viernes, 27 de febrero de 2026

San Hilario (415-468) festividad del 28 de febrero.

   Natural de Cerdeña, era diácono y hombre de confianza del Papa san León, quien en el 449 le mandó a Éfeso como legado para asistir al concilio que el propio pontífice debía llamar más tarde latrocinio.  Enlazamos aquí con la historia de san Flaviano, evocada el día 18 de este mes, y a cuyas vejaciones Hilario asistió horrorizado e impotente.

Temiendo por su vida ante aquellos energúmenos y llevando consigo la apelación que Flaviano dirigía al Papa, Hilario se puso bajo la protección de san Juan Evangelista, cuya tumba se veneraba en las afueras de Éfeso, y allí hizo un voto al discípulo amado del Señor, cuyo culto era entonces casi inexistente en Roma.

Desde Éfeso consiguió volver sano y salvo a Roma (desde Roma escribió a la emperatriz Pulqueria informándole de lo sucedido), y a finales del año 461 sucedió a san León en la Silla de Pedro. Gobernó la Iglesia durante siete años, durante los cuales no se produjo ningún hecho de gran relieve.

Vemos a san Hilario ocupándose de cuestiones de disciplina (usurpación de episcopados, abusos en la consagración de obispos sin el consentimiento de los metropolitanos, consagraciones ilegales, etc.) y oponiéndose a que se propagaran herejías como la del macedonio Filoteo.

¿Olvidó el voto de Éfeso? No, hizo edificar dos oratorios en la basílica constantiniana de Letrán –aunque muy transformados, aún subsisten- que dedicó a san Juan Bautista y a san Juan Evangelista y así el nombre de Juan quedó vinculado para siempre a Letrán. Dos inscripciones recuerdan su iniciativa.

Este agradecido papa murió el último día de febrero de 468. Recibió sepultura en san Lorenzo extramuros

Publicado en Cuenca, 28 de febrero de 2020 y el 28 de febrero de 2026.
Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


Efemérides conquenses del día 28 de febrero. Muerte del obispo D. Miguel del Olmo.

El día 28 de febrero de 1721, moría en Cuenca el obispo D. Miguel del Olmo y fue enterrado en la Capilla Mayor de la Catedral.
Fue caballero de la Orden de Santiago, auditor de Rota, gran canciller de Milán, consejero de Castilla y obispo de Cuenca.
Fue el primer obispo del siglo XVIII en la diócesis de Cuenca. Sucesor del Ilmo. Sr. San Martín, fue semejante al oro que pasa siete veces por el crisol antes de que se haga de él una alhaja. Difícilmente se hallará otro prelado que pasase por tantos destinos antes de ser colocado en el candelero de la iglesia conquense. Así nos lo describe Trifón Muñoz y Soliva.
Era hijo de Miguel del Olmo, natural de la Riba de Santiuste, obispado de Sigüenza, y de Victoria de la Riba, natural de Almadrones. Fue instruido y educado en aquella Universidad en el colegio seminario de san Bartolomé y docto en la sagrada teología, pasó al colegio de santa Cruz de Valladolid a cursar cánones y leyes.
Tomó posesión por medio de la su apoderado D. Íñigo Fernández de Velasco, deán de esta santa iglesia, el 7 de mayo de 1706. Fue uno de los mejores obispos que ha tenido Cuenca.
Fue un obispo prudente que jamás tomó medidas fuertes con los eclesiásticos. Escribió varios cuadernos de Decisiones Sacrae Rotae. Dejó por heredera de sus bienes al Arca de la limosna de san Julián de la ciudad.
Murió en esta diócesis el día 28 de febrero de 1721 y está sepultado en la capilla mayor de esta Santa Basílica Catedral de Cuenca.
Publicado en Cuenca, 28 de febrero de 2021 y el 28 de febrero de 2026.
Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


jueves, 26 de febrero de 2026

Festividad del 27 de febrero. San Gabriel de la Dolorosa (1838-1862).

