jueves, 31 de mayo de 2018

Nostalgia y entusiasmo por la Patrona de Cuenca, La Virgen de la Luz.


La más grande, solemne y fervorosa fiesta religiosa local para Cuenca tendrá lugar, Dios mediante, mañana primero de junio”.

Hoy buceando por la hemeroteca del principio del siglo XX, he encontrado como la gente de Cuenca se volcaba con la celebración de la Patrona. El cariño que se le tenía y la implicación de las autoridades en estos días de festividad a la Virgen de la Luz.


Indagando en los acontecimientos que sucedieron en el año de mi nacimiento, 1956, concretamente en el periódico de la Ofensiva y en el mes de mayo, he encontrado lo que se afirmaba de esta festividad: “La más grande, solemne y fervorosa fiesta religiosa local para Cuenca tendrá lugar, Dios mediante, mañana primero de junio”.

Continuaba así: “Hoy –víspera gozosa- se celebrará, a las diez de la mañana, organizada por los sindicatos, una Misa en su Ermita. Luego  a las doce de la noche, la primera Salve cantada, de Vísperas, y mañana, como ya es tradicional, a las nueve y media procesión de subida de imagen hasta la Catedral. Allí, en la Basílica, a las diez, muy solemne Misa de Pontifical y, por la tarde, a las siete, regreso procesional para finalizar con esa Gran Salve Popular que a las doce de la noche cierra el capítulo de culto y festejos.

Habrá por otra parte, de cinco a siete, toros y de noche, fuegos artificiales, Cuenca, pues, estará en plena fiesta como Dios manda porque así lo pide la honra que su Santa Madre merece en fecha tal”.

Se ha perdido mucha de la devoción que procesaba el pueblo de Cuenca a la Virgen de la Luz. Hemos cambiado la religiosidad de la fiesta por los viajes a la costa, por el disfrute personal, dejando al otro lado la parte espiritual. Sólo cuando nos sobreviene algún episodio desgraciado en nuestra vida nos acordamos, buscamos refugio y consuelo en la plegaria y en lo espiritual.

Otra cosa que echo de menos es la implicación de las autoridades en estos actos. Un apartado del mismo periódico nos refleja como se implicaba el Ayuntamiento: Bando del Ilustrísimo Sr. Alcalde. Su titular decía: “TODAS LAS CALLES POR DONDE HA DE PASAR LA PROCESIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE LA LUZ DEBEN SER ENGALONADAS”.

El Bando decía así: “Por el presente ordeno al vecindario de Cuenca, especialmente a las personas que ocupan viviendas sitas en el circulo del recorrido de la procesión que presidirá nuestra Excelsa Patrona la Virgen de la Luz, el día 1 del mes de junio, que adornen y engalanen sus ventanas y balcones, con el fervor mariano que caracteriza a los hidalgos moradores de esta noble ciudad, hecho que se traducirá, a no dudar, en manifestaciones materiales del mejor gusto, ya que del fondo de nuestros corazones, solo sale en estos días dedicados a Nuestra Madre Amantísima, un clamor de fe, veneración y amor, que va introduciéndose de año en año, hasta que consigamos, con su mejor esplendor, la más perfecta solemnidad en afán de conseguir el recto camino de superación.
Procesión de la Virgen de la Luz de Cuenca
1 de junio de 2018

El itinerario que ha de seguir la procesión de la Virgen, será el siguiente: Plaza de calvo Sotero, calles de Alfonso VIII, Andrés de Cabrera, Peso, Solera, Plaza del Salvador, Alonso de Ojeda, Puerta Valencia, 18 de Julio, Aguirre, José Cobo, Plaza del Generalísimo, Avenida de José Antonio, Plaza de Cánovas, Calderón de la Barca, Plaza de la Trinidad y Avenida de la Virgen de la Luz, para terminar en el Santuario de Nuestra Señora. Cuenca, 30 de mayo de 1956 – El Alcalde Presidente Jesús Moya Gómez”.

Como se puede ver la implicación de las autoridades en esta festividad era total, es una pena que poco a poco se pierdan estas fiestas o se reduzcan, como en este caso una pequeña cantidad de actos donde la participación del pueblo es muy pequeña.

