domingo, 27 de febrero de 2022

Visita guiada gratuita de los primeros sábados de mes. Siglos XIX y XX

Un recorrido por los misterios y enigmas que entraña la Catedral desde su construcción.

 Como en anteriores visitas se precisa, para su participación, mandar un correo: chemarogo@gmail.com para que sea incluido en el grupo, éste no será superior a 24 personas. Sábado 5 de marzo a las 11:00h.


Ángel sonriente. Triforio Catedral de Cuenca.

Siguiendo con las visitas de los primeros sábados de mes, llegamos a los siglos XIX y XX, un periodo un tanto especial pues la ciudad de Cuenca.

El siglo XIX en España significó un período de cambios no solo culturales y económicos para la península ibérica, sino también en todo el sentido epistemológico. El siglo XIX comienza para Cuenca con la Guerra de la Independencia Española (1808-1814), la cual trae consigo el hundimiento de su economía al desaparecer prácticamente por completo su industria textil, cerrando tanto los telares artesanales como la principal factoría de la ciudad, la Real Fábrica de Tejidos, en activo desde 1780 y bajo la dependencia de los Cinco Gremios Mayores de Madrid desde 1786. A esto le siguieron las guerras carlistas que dieron la puntilla, en términos taurinos a esta ciudad de Cuenca.

La desamortización de Mendizábal tuvo efectos muy negativos para la ciudad, ya que por un lado, dedicó al campo inmobiliario los recursos necesarios para la transformación de su anticuada economía, de artesana a industrial; y por otro lado, favoreció el abandono y, por tanto, el deterioro de importantes edificios, como iglesias y conventos, de su estructura urbana.

El siglo XX comienza para la Catedral con una gran desgracia. La caída de la torre del Giraldo.

Situada en el lado norte, se alzaba sobre las torres del Gallo y de la Saeta que culminaban la fachada. Fue en la mañana de un 13 de abril de 1902 cuando se vino abajo. Un informe enviado al Gobierno en 1888 por parte del cabildo y el Obispo acreditaba su mal estado.

En el siniestro perecieron María Antón, de 20 años, hija del campanero. Gregorio López Ochoa de 10 años, Reyes López de 8 años, José López y Alejandro Mena de 15 años. El salvado Francisco Requena de 15 años.

Cuenca, 28 de febrero de 2022.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

martes, 15 de febrero de 2022

Los bailes de mascaras en el Carnaval en Cuenca de principio del siglo XX.

 El Carnaval de la vida en tiempos no muy lejanos. Los bailes.

Después de un largo tiempo sin él, motivado por la alargada pandemia a la que nos vemos sumergidos desde dos años atrás, parece que este año verá la luz. Ya se acerca y el cartel ya está. Carnaval de Cuenca, del 19 de febrero al 2 de marzo.


El carnaval es una fiesta sui generis, universal, muy antigua, de matices y colores variopintos. Podrá tener sus periodos de apogeo y de decadencia, pero no desaparecerá nunca. Su carácter, le convierte en fiesta eterna y sujeta a las mutaciones del tiempo pero subsiste y seguirá existiendo.

Hubo un tiempo, a principio del pasado siglo que la juventud esperaba ansiosa estos días carnavalescos en Cuenca porque ello suponía una deliciosa ocasión para que el joven tímido que llevaba tiempo paseando “La Carretería” sin atreverse a decirle nada, a la joven amada por la que suspiraba, eran estos días propicios para romper el fuego y decirle las palabras amorosas que sentía su corazón,  o entablar el acercamiento con el papá-suegro aprovechando la careta y disfraz que le resolvía el arduo problema, permitiéndole hablar impunemente con la reina absoluta de su latido izquierdo, cuyos incomparables ojos agarenos, poco a poco le hipnotizaban, haciéndole olvidar los fríos que el pobre pasaba.

Uno de los mayores atractivos que había en Cuenca en los albores del siglo XX eran los bailes, a ellos acudían, según nos cuenta la hemeroteca de aquellos tiempos: “La soltería incansable que llevaba años haciendo la misma operación. En el género femenino no  faltaba la joven bonita pero inexperta, que todos los años saca novio trimestral que no le resuelve el problema, porque éste no suele solucionarse en los bailes de máscaras y por último la niña que presume de mujer, a quien su madre debía haber dejado acostada, pues tiempo tendría de aprender los misterios de la sociedad moderna”.

En el campo masculino estaba el casadito-juerguista que se persona por ver si reencuentra tiempos pasados; el pollo-solterón de esbelta figura, que refiere al joven de buenas costumbres, guapetón que busca conquistar pero sin crear compromiso y, cómo no, el llamado señorito-golfo que con algún amigo golfean, bailan, gritan y se las llevan de cena y al final con su conducta tiran por tierra el ilustre apellido que llevan. Por último, el quinceañero que ni él mismo sabe a qué va por tener la cabeza lleno de grillos de conquista.

