sábado, 20 de junio de 2026

San Luis Gonzaga (1568-1591). Festividad del 21 de junio.

    Le tocó luchar contra la pandemia de Roma de 1591, de la que se contagió.

Primogénito de una familia nobilísima, su padre era príncipe y marqués de Castiglione, su madre dama de honor de la reina Isabel de España, desde su niñez está destinado a lo más alto, se le adiestra para mandar y ser un gran capitán, sin olvidar el lujo y el saber –exaltante lecturas de Plutarco y Séneca- que convienen a un noble de esta Italia guerrera, fastuosa y humanista.

Pero cuando se le lleva de corte en corte, incluso a la de Felipe II de Madrid, el joven Gonzaga se descubre a sí mismo ajeno a aquellos entusiasmos mundanos: entre las galas finales del Renacimiento es una figura delicada y espiritual, exigente consigo mismo, que muy pronto hace voto de castidad y a los dieciséis años quiere ser misionero.

Más de cuatro años estuvo luchando con su padre por entrar en la Compañía de Jesús. Al fin venciendo la dura oposición paterna, en Roma es modelo de novicios jesuitas, a la edad de 16 años, renunciando al mundo que tenía a sus pies por su cuna, frágil y obstinado asombra con sus santidad a todos los que le conocen y después de un heroico comportamiento durante una epidemia de peste de 1591, muere muy joven, como el polaco Estanislao de Kotchka y el brabanzón Juan Berchmans, los otros dos donceles de la Compañía.

El 21 de julio de 1604, la madre podía venerar como Beato a su primogénito. Dejó una corona y Dios le dio la de los Santos. La Beatificación la realizó el Papa Paulo V y la canonización el 13 de diciembre de 1726 por Benedicto XIII, quien lo declaró patrón de la juventud, título confirmado por Pío XI el 13 de junio de 1926. Su fiesta la celebramos hoy, 21 de junio.

Este santo nos trae al presente, a la pandemia que hoy estamos soportando. San Luis Gonzaga se lo llevó la pandemia de 1591 que hizo estragos en Roma, causando miles de muertos entre ellos loa papas: Sixto V, Urbano VII y Gregorio XIV. San Luis atendió con heroísmo a los apestados en S. Giocomo degli Incurabili, en San Juan de Letrán, en Santa María de la Concepción, y en el hospital improvisado junto a la Iglesia de Gesú, donde contrajo la enfermedad. De esta forma, contagiado moría a los 23 años. Que él desde el Cielo ruegue por nosotros y nos ayude a salir de esta pandemia que como aquella no dura cuatro días sino más que meses o años.

Publicado en Cuenca, 21 de junio de 2020. Actualizado el 21 de junio de 2026.

Por José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:
-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.
-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.
-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

viernes, 19 de junio de 2026

San Silverio, Papa y mártir. Festividad del 20 de junio.

Sufrió exilio por una acusación injusta.   

 Fue san Silverio hijo de san Hormisda, quien, habiendo enviudado, recibió después las sagradas órdenes y llegó a la cumbre del supremo Pontífice. San Silverio sucedió a su padre, después de otros seis Pontificados.

Era el año 536, cuando en Italia dominaba todavía Teodato, rey de los godos, que se opuso a que subiese a la Silla de San Pedro el diácono Virgilio protegido por la emperatriz Teodora, mujer de Justiniano. El clero romano ratificó en segunda y unánime votación la elección de san Silverio. Desde entonces el nuevo Papa fue objeto de las iras de la emperatriz y de su cómplice Virgilio.

Belisario, general de los ejércitos de Justiniano, se apoderó de Roma. Teodora quiso mandar en el Papa, el cual, consciente de su autoridad, no se podía doblegar a los caprichos de una mujer corrompida de la herejía monofisita.

El Concilio de Calcedonia era intangible, debía ser acatado plenamente; todos los obispos indignos que habían sido justamente depuestos no podían volver a sus sedes.