Feliz día de nuestra Patrona y felicidades a cuantas mujeres llevan el nombre de “Luz”.

Cuenca, 1 de junio de 2018

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

lunes, 28 de mayo de 2018

Visita guiada gratuita, de los primeros sábados de mes en la Catedral de Cuenca


Se comunica que este primer sábado de mes de JUNIO, al caer en medio del puente de la Virgen de la Luz, se suspende la visita, quedando aplazada para el próximo mes.
Capilla del Pilar. Catedral de Cuenca
Obra de José Martín de Aldehuela

La próxima visita guiada será el sábado, día 7 de JULIO a las 11.00 horas. En esta ocasión el investigador José María Rodríguez hablará sobre el Arte Barroco centrado en la obra y en la persona del arquitecto, tracista, veedor y constructor: José Martín de Aldehuela.

Os esperamos en el mes de JULIO.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Cuenca, 28 de mayo de 2018

El Atleta de Cristo


Fernando III, por su piedad, prudencia y heroísmo le valió el sobrenombre de: El Santo


Fue canonizado por el Papa Clemente X en el año de 1671. Lo sucedió en el trono su hijo Alfonso X, que la historia lo conoce con el sobrenombre de Alfonso el Sabio. Su padre fue Alfonso IX de León y su madre Doña Berenguela de Castilla. Sus abuelos paternos D. Fernando II de León y Doña Urraca de Portugal y los maternos, D. Alfonso VIII  de Castilla y Doña Leonor de Plantagenet. Poseía costumbres parecidas a su abuelo Alfonso VIII. San Fernando portaba, asida por una anilla al arzón de su caballo, una imagen de marfil de Santa María, la venerable “Virgen de las Batallas” que se guarda en Sevilla. En nuestra Catedral también tenemos otra Virgen de las Batallas que fue transformada para que fuera procesionada, es la Patrona de la Catedral, la Virgen del Sagrario actualmente.

San Fernando fue uno de las personas en la que se conjugan, en alto grado, la piedad, la prudencia  y el heroísmo. Fue un hombre que en las batallas no conoció la derrota ni casi el fracaso. Triunfó en todas las empresas interiores y exteriores. San Fernando III unió definitivamente las coronas de Castilla y León. Reconquistó casi toda Andalucía y Murcia. Los asedios de Córdoba, Jaén y Sevilla y el asalto de otras muchas plazas menores tuvieron grandeza épica. El rey moro de Granada se hizo su vasallo.
Procesión de San Fernando en Cuenca

Las guerras que emprendió las hizo bajo la razón de cruzada cristiana y de legítima reconquista del Reino, cumpliendo su firme resolución de jamás cruzar las armas con otros príncipes cristianos, agotando en ello la paciencia, las negociaciones y el compromiso. Apaciguó sus Estados y administró justicia ejemplar en ellos. Fue tolerante con los judíos y riguroso con los apóstatas falsos conversos. Creó la marina de guerra de Castilla.

Emprendió la construcción de las catedrales de Burgos, Toledo. Siguió con la construcción de la de Cuenca, a él y a su mujer Beatriz de Suabia, le debemos las tres naves y la primera fachada.
San Fernando obra de Bartolomé Esteban Murillo

Fue el fundador de la famosa Universidad de Salamanca, protegió a las comunidades religiosas y se esforzó porque sus soldados recibieran educación en la fe. Instauró el castellano como idioma oficial del Reino y se preocupó por que se diera importancia a la música y al buen hablar literario.

El día 30 de mayo de 1252, en los Reales Alcázares de Sevilla, le sobrevino la muerte, que espero con acatamiento y humilde resignación.

En sus cartas se declaraba “Caballero de Jesucristo, Siervo de la Virgen Santísima y Alférez del Apóstol Santiago”. El Papa Gregorio IX lo llamó “Atleta de Cristo” y el Papa Inocencio IV le dio el título de “Campeón invicto de Jesucristo”.



