viernes, 27 de marzo de 2026

El Viernes de Dolores

Devoción a la Virgen de los Dolores o Virgen de las Angustias.
Entre las naciones que se han distinguido en el culto y devoción a la Virgen de los Dolores, destacan de manera singular España e Italia. En el año 1373, el Rey de Portugal Fernando con los principales caballeros de su corte y casi la totalidad del pueblo, juntamente con los reyes Enrique de Castilla, Pedro IV de Aragón y Juan de Navarra se inscribieron en la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores.

Después de la devoción al Santísimo Sacramento, la que el beato Ángel de Acri predicaba, tenía por costumbre erigir un Calvario a fin de recordar más vivamente al pueblo las verdades que acababa de anunciarles. La devoción a la Virgen de los Dolores se propagó así por varias comarcas de Italia, pero especialmente en Calabria donde aún, en nuestros tiempos, son muchos las fieles que rezan diariamente en Oficio de los Dolores.
Estos ejemplos y otros muchos que pueda citar prueban claramente que la devoción a la Virgen de los Dolores se ha practicado en todo tiempo en la Iglesia escogiéndose el un día en el año para consagrarlo de manera especial a honrar el misterio de los Dolores de María. 

Esta fiesta fue instituida en el año 1423 por el arzobispo de Colonia, oficialmente en su diócesis por un decreto sinodal con el fin de reparar las ofensas que los husitas habían hecho a la Madre de Dios en sus imágenes. El Papa Benedicto XIII por un breve que data del 22 de agosto del año 1727, la inscribió solemnemente en el ciclo litúrgico de la Iglesia con el nombre de Fiesta de los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María, señalando su oficio para el viernes que precede al Domingo de Ramos.
En Cuenca lo llamamos Viernes de Dolores y muchísimos devotos vamos a visitar a la Virgen en el Santuario de Las Angustias. Esta devoción nos conduce al amor de Jesús crucificado haciéndonos respirar y vivir una atmósfera de preparación a la Semana Santa, a sus desfiles y a la Cruz proyectada por sus calles con el paso de las procesiones. Que la Pasión, vista a través de María, nos haga olvidarnos de nosotros mismos y proyectemos nuestra caridad en la bondad infinita de Nuestro Señor en estos días.

Publicado en Cuenca, 11 de abril de 2019 y vuelto a Publicar el 27 de marzo de 2026.
Por José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Efemérides conquenses del 27 de marzo. Encarcelamiento de fray Luis de León.

 El 27 de marzo de 1572 era encarcelado en Valladolid de fray Luis de León (nacido en Belmonte -Cuenca), por la Inquisición, acusado de traducir a la lengua vulgar, sin licencia, el Cantar de los Cantares de la Biblia, cosa prohibida en el Concilio de Trento.

Los motivos de su apresamiento y encarcelamiento hay que achacarlos a las envidias y rencillas entre las órdenes de los dominicos y agustinos. La acusación principal fue el preferir el texto hebrero del A.T. a la versión latina, que era una traducción realizada por San Jerónimo (traducción Vulgata)  y adoptada por el Concilio de Trento. Fray Luis de León osó el traducir el Cantar de los Cantares, cosa que fue prohibida en este Concilio.

No se puede negar que lo hizo pero fue por una casusa justificada. Él lo tradujo del hebreo con glosas y comentario pero lo hizo en forma privada para ilustrar a su prima Isabel de Osorio, que era monja en el convento de Santi Spiritus de Salamanca, porque ella no sabía latín. Posiblemente alguien haría alguna copia. El proceso se alargó cinco años que al término del cual fue absuelto de sus acusaciones.

Cuenca, 27 de marzo de 2021 y el 27 de marzo de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

San Juan Damasceno, confesor y doctor. Festividad del 27 de marzo.

  Su festividad arranca en el año 1890, en que fue declarado Doctor de la Iglesia por León XIII, cuando en el primer período de su pontificado dio tantas muestras de interés por los problemas de Oriente.

Cuando el imperio griego postraba una profunda decadencia, aparece este gran Santo, como valiente representante de la Iglesia antigua. Tras él y al poco tiempo, estalla el cisma de Facio.

