jueves, 2 de julio de 2026

Santo Tomás (siglo I) Festividad del día 3 de julio.

   Tomas o Dídimo, el Gemelo, judío de Galilea, uno de los doce, tiene escasísimas intervenciones personales en los Evangelios, y san Juan, que es el único que destaca algún episodio suyo, que le da voz ante la posteridad, tampoco perfila muy bien su silueta. Hasta la Resurrección parece que es uno más, casi inidentificable entre las figuras apostólicas.

Pero en el capítulo veinte Tomás se distingue del resto de sus compañeros con una actitud terca y desconfiadísima negándose a creer que el Señor ha resucitado porque él no estaba entre los discípulos a los que se apareció. “Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi mano en su costado, no creeré” (Jn. 20, 25).

Se resiste a admitir aquello son pruebas evidentes, sin comprobación. Ver para creer. Pasado ocho días, Jesús se  presta a lo que le pide, y Tomás pronuncia anonadado la famosa confesión de fe en la divinidad de Cristo: “Señor mío y Dios mío” (Jn. 20,28). El incrédulo es así uno de los que llegan más lejos en la formación explícita de la fe.

También, según una tradición, Tomás fue quien llevó más lejos la predicación del Evangelio, hasta la India. Pero poco importa la verdad histórica de este hecho. En la economía espiritual del relato de Juan, el episodio justifica por dos cosas: la declaración del apóstol y las palabras de Cristo: “Dichosos los que creyeron sin ver” (Jn. 20, 29).

Es decir, dichosos nosotros a pesar de nuestra tentación constante de pedir pruebas o, por qué no, milagros, que nos confirmen en medio de la debilidad, sin comprender el don que se nos brinda, el de creer, esperar y amar a Dios más allá del alcance de los sentidos. Creer envueltos a Dios más allá del alcance de los sentidos. Creer envueltos en la noche y en el silencio de Dios, que aquí está su Luz y su Palabra.

Publicado en Cuenca, 3 de julio de 2020. Actualizado el 3 de julio de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

_____________

FUENTES CONSULTADAS:
-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.
-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.
-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.


miércoles, 1 de julio de 2026

Festividad del 2 de julio. La Visitación de María a su prima Santa Isabel.

    Celebra la Iglesia esta festividad el día 2 julio en memoria de la visita que la Santísima Virgen hizo a su prima Santa Isabel. Al mismo tiempo que el ángel anunció a María la encarnación del Hijo de Dios, le comunicó parte del estado en que se encontraba su prima Santa Isabel.
Visitación de María a su prima Isabel.
Catedral de Cuenca.

    A la devoción de la Edad Media debemos muchas de las fiestas marianas, como la del Rosario, la de la Inmaculada, y de los Dolores de la Virgen. El Angelus, la Salve, el Avemaría, tal y como hoy los rezamos.
    La fiesta de la Visitación se encuentra ya entre los franciscanos el año 1263. Urbano VI la extendió a toda la Iglesia en el año 1389 y por fin el Concilio de Basilea la hizo fiesta de precepto, hoy suprimida. San Francisco de Sales, en el siglo XVII, fue especialísimo devoto de este misterio y quiso que sus monjas se llamasen de la Visitación.
    La narración que nos ha dejado San Lucas sobre la visita de la Virgen a su prima nos revela por una parte el corazón caritativo de la Virgen, que era lo que más admiraba San Francisco de Sales y por otra, la poderosa eficacia de su presencia y de su palabra.
    San Lucas nos describe la escena. Nos muestra a la Virgen saludando desde el umbral de la casa. Llegó al pueblecito alegre de Ain-Karen, pasó por la fuente del Generoso, entró en la casa de Zacarías y dio la paz a sus moradores. “¡La paz sea contigo! ¡Bendito el Señor que nos dio la vida hasta el presente!.
    Al eco de estas palabras sintió Isabel inefable júbilo. El niño que llevaba en su seno exultó de gozo y ella, inspirada, descubrió la maternidad divina de la que venía a visitarla.
    La Virgen se ve descubierta en el misterio de su maternidad divina que sigilosa ha guardado hasta al propio San José. La humildad de la verdad. Y la verdad es que tanta grandeza no es suya, sino de la mano de Dios. Con viejas fórmulas bíblicas recogidas de los salmos, de Isaías y la madre de Samuel, responde a Isabel con un cántico de alabanza a los planes misericordiosamente salvadores de Dios.

    El Magnificat es un canto al misterio de la Redención, que Dios había revelado a Isabel. Dios va a salvar a su pueblo, a los humildes, a los pequeñuelos y a los pobres, alejándose de los ricos soberbios, que confían vanamente en su poder. El Salvador será el Hijo que lleva en sus entrañas y Ella no es más que la “esclava del Señor”, que se ha dignado poner sus ojos en su pequeñez.
    La Virgen pasa junto a Isabel cerca de tres meses. Interviene en los próximos preparativos maternales y, cuando se va acercando la hora del nacimiento, se despide, según algunos autores. Más probablemente se queda hasta que pasan las fiestas del nacimiento y circuncisión del niño. Luego se retira, dejando embalsamada con su presencia la casa que ha habitado por tres meses. Una estela de paz, de alegría, de espíritu y de cielo deja en Ain-Karen, que todavía señala el paso virginal de María por aquellas callecitas polvorientas, por aquellas cuestas y desniveles bordeados de viñas, olivos y frutales.