En el año 1671, tras un inflexible proceso de 419 años fue canonizado por el Papa Clemente X, siendo Carlos II rey de España. Sus restos mortales reposan en una urna de plata, considerada la obra más relevante de la orfebrería barroca sevillana, donada por el Rey D. Felipe V y realizada en el año 1665 por Juan Laureano de Pina, orfebre español, reconocido como uno de los plateros más importantes del siglo XVII-XVIII.

Cuenca, 30 de mayo de 2018

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.
Parroquia de San Fernando en Cuenca. Desfile procesional de su imagen

domingo, 27 de mayo de 2018

El Corpus Chisti y los Sagrados Corporales de Daroca


Es una fiesta de carácter religioso y tradicional, celebrada con mucha devoción en toda España. Para su ubicación religiosa se cuentan sesenta días después del Domingo de Resurrección, se debería celebrar el jueves pero hay muchas ciudades y pueblos que la trasladan al fin de semana.

Su origen parte del año de 1246 en la localidad de Lieja, en Bélgica. Fue promovida la festividad por la hermana Juliana de “Mont Comellon”, en el siglo XIII, surge con la idea de celebrar un día en honor al Cuerpo y la Sangre de Cristo, presente en la Eucaristía. Dicha fiesta fue instituida en el año de 1264 por el Papa Urbano IV, mediante la Bula “Tansitur us hoc mundo”.


En todas las localidades de España, el día dedicado a la celebración del Corpus Chisti, sale la tradicional procesión. Una de las más antiguas tradiciones es la de Granada, Sevilla o la de Toledo donde paredes, ventanas y balcones se engalanan con antiguos estandartes y tapices del siglo XVI y XVII, mientras el suelo se cubre de hierbas aromáticas.

El conocimiento del milagro en este día del Corpus Chisti, dedicado a enaltecer la Eucaristía, es de gran interés para todos los católicos españoles, pues en gran parte se debe la instauración de esta fiesta por el Papa Urbano IV, a este milagro que le fue presentado  en el año 1261 por las autoridades darocénses, a quienes acompañaron  Santo Tomas de Aquino y San Buenaventura.

La unión a que hice referencia está en que Daroca  guarda los Sagrados Corporales con las formas teñidas en sangre y pegadas a ellos, y en Carboneras de Guadazaón se encuentra la reliquia de la Santa Hijuela de los Corporales de Daroca.

La siguiente narración del milagro es original del gran maestro de la prosa castellana en la Edad de Oro, Fray Luis de León, que está tomada de su libro “Símbolo de Fe” que como se puede apreciar es una de las más hermosos monumentos que hay en nuestra literatura, en honor a los Sagrados Corporales.

“En el Reino de Valencia, en el año del Señor de 1239, vino una gran muchedumbre de moros sobre un pequeño ejército de solo mil cristianos, que pasaban recogiendo en un castillo. Viendo estos que siendo tan pocos y estando muy lejos de Valencia para ser socorridos, era imposible dejar de ser vencidos de tan grande ejército, si no fuese por su especial milagro y favor de Dios, procurando todos antes de entrar en combate recibir el Santísimo Sacramento porque siendo tan pocos se veían vencidos. Ya estaban los moros sobre ellos por lo que se vieron forzados a dejar la Comunión y acudir a las armas. Mas, nuestro Señor, mirando al aparejo y la buena voluntad de estos fieles capitanes tuvieron de recibirlo y tomando en cuenta la confianza que en ÉL pusieron y al socorro que le pidieron, de tal forma los esforzó a los demás por ellos, que desbarataron en breve espacio a los moros, haciendo gran matanza y huyendo los que quedaron con vida. Entonces, ellos volvieron victoriosamente y agradecidos por el beneficio recibido, quisieron acabar lo comenzado, que era recibir al Santísimo Sacramento. Acudió el sacerdote que decía la Misa a traer los Corporales que con las seis formas había escondido debajo de una piedra, y desdoblándolos sobre el altar halló las formas teñidas de sangre y pegadas en los Corporales como ahora se ven. Y declarado el misterio y descubiertos los Corporales, fue grande la admiración y devoción y las lágrimas que allí se derramaron, dando gloria y gracias a Dios por esta maravilla.
Corporales de Daroca

En estos tiempos los moros, volvieron a rehacerse y cargaron contra la comarca varias veces, más estos pidieron al sacerdote  que se pusiera en un lugar alto tendiendo los Corporales a vista del ejército para animarlo y esto hecho, dieron sobre el enemigo con tan grande ímpetu e hicieron que los moros quedaran reducidos a la nada.

