martes, 11 de agosto de 2026

Santa Clara de Asís. Festividad del 12 de agosto.

Hoy celebramos la festividad de Santa Clara, aunque su muerte acaeció un 11 de agosto de 1253, esto es debido a que el Papa Alejandro IV al canonizarla dos años después de su muerte, señaló su fiesta el 12 de agosto.


Su historia podemos resumirla así: A los condes de Sasso Rosso les sobraban buenos partidos para su hija Clara, pero la joven no quería contraer matrimonio: quería seguir las huellas de aquel extraño loco espiritual que había escandalizado a todo Asís, Francisco, el Hijo del pañero Bernadote. Clara, unos doce años menor que él, fue a verle en secreto para pedir su ayuda, y una noche de primavera, junto con su prima Pacífica, se presentó en la Porciúncula, donde Francisco le cortó solemnemente los cabellos antes de que la acogieran las benedictinas de Bastia.

Luego se les unió la hermana de Clara, Inés y eran ya dieseis hermanas las que se instalaron en San Domino, en el mismo Asís, con una regla muy parecida a la de los frailes que Francisco escribió para ellas. La orden segunda se aprobó en 1215, Clara recibió el título de abadesa de San Damiano, y las “Señoras pobres”, como las llamaba, empezaron a extenderse por toda Europa.

Señoras pobres” porque las clarisas insistían de un modo particular en la santa pobreza, queriendo ser como mendigas para vivir sólo de limosna, y aun de limosnas de poca consideración, rechazando los panes enteros  y sin aceptar más que mendrugos. Cuando el Papa quiso suavizar esas normas, Clara defendió apasionadamente su pobreza como otras hubieran luchado por conservar el mayor de los bienes.
Murió el padre Francisco que el ver la veneración que sentía Clara por él se distanciaba de las hermanas porque decía que no quería ser un estorbo entre ellas y Dios y la santa rigió su comunidad durante cuarenta años con un espíritu de humildad, de fervor y de servicio que admira a biógrafos, tres de los más auténticos franciscanos y Junípero, tres de los más auténticos franciscanos. Fue canonizada muy pocos años después. Simone  Martini y Giotto la pintaron como una delicada hermana sobre natural vista de sueños.

Se cuenta de ella en su biografía que habiendo declarado la guerra a la Silla Apostólica el Emperador Federico II, asolaba, con su ejército, lleno de sarracenos el estado eclesiástico. Fue sitiada la ciudad de Asís y como el convento estaba inmediato a las murallas, iban a forzarle los infieles. Llena entonces Clara de una vivísima confianza, se hizo llevar a la portería con el Santísimo Sacramento, dentro de una cajita de plata, cerrada en otra de marfil. Postrada allí con todas sus hijas delante de Jesucristo, exclamó: ¿Queréis entregar en manos de los infieles estas pobres siervas vuestras, que no tienen otro socorro que vos, y que colocan en vos toda su confianza? Apenas pronunció estas palabras, cuando se oyó una voz que salía como de lo interior de la caja, y le dijo: No temas hija mía, yo os guardaré y os libraré siempre de todo insulto. En el mismo punto, atemorizados los soldados, se precipitaron del muro que ya habían escalado y los enemigos levantaron el sitio.

Cuenca, 12 de agosto de 2019. Actualizado el 12 de agosto de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Santa Clara de Asís (1194-1253). Festividad del 12 de agosto.

Poco antes de nacer santa Clara, rezaba su madre para alcanzar un feliz alumbramiento, oyó una voz que le decía: “Mujer, no temas, porque parirás una luz cuyos rayos iluminará la tierra”.

A los condes de Sasso Rosso les sobraba buenos partidos para su hija Clara, pero la joven no quería contraer matrimonio: quería seguir las huellas de aquel extraño loco espiritual que había escandalizado a todo Asís, Francisco, el hijo del pañero Bernadote. Clara, unos doce años menor que él, fue a verle en secreto para pedir su ayuda, y una noche de primavera, junto con su prima Pacífica, se presentó en la Porciúncula, donde Francisco le cortó solemnemente los cabellos antes de que la acogieran las benedictinas de Bastia.