Nació en Damasco de una familia distinguida hacia el año 675, cuando la ciudad estaba bajo el dominio de los califas, y sucedió a su padre en el cargo de logoteta o jefe de los cristianos. Su fe y amor a la vida de oración y recogimiento le obliga a renunciar al puesto y antes del año 726 ingresó en el monasterio de San Sebas, cerca de Jerusalén, juntamente con su hermano Cosme, que había de ocupar en el 743 la sede episcopal de Mayuma, en los alrededores de Gaza. Ordenador sacerdote por Juan V, patriarca de Jerusalén, vivió recogido en el monasterio de san Sebas, entregado a la oración y al estudio hasta que le llegó su muerte en el año 749.

Su celo por el culto de las sagradas imágenes le acarreó muchas persecuciones y disgustos. El conciliábulo iconoclasta de Constantinopla del 754 anatematizó su memoria con cuatro maldiciones; en cambio, el VII Concilio de Nicea, celebrado en el año 787, colmó su nombre de alabanzas y bendiciones. Ya el 813 atestigua Tófanes que se le daba en Oriente el nombre de Crisórroa, que vierte oro, “por la gracia espiritual que centellea como oro deslumbrador en su doctrina y en su vida”.

San Juan damasceno es también uno de los grandes devotos de la Virgen. Cree en su Asunción corporal a los cielos y en uno de sus cánticos se expresa con devoción y piedad filial.

Una tradición explica la devoción del Santo a la Virgen por un milagro que es universalmente conocido: San Juan está de rodillas ante la Virgen y la celestial Señora toca a su devoto para restituirle la mano derecha que le había hecho cortar el califa, por una falsa acusación. El emperador de Constantinopla, Constantino Coprónimo, furioso iconoclasta, quería vengarse de san Juan Damasceno. Invento para ello una calumnia, como si el Santo hubiera escrito una carta, ofreciéndole el reino de Damasco. La carta vino a poder del califa, y éste, mandó que le cortasen la mano derecha y fuese expuesta en la plaza pública.

San Juan, enteramente inocente, acudió en su desgracia a la Virgen y le prometió consagrarle su vida y su pluma. La Virgen se le apareció en sueños y le dijo: “Estás curado. Compón himnos, predica mis glorias  y cumple tu promesa”. Al despertar , la mano derecha estaba en su sitio.

Publicado en Cuenca. 27 de marzo de 2020 y el 27 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

miércoles, 25 de marzo de 2026

San Braulio (590-651). Festividad del día 26 de marzo.

   San Braulio es una de las glorias de la santidad y de la ciencia española. Uno de los que tuvieron más parte en la cultura y movimiento intelectual de la Iglesia visigoda española, no tanto por sus propios trabajos sino por el ánimo que infundió a sus compañeros y por el ahínco que siempre puso en enriquecer su biblioteca. Toda su correspondencia está llena de noticias referentes a libros y manuscritos.
San Braulio. Obispo de Zaragoza.

La suya es una historia de amores fraternos en la caridad y en el estímulo del saber: aunque se ignora donde nació, sí se sabe que se educó al lado de su hermano Juan, obispo de Zaragoza, parece que muy versado en humanidades, y que completó su formación en Sevilla junto al gran san Isidoro, quien se honra llamándole “carísimo y dilectísimo hermano”-

A la muerte de Juan (631), le sucede en la sede episcopal zaragozana, y dos años después se encuentra por última vez en el cuarto concilio de Toledo con su amigo y maestro de las Etimologías, al parecer compuesto a petición suya.

Uno y otro intercambian cartas admirables de piedad, cariño y bibliofilia, y al morir Isidoro, en un nuevo concilio toledano su amigo se revela como heredero y sucesor de aquella lumbrera, cuya obra concluye, y como la figura de mayor reputación dentro de la Iglesia española.