   San Gabriel es uno de los santos a los cuales se aplican aquellas palabras de la Sagrada Escritura: Consummatus in brevi, explevir tempora multa. Murió pronto, a la edad de 24 años, pero vivió mucho, porque en poco tiempo hizo grandes méritos y realizó grandes obras, esas que cuentan en los anales de la eternidad, aunque no figuren en las páginas de la historia de este siglo.
San Gabriel de la Dolorosa
    Nació S. Gabriel en Asís y le pusieron sus padres el nombre de su paisano san Francisco. En 1842 quedó huérfano de madre y su padre se trasladó a Espoleto, donde hizo los estudios de primera enseñanza con los Hermanos de la Doctrina Cristiana y el bachillerato lo cursó allí mismo,

En el año 1856, cuando contaba con 18 años de edad, tomó parte en la procesión de la Patrona de Espoleto, la Virgen con la advocación de Santa Icone. En esta procesión nuestro joven fijó sus ojos en el rostro de la Virgen. Algo especial pasó por su alma. Le pareció que la Virgen le miraba de un modo singular y que le hablaba al corazón: Francesco il mondo non e per te. Ti aspetta la religione. “Francisco, el mundo no es para ti. Te espera la religión”. No dudó de la vocación. Dios le quería para sí en el claustro. No tardó mucho en obedecer. El 21 de septiembre de aquel mismo año de 1856 llamaba a las puertas del noviciado de los padres pasionistas en Morrovalle de Ancona; vestía el hábito de la Congregación el día 22 de septiembre de 1857 y tomaba el nombre de Gabriel de la Dolorosa, con que iba a ser conocido en el Misal y Martirologio Romano.

Era nuestro Santo de un carácter alegre, simpático, dulce, puesto enteramente en manos de Dios. Muy pronto se hizo más digno del cielo que de la tierra, según la frase del Papa, y Dios lo llamó para sí cuando no tenía más que las órdenes menores. Murió con los nombres de Jesús, María y José el 27 de febrero del año 1862 en la isla del Gran Sasso.

Nadie se dio cuenta de sus méritos, arrebatado en plena carrera y juventud. A los ojos del mundo desaparecía como una flor deshojada sin haber dado fruto.

Los milagros del joven empezaron a multiplicarse. Los superiores pensaron en seguida en introducir su causa y así hicieron en 1894. Los milagros y virtudes de Gabriel fueron reconocidos oficialmente por León XIII, que dio el título de Venerable en 1896 y Pío X, que lo beatificó en 1908.

Los milagros del Santo siguieron en aumento, su devoción se fue extendiendo por toda Italia, y el 13 de mayo de 1920 lo canonizaba solemnemente Benedicto XV, junto a santa Margarita de Alacoque.

Publicado en Cuenca, 27 de febrero de 2020 y el 27 de febrero de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.
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Fuentes documentales:
-La casa de los Santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989
- Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961

Efemérides conquenses. El día 27 de febrero de 1604 Felipe III visitó el cuerpo de San Julián en Cuenca.

    La noche del 27 de febrero de 1604, visitó el cuerpo de San Julián el rey Felipe III en la Catedral de Cuenca.
Felipe III (El Piadoso)

En las actas capitulares consta lo siguiente: “Esta noche (la del viernes al sábado del 27 de febrero de  1604) entre las nueve y las diez habiendo armado la escalera nueva que se hizo, su Majestad vió y visitó el cuerpo santo del glorioso san Julián y le vieron todos los grandes y criados y después fue su Majestad al sagrario y vio y visitó el mismo las Reliquias y la custodia mayor de plata”……………………………………………………………………………………………

Esta manifestación la describe el señor Poza del siguiente modo: “Se Dilató la manifestación del santo hasta las nueve de la noche. Se armó la escala nueva, por la que subió la majestad católica, con los príncipes dichos y con los grandes, títulos y señores que le acompañaban. Hincadas las rodillas oró y adoró a S. Julián delante de su cuerpo vio luego muy de propósito su entereza, conoció su incorrupción, olió su fragancia, alabó a Dios en obra suya tan extraordinaria. Hicieron lo mismo sus tres sobrinos, y todos los ministros y señores y criados que le habían acompañado. Más para que constase no había traído a Cuenca otra cosa a su Majestad sino la devoción y estima de S. Julián el día siguiente que fue 28 de febrero, de camino de vuelta oyó públicamente misa en la Compañía de Jesús y honrando con su presencia todos los conventos, partió a la corte de sus reinos.

Publicado en Cuenca, 27 de febrero de 2020 y el 27 de febrero de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

miércoles, 25 de febrero de 2026

San Porfirio de Gaza (352-421). Festividad del 26 de febrero

     Es curioso como los santos, todos ellos, abandonan los apegos del mundo y se dan a la vida eremita, eso mismo podemos aprecias en la biografía de San Porfirio.