Visto lo visto comenzaron a pensar donde se pondría aquella preciosa reliquia, porque cada uno quería honrar en su tierra. Se pensó en Daroca porque el sacerdote que lo había consagrado era de allí. Mas la otra parte no quedaba satisfecha. Entonces tomaron e acuerdo de tomar una mulita que no hubiera caminado tierra cristiana y puestos los corporales en su lomo, muy bien atados, la dejaron ir por donde quisiera, y el lugar donde parase fuese escogido para aquel precioso depósito. La mula iba delante y detrás los sacerdotes, con los cirios encendidos y tras ellos la gente de guerra con sus capitales; y andando por ese camino, y saliendo de las villas ponían la gente cebada y alfalfa para que parase allí, más nunca la mula por esto se paró en alguno de estos lugares hasta que llegó a Daroca y entró por las puertas de un hospital que estaba fuera de la ciudad. Allí acaeció otra maravilla; porque así como la mula entró en la iglesia, hincadas sus rodillas expiró".

De esta manera quedaron los Corporales en Daroca, y allí acudieron  reyes, príncipes y grandes señores a ver aquella maravilla, y adorar al Señor que en aquellos Corporales está Finalmente en vio embajadores el Papa Pío IV para hacerle relación de lo que pasaba y su Santidad concedió grandes indulgencias a los que visitasen aquella reliquia.

Cuenca, 26 de mayo de 2018

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histório

jueves, 24 de mayo de 2018

Un momento glorioso. La batalla de Lepanto.


Festividad de Nuestra Sra. Auxiliadora

No es Lepanto la ocasión única en que María Santísima se mostró como decisivo auxilio material y moral de los cristianos militantes. Pero es sin duda “la más alta y famosa ocasión que vieron los siglos ni esperan ver los venideros”, como escribió Cervantes, el glorioso príncipe de las letras españolas que allí perdió la mano izquierda.

El Sultán Selim II reclamaba la isla de Chipre a Venecia y amenazo con no ser esta la única reivindicación  de lo que un día la historia le arrebató al Islam. Ante esta arrogancia se formó una Santa Liga para combatir la arrogancia de Sultán, fue el Papa Pio V quien publicó, por este motivo un jubileo universal.
Cuadro de la Batalla de Lepanto

Los turcos provocando a la coalición católica, entraron en el Adriático y después de tomar el litoral de Dalmacia, volvieron a refugiar sus navíos en el golfo de Lepanto. La escuadra de la Santa Liga a las órdenes de Don Juan de Austria, salió de Mesina y al cabo de dos días encontró la armada enemiga. Los turcos eran muy superiores en número y tenían sus navíos mejor equipados. Sin embargo, los guerreros cristianos tenían tal opinión de la santidad de Pío V, que la mayoría de ellos, tanto soldadas como generales, principalmente Don Juan, no dudaron de la victoria que el mismo Papa les había asegurado.

Comenzó la batalla, el viento, hasta entonces contrario a nuestras armas cambio de dirección enviando todo el humo de los cañones contra la artillería turca. Fueron momentos de mucha tensión. Algunos, heridos caídos al agua, luchaban contra las olas al mismo tiempo que se defendían de sus enemigos.

Una de las andanadas alcanzó de lleno al navío del capitán de la flota otomana y los  cristianos se apresuraron a proclamar la victoria.

Si alguno se ha preguntado ¿Qué hacía el Papa Pío V que había lanzado a estos cristianos la batalla? Les diré que él rezaba y hacía rezar. Invitó especialmente a los asociados del Rosario a que implorasen de la Reina de los Cielos, para los cruzados de 1571 la asistencia que tres siglos antes concediera a los cruzados tolosanos en guerra contra los albigenses.