Santa Clara de Asis
Santa Clara


Luego se les unió la hermana de Clara, Inés, y eran ya dieciséis hermanas las que se instalaron en San Damiano, en el mismo Asís, con la regla muy parecida a la de los frailes que Francisco escribió para ellas. La orden segunda se aprobó en el año 1215, Clara recibió el título de abadesa de San Damiano, y las “señoras pobres”, como se las llamaba empezaron a extenderse por toda Europa.

“Señoras pobres” porque las clarisas insistían de un modo particular en la santa pobreza, queriendo ser como mendigas para vivir sólo de limosna, y aun de limosnas de poca consideración, rechazando los panes enteros y son aceptar más que mendrugos. Cuando el Papa quiso suavizar esas normas, Clara defendió apasionadamente su pobreza como otras hubieran luchado por conservar el mayor de los bienes.

Murió el padre Francisco que al ver la veneración que sentía Clara por él a veces se distanciaba de las hermanas porque decía que no quería ser estorbo entre ellas y Dios, y la santa rigió su comunidad durante cuarenta años con un espíritu de humildad, de fervor y de servicio que admira a sus biógrafos. A su muerte la asistieron León, Ángel y Junípero, tres de los más auténticos franciscanos, y Giotto la pintaron como una delicada hermosura sobre natural vista en sueños.

    Publicado en Cuenca, 12 de agosto de 2020 y el 12 de agosto de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

 

Un 12 de agosto se patentó la máquina de coser Singer.

La máquina de coser SINGER

Hoy recordamos las máquinas de coser, el 12 de agosto de 1851, Isaac Merrit Singer, patentaba una máquina de coser distinta que revolucionaria la industria textil. 

Mientras que otras máquinas habían tomado como punto de referencia la forma de coser el punto de cadeneta de la máquina de coser inventada por Elías Howe, Isaac Merrit Singer creó una máquina de coser distinta, en que la costura se desarrollaba con un movimiento de aguja de arriba abajo, que resultaba mucho más eficiente que el mecanismo de movimiento hacia los lados. A su vez las máquinas Singer se movían con un pedal, mientras que las anteriores, basadas en el invento de Howe lo hacían con un manivela giratoria.

Sus principales características eran: una lanzadera recta, un brazo en suspensión, una aguja con un ojo en el extremo más cercano a la tela y un prénsatelas que sujetaba la tela estirada sobre un apoyo horizontal. Este último detalle facilitaba la costura en cualquier dirección. Por último la máquina era accionada mediante un pedal. Esto fue toda una innovación porque hasta entonces se hacía a mano mediante una simple manivela.

Algunos elementos de este aparato estaban claramente inspirados en la máquina de Elías Howe, invento de cuatro años antes que el de Singer. Éste le denunció y ganó el juicio pero hasta que se celebró, Singer siguió trabajando y desarrolló mejoras como un dispositivo para la tensión del hilo que patentó en 1852.
Edward Clark, inventor y socio de Isaac Singer, le propuso ser la primera empresa en establecer un sistema de alquiler con opción de compra para sus máquinas, esto era una compra a crédito, facilitando la adquisición de una máquina de coser a quien no disponía de todo el dinero, eso hizo que se dispararan las compras.

En el año 1889 Singer produjo la primera máquina de coser eléctrica, con un motor Edison y en 1908 Singer inauguró el Singer Buiding en Nueva York, que fue el primer rascacielos y el edificio más alto del mundo, en aquel momento, con 186 metros de altura.

Publicado en Cuenca, 12 de agosto de 2019 y el 12 de agosto de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


lunes, 10 de agosto de 2026

Santa Susana Virgen. Festividad del día 11 de agosto.

Entre los santos que la Iglesia celebra hoy he elegido a santa Susana. Podría haber elegido a San Tiburcio y Santa Filomena.

