lunes, 2 de noviembre de 2026

Santa Silvia y san Martín de Porras. Festividades del 3 de noviembre.

 Santa Silvia. Festividad del 3 de noviembre.

Santa Silvia fue la madre de san Gregorio Magno, Papa. Pertenecía a una familia de patricios romanos. Fundó un monasterio en el que vivió gran parte de su vida. Su dedicación fue la de aliviar las penas y la pobreza que soportaba su pueblo. San Gregorio le gustaba hablar de ella en sus sermones y la ponía como ejemplo para que fuera imitada por sus conciudadanos. Murió en el año 602.

Santa Silvia.

El Papa Clemente VIII (1592-1605) inscribió su nombre el 3 de noviembre en el Martirologio Romano. Es invocada por las embarazadas para un parto seguro.

Si especulamos con el nombre Silvia, vemos que tiene sonoridad, suena a selva, a flor o a pajarillo, o tal vez las tres cosas a la vez.

San Martín de Porras (1579-1639).

En la Lima de santa Rosa nació también Martín, hijo natural de un caballero español, D. Juan de Porras, y de una esclava mulata llamada Ana Velázquez. Él y su hermana Juana acabaron reconocidos por el padre, y tras una estancia en Guayaquil, cuando Juan de Porras fue nombrado gobernador de Panamá volvió a Lima.

San Martín de Porras.

Martín era barbero (oficio en el que se era también practicante, enfermero y cirujano) y hacia el año 1600 ingresó como donado en el convento dominico del Rosario. Llegó a ser popularísimo en la ciudad por su solicitud con los enfermos, atribuyéndole muchas curaciones milagrosas, así como por su humildad y su piedad, pero siempre dentro de la categoría más modesta de la orden.

Curiosamente no se limitaba a prestar servicios asistenciales, sino que para conciliar matrimonios desavenidos, resolver pleitos, aconsejar al virrey o al obispo en materias delicadas y en resumen, buscar soluciones para intrincados conflictos del tipo más diverso.

Para san Martín, canonizado por Juan XXIII en el año de 1962, tenía una peculiarísima especialidad que le hacía extender sus afanes curativos a los animales; perros y gatos, cojos y abandonados, mulos destinados al matadero, incluso ratones y alimañas merecían su atención, incorporándolos a un universo en el que el mandato del amor no conocía límites.

Dialogaba persuasivamente con ellos, sanando a los seres más inútiles o dañinos de la creación, como permitiéndose la delicadeza de no desechar ni uno solo de los cabos que parecen sueltos y más desdeñables de la obra de Dios.

Publicado en Cuenca, 3 de noviembre de 2020 y el 3 de noviembre de 2026.

     Por:  José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

 

El misterio de la vida después de la muerte


¿Hay vida después de la muerte?


    Hoy celebración del Día de los Difuntos, día ideal para hablar de los misterios de la muerte y el umbral que las une.
    Distintas religiones aseguran que el mundo espiritual  es tan real y palpable como el mundo materia. Por testimonios de personas que han estado clínicamente muertas y han vuelto a la existencia, sabemos que hay algo más que después de la muerte.


    Las religiones occidentales consideran que la vida después de ésta, es espiritual y es para siempre, eternamente, basada en las acciones que se han realizado en la vida terrenal, existiendo dos espacios, uno para los que han llevado una vida de codicia, de odio y de rencor que serán enviados al mundo de la tinieblas, donde podrán purificarse o condenarse; y otro para los que hayan llevado una vida justa y honrada que serán poseedores del cielo.
    En otras culturas como la egipcia, el alma es representado por un pájaro con la cara del muerto, este pájaro portador del alma del difunto dejaba el cuerpo visitando a los familiares. Su existencia se debía a la atención material y a la piedad que les ofrecían los vivos, ya que su alma, viajera y apta para la felicidad, debía de ser nutrida y colmada de obsequios. Si los muertos eran olvidados por los vivos, se convertían en Bennu, un pájaro de los estanques, que volvería a la casa terrenal para atemorizar a quienes debían haberlos alimentado.

