sábado, 10 de octubre de 2026

Festividad del 12 de octubre Virgen de Pilar, tradición y devoción del pueblo conquense.

                                 El Pilar, tradición y devoción del pueblo conquense.

Los conquenses siempre han tenido una devoción especial a la Virgen del Pilar, así queda constatado en la capilla que lleva su nombre en la Catedral conquense: Capilla del Siglo XVIII, obra del arquitecto José Martín de Aldehuela, fundada en 1769, en el espacio que ocupaba la puerta de acceso al Templo, que llevaba por nombre “Puerta de los Ángeles”. En este espacio se realizó la capilla del Pilar a expensas del canónigo Diego Lujandro y el Cabildo. En su interior se relata, por medio de un estuco, la aparición de la Virgen a Santiago.

Capilla Virgen del Pilar. Siglo XVIII
Catedral de Cuenca.

¿Queréis saber cómo sucedió? Os lo cuento resumidamente, que siempre viene bien el recordar esos hechos históricos que nos dan fuerza y nos afianzan en nuestra fe.

“Junto a los márgenes del río Ebro oraba Santiago el Mayor con sus discípulos, cuenta la tradición, que se  apareció al Apóstol la Virgen María, Madre de Dios, (que vivía aún vida mortal), entre coros de ángeles y sobre una columna de mármol. Entregó la esfinge suya al Apóstol a quien ordenó edificar una capilla en ese mismo lugar. Nadie impugnó esta vieja tradición hasta que Baronio apoyado en documentos que daban pie para negar la predicación de Santiago en España y con ella la aparición del Pilar, dio motivo de las discusiones. No existen ciertamente testimonios evidentes que compruebe la veracidad histórica. En los primeros años del cristianismo, destruyeron cuantos escritos existían. Decreciano destruyó todos los libros y más tarde la invasión sarracena en la Península terminó con los pequeños vestigios que existían hasta el momento. No obstante los defensores de la tradición encuentran indicios que con los testimonios de los siglos posteriores apoyan y admiten la verdad de la predicación de Santiago en España. En las obras de Prudencio se hacen alusión a nuestra tradición y en los tiempos posteriores a la dominación musulmana hay indicios manifiestos de la existencia del templo del Pilar. Así pues se hace remontar la existencia del templo al siglo VII en los tiempos de san Basilio.

El rey Alfonso I de Aragón, el Batallador, inmediatamente después de ser reconquistada la ciudad de Zaragoza, va a visitar a Ntra. Sra. en su Templo. El Obispo Torroja (Obispo de Barcelona) en 1171 hace donaciones para la fábrica y culto de la Iglesia del Pilar. Alfonso I de Aragón dejó escrito en su testamento una manda para el culto de la Virgen en el Templo del Pilar. En honor de la Virgen se creó en Sevilla una hermandad por los soldados de Aragón que tomaron parte  en la reconquista en 1249. Las Cortes del Reino de Aragón en 1080, pidieron a Roma oficio propio de la Virgen con la historia de su aparición, pero no fue hasta Clemente XII quien permitió celebrar en todos los dominios del Rey Católico el 12 de octubre el oficio de la conmemoración. Pío VII elevó esta fiesta a rito de primera clase y Pío IX extendió esta festividad a todos los dominios de España.

Más tarde nació la idea de la peregrinación nacional. Pío X manifestó el deseo que tenía de ver y bendecir la Corona de la Santísima Virgen del Pilar. En la Corona hay 2836 brillantes, 5725 rosas, 145 perlas, 74 esmeraldas, 7002 rubíes y 46 zafiros y el resplandor que sirve como de fondo a la corona está compuesto de 46 brillantes, 2311 rosas, 136 perlar, 1097 perlar hiladas, 83 esmeraldas, 73 rubíes, 56 zafiros, 95 granates, 120 amatista y 7 topacios, 44 turquesas y 14 corales grandes. El día 20 de mayo de 1905 se colocaron las coronas primero al Niño Jesús y después a la Virgen.