Santa Susana pertenece a la época del siglo V. Fue decapitada en tiempos de Diocleciano, su cuerpo fue sepultado primeramente en la Vía Nomentana, junto a la cripta de San Alejandro, no lejos del monte Sacro. Más tarde se le trasladó a la actual iglesia de Santa Susana, en la Vía de las Termas, con esta inscripción: “Susana, hija feliz del presbítero Gabinio descansa aquí en paz asociada a su padre”.

Santa Susana de Roma, Virgen


La iglesia primitiva de Santa Susana data del año 290 y fue magníficamente restaurada en el siglo XV. En el mosaico del ábside se leen los nombres de León III y Carlomagno, porque contribuyeron sin duda también a las mejoras del templo. Todo nos prueba su devoción grande y antigua. En un principio la Misa era distinta de la de San Tiburcio. Hoy están ambas fundidas en una sola.

Susana nació en Roma en el año 280, hija de Gabino y sobrina del Papa Cayo, ambos familiares cercanos al emperador Diocleciano.

Poseía una gran inteligencia y desde pequeña mostró un gran interés por los libros sagrados. A os 12 años dedicaba parte de su tiempo a comentar los mensajes de los santos padres. Murió decapitada por orden de Diocleciano el 11 de agosto del año 295.

    Publicado en Cuenca, 11 de agosto de 2020 y el 11 de agosto de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

Efemérides conquenses del 11 de agosto. Muerte del obispo D. Diego Ramírez de Fuenleal.

 Este prelado sabio, virtuoso y reverenciado por sus pueblos, como nos cuenta Muñoz y Soliva, murió con la muerte de los justos en sábado, día 11 de agosto de 1531, a las ocho de la mañana, habiendo tenido la mitra 19 años, un mes y diez y ocho días.

Reja del Coro de la Catedral de Cuenca.

A la vez que gobernaba su diócesis con prudencia, sabiduría y caridad, inauguraba la bella época de las artes, escribió tres libros de la Religión Cristiana contra transeúntes ad judeo rum ritus: una historia de la vida, muerte y sepultura de la Reina Católica: diálogos sobre la muerte del príncipe D. Juan: comentarios sobre la Ética y Política de Aristóteles, y un tratado de las potencias del alma.

Este Obispo fue llamado “El Bueno” por su caridad y no gustaba que a la sombra de la caridad vegetase la holgazanería.

En su pontificado fue instalada la dignidad de Capellán mayor y tuvieron comienzo el soberbio arco de Jamete, la sala de Cabildo, la capilla Honda, y las de la Asunción y de los Apóstoles y la capilla mayor de la iglesia de Pareja y gran parte de su palacio. También se iniciaron las magníficas rejas del frente de la capilla mayor del coro, según el escudo de armas que ostenta estas rejas.

Cuenca, 11 de agosto de 2021. Actualizado el 11 de agosto de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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Fuente documental:

Noticias de los Ilmos. Señores Obispos de la Cuenca. Trifón Muñoz y Soliva. 1860.

domingo, 9 de agosto de 2026

San Lorenzo, diácono y mártir. Festividad del 10 de agosto.

    San Lorenzo ocupaba el cargo de arcediano en la Curia de Roma a mediados del siglo III, era español, natural de Huesca. Era el primero de los diáconos, siendo el puesto más importante después del Papa, era el administrador general de todos los bienes de la Iglesia. Todo lo temporal dependía de él: dirigía la construcción de los cementerios, recibía las limosnas, conservaba los archivos.

San Lorenzo. Catedral de Cuenca.

De él dependía en gran parte todo el clero, los confesores de la fe, las viudas, los huérfanos, los pobres. Por el hecho de ocupar este cargo se le miraba ya como el inmediato sucesor del Pontífice reinante, de “su Papa” como dicen las inscripciones. Refiriéndose a las costumbres de la Iglesia Romana en el siglo III, dice Eulogio de Alejandría que el arcediano subía al trono Pontificio en virtud de una costumbre inveterada. El martirio le impidió llegar al Papado, pero le dio otra gloria mayor, la del testimonio sangriento a favor de la fe de Cristo.