    En la religión hindú, el alma pasa de la forma temporal al plano astral, para luego formar otro cuerpo que puede corresponder a un ser humano, a un animal o a un insecto, incluso puede reencarnarse en una planta. El karma de cada uno determinará el cuerpo en que se materializará el alma. El comportamiento en la vida referido a las acciones buenas o malas será lo que determine la reencarnación. Aquellos que han obrado mal se reencarnarían en seres inferiores, mientras que si ha tenido una vida virtuosa, se verían premiados en una reencarnación en un ser noble y perfeccionado. Estas reencarnaciones se realizarían las veces que fueran necesarias hasta librarse por completo del karma para luego el alma disolverse en el Nirvana o se ligaría con el Brahma.

Para los católicos, la muerte forma parte de la vida, no es una ruptura especialmente importante. El católico sabe que Jesús dio su vida por nosotros para que tengamos una vida eterna. Creemos que Jesús resucitó y también nosotros resucitaremos con Él.

Si nos atenemos a los testimonios de aquellos que han pasaron el umbral, estando en el límite entre la vida y la muerte y que han sido estudiados por psicólogos y científicos que confirman sus testimonios,  estas personas afirman la existencia de un espacio oscuro donde la luz brilla al final. Uno de estos casos fue el de un joven después de haber entrado en un estado de muerte clínica, debido a una insuficiencia renal y mientras los médicos luchaban por reanimarlo, se vio en un instante, parado y moviéndose rápidamente dentro de un espacio oscuro que no tenía paredes, parecido a un túnel. Cuenta que a pesar de no saber donde iba, ni para qué, sentía que algo importante le esperaba al final, por eso deseaba llegar a ese punto. Estando en el final vio que estaba lleno de luz y había un hombre muy alto de cabellos rubios, vestido de blanco y que irradiaba una sensación de paz y amor.


Otro caso, y ya el último, porque hay muchísimos, contaré el de una niña de nueve años, por entrar en el mundo de los ángeles que es el tema de mis últimos estudios, lo relata así: Cuentan que la niña bañándose en una piscina sufrió la muerte temporal por inmersión. Durante el estado de inconsciencia de la niña conoció a una señora muy amable llamada Elizabeth, ésta la recibió afectuosamente y conversó con ella y le explicó que al no estar preparada para el mundo espiritual, no era su hora. Por eso, Elizabeth, quien podría ser su ángel de la guarda, le permitió volver a su cuerpo en el momento justo que terminaban su reanimación.

El estudio de algunas de estas experiencias hace que los científicos hayan cambiado su punto de vista, dejando de lado su escepticismo científico para estudiar profundamente que ocurre en el momento justo en que se deja el cuerpo humano.

Para el creyente, la muerte no es el fin de la vida, sino el comienzo de una plena, sublime y eterna comunión con Dios.

Cuenca, 2 de noviembre de 2018 y el 2 de noviembre de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

domingo, 1 de noviembre de 2026

Día de la conmemoración de los difuntos. 2 de noviembre.

    Desde muy antiguo se ha preocupado la Iglesia de la suerte de sus hijos que pasaron a la otra vida y de ofrecer toda clase de sufragios en su favor.

Se debió la introducción de esta fiesta litúrgica al célebre abad de Cluny san Odión. Pronto se divulgó esta devota costumbre por toda Europa. El papa Juan XVI mandó celebrar esta conmemoración en todo orbe cristiano. Con el laudable fin de multiplicar los sufragios, el episcopado de España alcanzó de la Santa Sede, el permiso para que cada sacerdote pudiera celebrar tres misas aplicables a las benditas almas del Purgatorio, una de ellas obligatoriamente y sin estipendio conforme lo ordenó el papa Benedicto XIV. Es muy popular y muy extendida también la costumbre de celebrar en el mes de noviembre el llamado Novenario de las Ánimas, así como otros ejercicios piadosos a favor y sufragio de las pobres dolientes del Purgatorio.

