lunes, 19 de diciembre de 2016

Caprichos de la diosa fortuna

Hijos de la suerte. La lotería de Navidad

Todos  en mayor o en menor cantidad guardamos un décimo o una participación de lotería de Navidad. La ilusión crece en cada persona creyéndose dueño y señor de obtener el premio soñado ante la inversión realizada para alcanzar el dorado río de oro que la fortuna ha de coronar en victoria la inversión realizada.

La lotería española tiene un entronque en la rifa que creó la Casa de Austria en beneficio de la Hacienda Nacional. Tenía carácter accidental y extraordinario por ser un arbitrio que cundió en aquella época por las prebendas que se ofrecían como premios a los jugadores en títulos, hidalguías y mercedes reales a los magnates y a los cortesanos.

Carlos III intentó crear un beneficio permanente para asilos y hospitales y por Orden del 30 de septiembre de 1703, lo estableció con carácter de socorro normal. Esta lotería se llamó “Beneficiata” al ser destinado su producto a la beneficencia pública.

En la Plaza de San Ildefonso de Madrid, en una antigua casa se instaló la primera oficina que tuvo Lotería Nacional siendo su primer director general un napolitano llamado José Peyá.
Como Carlos III al establecer los beneficios del juego  tuvo la intención de que los beneficios fueran a proteger los Colegios, Hermandades, Asilos y Hospitales coincidió con los fines de su reinado, su sucesor Carlos IV comenzó a cumplir los deseos de su antecesor destinando las ganancias al socorro de las entidades benéficas por lo que en esta primera vez que se destinaron  las cantidades ordenadas por el Rey fueron enviadas al Hospital General 50.000 pesetas, a la inclusa 23.000 y el resto a las entidades citadas, no olvidando el Colegio de Doncellas Pobres de San Diego de Alcalá a algunos huérfanos de empleados y otras personas necesitadas.

Como la Lotería iba en auge Fernando VII estableció los premios extraordinarios de Navidad, cambiando la forma y procedimiento de la lotería antigua por la moderna que en nuestros días disfrutamos. Esta lotería que llamaron moderna comenzó en Cádiz en el año 1812.

Madrid se ha visto agraciada 78 veces con el premio gordo del sorteo extraordinario de la Navidad, seguida de Cataluña con 47 veces, seguida de Valencia con 20, en Sevilla 16, en Cáliz 13 y Málaga 13. Con 11 ha tocado en Vizcaya y Zaragoza. En Murcia son 9 las veces que se ha visto agraciada, en Asturias han sido 9 las ocasiones las que ha tocado; en Cantabria, Badajoz, las Islas Baleares con 8 ocasiones; Guipúzcoa y Córdoba con 6; Burgos, A Coruña, Navarra y Lugo son 5 las veces que ha tocado el gordo; Segovia, Lleida, la Rioja, las Palmas y León se han visto premiadas 4 veces; Álava, Albacete, Almería, Ciudad Real, Castellón, Cuenca, Jaén, y Valladolid han sido premiadas en 3 ocasiones; Cáceres, Gerona, Guadalajara, Palencia, Pontevedra, Soria, Tenerife y Toledo en 2 ocasiones y Cáceres, Salamanca y Teruel sólo ha tocado en una ocasión. Donde nunca ha caído el gordo son las ciudades de Ávida, Huelva, Melilla, Orense, Tarragona y Zamora.

La primera de las tres ocasiones que se vió Cuenca afortuna con el premio gordo de Navidad fue en 1947 el número fue el 84.840; la segunda fue en 1953, una serie completa del primer premio se repartió entre nuestros paisanos conquenses, el numero fue el 9.773 y el vendedor fue D. José Parra que era el dueño de la administración más antigua de lotería en esos años y en el año 1990 fue la tercera vez, con el número 32.522 que trajo a Cuenca la cantidad de 240 millones de pesetas por serie.


Esperemos que este año de 2016 nos vuelva a sonreír la diosa fortuna con el premio gordo en nuestra ciudad de Cuenca. Suerte y no olvide de comprar un décimo.

Cuenca, 22 de diciembre de 2016

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

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