domingo, 26 de enero de 2025

Visita guiada gratuita el sábado 1 de febrero a las 11.00h - El barroco en la Catedral de Cuenca. La obra de José Martíz de Aldehuela.

José Martín de “Aldehuela” en la Catedral de Cuenca
No se puede entender el barroco en Cuenca sin Aldehuela. Su trabajo más festivo y vital llenó los espacios de luz y armonía de nuestra Catedral dándole suntuosidad con poco dinero, pues en el siglo XVIII no lo había.
Capilla del Pilar de la Catedral de Cuenca.

Durante cuatro episcopados estuvo trabajando en Cuenca y provincia José Martín. Fue el Obispo Isidro de Carvajal y Lancáster quien  lo trajo a Cuenca para terminar las obras de San Felipe Neri, sobre el año de 1760 y se quedó hasta 1789 que se fue a Málaga. Puede decirse que casi toda la restauración de las iglesias y ermitas de Cuenca y provincia las hizo él en este período.
Su mérito y su talento no fue reconocido hasta el siglo XX por Chueca Goitia que dijo de él: “Entre los arquitectos prácticos no iluminados por la Academia se contaba nuestro Aldehuela, arquitecto periférico que giró por las provincias de España sin alcanzar nunca su centro. Sin embargo, su obra fue mucho más importante, en volumen y calidad, que la de muchos académicos de la arquitectura, merodeadores de la Corte”.

Este sábado día 1 de febrero, a las 11.00 horas realizaremos un recorrido por la obra que existe de él en la catedral de Cuenca, otorgándole el mérito y el valor de la obra que nos legó y posible visita al Espacio Torner para visitar la Capilla de la Virgen del Rosario, obra de Aldehuela.  

Con esta visita cerramos la evolución de los diferentes artes que posee la Catedral. La próxima visita, la del día 1 de febrero, hablaremos de los ángeles y arcángeles representados entre los siglos XII y XVIII, podréis encontrarlos con todo detalle en el libro "Aggelos"Catedral de Santa María de Cuenca, publicado en 2019 y que podréis encontrar en la librería Evangelio. El 5 de abril hablaremos de los misterios que alberga el Templo. El 3 mayo, trataremos de Vicente Lampérez, de la trasformación que sufrió la fachada de la Catedral a raiz de la caida de la torre del Giraldo y el 7 de junio cerraremos la temporada hablando de los nuevos vítreos de arte abstracto, de sus autores y simbología. Cerrando la temporada hasta el 6 de septiembre.
Cuenca, 25 de enero de 2025.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico. 

El Giraldo, San Julián y el Rey Alfonso XIII

El Rey Alfonso XIII visitó en 1905 la ciudad de Cuenca

El día estaba claro aún siendo invierno y el sol calentaba agradablemente cuando nos sentamos en el bordillo de la barandilla que da a la calle Solera de la Plaza Mayor. Como día festivo que era en la ciudad, por la celebración del Patrón, había mucho movimiento de personalidades que se disponían a entrar en la Catedral para la celebración de la Santa Misa. Eso dio pie a mi abuelo para contarme lo sucedido en la visita que realizó el rey Alfonso XIII a nuestra ciudad.

Corría el año de 1905, a tres años vista de la caída de la torre del Giraldo, cuando la prensa del momento informaba de la visita del Monarca a nuestra ciudad. El 27 de abril, después de las Horas Canónigas Vespertinas, el Sr. Obispo, previo recado de atención, reunió a todos los señores Capitulares en la sala de sesiones para informarles que el miércoles de la semana siguiente visitaría la población S.M. el Rey Don Alfonso XIII y habría que enseñarle el cuerpo de nuestro glorioso Patrono. Ante los hechos lo más conveniente, pensó el Cabildo y su secretario sería, abrir la urna del Santo con antelación y examinar el estado en que se encontraba el cuerpo, no sea que al venir el Rey hubiera alguna dificultad en ello.

Aceptada unánimemente la idea, se procedió, trayendo las tres llaves de la urna que estaban en poder, una de Su Ilustrísima, otra la poseía el Sr. Deán y otra el Obrero. Abierta sin dificultad la caja se observó el perfecto estado del Cuerpo del Santo, por lo que se podría exponer a su veneración, regresando a la sala Capitular se tomo nota de cómo proceder en el día de la visita.

El Cabildo se reunió el día 1 de mayo de 1905 con objeto de comunicar que según el telegrama del señor Gobernador de la provincia había recibido del Ministro de la Gobernación que llegaría a esta capital el miércoles próximo a la una de la tarde. Visto el comunicado el cabildo acordó que se recibiera a S.M. el Rey en la forma que se había hecho en otras visitas regias y se procediera según dispone el Pontifical Romano para tales casos.

