sábado, 15 de junio de 2019

Luna de la Rosa o de la Fresa.


Luna llena del mes de junio, luna de la fresa o de la rosa
Hoy se ha puesto la Luna llena a las 5:35h. Esta luna era bastante especial, sobre todo por el color rosado que tiene, de ahí que se la llame Luna Rosa, también se le llama Luna de la Fresa debido a que es en estas fechas cuando se realiza la recogida de la fresa.

¿Por qué se da ese color rojizo a la hora de ocultarse? La apreciación de la Luna depende de lo lejos que este de la línea del horizonte. Cuando la Luna llena está cerca de él, se puede observar un tono más rojizo que cuando está más alta en el cielo.

La Luna llena de junio es la última de la estación primaveral y a la que, desde tiempos de los celtas, se le ha conocido con el nombre de Luna de fresa.
Dicen las historias y leyendas celtas que la Luna llena de este mes, nos llega una energía muy poderosa que influye, sobre todo, en el mundo de los sentimientos, en el amor de pareja, en el amor de la familia y en el amor de la amistad. Si sabemos canalizar su energía conseguiremos que nuestros deseos y necesidades de amor alcancen los favores de la diosa Ariadna, la diosa Celta que gobernaba las cuatro lunas.

Cuenca, 16 de junio de 2019
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

jueves, 13 de junio de 2019

La buena costumbre de perpetuar la imagen de los obispos.

Una sala en el Obispado expresa en pintura la existencia en los distintos prelados que han dirigido la diócesis de Cuenca.
Esta mañana, en la sala Capitular de la Catedral, hemos asistido a la entrega del retrato, al oleo, de Mons. D. José María Yanguas Sanz, actual Obispo de Cuenca, realizado por el pintor D. José María Albareda Ortiz.
D. José María Yanguas y el pintor José María Albareda. Al fondo la obra entregada.
Bien está el traer al recuerdo que la palabra retrato procede del latín retractus. Siendo la intención de reproducir con la mayor exactitud posible el aspecto físico y la personalidad del sujeto retratado.

Para inmortalizar a una persona lo mejor es a través de una creación artística. El autor de la obra es José María Albareda Ortiz, natural de San Clemente, licenciado en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos, Valencia, Catedrático de Dibujo en el IES Fernando Zóbel de Cuenca, autor de infinidad de exposiciones y habiendo sido premiada sus obras en certámenes y bienales, siendo poseedor del Premio Nacional de Pintura de Castilla la Mancha del año 2000.
D. José María Albareda Ortiz y el cuadro pintado del actual Obispo de Cuenca
Del retrato presentado esta mañana, es de destacar el logro de Albareda, ha conseguido captar esa esencia de los grandes pintores renacentistas, como la mirada, el mostrar cómo es la persona hasta su forma de ser. Ha sabido registrar lo intangible desde lo tangible, es decir, ha sabido plasmar el aspecto exterior en base a su interior.
En la obra se aprecia la esencia de nuestro querido Obispo, D. José María que él mismo se ve identificado en la obra de este gran artista conquense.

Cuenca, 13 de junio de 2019.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

FOTOGRAFÍA DEL ACTO DE PRESENTACIÓN DEL RETRATO:

martes, 11 de junio de 2019

San Antonio de Padua, festividad 13 de junio


Este ilustre santo nació en Lisboa el 15 de agosto de 1195 y murió en Padua el 12 de junio de 1231, de ahí que celebremos hoy su festividad.
El no se llamó Antonio, su nombre de pila pudo ser Fernando o Hernando, que luego cambiaría por el de Antonio al tomar los hábitos. Su padre fue el capitán D. Martín de Bulloes y su madre Doña Teresa Taveira de Azevedo. Su primera educación la recibió de los canónigos de la catedral de Lisboa. Cinco años más tarde, estando en Coimbra, se decidió a ser misionero y vistió el hábito franciscano. Se embarcó para África, anhelando la gloria del martirio. Una fiebre maligna le obligó a reembarcar hacia España, pero la tempestad lo arrastró hacia Sicilia. De allí pasó a Asís, donde habló con San Francisco, que le obligó a estudiar teología, con el fin de que enseñase después Francia y en Italia.


Dos cosas sobresalen en la vida de este Santo: el poder grandioso de su oratoria y la fuerza sobrenatural de sus obras. El prodigio y lo extraordinario le acompañaron siempre, cuando habla desde el púlpito y cuando anda sobre la tierra o junto a la orilla del mar.
Mi explico: desde el púlpito fustigaba a los pecadores, a los herejes, a los nobles y al clero, cuando faltaban a sus deberes. Con frecuencia sus oyentes pasaban de treinta mil, venidos de todas partes y de todas las clases de la sociedad.