El papa Sixto II había muerto martirizado, con cuatro de sus diáconos, el día 6 de agosto del año 258, reinando Valeriano. Se encontraba precisamente celebrando los sagrados misterios en el cementerio de Calixto.

Los detalles del martirio de san Lorenzo los conocemos exactamente por los escritos del siglo IV y V, quienes parecen inspirarse, más que en unas Actas escritas, en la tradición oral.

Si hubo Actas escritas, se debieron perder antes del siglo IV, pues san Agustín y san Máximo de Turín apelan sólo a la tradición. Pero esta tradición es segura, pues no dista ni un siglo del martirio.

Dice Prudencio: “San Lorenzo era el primero de los siete varones que se acercaban al ara del Pontífice; grande en el grado levítico y más noble que sus compañeros. Él tenía las llaves de las cosas sagradas; presidía el arcano de la casa celestial y, gobernaba como fiel custodio, dispensaba las riquezas de Dios”.

Tres días después del martirio del Papa fue llamado a presencia del prefecto Cornelius Secularis, para que entregara los libros de cuentas y el dinero que poseía la Iglesia. En previsión, el arcediano lo había distribuido todo entre los pobres de la comunidad cristiana. Por eso le respondió al prefecto: “Hazme venir mañana y te traeré cuanto la Iglesia posee de rico”.

Al día siguiente se presentó de nuevo San Lorenzo “Ven conmigo a contemplar las riquezas que te traigo. Los pórticos están llenos de áureos vasos; los talentos dispuestos ordenadamente brillan junto a las paredes. Hay estuches maravillosos; hay joyas de belleza admirable”. Y le señalaba el ejército de cojos, de ciegos, de niños, de pobres y enfermos que alimentaba la Iglesia romana, con el mismo acento con que Cornelia mostraba al pueblo sus tesoros, sus jóvenes hijos, los Gracos: “Estos son mis tesoros”.

Esta respuesta llenó de indignación al prefecto quien le dijo: “Pagarás la burla con la muerte. Morirás a fuego lento sobre unas parrillas”.

Se iba a cumplir la promesa de su Pontífice. Le seguiría al cabo de tres días, después de mayores y más largas pruebas. Efectivamente, “tendido en el asador de hierro, como dice Prudencio, su rostro brillaba con  una belleza celeste, un fulgor rubicundo lo envolvía. Perecía el legislador antiguo, cuando bajaba de las cumbres del Sinai, o Esteban el protomártir, cuando entre la lluvia de piedras vió la claridad de Dios. El olor de su carne asada llenaba la atmósfera; las llamas clavaban en la carne su aguijón punzante, pero otro fuego mayor neutralizaba su efecto devastador. “Un fuego eterno y divino, Cristo, el fuego verdadero, que ilumina a los justos y abrasa a los pecadores”.

La actitud heroica del mártir en medio del fuego lento de las parrillas es una de las páginas más gloriosas de la primitiva Iglesia cristiana. “Ya está cocido este lado, le dice al verdugo, dale la vuelta y come”.

Medio siglo más tarde se cumplió los últimos deseos de san Lorenzo. El sucesor de Rómulo y Reno se convertía al cristianismo y la Cruz de Cristo empezaba a reinar sobre la cumbre del Capitolio. El imperio oficialmente abrazaba el cristianismo y la sangre de los mártires, sus cuerpos despedazados, se repartían por el orbe entero como reliquias y tesoros preciosos. La semilla del Evangelio fructificaba pujante y prolífera con el riego fecundo de tanta sangre inocente derramada en los campos, en las calles, en los circos y en las Vías.

Roma cristiana venera al español, Lorenzo con la misma veneración y respeto con que honra a sus primeros Apóstoles. Después de san Pedro y san Pablo, la fiesta de san Lorenzo es la fiesta más grande de la antigua liturgia romana. Lo que fue Esteben en Jerusalén, fue san Lorenzo para Roma.

    Publicado en Cuenca, 10 de agosto de 2020 y 10 de agosto de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

 

 

sábado, 8 de agosto de 2026

San Román, soldado y mártir. Festividad del 9 de agosto.