A la una y media, del día tres de mayo de 1905 llegó S.M. a las escaleras de esta Catedral en cuya parte baja le esperaban el Ilmo. Sr. Obispo de la Diócesis, vestido de Pontifical, acompañado de dos diáconos de honor, vestidos de capa pluvial y de todo el Cabildo y el cuerpo de Beneficiados, vestidos de traje coral; a continuación estaba el clero de la Ciudad revestido de sobrepelliz (1*) y los Colegiales del Seminario y San Pablo. En medio de las dos filas y a la puerta de la Iglesia, esperaba el palio cuyas varas eran llevadas por cuatro Capitulares de la iglesia y cuatro concejales del Ayuntamiento. La subida de las gradas estaba hermosamente adornada con vistosos arcos cubiertos de ramaje con cintas y banderolas, y a los lados y a la entrada de la Iglesia, a pesar del estorbo o embarazo de los andamios que se estaban haciendo para la obra de la torre, se habían colocado algunos de los valiosos tapices que tenía el Cabildo, resultando de efecto sorprendente la entrada de la Catedral.

Llegado Su Majestad a las gradas, el Ilmo. Sr. Obispo le dio a besar el Lignum crucis, poniéndose a la derecha; al entrar en la Iglesia le aspergeó con el hisopo de agua bendita y se colocó debajo del palio, marchando por la nave primera a los acordes de la marca real tocada en el órgano grande. Subieron todos por entre la valla hasta la Capilla Mayor en el Presbiterio, en donde se arrodilló S.M. en el reclinatorio al efecto preparado. El Ilmo. Sr. Obispo entonó el Te Deum, que continuó cantando la Capilla de música en el coro con toda solemnidad; terminado el Te Deum y dichas las preces del Pontificado, se cambiaron de ropa los oficiantes y marcharon con S.M. hacia la Sala Capitular donde estaba colocada la urna que contenía el cuerpo del Santo Patrón, abierta y en disposición de ser visto el cuerpo del Santo por S.M. La Sala Capitular producía un efecto grandioso; las paredes estaban cubiertas con los preciosos tapices de la Iglesia; en la parte superior se había levantado un hermoso trono, ocupando el centro la imagen de Ntra. Sra. Del Sagrario, a sus pies la rica urna del Santo y a los lados multitud de cirios que daban a la Sala un aspecto fantástico. Una vez que S.M. adoró el cuerpo de San Julián, el Sr. Obispo dió las gracias a S.M. por la honra que dispensaba a esta Iglesia con su visita, en nombre de su Cabildo que tan gustoso se había prestado para obsequiarle, del Clero y de los fieles de la Diócesis y al verse al lado de los venerandos restos de Ntro. Patrono San Julián, recordó tan profundamente emocionado que apenas podía hablar, la última vez que hubo que sacar esos preciosos restos de su lugar, de su casa propia, para trasladarlos a otra Iglesia que ofreciese seguridad, con motivo del triste acontecimiento del hundimiento de la torre, concibiendo entonces la esperanza de que si un Alfonso había puesto la primera piedra de esta catedral, otro Alfonso había de ser el que reconstruyera la torre, y eso había de hacerlo Su Majestad.

Después le hizo ver que la urna del Santo solo se abría cuando Sus Majestades visitaban esta Ciudad, concediéndoles este especialísimo honor y terminó recomendando a S. M. siguiera las doctrinas de nuestra sacrosanta religión, cuyas enseñanzas había recibido de Su Augusta Madre. S. M. el Rey se dignó contestar personalmente, agradeciendo al Ilmo., Sr. Obispo las manifestaciones que le había hecho, saludando en su nombre a todo el pueblo de Cuenca, ciudad que pensaba haber visitado hacía ya tiempo y que si no lo había hecho antes, era por esperar a que estuviesen presupuestados los gastos de la torre, lo cual entendía estaba ya hecho, pero que de todos modos él empeñaba su palabra de Rey de que la torre se construiría”.

El Ilmo. Sr. Obispo entregó a Su Majestad dos medallas de oro tocadas al cuerpo de San Julián, una para él y otra para su Augusta Madre. Desde allí pasó a ver las reliquias y alhajas de la Catedral, que estaban expuestas en la sacristía, desde donde marchó a visitar el artesonado de la capilla del Sagrario Corazón de Jesús (capilla Honda) y después fue a ver el arco de Jamete destruido, saliendo de la Catedral a los acordes de la marcha real, en la forma que había entrado.

Los dos días siguientes, es decir el jueves y el viernes, estuvo el cuerpo del San Julián expuesto en la Capilla del Sagrario, según estaba acordado, siendo visitado y venerado por todos los fieles de la Ciudad. Al visitarlo se permitió pasar rosarios, medallas y objetos piadosos por el cuerpo del Santo, tocando los objetos sus vestimenta.

