lunes, 23 de febrero de 2026

San Pretextato, Obispo y Mártir. (Año 586). Festividad del 24 de febrero.

     Entre los santos que el Santoral trae para este día he elegido uno muy singular en el que se refleja un cariz distinto a los demás, conocemos su vida por el testimonio de Gregorio de Tours y Augustin Thierry (historiador del siglo XVIII) cuenta la bárbara y crudelísima historia de los reyes merovingios,  Chilperico y su esposa Fredegunda, que abunda en episodios atroces. Espero que saquéis vuestras conclusiones después de leer su resumida vida.

Nuestro santo fue obispo de Rouen desde mediados del siglo VI, en medio de la difícil situación política del reino franco.

San Pretextato.

Pretextato fue el padrino de Mereveo, hijo de Chilperico y sentía por él una debilidad que se manifestaba en todas las ocasiones; por ejemplo, cuando el príncipe le pidió que le casara con Brunequilda, viuda de su tío. Aun siendo contrario a los cánones, el obispo accedió a sus deseos, y desde entonces podía contar con la feroz antipatía de los reyes.

Algún tiempo después, en el año 577, Pretextato fue acusado de traición al monarca, y en París compadeció ante un concilio en el que se defendió con tanta sinceridad como de una forma poco hábil; con todo no había pruebas concluyentes contra él, y además le defendía el enérgico Gregorio de Tours. El rey tuvo que idear otra artimaña para poderlo condenar por traición.

Valiéndose de los prelados, que llamaremos dudosos, les pidió el rey que convencieran a Pretextato de que se declara culpable, afirmando que era la única manera de aplacar su cólera y se mostraría magnánimo con él tras su humillación, y que lo perdonaría. El Obispo creyó toda esta sarta de mentiras de sus más próximos cayendo en una trampa.

Al declarase culpable de las acusaciones fue depuesto con infamia desgarrándole la túnica por la espalda y fue recluido en una mazmorra, siendo por fin desterrado a la isla de Jersey.

Al morir el rey Chilperico asesinado en el año 584, nuestro santo Pretextado, volvió con todos los honores a Ruán en cuya catedral fue apuñalado por un sicario de la mujer de Chilperico, Fredegunda. Su muerte es relatada así:

El 14 de abril de 586, siendo Domingo de Pascua, mientras Pretextato cantaba los maitines en su catedral, un sicario a las órdenes de Fredegunda lo apuñaló.

La reina se personó para ver a su enemigo agonizante y le dijo: Es triste para nosotros que haya sobrevenido semejante desgracia en tu persona.

-Dijo el moribundo ¿Quién ha descargado este golpe, clavando sus ojos en Fredegunda, sino la mano que mató a reyes, que vertió tanta sangre inocente y tantos males desató en el reino?

Sin revelar le menor turbación, continuó ella con un tono todavía más afectuoso: -Hay en torno nuestros médicos muy hábiles; ellos te curarán esa herida.

El obispo recogiendo todas las fuerzas que le quedaban exclamó: -Siento que Dios me llame; pero tú, que eres quien me ha asesinado, serás por los siglos objeto de execración y sobre tu cabeza vengará mi sangre la justicia divina. Retirándose la reina expiró el obispo.

Su memoria se celebra el 24 de febrero, día de la traslación de las reliquias, pues su “diez natulis” suele coincidir con la Pascua.

Cuenca, 24 de febrero de 2021 y el 24 de febrero de 2026.

     José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

_____________

FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

 

 

San Matías Apóstol. Festividad del 24 de febrero.

     San Matías fue el elegido en lugar del traidor de Judas, era de la tribu de Judá, nació en Belén de familia ilustre, no menos distinguida por su caridad y por su riqueza, que por el celo que profesaba a la religión de Moisés.

El significado del nombre de este gran Apóstol significa “don de Yavé”, puede ser llamado el hombre de la suerte, la mayor que le podía tocar en este mundo, llegar a ser Apóstol y embajador suyo. Pertenecía al número de los 72 discípulos de Cristo enviados por delante de EL a predicar la buena nueva del Evangelio, con poderes extraordinarios para sanar enfermos.