Con referente a lo segundo, Se cuenta en su historia que un día en Rímini (Italia) acordaron no ir nadie a oír su sermón y San Antonio se fue a la ribera, en el lugar donde el río Marequia que desemboca en el mar Adriático en esta misma población y empieza, sentado, a predicar a los peces: “Hermanos míos los peces, a vuestra manera vosotros también estáis obligados a dar gracias al Creador, que os ha dado por morada un tan notable elemento… Dios vuestro Creador es bueno y liberal…” El prodigio se propagó y entones acudieron los hombres.
Otro día en Florencia explica el Evangelio en donde dice “donde está tu tesoro, allí está tu corazón”. Ese mismo día acababa de morir un poderoso señor que añoraba la riqueza sobre todo de este mundo y San Antonio comparándolo con el rico Epulón que se olvidaba del pobre Lázaro según el Evangelio dijo del muerto: “Id a su casa, abrir el cofre donde están sus tesoros y allí entre sus monedas, encontraréis su corazón palpitando todavía”. Estas palabras produjeron un asombro general que aumentó cuando se comprobó que era cierto lo que había dicho.
Otro milagro muy representado fue el que aconteció en Tolosa. Un hereje decía que sólo un milagro admitiría la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Pensaba dejar tres días a su mulo sin comer; después le ofrecería heno y avena: si se apartaba del pienso para adorar la Hostia consagrada, era señal de que Cristo estaba presente.
El milagro Eucarístico de San Antonio
San Antonio aceptó la prueba, pasados los tres días, tomó la Hostia en sus manos, la presentó ante el mulo hambriento y el mulo dejó el heno y la avena para postrarse ante el Señor.
Desde la resurrección de varios muertos (comprobada jurídicamente con testigos), hasta la sumisión de los elementos, no hay milagro que no obrara San Antonio. Sus contemporáneos lo llamaban el taumaturgo de Padua. Jesús se le apareció visiblemente varias veces y en especial en la figura del Niño Jesús.

Fue canonizado por el Papa Gregorio IX antes del año de su muerte. Su popularidad es inmensa en todo el mundo, gracias a sus muchos milagros y al celo de los franciscanos, que desde el siglo XIV han difundido su culto.
Nada falta a la gloria de San Antonio: deseó ser mártir y por ello entró en la Orden franciscana. Fue apóstol y predicador en Italia, en particular en Roma. Logró la celebridad de doctor, pues Gregorio IX le llamó Arca del Testamento y Pio XII le concedió el título de canónico. En vida y en muerte obró muchos milagros y por eso serán pocas las ciudades donde San Antonio no tenga una iglesia o un altar cubierto de exvotos y tablillas, fehaciente testimonio de su generosidad y poderosa intersección.

Cuenca, 13 de junio de 2019.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


miércoles, 29 de mayo de 2019

San Fernando, 30 de mayo

“El siervo de Santa María”

Hoy la Iglesia España celebra la fiesta de San Fernando III el Santo, una de las más puras glorias de España. Es llamado el Montesino por que nació en un monte entre Zamora y Salamanca, cuando viajaban sus padres Don Alfonso IX y Doña Berenguela entre ambas ciudades. Allí rodeado de grandes y soldados, en una tienda de campaña, bajo el cielo estrellado de la tierra leonesa, nace el Santo conquistador de Andalucía el año 1199.

Poco se ha hablado de la niñez de este Rey santo y hay que saber que a los diez años le acechó la muerte. Cuando la medicina del momento lo dio como perdido para este mundo, su madre no se rindió y lo llevó hasta el monasterio de Oña, rezó y lloró durante una noche entera ante la imagen de la Virgen. Dice la crónica: “y el meninno empieza a dormir et depois que foi, luego de comer podía”.
La fortuna acompaña a este Santo príncipe. Por la muerte de su tío Enrique I y renuncia de su madre Doña Berenguela, queda como rey de Castilla. A los 18 años es armado caballero en el monasterio de Santa María de las Huelgas, junto a Burgos. Desde entonces siente que su misión es la de dilatar el reino cristiano. Su espada sólo puede desenvainarla contra los enemigos de la Fe. Al morir su padre Alfonso IX de León, el año 1230, entra pacíficamente en la posesión de su segundo  reino, sin derramar una sola gota de sangre cristiana. En León, lo mismo que en Castilla, todas las gentes le amaban.

