domingo, 12 de mayo de 2019

Recordar el ayer para hacer el futuro

"Una ciudad mancillada de escritura vana (grafitis)"

Dando pasos por las calles y callejuelas de nuestra Cuenca, nos encontramos con la dejadez de las gentes que la habitan, de sus regidores que la ignoran y de cuantos vemos la decadencia de una ciudad que se tañe de Patrimonio de la Humanidad.
Quien te viera y quien te ve, ciudad cantada por poetas, baluarte impugnable, nuestra Cuenca deseada responderá, no a un momento, sino a una trayectoria de siglos. Es más, se remozarán en las voces desoídas por razones que en su día lo fueron, pero que hoy carecen de fuerza, y es más la respuesta que se pretende despertar, llegando a los interiores de sus gentes para embellecer lo que se ensucia.
Ocasión tendrá el visitante de conocer como son por dentro sus monumentos, porque por fuera se tiñe de grafitis por doquier que hacen de sus paredes escenario de dejadez y de mundanos especímenes que adoran la decoración de mil letras y colores estimulando al pintor para inventar delirios de complicidad con los colores menos nuestros.
¿De todos estos “bellos” y falsos intentos por procurar una ciudad limpia y soñada se hacen eco en sus programas los aspirantes a ocupar la silla de regidor o regidora?
Qué decir, después de lo que antecede sobre el color indefinible de algún tiempo a esta parte, muy en boga en las redes sociales, pero que caen en saco roto como para dirigentes y aspirantes.

¿Cuenca será en el mañana que soñamos, la custodia en plata vieja que fue destrozada, la de los Becerriles sin respeto a su belleza?, sólo quien ama a su tierra tiene presente su conservación y su limpieza.

En Cuenca se da el milagro de supervivencia a despecho de los propios elementos que la integran. Que ésto sea así proclama hasta qué extremos la ciudad posee una personalidad distinta, tan plena que destrozada, sigue siendo ella misma.
Sólo espero que estos futuros y apasionados aspirantes a regidores, sepan localizar y reprender a quienes habitan las calles en horas intempestivas para fraguar sus improntas caninas, sencillamente limpiando aquello que mancillan con sus grafitis. Porque repetimos una vez más, la reambientación de Cuenca sólo se logrará por quien la haya comprendido y esa comprensión exige autentico cariño por la ciudad en la que vive y por la ciudad en que has nacido.

Cuenca, 12 de mayo de 2019.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador historio.


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