Esta actitud enérgica concitó más las iras de la emperatriz. Silverio tenía que renunciar al Papado o ser desterrado de Roma.

Se fingió una carta suya al rey de los godos contra los bizantinos, y esto bastó para que Belisario, en nombre de su señora, depusiera a san Silverio.

Lo hizo llamar a su residencia del Pincio o dejar todo su acompañamiento fuera, le prohibió la defensa, le quitó sus vestiduras pontificales y en su lugar le hizo poner una cogulla de monje, declarándole depuesto. Desde aquel día no se supo más dónde estaba el Papa. Luego corrió el rumor de que había sido llevado a Patara, en Licia.

El emperador Justiniano estaba ajeno a estas intrigas e intromisiones de su mujer. Cuando conoció el destierro del Papa, lo restituyó a Italia, con orden de que residiera fuera de Roma; mandó que se probara la verdad de la correspondencia con el rey de los godos. Más, si era enteramente inocente, debía ser repuesto en su sede primada.

Volvió efectivamente san Silverio a Italia, pero la emperatriz y su competidor Vigilio lograron que no entrara en Roma. Crecieron las calumnias y los atropellos. El Papa fue recluido a una isla de las costas italianas y allí murió de hambre y malos tratos. Su competidor Vigilio logró por fin el anhelado Pontificado.

San Silverio fue enterrado en la misma isla Palmeria, donde había muerto. Dios cuidó de la honra de su siervo; su sepulcro se hizo célebre por los milagros, como atestigua el mismo Libro Pontifical.

La Iglesia romana lo veneró en seguida, no solamente como Santo, sino también como mártir, pues muerto en defensa de la justicia y de la fe, agotado por los malos tratos de sus enemigos.

La oración de su Misa reza así: “Atended, Dios omnipotente, a nuestra flaqueza, y pues nos oprime el peso de nuestros pecados, aliviadnos de él por la intercesión del bienaventurado mártir y Pontífice Silverio”.

Publicado en Cuenca, 20 de junio de 2020 y el 20 de junio de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:
-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.
-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.
-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.




La noche mágica de San Juan. El fuego del amor y la purificación. 21 de junio

La noche de San Juan
    Ya se comienza hablar del Solsticio de verano, 21 de junio, y unos días después celebramos el nacimiento de San Juan.
    La noche de San Juan es, en realidad, la cristianización de la festividad pagana del Solsticio de verano, aunque en realidad no coinciden las fechas, pues el Solsticio es el 21 de junio y el nacimiento de San Juan es el 24 de junio.

    San Juan era hijo de Zacarías, un sacerdote del Templo, y de Isabel, pariente de la Virgen María. De todos es conocido el episodio de la Visitación, cuando María va a ver a su prima, siendo el primero en saludar gozosamente al Mesías desde el vientre de Isabel.

    Dice los libros sagrados que en el año 5198 de la creación de mundo, seis meses antes de la encarnación del Verbo, hacia el fin del reinado de Herodes Ascalonita en Idumea, el último que ocupó el trono de los reyes de Judá, fue servido el Señor de dar al mundo aquel ángel, de quien dice el profeta Malaquías que había prometido Dios enviar delante de Jesucristo para prepararle el camino.
    La iglesia no suele celebrar el nacimiento de los Santos, sino su muerte, que es el nacimiento para la Vida Eterna. Con San Juan Bautista hace una excepción y dedica el día de hoy para celebrar su nacimiento y luego, el 29 de agosto, su muerte y martirio.

    Dicen los textos sagrados y la tradición lo confirma, que cuando Zacarías fue anunciado por el ángel, que iba a ser padre mandó encender una hoguera para anunciar a los cuatros vientos el nacimiento de su hijo Juan.
    En nuestros días la tradición de las hogueras se ha mantenido y en parte se ha vuelto a paganizar, pues la noche de las hogueras se vuelve a asociar al inicio del verano, mezclando el fin de curso académico y el regreso de las gentes a las calles con el buen tiempo, quedando únicamente el nombre de Noche de San Juan.