A las 25 años cabalga sobre un brioso corcel y se acerca por primera vez a las orillas del Guadalquivir, iniciando la gesta gloriosa de treinta años que sólo la muerte podía interrumpir. 
La victoria volaba sobre su yelmo de oro. No tiene nunca un revés porque es “el caballero de Dios”, “el siervo de Santa María” y el “alférez de Santiago”. Aún se conserva una pequeña estatua de marfil que llevaba siempre consigo en el arzón del caballo, que colocaba a la cabecera de su cama, mientras dormía y delante de la cual pasaba largas horas arrodillado en los momentos más apurados de su vida de azares y peligros.
Fue recobrando palmo a palmo las tierras andaluzas de la usurpación árabe. En 1224 toma Quesada con seis castillos más; en el año 1226, Iznatoraf; en el año 1233, Ubeda; en el año de 1236, Córdoba; en 1243, Murcia y en el año 1244 llega hasta las puertas de Granada, y al final de 1245 entra en Jaén y proyecta la conquista de Sevilla, donde había de descansar después de muerto.

Empezó el cerco de Sevilla en 1247 y duró más de un año. Su entrada en Sevilla no fue un triunfo de Fernando sino de Santa María. La Virgen entró victoriosa sobre un carro triunfal, adornada de joyas, tapices y brillantes.
A los 52 años, cuando pensaba pasar a África, le sorprendió la última enfermedad, que su hijo, el Rey Sabio, nos ha contado en su “Historia de España”.

El Papa Clemente X en el año 1671 lo colocó entre el número de los Santos.

Cuenca, 30 de mayo de 2019.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

  

lunes, 27 de mayo de 2019

Visita guiada gratuita de las primeros sábados de mes, en la Catedral de Cuenca.


"El siglo XX, misterios y enigmas".
 Con motivo de la festividad del día 1 de junio y coincidiendo con el puente, nos veos en la necesidad de trasladar la visita guiada, al segundo sábado del mes de junio, día 8, a las 11.00h en la entrada a la Catedral.
Con este sábado damos por finalizadas las visitas guiadas de los primeros sábados de mes por este curso.
La visita de este mes tendrá el título: El siglo XX en la Catedral de Cuenca. Un recorrido por el neogótico de Vicente Lampérez y por los misterios y enigmas que encierra la Catedral”.
Ángel sonriente. Catedral de Cuenca.

Con la intervención de Vicente Lampérez se termina un periodo importante de recuperación del patrimonio, que no todo la gente supo encajar, tal vez por desconocimiento de lo sucedido con el derrumbamiento de la torre del Giraldo.
Durante la visita hablaré sobre la persona de Vicente Lampérez, su intervención en la catedral, su proyecto y fuentes documentales que empleó para ilustrar la iconografía de la fachada neogótica, inspirada en el proyecto del arquitecto Viollet-le-Duc, arquitecto de la Catedral de Notre Dame de París.

Realizaremos un recorrido por los  misterios esotéricos que se atribuyen a la Catedral. El esoterismo es la cualidad de lo que está oculto a los sentidos y a la ciencia o es difícil de entender. Todas las catedrales góticas arrastran un gran número de leyendas y misterios y nuestra Catedral no es menos ni más, comparada con la de su tiempo. La creencia en estos temas va ligada al interés despertado en los últimos siglos, donde la novela negra y de misterios fue muy solicitada.
Con esta visita, como he comentado antes, damos como cerrado el ciclos de visitas guiadas gratuitas por este curso. El nuevo ciclo lo iniciaremos con el nuevo curso para el mes de septiembre o después de las fiestas de San Mateo, es decir para el primer sábado de octubre.

Cuenca, 22 de mayo de 2019.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

sábado, 25 de mayo de 2019

San Gregorio VII, hoy celebramos su festividad, 25 de mayo.


“He amado la justicia y aborrecido la iniquidad”

La historia de este Papa tiene parecido con la de San Atanasio. Si San Atanasio fue en el siglo IV el campeón invencible de la divinidad del Verbo, San Gregorio fue en el siglo IX el gran defensor de la moral cristiana y de la autoridad pontificia.

El mundo no le había dado nada, ni dinero, ni nobleza, ni hermosura. Era hijo de un noble cabrero de Savona. Su padre le llamó Hildebrando, que quiere decir espada que relumbra. Un tío suyo le sacó de entre las cabras y le vistió la cogulla benedictina el monasterio de Santa María de Roma.


Hombre de lucha, tuvo que vencer primero su carne, y lo hizo con el estudio y la fatiga. Cuando tenía 25 años fue elegido Papa su maestro Graciano, con el nombre de Gregorio VI. Desde un principio tomó a Hildebrando como su brazo derecho. León IX no quiso tampoco prescindir de la fuerza y rectitud de este hombre.

En 1073 moría Alejandro. Como arcediano  era Hildebrando, tuvo que presidir los funerales del Papa. En medio de la ceremonia, la multitud: el clero y el pueblo prorrumpió en un grito unánime: “Hildebrando Papa”. El pueblo se apoderó de él y lo entronizó casi a la fuerza. Se llamó Gregorio VIII, en memoria de su maestro Gregorio VI, cuya campaña de reforma iba a continuar.