San Matías no respiraba más que la gloria de Jesucristo y la salvación de su nación, corriendo por toda ella predicando con valor y con asombroso celo, confundiendo a los judíos, y demostrándolos con testimonio irrefragable de la sagrada  Escritura, que Jesucristo, a quien ellos habían crucificado y había resucitado al tercer día, era el Mesías prometido, Hijo de Dios, y en todo igual a su Padre.

Hartos los dirigentes del pueblo judaico de verse tantas veces confundido e irritados por otra parte, de la multitud de conversiones que hacía, y de los milagros que obraba, resolvieron acabar con Matías.
Martirio de San Matías.

Refiere el “libro de los condenados”, esto es, el libro donde se tomaba la razón de todos los que habían sido ajusticiados en Judea desde la resurrección del Señor, por haber violado la ley de Moisés, como S. Esteban, los dos Santiagos y S. Matías; refiere dicho libro, que habiendo confesado a Jesucristo en concilio pleno, demostrando su divinidad, y convenciendo que había sido Redentor del género humano con lugares claros de la Escritura, y con hechos innegables, a que no tuvieron que responder, fue declarado enemigo de la ley y como tal sentenciado a ser apedreado. Llegado el Santo al lugar del suplicio, se hincó de rodillas, y levantando los ojos y las manos al cielo, dió gracias al Señor por la merced que le hacía en morir por defender su santa religión: hizo oración por todos los presentes y por su nación, la que concluida, fue cubierto de una espesa lluvia de piedras. Añade el mismo libro, que no pudiendo sufrir este género de suplicio los romanos que gobernaban la provincia, contuvieron el furor de los que le apedreaban, y hallando al Santo medio muerto, por despenarle, acabándole de matar, le cortaron la cabeza. Sucedió el martirio de S. Matías el día 24 de febrero, aunque no se sabe precisamente en qué año.

Su cuerpo, según la tradición, fue traído a Roma por santa Elena, madre de Constantino, y hasta hoy se venera en la iglesia de santa María la mayor la mas considerable parte de sus reliquias. Otra parte de estas reliquias se ladi ó la misma Emperatriz a S. Agricio, arzobispo de Tréveris, quien las colocó en la iglesia que hasta hoy tiene la  advocación de S. Matías.

Publicado en Cuenca. 24 de febrero de 2020 y el 24 de febrero de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

domingo, 22 de febrero de 2026

Plenilunio de marzo. Luna del Gusano y la Luna de Sangre.

 Plenilunio de marzo. Luna del Gusano.

Esta es la última luna del invierno, la tierra empieza a despertar apareciendo los gusanos y con ellos los pájaros y la primavera. Otras tribus conocían a esta luna con el nombre de Luna llena del Cuervo, el graznido del cuervo señalaba el final del invierno, y otros pueblos le daban el nombre de Luna llena de la Savia, porque marcaba la época en que los árboles comienzan a revestiré.

Con la luna de marzo de este año, traerá un evento astronómico al que se le llama “Luna de Sangre”, este nombre lo recibe cuando se produce un elipse total. Esto es: la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, quedando oscurecida totalmente la Luna y danto un color rojizo como si se hubiera teñido, eso es debido a la refracción de la luz en la atmósfera terrestre. Se podrá contemplar en la madrugada del 3 de marzo, cuando la Luna llena coincida con su plenilunio.


A medida que la luna ascienda en el cielo, su color cambiará gradualmente de su color natural a un rojo anaranjado.

Esta Luna de marzo es la que simboliza, como antes dije, el renacer de la naturaleza y el despertar de la vida.


El 3 de marzo de 2026 alcanzará su punto máximo a las 11:04 horas. El efecto durara una hora y seis minutos, durante la cual se volverá completamente roja.

Cuenca, 23 de febrero de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

____________________

Fuentes documentales:

Mitología de la luna llena en la hoz del Huécar. 2010. Fundación Antonio Pérez. Autor José María Rodríguez González.

San Policarpo de Esmirna (70-155). Festividad del 23 de febrero.