    Hoy, día 9 de agosto, cuando la Iglesia celebra la vigilia de San Lorenzo, conmemoramos a de San Román, a quien convirtió el ilustre diácono en medio de sus tormentos, y recibió la corona del martirio antes que fuese coronado el mismo San Lorenzo.
    Román era soldado de la guardia del emperador Valeriano y por obligación debía estar presente en los interrogatorios y suplicios de los cristianos. Preso San Lorenzo por orden del emperador, se encargó junto a Hipólito, por su empleo, de la custodia y fue testigo de todo lo que pasó en el martirio del Santo diácono. Román todo lo observaba y al mismo tiempo reflexionaba y queriendo Dios que aquel soldado gentil iba la gracia moviendo su corazón y alumbrando su entendimiento, hasta que finalmente concluyó que el hombre que estaba siendo torturado no podría aguantar tal suplicio sin una virtud Divina.
San Román
Ilustración de 1851

    Acababa de extender a San Lorenzo en el potro, que era una especie de banco o de tablas colocadas sobre cuatro pies de madera adonde se amarraban las cuerdas que tenían suspensos en el aire a los delincuentes. En aquella postura despedazaban al Santo los verdugos con crueles azotes, valiéndose de unas correas o ramales de hierro, a tal suplico fue sometido San Lorenzo, pero los ojos de Lorenzo no derramaron ni una lágrima, ni un leve suspiro. Horrorizado Román de aquella inhumanidad, no podía comprender como un hombre de carne y hueso podía tolerar aquel espantoso suplicio; cuando de repente vio a un ángel, en figura de un hermosos joven con un pañuelo en la mano enjugaba el sudor del Santo mártir y la sangre que corría de sus heridas. Creciendo su admiración ante tal maravilloso espectáculo no podía dar crédito a sus ojos y preguntó a los que estaban cerca de él si no advertían a un joven que secaba el sudor y la sangre de aquel cristiano; pero desengañado de que ninguno lo veía sino él sólo tomó la determinación de hacerse cristiano. Se acercó al Santo declarándole lo que veía y lo que había resuelto y con lágrimas en los ojos le suplicó que no le abandonase. Lleno de gozo aquella victoria de Jesucristo a San Lorenzo.

    Enterado el emperador de la constancia de San Lorenzo y de la tranquilidad y alegría con que perseveraba en los suplicios, mandó que lo desatasen y que lo volvieran a la cárcel, reservándole más horribles suplicios.
    San Román vio la oportunidad de quedarse a solas con San Lorenzo y tomando agua de una frasca le suplicó no dilatase más la dicha de ser bautizado. Le preguntó San Lorenzo si tenía bien considerado el peligro a que se exponía y hallándose dispuesto le bautizó y abrazándole tiernamente le exhortó a que se dispusiera para recibir la corona del martirio.

    A penas entró en la sala San Román sin esperar a que le preguntasen palabra comenzó a gritar con todas sus fuerzas: Soy cristiano, soy cristiano y tengo a gran gloria de serlo.
    Encolerizado Valeriano al oír aquella confesión tan valerosa como voluntaria, mandó que después de despedazarle a azotes le cortaran la cabeza. Al punto se ejecutó la sentencia; fue Román degradado de los honores de soldado romano y le despedazaron a azotes como un vil esclavo.

    Rebosaba de gozo y de contento entre aquella espesa lluvia de golpes y no cesaba de clamar: Soy cristiano, soy cristiano; y  es gran dicha mía dar la sangre por la gloria de mi divino Salvador, que antes dio su vida por mi salvación. Después de haberle despedazado el cuerpo, hasta descubrirle los huesos, le cortaron la cabeza el día 9 de agosto del año 258, en que el generoso soldado de Jesucristo tuvo la dicha de merecer la corona del martirio. Su cuerpo  fue retirado por el Santo presbítero Justino y fue enterrado en una cueva del campo Verano.

    Publicado en Cuenca, 9 de agosto de 2019 y 9 de agosto de 2026.
    Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.