    En nuestros días la celebración se reparte entre la noche del 23 al 24 de junio en localidades como: A Coruña y Barcelona, mientras que en Alicante las fiesta se celebra la noche del 24 al 25. Indiferentemente de la fecha que se elija la festividad va ligada al Solsticio de Verano y a la tradición cristiana del nacimiento de San Juan. En todas se realizan hogueras en las calles y playas asociando el fuego a la purificación y en ellas y en las mentes de los asistentes aparece la magia de una noche especial, donde se celebra el triunfo de la luz sobre la oscuridad, donde se deja atrás lo viejo para iniciar desde el rito de fuego un nuevo amanecer y una nueva ilusión de vivir.
Feliz día de San Juan.

Publicado en Cuenca, 22 de junio de 2019, y 22 de junio de 2026.
Por José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

El solsticio de verano. 21 de junio.

    Es la estación más esperada, El verano y el primer día se denomina Solsticio de verano. Este día es el más lardo del año, entendiendo por ello que tiene más horas de luz entre la salida y la puesta de Sol. En Cuenca el día durará 15 horas y 3 minutos. 
    Un hecho circunstancial no relacionado con el inicio de las estaciones se da también en esta época, es el día del afelio, llamado así al día en que el Sol y la Tierra están más alejados entre sí a lo largo del año. Es este mayor alejamiento al Sol la causa de que la Tierra se mueva más lentamente a lo largo de su órbita elíptica durante el verano (según la segunda ley de Kepler), y por lo tanto esta estación será la de mayor duración.

    Desde tiempos ancestrales la sociedad ha festejado el cambio de esta estación con hogueras, festivales y levantando monumentos como los de Stonehenge en Inglaterra, Carnac en Egipto y Chanquillo en Perú, ello son el ejemplo que nos han quedado esas civilizaciones, que durante más de 5.000 años, los habitantes de estos lugares del planeta han observado el recorrido septentrional y meridional del Sol, dejando su pensar en estas construcciones grandiosas.
    Sabemos poco sobre la gente que erigió estos monumentos y de las razones por las que realizaron este colosal esfuerzo constructivo, que exigió desplazar piedras de varias toneladas desde afloramientos situados nada menos que a 225 kilómetros. Todo este esfuerzo para señalar en punto exacto del horizonte al que el Sol regresa cada año para permanecer quieto un instante antes de reemprender el camino hacia el sur.

    El Sol como astro rey de nuestro sistema es la luz, es el calor, es la vida y de esta idea nació el concepto de poder creador, poder eterno que prodiga infinitos beneficios para los seres humanos. Como todo poder físico y misterioso fue considerado por las antiguas civilizaciones como una manifestación superior de la divinidad.
    Los cultos y misterios de las antiguas civilizaciones están basados en la marcha aparente del Sol, declinando hacia el ocaso. La muerte y la resurrección son imagen de las vicisitudes del día y la noche, de la muerte y que es una necesidad de la vida y de la vida que nace de la muerte; es como el combate eterno que intentan trasmitir todas las religiones bajo nombres y alegorías distintas como vemos en la lucha de Tifón contra Osiris, de Ormuz contra Ahrimán, de los Titanes contra Júpiter, de Juno contra Hércules o ya en nuestra era la rebelión de los ángeles rebeldes contra Dios.

    Esta fecha era celebrada en las antiguas tribus germanas, eslavas y celtas en Europa con hogueras. Era la noche de festivales del fuego y de la magia del amor, de oráculo para el amor y la adivinación. Tenía que ver con los amantes y las predicciones. Las parejas de amantes saltaban a través de las llamas ya que se creía que los cultivos crecerían tan altos como lo que las parejas fuesen capaces de saltar. A través del poder del fuero, al calor de la fogata las doncellas se enteraban acerca de su futuro marido, con lo que espíritus y demonios serían expulsados de la relación venidera.