   Fue uno de los obispo de la Iglesia primitiva. Considerado como padre apostólico. Fue obispo de la ciudad de Esmirna, se piensa que fue consagrado por el mismo san Juan. Existen pocos datos acerca de su vida, aunque se sabe acerca de su muerte que fue quemado en una hoguera en el año 155 de la era cristiana, durante el gobierno del emperador Antonio Pío.
Martirio de san Policarpo de Esmirna.

Era un anciano lleno de virtud, saber y experiencia envuelto en una particular veneración por haber sido discípulo del propio san Juan Evangelista; en pleno siglo II había, pues, conocido a uno de los apóstoles del Señor, nadie podía dejar de recordarlo, y se llamaba “padre de los cristianos” incluso entre los que no lo eran. San Jerónimo, más enfáticamente, le nombra como “Príncipe de Asia”.

Fue un gran obispo de Esmirna, y su nombre griego, que en castellano puede traducirse por “fruto abundante”, parecía en él más adecuado que en cualquier otro por sus obras de caridad. Ya octogenario emprendió un vieja a Roma para hablar con el papa Aniceto y consultarle cuestiones de liturgia, y su regreso tuvo que enfrentarse con la persecución.

Según san Eusebio, tres días antes de que le prendieran tuvo una visión en la que su almohada era consumida por el fuego, y entonces anunció a los que estaban con él: “Me  quemarán vivo” (siglos más tarde en recuerdo de esta almohada san Policarpo era invocado contra el dolor de oídos).

Descubierto en su escondite, no lejos de la ciudad, fue conducido a Esmirna, y allí las autoridades le pidieron que blasfemara, que maldijera a Cristo. Ante su negativa, se le ató a un palo entre leña en medio de un estadio al que había acudido la multitud para ver cómo moría un obispo de aquella secta.

Al encendér la hoguera, las llamas, sin tocarle, le rodearon “como una vela de navío hinchada por el viento”, y hubo que darle muerte con una espada. Dicen que de su cuerpo brotó tanta sangre que apagó el fuego, y que el cadáver, sin la menor quemadura, tenía el mismo color que el pan cocido y desprendía un perfume a incienso y mirra.

Publicado en Cuenca, 23 de febrero de 2020. Actualizado el 23 de febrero de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


Visita guiada gratuita de los primeros sábados de mes. Leyendas y misterios en la Catedral de Cuenca.

 

Leyendas y misterios en la Catedral de Cuenca.

Visita guiada gratuita en la Catedral de Cuenca el 7 de marzo de 2026, a las 11:00 horas. 

Para un mayor control os agradecería que quienes deseen asistir manden su nombre y apellidos al correo chemarogo@gmail.com de esta manera completaremos el grupo entre 30 y 35 personas. Gracias. Sólo se cubrirán las bajas que se ocasiones con relación al grupo,  por ser una serie de visitas de distinto contenido desde septiembre de 2025 a mayo de 2026.

Las leyendas inundan las catedrales góticas. Cuando comencé mi estudio sobre la catedral de Cuenca, fueron mis guías los investigadores de las catedrales de Notre-Dame de París, de Reims y de Amiens, sus escritos e investigaciones me sirvieron de modelo para escudriñar en los misterios que encerraba la de Cuenca.

Egudiel. Foto José Mª Rodríguez.

Son muchos y variados los misterios por los que navegaremos en la visita, poniendo en realidad cada uno de esos misterios que encierran los muros de nuestra Catedral.

Cuenca, 25 de febrero de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

La Cátedra de San Pedro. 22 de febrero.

   La nueva reforma litúrgica de Juan XXIII ha fundido en una sola fiesta las dos antiguas de la Cátedra de San Pedro en Roma y Antioquía.

En el ábside de la gran basílica de San Pedro de Roma, hay una reliquia que la llaman Cathedra apostólica. Son unas astillas de madera vieja, restos del sillón en que San Pedro se sentaba cuando hablaba a los fieles de Roma. Con la madera antigua y pobre alternan hoy incrustaciones ricas de marfil, todo ello guardado en un sillón de bronce y oro, suspendido en una tempestad de luz y gloria. Cuatro estatuas colosales, la de San Ambrosio y San Agustín, por la Iglesia occidental; la de San Atanasio y San Juan Crisóstomo, por la Iglesia Griega, sostienen la silla del primer Papa. Al lado hay dos ángeles; otros dos detrás con las llaves y la tierra. Cubriéndolo todo bajo su sombra bienhechora está, entre rayos blancos de luz celeste, que entra por la ventana, la sagrada paloma, símbolo del Espíritu Santo. Todo este conjunto maravillosos es obra de Bernini, en estilo barroco, que data del siglo XVII.
Cathedra apostólica. Obra de Bernini.