Felicidades a las mujeres que llevan el nombre de Visitación.

Feliz día a todos.
Publicado en Cuenca, 2 de julio de 2021, y 2 de julio de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

martes, 30 de junio de 2026

Santa Ester o Esther. Festividad del 1 de julio.

   Hoy 1 de julio, entre otras festividades religiosas celebramos la festividad de Santa Ester, con ella quisiera felicitar a una buena amiga de la niñez, que a través de los años hemos mantenido la amistad.

La vida de Santa Ester la encontramos en el A.T., el libro lleva su propio nombre, Ester y contiene una de las más emocionantes escenas de la Historia Sagrada.

El rey Asuero repudio a su mujer Vasti y entonces Ester, la judía, vino a ser su esposa y reina de Persia. Ester siempre confió en Dios y suplico e intercedió por su pueblo cuando el primer ministro Amán concibió la exterminación del pueblo judío, comenzando por Mardoqueo, padre adoptivo de Ester.

Viendo lo que se preparaba en el banquete, Ester informó al rey de su procedencia hebrea y pidió protección para sí y para los suyos contra su perseguidor Amán. El rey concedió lo que Ester le pidió y Amán fue colgado en el mismo patíbulo que había preparado para Mardoqueo. En memoria de este acontecimiento los judíos instituyeron la fiesta de Purim conocida como la Fiesta de las Suertes.

El texto hebraico que  hoy conservamos en la Biblia, sólo contiene diez capítulos, ciertamente es más corto que fue el original, ello es debido a que la Sinagoga Judía omitió ciertos pasajes religiosos, cuando en la fiesta de Purim, se leía este libro al pueblo, tomó carácter mundano. San Jerónimo añadió los últimos capítulos, que contienen los trozos que se encuentran en la versión griega de Teodocio, pero faltan en la forma actual del texto hebreo.

Este libro bíblico tiene un carácter histórico y ha sido reconocido, tanto por la tradición judaica como por la cristiana. Su composición y escritura, se deciden los expertos, por la época de Jerjes I, entre el año 485 al 465 antes de Cristo, pero hay otros que piensan que pudiera haber sido escrito en tiempos de los Macabeos.

Los santos Padres ven en la figura de Ester, que intercedió por su pueblo, la figura de la Santísima Virgen María, auxilium christianorum. Lo que Ester fue para su pueblo por disposición de Dios, lo fue María para el pueblo cristiano.

Publicado en Cuenca, 1 de julio de 2020 y el 1 de julio de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Efemérides conquenses del 1 de julio. Incendio en la torre de la Catedral de Cuenca.

 El día 1 de julio de 1837 se desató una tormenta con gran aparato eléctrico causando un gran incendio en la torre del Giraldo.


Ateniéndonos lo que nos cuenta Trifón y Soliva podemos afirmar que el día uno de julio Cuenca soportó una gran tormenta, con gran aparato eléctrico, cayendo un rayo en la torre del Giraldo. Dicen que se declaró a las dos de la madrugada y cuantos lo vieron aseguran fue imponente y aterrador ver al natural, bajo un cielo encapotado, aquel volcán de cuyas fuertes llamaradas que salían por todos los calados, parecía quererse librar el Giraldo volteando a impulsos de vientos contrarios. El piso más elevado, el reloj, el segundo y la escalera de ambos que como ésta eran de madera; la matraca y cabeza de las campanas y el telar que sostenía la de las horas, todo ardía, y el temor de su derrumbamiento arruinase los tejados y bóvedas y comunicase a la iglesia el voraz incendio.

Los vecinos se afanaban en apagarlo. 60 cántaros pasaban de mano en mano desde la fuente de la plaza a la entrada de la bóveda de la torre.

Las campañas se desprendieron retirándose los voluntarios que llevaban agua por temor a ser sepultados entre ruinas. Sólo quedó una persona de Cádiz que se desconoce su nombre que con gran arrojo atravesó las llamas y consiguió apagar el fuego de la cabeza de la las campanas. Pronto sobrevino una lluvia torrencial, serían las ocho de la mañana que fue la que terminó de apagar el fuego.

La torre quedó casi desmantelada. El maestro mayor don Rafael Mateo pensó que la reparación de los daños no bajaría de trescientos mil duros.

Después de este terrible incendio se propuso la instalación de ocho o diez pararrayos  en la Catedral para que se asegurara definitivamente de las chispas eléctricas que podrían ocasionar las futuras tormentas.

Publicado en Cuenca, 1 de julio de 2021, y actualiado el 1 de julio de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

lunes, 29 de junio de 2026

Protomártires de la santa Iglesia romana (año 64) festividad del 30 de junio.

