndola dice: “Aquí yace la señora doña Isabel de Torre viuda de García Zapata vecino de Inista, que en esta capilla fundó dos capellanías y un sacristán, con otras memorias, de que dejó por patrón al señor don Luis Guzmán, su primo y su heredero, por vía de patronazgo. Fallecido a 30 de Diciembre de 1599 R.I.P.

    En el lado derecho y bajo el escudo de armas de los Guzmanes dice: “Esta capilla de la advocación de Sta. Catalina de Monte Sinaí compró de la Fábrica de esta Sta. Iglesia y de sus bienes la dotó de capellán y memorias D. Luis de Guzmán, caballero de la Orden de Calatraba, Regidor de esta ciudad; 
fue dos veces procurador de Cortes por ella, y una diputado de los Reinos, desde el año 1592 hasta el de 1605, continuamente, en que ordenaron muchas cosas del servicio de Dios y de Su Majestad, en bien del reino y utilidad de esta ciudad y su provincia; dejó por patrón a don. Gaspar de Guzmán, su hijo, caballero de la Orden de Santiago y regidor de Cuenca, y de doña Mariana Muñoz, su mujer, y nombró sucesores por vía de mayorazgo murió de edad de 64 años, a dos de abril de 1617 años. R.I.P.”

Publicado en Cuenca, 25 de noviembre de 2020 y 25 de noviembre de 2024.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

sábado, 23 de noviembre de 2024

Visita guiada gratuita en la Catedral sobre el Arte Grutesco. 30 de noviembre a las 11:00h.

 En esta visita  continuaremos con la Iconografía, descifrando algunos arcos para completar la visita anterior y hablaré sobre el arte grutesco en la rejería del siglo XVI que espero terminar. También quiero que apreciamos el efecto lumínico que se da por Adviento en la rejería de la capilla de los Caballeros, al llegar el sol al medallón de la Anunciación, que es el domingo día 1 de diciembre, pero que se prolonga algunos días más por lo que espero, si hace sol, que disfrutemos del llamado popularmente “El milagro de la luz de Adviento”.

Reja de la Capilla de los Caballeros.
Llegada del sol al medallón de la Anunciación.
Catedral de Cuenca.


Recordando que para asistir es imprescindible estar incluido en la lista de admitidos, para ellos es necesario mandar un correo a esta Dirección: chemarogo@gmail.com y se le informará si hay plazas vacantes.

Después de varios años de estudio sobre la iconografía que posee la Catedral conquense, me decido a entrar en un campo parecido, correspondiente a un tema algo distinto y complejo como es el Renacimiento.

La obra se desarrolla a lo largo del siglo XVI. La primera reja que se realiza, cronológicamente es la de la capilla del Obispo, fechada en del año 1510 y realizada por el rejero Esteban Lemosín. Lo más sobresaliente de la reja es el medallón central referente al bautismo de Jesús. La más tardía es la referida a la capilla de Santa Elena, que fue realizada en el año 1572, por el rejero Hernando de Arenas. He de exponer que la última realmente es la reja de la capilla de San Bartolomé, realizada en el año 1578, de gran sencillez y con simbología en sus frisos igual a la de las que estudiaremos.

Cuenca, 21 de noviembre de 2024.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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Fuentes documentales:

-            “SIMBOLOGÍA RENACENTISTA”. El arte grutesco en la rejería de la Catedral de Cuenca. 2020 Cuenca. Autor José María Rodríguez González.

Efemérides conquenses del día 24 de noviembre.


   El 24 de noviembre de 1597 moría de un ataque de apoplejía el conquense, Juan Gómez Mora, pintor de Felipe II.

Juan Gómez Mora nacía en Cuenca en 1555, hijo de Gonzalo Gómez  y nieto del pintor Martín Gómez el Viejo quien pintó el cuadro del retablo de San Mateo y San Lorenzo depositado en la capilla del mismo nombre de la Catedral de Cuenca y entre otros la presentación del Niño en el Templo, depositado en el Museo del Tesoro de la Catedral de Cuenca.
Martirio de san Bernabé
Retablo mayor de la iglesia de San Bernabé (El Escorial).