El viernes por la noche se trasladó el cuerpo del Santo  desde la capilla del Sagrario a su propia Capilla, cerrando la verja y quedando todo en la forma ordinaria, de todo lo cual dió fe el Secretario, Dr. Timoteo Hernández Mulas, levantando certificado de todo lo acontecido.

Así fue como sucedió y así lo cuento. ¿Cómo es que la torre del Giraldo no se construyó  si el Rey afirmó que estaba presupuestado el coste de su reconstrucción? Eso Josemarí es harina de otro costal.
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(1*) Sobrepelliz, hábito coral y para administrar los Sacramentos, semejante al roquete que es la vestidura de dignidad, propia de Obispos y Canónigos, como una especie del alba corta con mangas estrechas y largas y el sobrepelliz lleva las mangas anchas y cortas.

Cuenca, 27 de enero de 2015 y el 27 de enero de 2025.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


jueves, 9 de enero de 2025

Luna llena del mes de enero. Luna del Lobo.

 

Plenilunio de enero, Luna del Lobo.

El plenilunio de este mes se producirá el día 13 de enero a las 22:27 horas. En la antigüedad el frío y las nieves del invierno hacían aullar a los lobos en los alrededores de las aldeas, de ahí su nombre de Luna del Lobo.

Plenilunio de enero de 2023.

Poema que compuse para este mes en el libro: “SELENE, mitología de la luna llena en la hoz del Huécar”. Editado por la Fundación Antonio Pérez en 2010.

                                    Dice así:

Llegó enero, Luna llena del Lobo, Luna fría.

Con un manto Blanco,

Cuenca espera la noche.

 

Luna llena de poetas, poetas de plenilunio,

que hablan de embrujo y belleza,

luna que embriagas a quien te observa.

Las luces del alba rompen la noche

Selene lentamente se esconde.

Descansa mi Luna, lentamente se esconde.

 

Plenilunio de enero 2022.


Cuenca, 10 de enero de 2025.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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Fuente documental:

“SELENE, mitología de la luna llena en la hoz del Huécar”. 2010. Fundación Antonio Pérez. Autor: José María Rodríguez González.

miércoles, 1 de enero de 2025

Visita guiada gratuita en la Catedral del 4 de enero, a las 11 de la mañana, del enero de 2025. Sobre el siglo XVII. Feliz año.

 Visita guiada gratuita en la Catedral, el 4 de enero, a las 11 de la mañana, del enero de 2025. Sobre el siglo XVII. Feliz año.

Recordando que para asistir es imprescindible estar incluido en la lista de admitidos, para ellos es necesario mandar un correo a esta Dirección: chemarogo@gmail.com y se le informará si hay plazas vacantes.

Comenzó el siglo XVII con Don Andrés Pacheco,  que fue promovido a Obispo de Cuenca, el 29 de enero de 1601, tomando posesión el 9 de diciembre del mismo año. Fue el promotor del convento de los Carmelitas, en la isla del Júcar, bendiciendo y poniendo la primera piedra el 30 de noviembre de1622. El Rey Felipe IV le confirió la plaza de inquisidor general en abril de 1622, renunciando al obispado de Cuenca.


Le sucedió Don Enrique Pimentel, hijo del conde de Benavente, tomó posesión el 13 de abril de 1623. De su tiempo datan las Constituciones por las cuales se rige el obispado de Cuenca, formuladas en 1626. En el transcurso de su gobierno visitó Cuenca el rey Felipe IV, del 27 de mayo hasta el 25 de junio de 1642. El día 23 de junio se le mostró el cuerpo incorrupto de San Julián.

Durante si episcopado se construyo al Capilla de la Virgen del Sagrario.

Le sucedió en el Obispado Don Juan Francisco Pacheco, hijo del Marqués de Villena, que tomó posesión el 1 de enero de 1654, a él se le debe la Casa de la Moneda en Cuenca. Tras él vino Don Francisco Zárate Teran, transformó su casa en asilo de infancia para niños abandonados. Al morir dejó la administración de su herencia al Cabildo para que fuera empleada en atender a los niños expósitos y para dote de doncellas pobres.

El ultimo obispo de este siglo fue Don Alonso Antonio de San Martín, el 18 de febrero de 1682. Construyó a sus expensas el trono de plata de Nuestra Señora del Sagrario y el órgano mayor. Mandó construir la urna de plata de San Julián y viendo que no tenía dinero suficiente para su terminación, dio toda su vajilla para que con su venta se terminara su realización. El cuerpo de San Julián fue trasladado a ella el 2 de septiembre de 1695. Murió en Cuenca, el 5 de julio de 1705. Dejó su legado para la construcción del Altar del Transparente.

Durante el tiempo que gobernó esta diócesis, las fábricas de paños y de otros tejidos, que desde muy antiguo se elaboraban en Cuenca, recibió tal impulso que puede decirse de este pontífice que con él inicia el esplendor del paño en Cuenca.

Cuenca, 1 de enero de 2025.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.