Siete años gobernó San Pedro la Iglesia de Antioquía, hasta que habían penetrado en el Occidente las luces de la fe, pasó a colocar su silla en la capital de todo el universo, u fijó, según los eternos designios de la divina Providencia, el centro de la unidad y la cátedra de la religión en Roma, que hasta entonces había sido la señora del mundo.

Muchos son de parecer que el haberse determinado la fiesta de la cátedra de San Pedro el día 22 de febrero, fue porque quiso la Iglesia oponer la piedad y la devoción de los  cristianos a la superstición y al desorden con que los gentiles profanaban este día y el antecedente, convidándose recíprocamente a grandes festines y banquetes sobre las sepulturas de sus parientes. Acaso por eso fue costumbre entre los fieles, cuando solemnizaban el pontificado de San Pedro, renovar entre sí cierta especie de aguapas, o convites de pura caridad, así en muestras de regocijo, como para desacreditar con su templanza los excesos de los paganos; y aún por eso se llamó este día Festum Petri epularum, la fiesta de la comida de San Pedro.

Pero como es fácil abusar de las costumbres más santas, especialmente cuando lisonjean la natural inclinación de los sentidos, se introdujeron con el tiempo tantos excesos, y aun se mezclaron tantas supersticiones por la comunidad con los gentiles, que el concilio Turonense celebrado en el año 567 se vio precisado a desterrar dichas comidas, exhortando a los fieles a que dejando los banquetes celebrasen la Cátedra de San Pedro con ejercicios piadosos y con ejemplar devoción.

Resumiendo, parece que la fiesta de la Cátedra de San Pedro se instituyó para conmemorar un aniversario, la toma de posesión de San Pedro. ¿Por qué se escogió el 22 de febrero? Parece que con el propósito de suplantar una fiesta pagana en honra de los difuntos familiares, que se celebraba con banquetes y otras manifestaciones profanas impropias de la seriedad cristiana.

Publicado en Cuenca, 22 de febrero de 2020 y el 22 de febrero de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Antonio Machado, a los 90 años de su muerte.

     Hoy 22 de febrero de 2026, hace noventa años de la muerte de Antonio Machado. Falleció en 1936, a los 64 años de edad en Colliure (Francia). Gran poeta de la generación del 98. Cruzó la frontera, con su madre, huyendo de la Guerra Civil Española. Según parece, la fatiga y la tristeza le hicieron que sus fuerzas flojearan cuando llegaron a Colliure, falleciendo en este mismo lugar.

Antonio Machado. Retrato de Joaquin Sorolla 1917

Llevaba consigo en uno de sus bolsillos los últimos versos anticipando su muerte. Versos que expongo en memoria de este gran poeta.

 Así decían:

Y cuando llegue el día del último viaje

y al partir la nave que nunca ha de tornar

me encontraré a bordo ligero de equipaje

casi desnudo, como los hijos de la mar.

Machado uso el poema de canal para expresar lo que su alma sentía. El gran amor de su vida fue, Leonor Izquierdo, señorita que conoció en Soria donde ejerció de maestro, ella tenía trece años. Machado era diecinueve años mayor que ella (se casó el 30 de julio de 1909). Eso no fue obstáculo para que entre ellos reinara la felicidad y la concordia siempre. Su joven esposa murió por tuberculosis el 1 de agosto de 1912 cayendo en una profunda tristeza y depresión.

Durante la Guerra Civil Española se vio obligado a salir del país y opto por emigrar a Francia y al poco tiempo de pisar suelo francés en compañía de familiares y amigos, falleció el 22 de febrero de 1939. D.E.P.

Cuenca, 23 de febrero de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.