   En el verano del año 64 se declaró en la capital del Imperio un enorme incendio, según palabras del Tácito: “el más grave y el más atroz de cuantos han sucedido en Roma”.

“No se sabe hasta ahora si por desgracia o por maldad del príncipe”, Nerón, quien para acallar el rumor popular de que él era el responsable de la desgracia, “dio por culpables de ella y empezó a castigar con exquisitos géneros de tormentos a unos hombres aborrecidos del vulgo por sus excesos, llamados comúnmente cristianos”.

Sigue el historiador de los Anales: “El autor de este nombre fue Cristo, el cual, imperando Tiberio, había sido ajusticiado por orden de Poncio Pilatos, procurador de la Judea; y aunque por entonces se reprimió algún tanto aquella perniciosa superstición, tornaba otra vez a reverdecer, no solamente en Judea, origen de este mal, sino también en Roma”.

“Fueron, pues, detenidos al principio los que profesaban públicamente esta religión, y después, por delaciones de aquellos, una multitud infinita, no tanto por el delito del incendio que se les imputaba, como por hallarse convictos de aborrecimiento al género humano. Se añadió a la justicia que se hizo de éstos la burla y escarnio con que se les daba la muerte”.

“A unos vestían de pellejos de fieras, para que de esta manera los despedazasen los perros; a otros ponían en cruces; a otros echaban sobre grandes apiladas de leña a los que pegaban fuego para que ardiendo con ellos sirviesen de farolas en las tinieblas de la noche”.

Por vez primera se persigue y se aniquila a esos hombres “aborrecidos del vulgo por sus excesos”, esos exagerados del amor de Dios.

Publicado en Cuenca, 30 de junio de 2020 y el 30 de junio de 2026.

Por José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

_____________

FUENTES CONSULTADAS:
-Año Cristiano para todos los días del año. P. Juan Croisset. Logroño. 1851.
-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.
-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.


sábado, 27 de junio de 2026

Plenilunio de junio, Luna de la Rosa o de la Fresa.

 El día 29 de junio de 2026, se dará el Plenilunio a partir de la 23:56 horas, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN).

En este mes de junio seremos testigos de la séptima luna llena que nos depara el año 2026. En esta oportunidad, la Luna hará su brillante aparición en el cielo y su cara visible se dejará ver iluminada casi en su totalidad para el asombro de cientos de miles de personas en el planeta.

Plenilunio de junio. 2024

El Plenilunio de junio recibe el nombre de Luna llena de la Fresa, el nombre coincide con la mayoría de las tribus debido a la recogida de la fresa. En Europa se le dio el nombre de “La Luna de la Rosa”.

PLeniunio de junio. 2024.

Del libro “SELENE. Mitología de la Luna llena en la Hoz del Huécar, os traigo la poesía que en su día compuse para este mes:

Al caer el día.

Te yergues como diosa de la noche

Trasportando los corazones

Como quimeras de la imaginación.

Arropando con tu velo luminoso

Cada rincón de la Hoz.

José María Rodríguez González. 2010.

Cuenca, 28 de junio de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

 

_____________________

Fondo documental:

SELENE. Mitología de la luna llena en la hoz del Huécar. 2010. Fundación Antonio Pérez. Cuenca. Autor: José María Rodríguez González.

San Ireneo (130-202). Festividad del 28 de junio.

     San Ireneo procedía de Asia Menor y en Esmirna fue discípulo de san Policarpo, cuyas enseñanzas dice: “atesoro no en el papel, sino en mi corazón, porque lo que se aprende en la niñez forma parte de nuestra alma”. De su maestro, que había conocido a san Juan Evangelista, recibe una doble lección apostólica, la de la fidelidad y la manera de ser fiel siendo bueno.

San Ireneo de Lyon.

San Ireneo pasó por Roma y más tarde fue enviado a Lyon,  el gran centro comercial y político de las Galias, donde la persecución se ensañaba con la joven iglesia, y en el 177 lleva al Papa una carta de los cristianos lioneses encarcelados, lo cual posiblemente le salvó de la hecatombe en la que iba a perecer el obispo san Potico.

A su regreso a Lyon será su sucesor, haciendo renacer de sus cenizas las comunidades de las Galias, sin dejar de vigilar el depósito de la fe, como cuando escribe contra los herejes gnósticos, “deshaciendo sus tinieblas y errores”, lo cual le convierte, según el parecer de los autores antiguos, en el primer teólogo de la Iglesia.

Es dudosa la tradición que le supone mártir, pero sí está atestiguada la delicadeza y el tacto de sus afanes por la unidad y el bien de las almas: media con el papa Víctor, que se disponía a excomulgar a los orientales por celebrar la Pascua en la misma fecha que los judíos, y recomienda someterse a la costumbre romana, pero usando procedimientos de persuasión y concordia. El pontífice atendió su ruego, y el obispo lionés resolvió así una cuestión de disciplina sin olvidar los principios pero dando prioridad a la solicitud fraterna por todos.

Publicado en Cuenca, 28 de junio de 2021, y el 28 de junio de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

_____________

FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.