Juan Gómez de Mora casó con Francisca de Mora, hija de un zapatero y hermana del que sería arquitecto real Francisco de Mora, tuvieron ocho hijos, los cuatro primeros fueron bautizados en Cuenca entre los años de 1585 y 1590 y os cuatro siguientes nacieron en el Escorial de Madrid. En 1585 fue nombrado jefe de taller familiar en el que colaboró con su hermano Martín Gómez el Joven, ambos trabajaron en el retablo mayor de la iglesia de Zafra de Záncara y en el convento de Jesús y María de Huete. También colaboró con Fernando Mayorga y con Bartolomé Matarana (de este pintor son los cuadros de la vida de San Julián, actualmente en la capilla Honda de la Catedral de Cuenca) en las pinturas del convento de San Francisco de Cuenca en el año 1587.

En el año de 1592 comenzó a trabajar en el Monasterio de El Escorial. Obras suyas son el lienzo del Niño perdido por el que cobró 400 reales. En el año 1593 fue nombrado pintor de rey, con un sueldo de 100 ducados anuales.

En la Villa del Escorial murió, siendo enterrado allí en 24 de noviembre de 1597 tras fallecer repentinamente a causa de una apoplejía. Hoy lo llamaríamos con el término de ictus, infarto cerebral, derrame cerebral. Apoplejía es como una ataque cerebrovascular.

Publicado en Cuenca, 24 de noviembre de 2019 y el 24 de noviembre de 2024.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Santas Flora y María. Festividad del 24 de noviembre.

    Flora era una joven medio sevillana y medio cordobesa, una virgen en quien habían florecido todos los encantos de la gracia. Su madre era una matrona de las montañas de Córdoba; su padre influyente árabe de Sevilla, que había fijado su residencia en la capital. En estas circunstancias estaba condenada por ley a seguir la religión de Mahoma; pero perdió a su padre muy pronto y su madre la educó en la fe cristiana, niña aún, se alejó de todas las vanidades del siglo, según cuenta su biógrafo san Eulogio, que la conoció. El fanatismo de su hermano la condijo a presencia del cadí, quien la hizo azotar son conseguir que renegara de su fe.

Los padres de María eran cristianos y se habían retirado a un pueblo de las montañas cordobesas con sus dos hijos, ella y Walabonso; éste fue confiado a un sacerdote para que le educase en un monasterio y María entró en el cenobio de Cuteclara.

Tras el martirio de Walabonso, su hermana se lanzó a la calle para proclamar su fe y entró a orar en la iglesia de san Acisclo, donde estaba santa Flora, quien también se encomendaba a los mártires después de haber oído que Cristo le decía: “Otra vez vengo a ser crucificado”.

Las dos doncellas se dan el ósculo de la paz, se descubren una a otra su propósito y se juran amistad indisoluble y no separarse por ninguna causa hasta que las dos vayan a reunirse en el Cielo. Luego se presentan resueltamente ante los jueces desafiándolos con la proclamación de su fe.

De los calabozos de la prisión, donde las mezclan con prostitutas, las sacan para conducirlas al lugar del martirio. “Ellas se santiguaron”, escribe san Eulogio “después alargando los cuellos al verdugo cayó santa Flora y a continuación María. Sus sagrados cuerpos quedaron expuestos allí los arrojaron al Guadalquivir. Sus santas cabezas se conservan en la basílica del mártir san Acisclo. Allí el pueblo cristiano siente visiblemente su protección”.

Publicado en Cuenca, 23 de noviembre de 2020 y el 24 deniviembre de 2024.

     Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

viernes, 22 de noviembre de 2024

El milagro de la Luz de Adviento en la Catedral de Cuenca.

La llegada del Sol al medallón de la Anunciación en la Catedral de Cuenca 

“El Milagro de la Luz de Adviento”

Se centrará la luz en el medallón de la Anunciación el domingo, 1 diciembre de 2024, a las 12:30horas. Siempre que el día esté soleado.