Fue el rey Carlos II, en 1677, quien colocó la primera piedra del templo actual de la Virgen del Pilar en Zaragoza. El rey Fernando VI, ordena en 1754 la construcción de la Capilla de Ntra. Sra. del Pilar de Zaragoza y fue Ventura Rodríguez (autor de la Capilla del Tranparente de la Catedral de Cuenca) quien realizó el boceto o planos de la Santa Capilla del Pilar. Por Real Orden de 12 de julio de 1904, fue declarado Monumento Nacional”.

Representación de la aparición de la Virgen a Santiago.
Capilla del Pilar. Siglo XVIII.
Catedral de Cuenca.

Después de esta elocuente historia del Templo del Pilar de Zaragoza vuelvo a nuestra ciudad y saltan las hemerotecas de citas sobre la celebración del Pilar en nuestra ciudad de Cuenca. Titulares como estos cubren sus páginas: “Se celebró con solemnidad Misa, desfile de la Guardia Civil y una procesión concurridísima por las principales calles de la ciudad”.

Nos trasladamos a la década de 1942 a 1952, del siglo XX, y encontramos: “El día 12 de octubre vivió Cuenca sumada al fervor de los actos con que toda España ha celebrado la festividad de la Virgen del  Pilar”.

A las doce de la mañana se celebró una misa en la parroquia de San Esteban, a la que asistieron todas las autoridades. Las naves del templo se hallaban totalmente ocupadas por fieles y devotos de la Virgen del Pilar. Desde la Cátedra del Espíritu Santo, el Padre dominico, de la residencia de Salamanca, don  Vicente Dereciva, impartió la disertación sobre: “La fiesta de la raza y las excelencias de la Virgen del Pilar”.

Sigo escudriñando las páginas de los periódicos de esas fechas y encuentro con otra sorpresa: “A las seis de la tarde, aunque el tiempo en el día fue pródigo en agua y generoso en frío, los devotos de la Virgen afluyeron a las inmediaciones de la Iglesia de San Esteban, situándose ordenadamente y otros en las aceras en las calles, a lo largo de todo el trayecto que había de recorrer la procesión, y en los balcones engalanados con banderas y colgantes de los colores nacionales”.

Mi asombro viene cuando leo quienes eran los portadores de la imagen: “La Virgen fue sacada a hombros de los Caballeros del Pilar, recorriendo el trayecto de la Avenida de José Antonio hasta la Plaza de Cánovas, de aquí hasta la plaza de la Audiencia es llevada  por devotos del Cuerpo de Correos y Telégrafos que en este sitio son relevados por los Jóvenes de Acción Católica, conduciéndola hasta el Juzgado Municipal; de aquí hasta la Plaza Mayor es llevada por el Cuerpo de Secretarios del Ayuntamiento y desde la Plaza a la Catedral por la Guardia Civil.

Un pueblo que se volcaba con su Virgen del Pilar, que sentía y practicaba, haciendo pública su devoción a la Patrona de España.

Y yo me pregunto: ¿Qué nos ha quedado de todo esto a los conquenses…?

Cuenca, 12 de octubre de 2022 y el 12 de octubre de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

 

Cuenca una ciudadanía devota de la Virgen y de la Pilarica.

     Mañana, 12 de octubre celebramos la Virgen del Pilar en el reino de España y nos toca hablar de nuestra ciudad donde se respira por sus hoces piedad mariana.

Virgen del Pilar.
Imagen de la Capilla del Pilar 
Catedral de Cuenca.

Si comenzamos por su parte alta, las vetustas piedras del soberbio y maravilloso templo catedralicio fue dedicado y lleva por nombre “Santa María” y no Santa María y San Julián, como se han empeñado en poner apellido a quien no lo tiene, y no es que tenga nada contra San Julián de quien soy devoto, pero a Dios lo que es de Dios… Fue nuestro rey Alfonso VIII quien dio ese nombre, queriendo dejar como relicario a Santa María, la Virgen, a quien rezaba y llevaba consigo el vencedor de las Navas y conquistador de Cuenca dejándonos a su Virgen, la de “Las Batallas”, hoy reconvertida en la Virgen del Sagrario, y puso a Julián como segundo Obispo de la diócesis de Cuenca. Ratificándome al pensar que los primeros aromas, por ende, que aspiró el pueblo de Cuenca reconquistado fueron aromas de la Rosa de los campos y del Lirio de los valles, y a Ella se dedicaba el primer templo gótico de España, que es nuestra Catedral.