    Feliz día del Solsticio de verano.

Publicado en Cuenca, 21 de junio de 2019, y 21 de junio de 2026.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

San Pedro y San Pablo. Festividad del 29 de junio.

29 de junio. "Si callaren estas voces, hablarán las piedras"(Lc.19, 40)

    Hay cosas que se aprenden con la observación y te das cuenta de lo mucho que debe de representar cuando se repite una y otra vez, como si quisieran insistir en la importancia, eso es lo que pasa con la imagen de San Pedro Y San Pablo en la Catedral de Cuenca. En la rejería, en los altares, en las portadas de las capillas, en todos los sitios están como medallones y nunca mejor dicho, como dos caras de una moneda o de una medalla de la Iglesia: el discípulo y el converso, el hombre que vivió día a día con Cristo y el que sólo le oyó en la ceguera del camino de Damasco; el pescador y el intelectual, el judío fiel a la tradición de sus mayores y el judío abierto al universo entero; la llave y la espada, la piedra y el viento. Y en ambos la culpa (traición y persecución) que reparar; y el nombre distintos: Simón, Pedro; Saulo, Pablo.
Medallón de San Pedro.
Capilla de los Caballeros. Catedral de Cuenca.

    ¡Qué extraños fundamentos! La fidelidad (es el primer papa) del que fue débil en la prueba y el ardor proselitista del que había sido perseguidor. El que se entierra en Roma, piedra angular del edificio de la Iglesia, y el que esparce por el mundo Evangélico para ir a morir a Roma (aunque su cabeza, recién cortada, brinca tres veces sobre el suelo, incansable todavía después de la muerte, alumbrando tres fuentes).

     Pedro, crucificado boca abajo por humildad, y Pablo, haciendo el prodigio póstumo que conmemora el nombre de las Tre Fontane romana, contribuye a la alegoría de la salvación. Todo es alegoría (si algo no lo fuese pertenecería al reino de la casualidad, sería un cabo suelto que hubiese escapado a las manos de Dios) y ambos forman las dos vertientes complementarias de la fe: permanecer en el arraigo y dispersarse para la multiplicación.
Medallón de San Pablo.
Capilla de los Caballeros. Catedral de Cuenca.

Pedro y Pablo ilustran así la historia de la Iglesia con sus contrastes, incluso con sus divergencias, como su enfrentamiento en Antioquía. ¿Hay que hacerse judío para ser cristiano? Ésta es la cuestión que les enfrenta. Y entones la amplitud de criterio de Pablo da su nombre a la Iglesia naciente: católica, universal. Los hermanos se reconcilian en ellos, y en el calendario esta fraternidad de Cristo se sella en el mismo día festivo, emparejados eternamente en la Gloria.
Y sobre su tumba se alzó la Iglesia de Roma, centro espiritual del mundo. Cristo dijo un día a sus enemigos: "Si callaren estas voces, hablarán las piedras" (Lc. 19, 40). Callaron las voces de los cristianos sacrificados por Nerón, y hablan hoy hasta las piedras y la tierra donde fueron sepultados.

Publicado en Cuenca, 29 de junio de 2019, y 29 de junio de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

jueves, 18 de junio de 2026

La Santa de la Eucaristía. Santa Juliana de Falconieri. Festividad del 19 de junio.

Santa Juliana de Falconieri
Hoy 19 de junio se celebra la festividad de Santa Juliana de Falconieri. Si me pongo ahora a escribir sobre ella es porque tiene que ver mucho con la Eucaristía, y coincidiendo hoy con el día del Corpus Christi viene muy bien recordar el milagro que se obra en ella con relación a la Sagrada Forma de la Eucaristía.

La Santa Nació en Florencia. Esta ciudad me resulta familiar por las dos veces que he disfrutado de la belleza de sus calles junto con el arte que en ellas se muestra. Juliana nació en el seno de la noble familia de los Falconieri, en el año 1270 y murió en el año 1341, Su tío Alejo de Falconieri, fue uno de los fundadores de la Orden de los Servitas.