El 7 de octubre coincidió aquel año con el primer domingo de mes, día en que los cofrades del rosario acostumbran a celebrar procesiones en honor a la Santísima Virgen. Hacia las cinco de la tarde, el Papa enfrascado en sus negocios, abandona súbitamente su asiento, abre la ventana en dirección de Oriente, fija por unos momentos sus ojos en el cielo, y después con el rostro iluminado exclama: “Cesen ahora los negocios y no pensemos más que en dar  gracias a Dios por el gran triunfo que acaba de conceder a nuestra armada”.

Nadie de cuantos rodeaban a Pío V se atrevió a divulgar esta exclamación del Papa, temiendo, en caso de que la fortuna fuese adversa, ocasionar perjuicio a la reputación del Santo Padre. Sin embargo, 14 días después, el 21 del mismo mes, a altas horas de la noche, penetró en el Vaticano un mensajero llegado de Venecia y confirmó la predicción.

Al día siguiente, en todas las Basílicas e iglesias de la ciudad Eterna se canto el Te Deum en medio de un entusiasmo indescriptible.

Tal liberación merecía un exvoto perdurable. San Pío V lo ofreció a la Santísima Virgen insertando en las Letanías Lauretanas la invocación: Auxilium christianorum, ora pro nobis. De aquí procede el hermoso nombre de Auxiliadora que se añade al de Nuestra Señora y con el cual el pueblo cristina saludaba desde antiguo a la Madre de Dios. Y para manifestar más claramente aún su homenaje de gratitud, Pío V instituyó al mismo tiempo la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias.

A sazón de esta festividad y con motivo de la Batalla de Lepanto, el Conde de Priego, D. Fernando Carrillo de Mendoza, mayordomo mayor de Juan de Austria, prometió al Señor que si salía vivo, él y sus hijos, de la Batalla de Lepanto, mandaría construir un convento religioso cuyo nombre sería el de la advocación que el Papa Pío V a la Virgen que les ayudó poniendo por nombre al convento: “De las Victorias”.  
Convento "De las Victorias" Priego (Cuenca)

La festividad de hoy 24 de mayo día de María Auxiliadora procede de otro pasaje histórico que se fraguo con Napoleón. El papa fue hecho prisionero en el castillo de Fontainebleau por Bonaparte, dedicando gran parte de sus oraciones a María Auxiliadora de los Cristianos, para que protegiese a la Iglesia perseguida, desgobernada y desamparada. Los ruegos del Papa fueron escuchados y en 1814 Napoleón firma su abdicación.
María Auxiliadora

En 1815, cuando la Iglesia recuperó su posición, el Papa para manifestar el agradecimiento de todo el orbe católico a la Virgen María, creo la advocación de Auxilio de los Cristianos e instituyó la fiesta de María Auxiliadora el día 24 de mayo, para perpetuar el recuerdo de su entrada triunfal a Roma al volver de su cautiverio en Francia.

Cuenca, 24 de mayo de 2018
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

miércoles, 16 de mayo de 2018

El Milagro de la Luz en la Catedral de Cuenca


 Un momento espectacular digno de estar presente.

Un año más y si el día amanece despejado el 19 de mayo a las 9.45 hora, el sol llegará al centro de la capilla del Transparente. Hecho que se da del 19 al 22 de mayo al despuntar el día.

 Os invito a estar presente durante el momento, siendo testigos de este acontecimiento anual que se produce en nuestra Catedral. 


En otros lugares, como en el Monasterio de San Juan de Ortega en Burgos, el milagro de la luz se produce, si las condiciones climáticas son favorables, en los equinoccios de primavera (21 de marzo) y en el equinoccio de invierno (21 se septiembre) el efecto lumínico es un rayo de sol  que ilumina, de forma secuencial durante varios minutos la escena de la Natividad de la Virgen que está situada en un capitel. Este hecho está muy difundido y se organizan excursiones desde Madrid para su observación.

En nuestra Catedral se dan durante el año varios efectos lumínicos y no se le da ni la importancia, ni la difusión necesaria para crear un flujo de visitantes. Desde 2008 que presenté el trabajo, titulado “Manto de Luz”, la difusión de estos acontecimientos lumínicos creo que no se le han dado la difusión que merece.