El mundo ha querido paganizar el recuerdo de los difuntos y amontona alrededor de ellos coronas, flores, luces y todo el boato y lujo fúnebre que no sirve más que para halagar la vanidad estólida de los vivos, sin producir el más ligero alivio y favor a los muertos.

El fiel cristiano consciente de sus deberes y en aras de la más pura caridad, aun dejando correr las lágrimas por la pérdida de los seres queridos –que también Cristo rogó con las suyas santísima la tumba de su amado amigo Lázaro- ofrezca por sus amados difuntos más sacrificios y limosnas que flores y luces, y más que coronas que se marchitan, plegarias encendidas, fervorosas y constantes, y sobre todas ellas el Sacrificio de la Misa, que impetrará la misericordia divina a favor de aquellos la única, verdadera y perenne corona que es la bienaventuranza eterna.

Publicado en Cuenca, 2 de noviembre de 2020 y 2 de noviembre de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES:

-Festividades del año Litúrgico. Dr. Vicente Tena. Obispado de Huesca. Barbastro. 1945

 

 

sábado, 31 de octubre de 2026

La fiesta de Todos los Santos. 1 de noviembre. Motivos de esta fiesta

      La Iglesia ha trazado en el año litúrgico toda la historia del linaje humano. Como dice Goethe, “en Roma es donde hay que buscar el secreto de la inteligencia serena”. Las cuatro semanas de Adviento que terminan en la Natividad del Salvador, nos recuerdan los milenios que precedieron al advenimiento del Mesías. El tiempo que transcurre desde Navidad a Pentecostés nos recuerda la vida oculta, pública y gloriosa del Redentor; termina por fin el ciclo litúrgico con la Ascensión del Señor y la fundación de la Iglesia. El intervalo que media entre Pentecostés y la festividad de Todos los Santos nos representa el tiempo de destierro de la Iglesia en este valle de lágrimas y termina con el recuerdo de una fiesta en el cielo.

El cielo es el término de la vida cristiana, es el fin y lugar de la recompensa de nuestros trabajos, la patria feliz e inmortal donde se halla el mismo Dios, recompensa eterna de los buenos. El pensamiento del cielo, es el secreto de la fuerza y del consuelo mientras dura el destierro, y es el propio tiempo el pensamiento grande y sublime que concreta la fiesta de “Todos los Santos”.

La Iglesia ha tenido cuatro razones para establecer la festividad de Todos los Santos, y ha rodeado del mayor esplendor los actos litúrgicos.

La fiesta de muchos santos pasa inadvertida para gran número de fieles, a los que el ajetreo de sus ocupaciones no permite asistir a los oficios del culto los días de trabajo; con la institución de esta festividad, la Iglesia les da ocasión de satisfacer su piedad y reparar esta deficiencia.

Esta fiesta es ocasión propia para reparar igualmente los abandonos y desvíos que cometemos con los Santos en general y con nuestros patronos de modo especial.

Publicado en Cuenca, 1 de noviembre de 2020, y 1 de noviembre de 2026.

Por José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Por lo que tenemos de ángel. Festividad de todos los santos.

 Si pudiéramos obtener una foto instantánea del cielo, en el día de esta fiesta, nos sorprendería el “regocijo de la Gloria”. El día 1 de noviembre celebramos la fiesta mayor, la fiesta de quienes han llegado allá donde todos esperamos ir, lugar donde siempre se nos espera con los brazos abiertos, sobre todo de nuestros allegados que nos han precedido.

Todos los Santos celebran hoy su festividad, llenos de la santidad que ya les concede el estar cerca de Dios, llenos de la alegría de haber conseguido el fin para el que fueron creados y puestos en sobre la Tierra.

Nuestro regocijo de cristianos debe ser con ellos, debe estar sumado al de ellos, porque al fin y al cabo, cuantos más intercesores tengamos allá, más fácil nos será un día hacerles compañía.