Otro lugar mariano fue el barrio de Mangana. Corriendo por la historia, en el siglo XIV tenemos la que fue la Sinagoga del barrio de la Judería, Zapaterías, Mangana, etc., se convertía en Santa María la Nueva, otro hecho que denota la devoción de los antiguos judíos conversos. En la historia de Cuenca, viejas tradiciones nos hablan de hechos portentosos, origen de la devoción a la Patrona de Cuenca, la Virgen de la Luz, en la hoz del Júcar y dentro de esta Hoz tenemos también a la Virgen de las Angustias. ¿No son suficientes notas para afirmar la honda devoción del pueblo de Cuenca a la Madre de Dios?

Capilla del Pilar.
Catedral de Cuenca.

Ante tanta referencia mariana ¿no había de tener devoción a la Pilarica, el Pilar básico de nuestra piedad mariana?

Doña Teresa Luna.
Capilla de los Caballeros de la Catedral de Cuenca.


Feliz día del Pilar.

Publicado en Cuenca, 12 de octubre de 2021 y el 11 de octubre de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

 

El Obispo de Poyatos (Cuenca). Efemérides conquenses del 12 de octubre.

     El día 12 de 1558 es trasladado desde Valladolid a la Catedral de Cuenca, el cadáver del ilustre Sr. D. Miguel Muñoz: “Prelado pío y recto, nacido en Poyatos (Cuenca) Obispo de Cuenca, que de pastorcillo, por su talento y virtud, llegó a obispo, presidente de la Chancillería de Valladolid.

Iglesia de Poyatos (Cuenca)

D. Miguel Muñoz, fue Obispo de Cuenca. La oscuridad, la miseria y el olvido habrán sido la suerte del XXXVII obispo de Cuenca, si la Providencia no le depara un protector: como sus padres Alonso Sánchez Muñoz y Catalina Guijarro, habrían vegetado tristemente en su pueblo natal, Poyatos, labrando un rocho o pastoreando alguna veintena de ovejas, si no parara por el referido pueblo el sabio y caritativo bachiller D. Gonzalo de Cañamares, canónigo de esta santa iglesia, y descubriera con su ojo avizor en el niño Miguel Muñoz un grande ingenio al través de su candorosa vivacidad.

D. Gonzalo de Cañamares fue el fundador del colegio de Monte Olivete en Salamanca y quiso que este niño de la serranía de Cuenca, accediera a él con una beca, cursando los primeros estudios con gran aplicación. De aquí paso al colegio mayor de San Bartolomé y salió tan aventajado en ambos en los estudios de derecho que en 1521 fue nombrado juez metropolitano y oidor de la Chancillería de Granada.

Después de desempeñar airosamente cuantos cargos se le otorgó, pasó a ser obispo de Cuenca en 1449 y asistió en esta diócesis todo el tiempo que le permitían sus ocupaciones. Fundó y dotó en esta catedral unas capellanías para sacerdotes de su linaje; reedificó la iglesia parroquial de Poyatos, y estableció un pósito de mil fanegas de trigo para recursos de sus paisanos.

Llamado  Valladolid al desempeño de la presidencia, murió en aquella ciudad el 13 de septiembre de 1553, y su cadáver fue sepultado en el convento de Santa Clara de religiosas franciscanas, y el 12 de octubre de 1558 fue trasladado a esta iglesia catedral. En su sepulcro, en la capilla mayor, se le colocó este epitafio: “Michaeli Muñoz, Antistili Conchensi, supra hominum fidem humilimo Vallisoletano quondam praeside dignísimo et aequissimo. Obiit feliciter in Christo, 63 anno aetatis suae, idus septtembris 1553”.

Cuenca, 12 de octubre de 2020 y el 12 de octubre de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

La Maternidad Divina de la Virgen. Festividad del 11 de octubre.

     Esta fiesta está algo olvidada, es por ello que quiero resaltarla hoy y traerla al recuerdo, creo que nunca será bastante el agradecimiento que podamos mostrar a la Madre de Dios por toda su labor hacia la humanidad.