Porfirio nació en el año 352 en Tesalónica, nos sonará el nombre por las cartas que San Pedro escribe a los tesalonicenses y que podemos encontrarlas en el Nuevo Testamento en la Biblia.

San Porfirio de Gaza

En plena juventud, a sus 25 años deja a su familia y sus riquezas y se hace monje retirándose a los desiertos de Egipto a rezar y meditar. Cinco años más tarde siente la nostalgia de estar cerca de las tierras que pisara Jesucristo y se va a Palestina donde vive en una cueva junto al río Jordán. Enferma de reumatismo y se desplaza a vivir en Jerusalén. Sus visitas a los santos lugares es diaria, es decir: al Santo Sepulcro, el Huerto de los Olivos y demás lugares donde estuvo Cristo.

Se especula que este lugar se gana la vida haciendo de zapatero, y las mortificaciones que realiza eran tan grandes que siendo joven su aspecto era el de un viejo muy encorvado que tenía que andar apoyándose en un bastón. Así ve el joven Marcos, el que sería su biógrafo, cuando admirado por su ejemplo pide ser su discípulo.

Ya en los cuarenta años su reputación es tal que se le ordena de sacerdote, y en el año 396 es consagrado obispo de Gaza.

Su labor no iba a ser fácil, y ante las resistencias con que tropieza cabe la posibilidad de que el buen Porfirio olvidase la virtud de la paciencia. Como las conversiones de su pueblo son escasas se le ocurrió pedir ayuda al emperador Arcadio, quien mandó tropas para evangelizar aquella región, destruyendo ídolos y arrasando sus templos. La airada reacción del pueblo pagano fue muy fuerte originándose revueltas en las que estuvo a punto de perder la vida el propio Porfirio. Después de este episodio desagradable, la acción evangelizadora de Porfirio llegó a ser tan eficaz que se acabó por completo allí el paganismo.

Porfirio construyó en Gaza un magnífico templo y fue consagrado en el año 408 en el día de la Pascua y repartió abundantes limosnas a todos los pobre de la ciudad.

Sus últimos años los dedicó a instruir y enfervorizar a sus sacerdotes y al pueblo con sus predicaciones siendo un buen ejemplo en sus actuaciones. Murió santamente el 26 de febrero de 420.

Publicado en Cuenca, 26 de febrero de 2021. Actualizado 26 de febrero de 2026.

    Por:  José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

 

 

martes, 24 de febrero de 2026

San Etelberto (560-616). Festividad del 25 de febrero.

     Aunque no es conocido en España porque su procedencia es inglesa no viene mal el saber sobre estos santos que pasan desapercibidos para nosotros pero pertenecen a una época difícil para la Iglesia Católica en Inglaterra. Veamos su vida.

Etelberto era rey de Kent. Las incursiones realizadas en Britania por pueblos del continente Europeo hacía difícil su defensa. Entre los que llegaron a Bretaña fueron los anglos, los sajones, los jutos y los frisones. Estos ocuparon el sur y el este de la isla, pero a finales del siglo V los británicos lograron detener el avance anglosajón por espacio de 50 años gracias  a la victoria en la batalla del Monte Badon. Parece que Kent fue conquistado antes de que se librara la citada batalla. Se supone que la cultura romana pudo sobrevivir más en el reino de Kent por su formación a los pocos años de que los romanos abandonaran Britania.

San Etelberto. Catedral de Canterbury.

El reino de Kent estaba formado por dos territorios, el oriental y el occidental, ambos estaban gobernados por un rey dominante. Podría ser que Etelberto (Ethelberto) fuera el rey de Kent oriental y su hijo Eadberdo fuera el rey de Kent occidental; el rey de Kent oriental parece que era generalmente el rey dominante.

Los britanos nativos se habían convertido al cristianismo en la época romana. Las invasiones anglosajonas separaron ciertamente la iglesia británica de la europea y Roma conocía muy poco sobre esta Iglesia británica e ignoraba cualquier cisma en cuanto a costumbres. Sin embargo Etelberto tendría ciertos conocimientos sobre la Iglesia gracias a que su esposa franca, llamada Berta, había llevado con ella al obispo de Liudhard, quien construyó una capilla para ella.

En el año 596, el papa Gregorio I Magno envió a Inglaterra como misionero a Agustín, prior del monasterio de San Andrés de Roma. Etelberto recibió a san Agustín y a sus monjes un año después, 597, fecha probable de la conversión de Etelberto, en la que sin duda influyó su esposa Berta, ya cristiana, princesa franca, hija de Cariberto, rey de París.