 Este año, si las condiciones climáticas son favorables, se producirá a las 9.45horas, del día 19 de mayo, siempre que amanezca despejado y con sol, podremos ser testigos presenciales de este excepcional acontecimiento. Se podrá observar también los tres días siguientes, del lunes día 20 al martes día 22.  

 El que se dé este efecto en el mes de mayo y no el 21 de junio, solsticio de verano, es por la obra llevada a cabo en el siglo XV. Con la ampliación de la girola se movió el óculo por donde penetraba el sol variando el momento del acontecimiento lumínico.

Estos efectos luminosos están unidos a la orientación de los templos, estableciéndose una unión entre el templo y el cosmos. En los templos antiguos, como puede ser el de Ransés II los rayos del sol  penetraban por la puerta llegando a los pies de la deidad creando un camino sagrado que conducía a la ciudad divina.

 Con la llegada del cristianismo se modificó la entrada en los templos, siendo el Concilio de Trento quien lo modifico en el año 325. ¿Por qué esta modificación? Si consultamos la Biblia nos daremos cuenta que está llena de citas aludiendo a la luz y al sol. Comenzando por el Génesis: ¡Hágase la luz! (Gn.1,3) y continua diciendo: “Dios vió que la luz era buena” (Gn.1,4) y terminando por el Nuevo Testamento que se idéntica la luz con Dios y Jesús afirma: “Yo soy la Luz del mundo, aquel que me siga no andará en las tinieblas, pues tendrá la Luz de la vida” (Jn. 8,12).

 Todo ello está contemplado en  la teología de la luz. Os invito a ser testigos de este momento importante en un templo construido en el siglo XII-XIII como es el nuestro.

 José María Rodríguez González, profesor e investigador histórico.

Cuenca, 16 de mayo de 2018


martes, 15 de mayo de 2018

A mis alumnos en su día de graduación del bachillerato


Estoy muy agradecido de que me hayáis invitado a vuestra graduación, al haber formado parte de un pequeñísimo periodo de vuestra formación.

Promoción curso 2017/18 IES Fernando Zóbel de Cuenca
Gracias por invitarme a un momento tan importante y esperado para vosotros, es el día en el que decís adiós a muchas cosas, a vuestros compañeros, profesores, tutores, etc. Todos ellos gente que hemos visto y vivido a diario durante algunos años, día sí y día también vuestra metamorfosis de niños a personas. Mi periodo con vosotros fue muy corto, sólo un curso, el haberme invitado a este momento me hace sentirme halagado, ello quiere decir que con solo un curso calé en vosotros, dejé por así decirlo, mi impronta como profesor. Pasamos buenos y malos momentos, pero nos quedamos con los mejores, las excursiones, las convivencias, etc.

Mi permanencia con vosotros fue como una gota de agua en el océano de la vida. Espero que lo que yo os aporté os sea útil en el día de mañana, que os sirva para pensar y al mismo tiempo para buscar, por vosotros mismos, la información que se esconde entre líneas en este mar de las TIC, principalmente para desarrollaros como personas. Me siento poca cosa ante el conjunto de profesores que os han ido enriqueciendo tanto cultural como personalmente. Creo que ese día es propiedad de vosotros; de vuestros padres que han estado ahí para daros apoyo y para animaros en los momentos de bajón y para los profesores de estos últimos años que han sabido llevaros, con vuestro esfuerzo, a culminar la formación del bachillerato.

Desde la distancia os digo adiós y doy gracias a Dios por haberos puesto en mi camino. A todos y a cada uno de vosotros, no os olvidaré nunca, porque siempre seréis parte de mí. Desearía que dentro de mucho tiempo, volváis la vista atrás y os acordéis de aquellos que os enseñamos a dar los primeros pasos en el conocimiento del saber. No dejéis de saciar esa hambre de conocimientos que aprecié en vosotros y demostrar al mundo que podéis contra cualquier obstáculo, porque ello os llevará a lo que quieres ser, a lo que realmente vale y a lo que podéis ser algún día.

Mucha suerte en el nuevo camino que comenzáis.

José María Rodríguez González
Cuenca, 16 de mayo de 2018