Al clausurar el XV centenario del histórico Concilio de Éfeso, el 25 de diciembre de 1931, el papa Pío XI publicó la Encíclica Lux veritatis, donde hace historia del Concilio, ratifica nuevamente la Maternidad divina de la Virgen y termina estableciendo una nueva fiesta en honra de Nuestra Señora, como Madre de Dios. La fiesta de hoy es, por tanto, la fiesta de María Madre de Dios, Mater Dei Theotókos, como dicen los griegos.

Teníamos muchas fiestas en honra de nuestra Madre, pero nos faltaba ésta, que es la razón última de todas las grandezas y glorias de la Virgen. La Maternidad divina acerca de María es cuanto una criatura puede llegar a Dios. No es posible llegar más allá. La levanta al mismo tiempo por encima de todo lo creado. No es posible subir más. Por eso la Virgen está como medio o puente entre Dios y los hombres; es menos que Dios, pero es más que los hombres; y así no le damos el culto y adoración de latría que corresponde a Dios, ni tampoco el de los Santos o dulía, que es el propio de los siervos; le damos el culto intermedio, el de hiperdulía.

El testimonio antiguo más claro de la Maternidad divina de María es el arco llamado de Éfeso, en Santa María la Mayor, que Pío XI restauró con ocasión del centenario del Concilio Mariano. Éfeso le levantó el gran monumento de su definición dogmática, condenando la herejía de Nestorio y proclamando solemnemente a María como Theotókos. En Roma, fue el papa Sixto III, quien le erigió por el mismo tiempo el gran arco de triunfo, en la basílica principal que celebraba sus glorias. El obispo de Roma quiso celebrar el triunfo de la Madre de Dios en Éfeso con la clásica pintura del mosaico, la pintura que resiste al tiempo y parece hacha para la eternidad.

La Maternidad divina de María es la mayor gloria de la Virgen, pero es también nuestro consuelo y alegría, como dice el Papa en su Encíclica. “La Madre de Dios es mi madre”, decía San Estanislado, y esto debemos decir hoy todos los cristianos.

Feliz día a todos y celebremos el ser hijos de la Madre de Dios.

Publicado en Cuenca, 11 de octubre de 2020 y 11 de octubre de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

viernes, 9 de octubre de 2026

Santos Tomás de Villanueva (1488-1555) y san Francisco de Borja. Festividad del 10 de octubre.

Tomás de Villanueva, castellano de la tierra de D. Quijote, serio, obstinado, consciente, dulce e inflexible, Tomás es uno de esos maravillosos espíritus que en la época de Lutero hacen la Reforma al revés, con fidelidad a la Iglesia, con una caridad sin límites, con una enorme exigencia, primero consigo mismo y luego con los demás.

Santo Tomás de Villanueva.

Dejó la universidad y se hizo agustino, cambió la cátedra por el púlpito. Hizo de todo: profesor, predicador, místico, reformador, asceta, limosnero, por esta última faceta se le recuerda más, ya que desde que le obligaron a aceptar una dignidad arzobispal, la de Valencia, cambio su vida. Su idea de dignidad era otra muy distinta a lo habitual, y no quiso, antes de morir dejar nada de este mundo, hasta el jergón en que descansaba lo entregó a los necesitados. Él decía: “No me moriré hasta que sepa que no me queda nada en este mundo”, avisó, porque no quería irse sin su misión cumplida, darlo todo para hacerse pobre y desnudo ante Dios.

Con relación  san Francisco de Borja, nació en Gandía el 28 de octubre de 1510. Fueron sus padres D. Juan de Borja, tercer duque de Gandía, nieto de Rodrigo de Borja, y Doña Juana de Aragón, nieta del rey Católico. Era por tanto biznieto de Alejandro VI y Fernando V de Aragón.

San Francisco de Borja.


   San Francisco de Borja, prepósito general de la Compañía de Jesús, memorable por la aspereza de su vida, por el don de la oración, y por haber dejado las dignidades del mundo, y negándose a admitir las de la Iglesia. El papa san Pío V lo estimó mucho y le consultó, muchas veces, sobre las necesidades de la Iglesia

Era tan humilde que en sus escritos firmaba “Francisco el Pecador”. Por su extraordinaria devoción a María Santísima, se puso en camino para Loreto en lo más fuerte de una violenta enfermedad, y concluida su peregrinación se halló enteramente sano.