A diferencia de lo que solía ocurrir en estos casos, no obligó a sus súbditos a abrazar el cristianismo, pero este monarca, muy influyente en el sur de Inglaterra, dio gran apoyo a los misioneros, hizo construir la catedral de San Andrés de Rochester y contribuyo a la conversión de Saberto, rey de los sajones del este, en cuyo territorio hizo levantar la principal catedral de San Pedro en Londres.

San Etelberto murió el 24 de febrero del año 616, después de haber reinado por varios años y haber trabajado de manera ferviente en conjunto con la Iglesia. Fue canonizado por su papel en el establecimiento del cristianismo entre los anglosajones. Su festividad se celebraba el 24 de febrero, pero se cambió al 25.

Cuenca, 25 de febrero de 2021 y el 25 de febrero de 2026.

     José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

 

lunes, 23 de febrero de 2026

San Pretextato, Obispo y Mártir. (Año 586). Festividad del 24 de febrero.

     Entre los santos que el Santoral trae para este día he elegido uno muy singular en el que se refleja un cariz distinto a los demás, conocemos su vida por el testimonio de Gregorio de Tours y Augustin Thierry (historiador del siglo XVIII) cuenta la bárbara y crudelísima historia de los reyes merovingios,  Chilperico y su esposa Fredegunda, que abunda en episodios atroces. Espero que saquéis vuestras conclusiones después de leer su resumida vida.

Nuestro santo fue obispo de Rouen desde mediados del siglo VI, en medio de la difícil situación política del reino franco.

San Pretextato.

Pretextato fue el padrino de Mereveo, hijo de Chilperico y sentía por él una debilidad que se manifestaba en todas las ocasiones; por ejemplo, cuando el príncipe le pidió que le casara con Brunequilda, viuda de su tío. Aun siendo contrario a los cánones, el obispo accedió a sus deseos, y desde entonces podía contar con la feroz antipatía de los reyes.

Algún tiempo después, en el año 577, Pretextato fue acusado de traición al monarca, y en París compadeció ante un concilio en el que se defendió con tanta sinceridad como de una forma poco hábil; con todo no había pruebas concluyentes contra él, y además le defendía el enérgico Gregorio de Tours. El rey tuvo que idear otra artimaña para poderlo condenar por traición.

Valiéndose de los prelados, que llamaremos dudosos, les pidió el rey que convencieran a Pretextato de que se declara culpable, afirmando que era la única manera de aplacar su cólera y se mostraría magnánimo con él tras su humillación, y que lo perdonaría. El Obispo creyó toda esta sarta de mentiras de sus más próximos cayendo en una trampa.

Al declarase culpable de las acusaciones fue depuesto con infamia desgarrándole la túnica por la espalda y fue recluido en una mazmorra, siendo por fin desterrado a la isla de Jersey.

Al morir el rey Chilperico asesinado en el año 584, nuestro santo Pretextado, volvió con todos los honores a Ruán en cuya catedral fue apuñalado por un sicario de la mujer de Chilperico, Fredegunda. Su muerte es relatada así:

El 14 de abril de 586, siendo Domingo de Pascua, mientras Pretextato cantaba los maitines en su catedral, un sicario a las órdenes de Fredegunda lo apuñaló.

La reina se personó para ver a su enemigo agonizante y le dijo: Es triste para nosotros que haya sobrevenido semejante desgracia en tu persona.

-Dijo el moribundo ¿Quién ha descargado este golpe, clavando sus ojos en Fredegunda, sino la mano que mató a reyes, que vertió tanta sangre inocente y tantos males desató en el reino?

Sin revelar le menor turbación, continuó ella con un tono todavía más afectuoso: -Hay en torno nuestros médicos muy hábiles; ellos te curarán esa herida.

El obispo recogiendo todas las fuerzas que le quedaban exclamó: -Siento que Dios me llame; pero tú, que eres quien me ha asesinado, serás por los siglos objeto de execración y sobre tu cabeza vengará mi sangre la justicia divina. Retirándose la reina expiró el obispo.

Su memoria se celebra el 24 de febrero, día de la traslación de las reliquias, pues su “diez natulis” suele coincidir con la Pascua.

Cuenca, 24 de febrero de 2021 y el 24 de febrero de 2026.

     José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.