Diez años más tarde, en 1910 encuentro en esta Cuenca variopinta los bailes carnavaleros en La Glorita, estaba donde hoy está enclavada la Diputación Provincial. Según veo se trataba de un parque chiquito y coqueto, cuidado sanamente y asiduamente visitado por conquenses y forasteros.

En el centro había un gran paseo rectangular que llamaban el salón, y era, en efecto, un esplendido salón de fiestas al aire libre, circundado de frondoso arbolado y macizos de rosales, a su alrededor estaban situados los bancos en los que charlaban descansadamente las mamás, mientras las lindas conquenses de aquel entonces paseaban airosas entre la admiración y el galanteo de sus adoradores. Pienso al leer estas líneas ¡Cuántas ilusiones se forjaron en el ambiente de aquel salón entre miradas y sonrisas! En la placeta donde estaba la fuente, se situaba la música; y alrededor del estanque, contemplando los peces de colores, -¡si, si con peces! Formaban corro chiquillos, niñeras, soldados, criadas y mozos en abigarrado conjunto y amoroso consorcio, los domingos.

Dando la vuelta al salón y ocupando todo el terreno que la verja cerraba, estaban los jardines, paseos y cenadores, todo distribuido con mucho acierto y excelente gusto. En la parte alta había una péquela montaña que llamaban la selva por su espeso follaje e intrínsecas sendas, lugar privilegiado de los enamorados. -¡Parece un ensueño, lástima que no llegara a nuestros días! Era en este lugar donde se celebraban los bailes en el Carnaval de Cuenca.

En un tiempo fue en esta histórica ciudad el Carnaval la fiesta recibía con pleno tributo de la juventud. Estudiantinas bulliciosas en competencia noble de regocijo y elegancia, alegraban con las músicas festivas las calles más concurridas; ágiles y traviesos postulantes repartían versos y flores, donaires y piropos a cambio de monedas avaloradas con el perfume de manos enguantadas; comparsas, hábilmente dispuestas, satirizaban asuntos de actualidad, y los ecos de las coplas mordaces avivaban el regocijo y estimulaban el reír franco, tal vez de los mismos que se encontraban aludidos con ingeniosa delicadeza.

La estudiantina Alonso de Ojeda, las comparsas del Ferrocarril en burro y del Pleito de las Majadas, la ingeniosísima de los Cuatro Cincos, la de Las fichas parlantes y muchas más que la hemeroteca del momento nos las recuerdan, pruebas gallardas del ingenioso buen humos de la juventud de aquellos tiempos.

Para cerrar decir que la diversión va unida al pueblo como algo esencial y necesario. La historia nos pone de manifiesto la existencia de los espectáculos públicos, en todo pueblo o nación que ha alcanzado alguna ilustración y poseen cuando menos los principales elementos de cultura y educación, que el Carnaval, es una fiesta popular propia de la expansión del corazón y si las costumbres se encauzaran por derroteros más morales, el Carnaval constituiría hoy, un medio nada censurable para satisfacer la necesidad humana y la distracción, universalmente sentida en todos los tiempos y países. Feliz Carnaval.

Cuenca, 11 de febrero de 2022.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

 

 

 

Luna llena del mes de febrero. Luna de Nieve.

     Mañana, 16 de febrero, se dará el plenilunio del mes de febrero que recibe el nombre de Luna de Nieve. Esta luna alcanzará su máxima iluminación a las 17:56 horas de este mismo día.

Foto: José María Rodríguez González. Luna llena de febrero

Esta luna llena  ha estado brillando en los cielos desde la noche del martes 15 hasta el jueves 17 que será cuando aparezca en su plenitud, es decir llena por completo. Su noche mejor para su observación es la noche del miércoles.

Os recordaré que la luna llena ocurre cuando el satélite está en posición opuesta al Sol con la Tierra en medio de los dos, así desde la Tierra podemos verla completamente iluminada.

Foto: José María Rodríguez González. Luna llena de febrero. Luna de Nieve.

Como os vengo contando cada luna llena recibe un nombre, esta de febrero se le llama Luna de Nieve porque en este mes se registraban más nevadas. También es el nombre que le pusieron algunas tribus nativas norteamericanas a la luna llena del mes de febrero al ser el mes donde más nevadas se registraban de todo el año.

Su influencia sobre la Tierra aseguran los nativos americanos que son muy poderosos a nivel espiritual y también profético. Estos acontecimientos mensuales de nuestro paneta no deja de sorprender a los amantes de contemplar el cielo, no te lo pierdas, pues el Universo es maravilloso.

Cuenca, 15 de febrero de 2022.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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Fuente documental:

-SELENE. Mitología de la luna llena en la Hoz del Huécar. José María Rodríguez González.2010.

jueves, 3 de febrero de 2022

Santa Juana de Francia (1464-1505). Festividad del 4 de febrero.