En estos años finales de su vida le vemos multiplicando su actividad: influye en los reyes, responde al Papa Honorio con tanto respeto y veneración como energía –cuando el pontífice reprocha injustamente a los obispos de España su supuesta lenidad-, es autor de himnos que se incorporan a la liturgia mozárabe, atiende todo género de consultas y gobierna su diócesis con bondad y firme criterio.

Ya casi ciego y con la salud muy quebrada, sigue buscando afanosamente códices para adquirir y copiar. Los últimos años tuvo que sufrir mucho por la falta de la vista, algo que para él que era tan gran lector, era un verdadero martirio. Pero aprovechaba su ceguera para dedicarse a rezar y meditar. Poco antes de morir le pareció escuchar aquellas palabras de Jesús: “Ven siervo bueno y fiel; has sido fiel en lo poco, te pondré sobre lo mucho. Entra en el gozo de tu Señor”. Y respondió entusiasmado: “Voy presto, Señor, ya estoy listo” y murió santamente.  San Braulio murió hacia el año 651.

Publicado en Cuenca, 26 de marzo de 2020. Actualizado 26 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

martes, 24 de marzo de 2026

La Anunciación de la Divina Encarnación de Ntra. Sra. Festividad del 25 de marzo.

     He reproducido el título antiguo de la fiesta tal como es anunciado en los Martirologios y Sacramentales. En él se revela el carácter cristológico y mariano. Era la fiesta del gran misterio cristiano, de la Encarnación del Verbo de Dios.

Catedral de Cuenca

La fecha del 25 de marzo no es arbitraria, pues esta en función del Nacimiento de Jesús, que tendrá lugar nueve meses después. Ya en el siglo VII la fecha del 25 de marzo se basaba en una tradición tan venerable y universal, que el II Concilio de Trulano, en el año 692, aunque prohibió durante la Cuaresma toda fiesta, hizo una excepción con la Encarnación. Los griegos todavía, mientras dura el ayuno cuaresmal, omiten la celebración diaria del Santo Sacrificio, excepto los sábados, los domingos y el 25 de marzo. En la Edad Media la fiesta de hoy pasaba entre las naciones cristianas como verdadero principio del año civil.

Por el Libro Pontifical sabemos que el papa Sergio I ordenó que se celebrase solemnemente en Roma, con una procesión estacional desde la diaconía de San Adrino hasta Santa María la Mayor.

El misterio conmemorado en la fiesta de hoy es la Concepción del Hijo de Dios en el seno de la Bienaventurada Virgen María. San Lucas nos ha dejado en el primer capítulo de su Evangelio una narración sencilla y grandiosa.

La Encarnación tiene lugar en la pequeña aldea de Nazaret, oculta a las miradas curiosa de los hombres, en un valle alegre y florido de Galilea.

Dios te salve, llena de gracias, el Señor es contigo”, la saluda. “Ella se turbó al oír estas palabras”, ¿Qué querrán significar? “No temas porque has hallado gracia delante de Dios, y concebirás y darás a luz un Hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Será grande y se le llamará Hijo del Altísimo”.

Cómo podrá ser esto, pues yo no conozco varón?”, objeta. “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. Porque nada hay imposible para Dios”, explica el ángel, recordándole que su pariente Isabel en su vejez estéril también ha concebido.

El mensajero habla de sucesos futuros como dándolos ya por realizados, tal vez no hay otro modo de expresar la voluntad de Dios, para quien el tiempo debe de ser tan sólo una concesión a nuestros límites de vivir y entender; pero lo cierto es que más que afirmar pregunta. Dios no quiere ser hombre sin que su madre humana acepte libremente la maternidad.

Medallón de la Anunciación. Reja de la Capilla de los Caballeros.
Catedral de Cuenca.

Gabriel ha terminado su mensaje y no aguarda sino el consentimiento de María. “He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra”.

Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. Este es el anuncio más consolador que jamás se ha comunicado a oído humano. Dios se ha hecho uno de nosotros, Dios viene a salvarnos, y viene por María.

Cuenca, 25 de marzo de 2021. Actualizado el 25 de marzo de 2026.

     José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

lunes, 23 de marzo de 2026

Santa Catalina de Suecia (1330-1381). Festividad del 24 de marzo.