En el Sínodo cuaresmal de 1074 renovó los decretos de Nicolás II “para desarraigar la herejía simoníaca y restablecer la castidad sacerdotal”. Numerosas cartas y mensajes salieron de Roma con este fin. Particularmente en Alemania, se levantó una gran tempestad entre los clérigos interesados.

El Papa no cedió y mandó una Encíclica a los alemanes, exigiendo al pueblo que negara la obediencia a los obispos que no corrigiesen los excesos de sus clérigos.

En el Sínodo cuaresmal de 1075 prohibió las investiduras de los legos y excomulgó a cinco consejeros del emperador que habían intervenido en la colación simoníaca de los beneficios eclesiásticos. Mandó también un aviso al monarca, reprendiéndole sus injusticias y vicios. Enrique IV no se corrigió y el Papa tuvo que apelar a su excomunión y a la deposición. Era la primera vez que un Papa excomulgaba y deponía a un rey.

El efecto fue desastroso para el emperador de Alemania: los grandes le amenazaron con nombrar otro emperador si, en el término de un año, no era absuelto de la excomunión.

Enrique tuvo que humillarse y en el rigor del invierno se dirigió a Italia, con muy pequeña escolta, y fue a Canosa, donde estaba Gregorio VII, para pedirle perdón. El Papa que desconfiaba de su sinceridad, se negó a recibirlo. El emperador entonces hizo penitencia durante tres días, del 25 al 28 de enero de 1077, ante el castillo con los pies desnudos y en hábito de penitente, pidiendo misericordia. El Papa otorgó al fin la absolución. Pero, como se temía, el rey no cumplió sus promesas. Siguieron los abusos. 
Encuentro entre el emperador Enrique IV y Gregorio VII en Canosa en 1077 
(Obra de Carlo Emanuelle)
En el Sínodo cuaresmal de 1080 promulgó una segunda excomunión y la deposición. El emperador reunió un ejército y se dirigió a Italia para imponer por la fuerza su voluntad. Entró en Roma en 1084. El Papa se había refugiado en el castillo de San Angelo. Más tarde tuvo que huir a Nápoles, y el 25 de mayo de 1085mle sorprendió la muerte en Salermo, donde se conserva su cuerpo. Sus últimas palabras fueron célebre: “He amado la justicia y aborrecido la iniquidad. Por eso muero en el destierro”.
Cuenca, 25 de mayo de 2019.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


jueves, 23 de mayo de 2019

El poder de la sonrisa

Mucha gente es calificada por su sonrisa, hablamos de alguien y nos dicen, siempre tiene una sonrisa en su boca. Físicamente la sonrisa es posible debido a un músculo facial que se contrae a los lados de la boca, llamado cigomático mayor. Los expertos explican que cuando se sonríe la mente registra una mejora en el ánimo porque responde a las acciones del cuerpo. Si el cerebro detecta que el cigomático mayor se flexiona, lo interpreta como felicidad y crea esa emoción.


Sonreír es mucho más que un placer o una forma de demostrar nuestro estado de ánimo, demostrado está, en el área de la psicología, que al sonreír trasmitimos un estado de confianza dando a entender a quien nos dirigimos, lo bien que nos sentimos y estamos abierto a la cooperación o al diálogo.

El poder de la sonrisa es palpable. El sonreír nos hace más confiables, sonriendo se puede obtener indulgencia ante un hecho adverso o si nos hemos desviado de una regla preestablecida, la razón subyace en que tendemos a valorar como más confiable a la persona que sonríe.
Sonreír minimiza el dolor, al sonreír ante una situación dolora nos ayuda a recuperar el ánimo. Cuando estamos nerviosos nuestra atención se reduce dejando de percibir adecuadamente lo que nos rodea y nos encerramos en nosotros mismos. Un curioso estudio realizado en 1952 a los jugadores de béisbol demostró que los más longevos eran aquellos jugadores que eran más propensos a la sonrisa.

La sonrisa tiene una gran importancia cuando va dirigida a otra persona, le transmitimos una sensación de compañía. La sonrisa es un puente perfecto para la comunicación.
Resumiendo, la sonrisa proyecta una imagen más segura de quien la ofrece y aumenta la confianza en uno mismo, nos ayuda a establecer vínculos sociales y a mantenerlos, por todo ello la sonrisa es un arma social muy poderosa.

Ofrezcamos hoy, nuestra más agradable sonría y trasmitamos felicidad a cuantos se crucen en nuestro camino.

Cuenca, 24 de mayo de 2019

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.