Por influencia del tío se consagró Juliana, ya desde su juventud, a las prácticas de la vida de perfección cristiana. Hacia el 1385, cuando murió su padre, recibió de San Felipe Benicio, general de los servitas, el hábito de la Tercera Orden. De la cual fue fundadora y superiora durante 35 años.
La austeridad de la Santa y su devoción a la Sagrada Eucaristía fueron extraordinarias. Ayunaba los lunes en ofrenda de las almas del Purgatorio y los miércoles y viernes no recibía más alimento que el espiritual de la Eucaristía. Los sábados ayunaba a pan y agua en honra de la Virgen María.

A la edad de 71 años le llegó su última hora y no quisieron darle la sagrada Comunión a causa de los vómitos de sangre que padecía. Dios entonces, para complacer a su sierva, hizo un milagro en los anales de la Eucaristía. Rogó la Santa al sacerdote que acercase a su pecho la Sagrada Forma y todos los presentes pudieron ver cómo la Hostia quedaba primero pegada al pecho de la Santa y luego desaparecía, como si se hubiera abierto una puerta para aquel corazón tan lleno de Cristo, muriendo  en ese mismo instante. Era el 19 de junio de 1341.

Publicado en Cuenca, 19 de junio de 2019. También publicado el 19 de junio de 2026.
Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

miércoles, 17 de junio de 2026

San Efrén, diácono y doctor de la Iglesia (306-373). Festividad del 18 de junio.

   Nació en Nisibe, siendo emperador Constantino, sobre el año 306. Sus padres, según los datos más probables, eran cristianos y lo educaron desde la juventud en el santo temor de Dios.

Su obispo Jacobo lo llevó consigo al Concilio de Nicea y le entregó una escuela en Nísebe. Por los años 338, 346 y 350, en los que Nísibe se vio gravemente amenazada por Sapor II, desplegó una actividad verdaderamente salvadora.
San Efrén.

Cuando por la paz de Joviniano vino Nísebe en 363 a manos del rey de Persia, san Efrén, con la mayor parte de los cristianos, dejó su patria y buscó albergue en el territorio romano. Al fin se fijó en Edesa, donde escribió la mayor parte de sus obras.

Se cree con fundamento que vivió de ordinario como ermitaño en un monte, donde recogió alumnos y de donde bajaba a la ciudad con fines apostólicos.

En el año 370 visitó Cesarea de Capadocia para conocer personalmente a san Basilio, que llenaba con su nombre toda la cristiandad. San Basilio le ordenó de diácono, aunque nunca ejerció como tal. Su muerte se supone que fue en el año 373.

La fiesta de san Efrén es muy reciente en el Misal Romano; data del año 1918, cuando Benedicto XV lo declaró Doctor de la Iglesia Universal.

San Efrén fue un gran campeón de la virtud católica contra las súbdolas maquinaciones de la herejía arriana y por eso desde muy antiguo, sobre todo Oriente, tuvo fama de doctor y maestro universal.

No solamente los sirios, más también los bizantinos, los eslavos, los armenios y los coptor aceptaron sus libros litúrgicos muchas de las composiciones poéticas del diácono de Edesa, “la cítara del Espíritu Santo”.
Al magisterio universal de San Efrén sólo faltaba el último sello, que Roma nada más podía poner. Esta ratificación oficial vino en el año 1918, centenario de la muerte de San Jerónimo, con quien guarda gran parecido. El mismo San Jerónimo confiesa la gloria y mérito de San Efrén, su nombre como santo y sabio era tan grande, que en muchas iglesias se leían sus escritos después de las Sagradas Escrituras.
Cercano a la la muerte, teme la admiración de los ciudadanos de Edesa y les pide una sepultura humilde. Su muerte se supone sobre el año 373.

Publicado en Cuenca, 18 de junio de 2020. Actualizado el 18 de junio de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:
-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.
-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.
-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.