Con cierta facilidad olvidamos que todavía seguimos en el camino que nos puede llevar a la eternidad sin haber llegado a cruzar sus puertas, y como otras tantas cosas, venimos desdibujando esta festividad con cosas profanas. Y así, en llegando estos días nos acordamos mucho más de ciertas cosas de la Tierra, que son materialismo puro y comercial como los dulces: husos de santo, buñuelos, etc. que de la fiesta en los Cielos.

Debemos ser exigentes con nosotros mismos y debemos de pensar que no todo se reduce a esto. Sean nuestro recuerdos y nuestras flores para todos los que un día partieron, como homenaje al cuerpo de que, en cada caso, se sirvió Dios como instrumento para nuestro nacer a la vida. Sean también nuestras flores para todos los que enviados allí están, fueran grandes o chicos en vida. Sean nuestras flores para todos sin distinción. Pero acostumbrémonos a deshojar alguna flor despacio sobre la tierra sepulcral, echando a volar con cada pétalo una Ave María haciendo crecer en nosotros esas alas que un día nos darán la fortaleza debida para volar junto a ellos, haciendo nacer en nuestra existencia lo que tenemos de ángel.

Publicado en Cuenca, 1 de noviembre de 2020 y el 1 de noviembre de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

viernes, 30 de octubre de 2026

Jesucristo Rey. 31 de octubre. San Nicolás y compañeros mártires de Ledesma.

 Jesucristo Rey. 31 de octubre. Hoy último día del mes octubre, 

     El 11 de diciembre de 1925, al cerrarse el Año Santo, publicaba Pío XI la Encíclica Quas primas, monumento litúrgico a la realeza de Cristo más duradero que el bronce. Todos los años, el último domingo de octubre, manda el Papa que se celebre la fiesta de Cristo Rey. Los liturgistas proponían al principio varis fechas: el domingo que sigue a la Epifanía, a la Ascensión, al Sagrado Corazón. El Papa escogió el domingo que precede a la fiesta de los Santos, que son los nobles y grandes de este reino. Ni César ni Napoleón pudieron con las armas ser amados. Cristo con la caña, con las espinas y con la Cruz “atrae hacia sí todas las cosas”, es el Rey del amor. Por esto Cristo no es un rey; es sencillamente el Rey.

MARTIROLOGIO DEL 31 DE OCTUBRE.

San Nicolás y compañeros mártires de Ledesma.

San Nicolás, llamado antes de su bautismo Ali Mohamad, fue natural de Toledo, hijo de un sarraceno poderoso llamado Alcamán. Se hallaban en este tiempo algunos cristianos retirados en las montañas pagando tributo a Alcamán, y entre ellos dos sacerdotes llamados Nicolás y Leonardo, los cuales fortalecían en la fe de Cristo a los demás. Permitía Alcamán que su hijo Ali Mahomad visitase a los cristianos para que le enseñasen la lengua latina, no recelando lo que después sucedió; porque aficionado Ali a los sacrificios de los cristianos, y persuadido por Nicolás y Leonardo, recibió el agua del santo Bautismo, y le pusieron por nombre Nicolás; lo cual sabido por su padre, mandó le disuadiesen de lo comenzado, porque de no hacerlo los pesaría. Mas viendo que por ningún camino los podía persuadir, los mandó quemar vivos, juntamente con su hijo Nicolás; de esta suerte enviaron estos santos mártires sus espíritus al Cielo, el 31 de octubre del año745.

Martirologio:

San Nemesio

La vigilia de todos los Santos. En Roma el tránsito de San Nemesio diácono, y de Santa Lucia virgen, su hija, los cuales no pudiendo ser convencidos para que dejasen la fe de Cristo, fueron degollados el día 25 de agosto por orden del emperador Valeriano; sus cuerpos, que habían sido sepultados por el papa San Esteban, y después colocados más honoríficamente en la vía Apia por el papa San Sixto en el día 31 de octubre, fueron posteriormente trasladados por Gregorio V a la diócesis de Santa María la Nueva, junto con los cuerpos de los santos Sinfronio, Olimpio, Tribuno, Exuperia su mujer y Teodulo su hijo, los cuales todos convertidos a la fe por medio de Sinfronio, y bautizados por el mismo San Esteban, habían llagado a la corona del martirio. Los cuerpos de estos santos, hallados en el mismo paraje en el pontificado de Gregorio XIII, fueron más honoríficamente colocados debajo del altar de la misma Iglesia el día 8 de diciembre. En el mismo día los santos Ampliado, Urbano y Narciso, de los que hace memoria San Pablo en la carta a los romanos; fueron muertos por los judíos y los gentiles por el Evangelio de Cristo. En Vermandois, en Francia, San Quintín, ciudadano romano, del orden de los senadores, el cual fue martirizado en tiempo del emperador Maximiano: su cuerpo, por revelación de un ángel, fue hallado incorrupto al cabo de cincuenta y cinco años. En Constantinopla San Stachis, consagrado primer obispo de aquella ciudad por San Andrés Apóstol. En Milán San Antonio obispo y confesor. En Ratisbona San Wolfango obispo.

Publicado en Cuenca, 31 de octubre de 2020 y 31 de octubre de 2026.

     Por:  José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

jueves, 29 de octubre de 2026

Halloween. Noche de brujas. 31 de octubre.

La primera institución de la fiesta de Todos los Santos.

La fiesta de Halloween sigue calando en nuestra sociedad y en mayor medida entre los más jóvenes que ven en ella una manera de diversión carnavalera. Sus raíces parten de la conmemoración del Samhain de la cultura celta. Esta festividad se transformó con la cristianización social en la festividad del Día de Todos los Santos, siendo importada a América del Norte por los emigrantes irlandeses. Con la globalización mundial y la emigración está entrando con fuerza en las naciones de occidente y nosotros no somos ajenos a ella, viéndose cada año más integrada y aceptada, olvidando poco a poco nuestras costumbres, volviendo a los orígenes paganos.

Las confesiones religiosas más importantes como La Iglesia Cristiana Ortodoxa Occidental, Unión de Utrecht (Iglesias), Comunión de Porvoo, Comunión Anglicana y la Iglesia Católica, llegaron a acordar tener el mismo calendario de celebraciones religiosas para facilitar a sus feligreses la asistencia a sus respectivas celebraciones, entre ellas la del 1 y 2 de noviembre.

Nuestra tradición en la celebración de la festividad de Todos los Santos parte de la cristianización del Panteón de Roma, en el año 607. Este panteón fue erigido a Júpiter el año 27 a.C., siendo devastado en diversas ocasiones por los pueblos bárbaros que cayeron  sobre Roma.

En el año 607 el Papa Bonifacio IV obtuvo el edificio del emperador Focas, para dedicarlo al culto, llevándose a cabo las debidas purificaciones y lo consagró al verdadero Dios bajo la advocación de la Virgen y de todos los Mártires. Un número considerado de mártires fueron extraídos de las Catacumbas y depositados en la nueva iglesia que se llamó desde entonces “Santa María ad Martvres”, es decir: Santa María de los Mártires.

Con anterioridad a este hecho, se celebraba esta festividad en las distintas Iglesias, en diferentes días del año y fue el Papa Gregorio IV quien en el año 835 la instauró el día 1 de noviembre. Posteriormente el Papa Gregorio VII, trasladó la celebración del aniversario de la Bendición del Panteón Romano a la fecha de Todos los Santos. Con esta unificación quiso simbolizar el triunfo de Cristo sobre las falsas divinidades paganas.

Después de tantos siglos el Panteón transformado en iglesia de Santa María de los Mártires permanece en pié como símbolo de la perpetuidad de la religión y su bóveda inmensa cobija la multitud innúmera de peregrinos que cada año acuden a ella en visita de piadosa pleitesía.

Después de tantos siglos esta celebración se empieza a desvirtuar por costumbres que se van adquiriendo por novedosas o por graciosas o divertidas pero que realmente lo único que hacen es ir penetrando y cambiando nuestras costumbres por otras que no tienen nada que ver con nuestra historia.

Publicado en Cuenca, 31 de octubre de 2016 y el 31 de octubre de 2026.


Por José María Rodríguez González.