El Papa Pío V le nombró para que acompañara al cardenal Alejandro en su viaje por las cortes de España y Portugal. Llegando a Roma cayó gravemente enfermo. Envió a un hermano al papa, para comunicarle su estado y pidiéndole  su perdón y una indulgencia plenaria. Recibió los Sacramentos con gran fervor; pidió perdón a los padres de los malos ejemplos que le parecía haberles dado; y después de un éxtasis entregó el alma a su Creador el día primero de octubre del año 1572 a los 62 años de edad.

Fue beatificado por el papa Urbano VIII el 24 de noviembre de 1624. El gran número de milagros que obró Dios por intercesión de nuestro santo, el papa Clemente X pudo terminar los trámites de santificación en el año 1671, y el papa Inocencio XII fijó su fiesta el día 10 de octubre.

Publicado en Cuenca, 10 de octubre de 2020 y el 10 de octubre de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 


jueves, 8 de octubre de 2026

Martirologio del 9 de octubre. Festividad entre otros de: Dionisio de París, San Luis Beltrán, san Juan Leonardi.

    Comenzaré por San Dionisio de París que por sus peculiaridades es digno de ser contada su historia. Su nombre nos revela parte de su leyenda: “El que se consagra a Dios en la adversidad”. También se le llamó “Apóstol de las Galias” porque  fue el primer obispo de París, lugar donde fue martirizado junto a dos compañeros: Rústico y Eleuterio, esto sucedió en las persecuciones anteriores a Diocleciano.

San Dionisio de París.

    Dionisio podría haber llegado a Francia entre los años 250 y 270, procedente de Italia con seis compañeros, con el fin de evangelizar esos territorios. Fue martirizado en el año 272, junto a sus dos compañeros, anteriormente citados, Rústico y Eleuterio durante la persecución de Aurelio. No se sabe con certeza el lugar del martirio si en Montmartre o en el sur de la isla de la Cité, donde se eleva, actualmente la ciudad de Sanit-Denis, lugar en el que fueron condenados a muerte.

Según la historia escrita en la época carolingia, san Dionisio, tras ser decapitado, caminó seis kilómetros con su cabeza bajo el brazo, atravesando Montmatre, camino que más tarde sería conocido como calle de los Mártires. Dice su leyenda, que tras este camino entregó su cabeza a una mujer descendiente de la nobleza romana, llamada Casulla, y después se desplomó. En ese lugar se edificó la célebre basílica de Saint-Denis en su honor.

Es fácil confundir a san Dionisio de París con San Dionisio Areopagita (Obispo de Atenas), incluso con Dionisio el Místico. Este cruce se cree que proviene del siglo XII, cuando el abad Suger falsificó unos documentos por razones políticas, haciendo creer que San Dionisio asistió a los sermones de  Pablo de Tarso.

San Dionisio Areopagita.

Dionisio Areopagita fue bautizado por el Apóstol San Pablo, fue ordenado primer obispo de Atenas; después habiendo ido a Roma fue enviado por el papa San Clemente a las Galias a predicar el Evangelio; y habiendo llegado a Paría, después que por espacio de algunos años desempeñó fielmente su apostólico ministerial; finalmente después de haber sigo atormentado con diversos tormentos por orden del gobernador Fescennino siendo degollado juntamente con sus compañeros, alcanzó la palma del martirio.

En España, concretamente en Valencia, se celebra hory, san Luis Beltrán, de la orden de predicadores, el cual lleno de un espíritu apostólico confirmó con la inocencia de su vida y con muchos milagros el Evangelio que había predicado a los americanos.

Luis Beltrán (1526-1581). Era hijo de un notario, se hizo fraile dominico contra la opinión de su padre, y a pesar de que tenía muy mala salud, sus dotes debían de ser tan espléndidas que a los 23 años era ya maestro de novicios. “Criaba a sus novicios en gran aspereza y penitencia”, se nos dice, aunque no mayor que las que usaba consigo mismo.