 No hay fealdad humana cuando uno se mira en la hermosura de la Virgen.

Aunque hoy he traído la vida de San Andrés Corsino, también hoy celebramos la festividad de Santa Juana de Francia, y la traigo por la fealdad de esta mujer que sólo se miraba en el espejo de la hermosura de la Virgen.

 Así es su historia: El rey Luis Xi y su esposa Carlota de Saboya tenían ya una hija y deseaban por encima de todo un varón que pudiese heredar el trono de Francia. Por eso consideraron el nacimiento de Juana como un contratiempo, y cuando se vio que la niña era deforme (jorobada y algo coja), el monarca prefirió olvidarse de su existencia y a los cinco años fue enviada lejos de la corte.

Santa Juana de Francia o Juana de Valois.

Hasta que se la utilizó como instrumento de política matrimonial haciendo que se casara, muy a pesar del novio, con el duque de Orleáns. Al parecer la unión no llegó a consumarse nunca, y el duque mostró siempre inalterable desdén por una mujer tan poco agraciada como la que le habían impuesto.

Cuando aquel esposo casi desconocido fue encarcelado por rebelión, Juana intercedió por él ante su hermano, el nuevo rey Carlos VIII, pero en 1498, al morir éste y convertirse el duque de Orleáns en el monarca Luis XII, el nuevo soberano se apresuró a activar los trámites para que se anulase su matrimonio.

Así Juana de Valois pasa a ser simplemente la duquesa de Berry y se retira a Bourges, donde en el año 1500 funda la orden de la Asunción o de las “diez virtudes de María”, cuyo fin es la vida de piedad a imitación de la Virgen y la ayuda a los menesterosos. Poco tiempo le queda. Aunque considerada muy pronto como santa, su canonización no llegó hasta el año 1950.

Esto es un pequeño resumen de la vida de esta princesa desventurada, fuera de los cuentos ilusionantes de bellas princesas, a ella la desdeñaron sus padres y su marido. Es la santa fea y malquerida que de humillación en humillación aprendió a no mirarse más que en el espejo de la hermosura de la Virgen María, en el que debía de resplandecer y no en lo que la humanidad tiene como modelo de lo bello.

Publicado en Cuenca, 4 de febrero de 2021.

    Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

miércoles, 2 de febrero de 2022

Un libro por San Valentín.

 Un libro, es una flor que no se marchita”. J.M.R.G

Descubre con tu ser querido las historias de amor que encierran en sus páginas el libro de moda:  Legado de embrujo y leyenda”.

La inocencia se mezcla con la realidad, el amor con la intriga, el deseo con la pasión de las gentes que vivieron en esta ciudad durante el Medievo y en el Renacimiento.

No dejes pasar la ocasión y haz de San Valentín un día inolvidable con un obsequio distinto, un regalo de la flor de la lectura y el amor cariñoso que encierra muchas de sus historias inéditas de: “Legado de embrujo y leyenda”.

Cógelo, ábrelo y disfruta descubriendo los entresijos de la historia narrada con un lenguaje entrañable que engancha y divierte.

Aquí tienes un pequeño ejemplo de los muchos que contiene:

“–Estoy preocupado, le dijo Diego, porque si nos descubren soy hombre muerto, no puedo entrar en el barrio saltando la tapia.

–No es nada del otro mundo –dijo Diana encogiéndose de hombros.

–Me gusta como besas –dijo Diego al cabo de un rato, –¿Quién te ha enseñado?

–¿Por quién me tomas? No me ha enseñado nadie. –Dijo Diana, enfadada.

–Supongo que tienes razón, cada chica es diferente. (Eso lo decía porque había besado a otras cristianas y siempre le quedaba un sabor y un recuerdo distinto que diferenciaba a la elegida).

–¡Ya basta! No quiero saber a cuantas has besado.

–Te estaba tomando el pelo. Nunca he conocido a ninguna otra como tú, por eso te quiero.

–Yo también te quiero, le dijo Diana.

Empezaron a besarse de nuevo cuando Diego oyó una voz conocida, era la del hermano de Diana.”… (“Legado de embrujo y leyenda”. Págs.216-217).

Si quieres ver cómo termina la historia en las librerías Evangelios lo tienes. Recuerda “Legado de embrujo y leyenda”. ¡Te lo vas a perder! Edición limitada, adquiérelo antes de que se agote y disfruta con quien tu desees de su lectura.


Recuerda: “Un libro, es una flor que no se marchita”. J.M.R.G.

NOTA IMPORTANTE: Si alguien estuviera interesado en que se lo dedicara, sólo tiene que decírselo a Fernando (Librería Evangelio, plaza de la Hispanidad, nº1) o a Chiqui (Librería Católica Juan Evangelio, Calle Carretería, nº19) y yo me pasaría a firmarlo.

Cuenca, 2 de febrero de 2022

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.