     Aún después de hacerse protestante, los suecos siguen viendo en ella un prototipo nacional de mujer resuelta y animosa, de fuerte personalidad y atraída por el imán espiritual de Roma, lo mismo que la soberana conversa que fue Cristina. Si ésta no fue santa (aunque se la sepultó en San Pedro) y dejó un recuerdo entre libertino, novelesco y extravagante, Catalina y su madre, Brígida, están en los altares.

Santa Catalina de Suecia 
También conocida como Santa Catalina de Vadstena 

Hija, pues, de la Brígida fundadora a la que veremos el 23 de julio, después de un matrimonio blanco –había hecho voto de castidad- con el piadoso conde Edgard Lydersson, en el 1350 se trasladó a Roma para ayudar a su madre, ocupada en conseguir que los pontífices aprobaran la orden del Santísimo Salvador.

Un cuarto de siglo vivieron ambas en la Ciudad Eterna entre grandes austeridades, cuidando a pobres y enfermos, y corriendo también graves peligros de toda índole que Catalina afrontaba con una decisión y una confianza en Dios que caracterizan su intrépido modo de ser.

Tras enviudar, Brígida volvió a su patria, fue abadesa del monasterio de Vadstena, en la orilla derecha del lago Vättern, y aún en el 1375 efectuó de nuevo el viaje hasta Roma para activar la aprobación de la orden y promover la canonización de su madre.

Murió en Vadstena como un espejo de virtudes, y según la tradición se vio surgir en el cielo una estrella desconocida que permaneció en el aire sobre el monasterio hasta que llevaron a enterrar a la santa, para luego desaparecer cuando su fatigada humanidad andariega volvió al polvo.

Cuenca, 24 de marzo de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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Fuente documental:

La casa de los santos. Carlos Pujol. Ediciones Rialp. S.A.Madrid. 1989

domingo, 22 de marzo de 2026

Santo Toribio de Mogrovejo (1538-1606) Festividad del 23 de marzo.

Santo Toribio de Mogrovejo (1538-1606) Fundador del primer Seminario en América.
   Fue un eclesiástico español, santo de la Iglesia católica, segundo arzobispo de Lima, misionero y organizador de la Iglesia en el virreinato de Perú. Conozcamos algo de este gran santo que festejamos el 24 de marzo.
Santo Toribio de Mogrovejo
  Durante la primera parte de su vida fue un brillante jurista. Se cree que nació en Mayorga, Valladolid, estudió en Valladolid, Salamanca y Coimbra, fue profesor en esta última universidad y se graduó en ambos derechos en Salamanca. En 1575 se le nombró para un cargo muy delicado, el de presidente de la Inquisición granadina.

¿Cómo se le ocurrió a rey Felipe II pensar en este hombre que no era sacerdote para arzobispo de Lima? Santo Toribio dudó mucho antes de aceptar, pero al fin recibe las órdenes, se le consagra en Sevilla, y en 1581 llega al Perú, donde tiene una diócesis tan grande como un reino de Europa, con caminos impracticables, indios indóciles y españoles acostumbrados a la ley de su capricho y su conveniencia.

A todo este galimatías puso remedio el santo, que llevó la fe cristiana y el orden de Trento a aquellas lejanas tierras. Recorre una y otra vez Perú, aprende varias lenguas indígenas para poder predicar en ellas, reúne trece sínodos diocesanos, publica un catecismo, funda el primer seminario de América, se enfrenta con los privilegios abusivos de las grandes órdenes religiosas y con el absolutismo del virreinato.
Santo Toribio. Conversión de los indígenas

El narigudo, como le llamaban los indios por su prominente nariz, derrocha caridad, inteligencia y vigor, fulmina excomuniones en caso necesario, se expone a los mayores peligros, alienta la espiritualidad de santa Rosa de Lima, y la muerte le sorprende en el curso de uno de sus numerosos viajes, en Saña Grande, donde se hace cantar por un misionero, al son de un arpa, el salmo In te, Domine speravi.

Publicado en Cuenca, 23 de marzo de 2020 y el 23 de marzo de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.