San Luis Beltrán fue enviado a las Indias, y allí (Colombia, Panamá, las Islas antillanas) se dedicó a los indígenas con tal celo que consigue multitud de conversiones; se le reconocen muchos milagros. Es reconocido un milagro singular: Una pistola cuyo cañón se convierte en crucifijo, o la violencia amansada en Dios, metamorfosis de las guerras de dentro en la cruz que redime a todos.

Santa Teresa le consulta, san Juan de Ribera le tiene en gran estima, y muere fiel a una teoría del menosprecio que define a ese santo: “Menospreciarme a mí, menospreciar a nadie, menospreciar al mundo y menospreciar el ser menospreciado”.

Publicado en Cuenca, 9 de octubre de 2020 y el 9 de octubre de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

 

miércoles, 7 de octubre de 2026

Santa Brígida de Suecia (1302-1375). Patrona de Europa y san Sergio. Festividad del 8 de octubre.

    Entre los santo que hoy celebra la Iglesia tenemos a San Sergio. El nombre de este santo se celebra hoy y en diez fechas más durante el año (31 enero; 7 y 24 febrero; 13 mayo; 28 junio; 12 agosto; 8 y 25 septiembre; 7 octubre y 25 diciembre), así que felicito a mi sobrino, que así se llama y paso a describiros un poco de la santa que hoy quiero tratar. Santa Brígida.

San Sergio.

San Brígida, nació en Suecia en el año 1302 y murió en Roma en 1373. Su padre fue Birge, gobernador y juez provincial de Uppland, hombre muy cristiano y emparentado con los reyes de Suecia. Su madre Sigrida descendía también de reyes. Su madre murió muy pronto y la niña quedó confiada a su tía, gran educadora, que supo modelar el carácter y voluntad de la sobrina.

Santa Brígida. Siglo XV

Corría el año de 1316 cuando fue desposada, teniendo 13 años fue casada, con el príncipe de Nericia, Wulfon, que a su vez no contaba más de 18 años. Era también un cristiano consciente y piadoso y convino con su joven esposa en guardar castidad perfecta el primer año de matrimonio.

Los esposos se dieron a una vida de piedad y caridad. Fundaron un hospital y eran ellos los que cuidaban de los enfermos. En el año 1341 emprendieron los dos una peregrinación a Santiago de Compostela, que duró hasta 1343. A su regreso enfermó en Arras el príncipe y murió en el convento de Alvastra en 1344. Desde el día en que cerró los ojos de su esposo Brígida sólo pensó en consagrarse totalmente a Dios. Hizo equitativamente la repartición de bienes entre sus hijos, se vistió un hábito y un velo que cubría su cabeza fue toda vestimenta que aceptó. Una estera le servía de cama.

Su meditación predilecta era la Pasión y Muerte del Salvador, que se le apareció y habló repetidas veces con Él. El libro de sus revelaciones, escrito por orden de sus confesores, es el mejor testimonio de las altísimas comunicaciones de que fue objeto. La santa las escribió en su lengua materna y Matías, canónigo de LinKonping, las tradujo al latín.

Murió en el año 1375 y fue enterrada en la iglesia de San Lorenzo in Panisperna. Al año siguiente, su hija Santa Catalina trasladó los restos a Suecia y empezó los primeros trabajos por la canonización, que tuvo lugar bajo el pontificado de Bonifacio IX, en el año 1391.

En la basílica de la Santa, en Roma se conserva en la actualidad el crucifijo con el que hablaba la Santa.

Santa Brígida con el Crucifijo con el que hablaba.

He de destacar que el señor le concedió a Santa Brígida cuatro hijos y cuatro hijas. Estos fueron: Carlos y Berjerio murieron en Palestina, en la guerra contra los infieles; Benito y Guzmán se fueron al Cielo en la infancia. Sus hijas Margarita y Cecilia fueron en la corte dos modelos de virtud; fue venerada como una de las más santas religiosas de su tiempo, y la menor de todas fue la ilustre Santa Catalina de Suecia, que anteriormente hable de ella. La santidad de sus hijos fue fruto de la educación y ejemplo de la virtuosa madre.

Es menester decir que santa Brígida consideró siempre el cuidado de su familia como la primera de todas sus obligaciones, y los instruía por sí misma con sus virtudes y ejemplos.

Publicado en Cuenca, 8 de octubre de 2020 y 8 de octubre de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.