Cuando la noche dura igual que el día, cuando el equinoccio de otoño empieza a declinar para dejar paso al solsticio de invierno, es en este tiempo, como todos los años, el Sol nos recuerda el Adviento al quedar iluminado el medallón de la rejería de la capilla de los Caballeros que representa el momento en que el arcángel Gabriel anuncia a María que será madre. Un fenómeno asombroso que la sabiduría popular ha dado en llamar desde tiempos: “El milagro de la luz de Adviento”.
Medallón de la Anunciación iluminado por el sol
Catedral de Cuenca

¿Qué es el Adviento?  Es el comienzo del año Litúrgico, que consiste en un tiempo de preparación para el nacimiento de Cristo, su duración varía entre 21 y 28 días, dado que se celebran los cuatro domingos anteriores a la fiesta de Navidad. Este año se inicia el primer domingo de diciembre, día 1, a las 12:30h aproximadamente. La palabra Adviento procede del latín “adventus”, cuyo significado es venida, llegada.
Llegada de la luz al medallón de la Anunciación
Catedral de Cuenca

La celebración de este momento es el avivar en los creyentes la esperanza de la venida del Señor. Los cristianos consideramos este tiempo como momento de oración, reflexión y preparación, donde cabe el arrepentimiento, el perdón y la alegría de la espera del Nacimiento de Jesús.  En la Iglesia Ortodoxa, el Adviento incluye una abstinencia estricta de ciertos alimentos, que torna en un ayuno estricto, conocido como el “ayuno de la Natividad”.

La catedral gótica es el templo de la Luz. Las vidrieras dejan pasar un tornasol de luz y color que contribuye a crear una atmósfera espiritual. Las vidrieras son por sí mismas todo un programa iconográfico y en nuestra Catedral conquense tiene sus momentos especiales como es el que se da en el primer domingo de Advierto al que llamamos “El milagro de la luz de Adviento”.
 El fenómeno se da progreximadamente durante esta semana, terminando de centrarse el domingo, día 1 de diciembre sobre las 12.30h hasta las 12.45h, a lo largo de la siguiente semana, se irá descentrando hasta su desaparición.
Este fenómeno trata de explicar la concepción de María imitando al cuadro de la Anunciación del pintor toscano del Renacimiento Fray Angélico, pintado en el año 1426.  El cuadro se compone de una escena principal, la Anunciación de la Virgen y a la izquierda del cuadro la expulsión de Adán y Eva del Paraíso. Para nosotros lo importante es el haz de luz que emana del ángulo superior izquierdo que traspasa ambas escenas para depositarse sobre el pecho de María.
La Anunciación de Fray Angélico 1428

El medallón de la reja de la Capilla de los Caballeros de la Catedral está formado por una corona compuesta por distintos tipos de hojas y frutos, como granadas, moras, hojas de laurel que circunda la escena. En su interior el medallón está compuesto por la Virgen María a la derecha, sentada, sobre su regazo un libro o manuscrito y sobre ella la paloma, símbolo del Espíritu Santo. A la izquierda el arcángel Gabriel portando una filacteria con la inscripción “Ave María Gracia Plena” en su mano derecha y en la mano izquierda porta una rama de nardos blancos, símbolo de la virginidad y en el medio de la escena un jarrón con azucenas, símbolo o logotipo de la Catedral de Cuenca, dejando claro quién fue el promotor de la reja.
Sólo falta el haz luminoso que lo pone la segunda vidriera del Presbiterio que en estas fechas un haz de luz lo atraviesa dejando su color y su luz sobre el medallón, expresando la verdad del momento: “Como un rayo de luz atraviesa un vidrio sin mancharlo así sucedió el embarazo de María”. En el mundo físico es una metáfora corpórea de la realidad espiritual, concepción filosófica de la escolástica de Santo Tomás de Aquino que resume perfectamente cómo la iconografía cristiana tiene una carga significativa de orden superior. Es decir en la doctrina cristiana afirmamos lo religioso partiendo de un símbolo. Como decía Santo Tomás: “no es bella una cosa porque nosotros la amamos, sino que la amamos porque es bella y buena y todo lo bello y bueno es verdadero”.
Disfrutemos durante estos días de este anuncio espectacular que nos da el arte que posee nuestra Catedral, cuando el sol brilla con todo su esplendor aportando a la escena algo natural que se funde con la creencia religiosa que se anuncia y que su autor nos ofrece para mayor gloria de Dios. Porque esta escena tan fantástica no podría haber estado mejor iluminada ya que el rayo de sol que alumbra el bello medallón, significa un rayo de esperanza para el ser humano.

Publicado en Cuenca, 16 de noviembre de 2018 y actualizado 23 de noviembre de 2024.
Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.