jueves, 6 de octubre de 2022

Plenilunio de octubre, luna llena del Cazador.

 Este mes de octubre podremos disfrutar de la luna llena el domingo, día 9 de octubre. Este mes es reconocido como el mes de las lunas más bonitas. Podemos apreciarla desde el día 8 hasta la mañana del 10, pero su momento culminante lo tendremos el día 9 de octubre.

Luna llena del Cazador de 2021.
Se cuenta que con la caída de la hoja, al haber comenzado el otoño, y el engorde de los ciervos, es el momento ideal de la caza para aprovisionarse para el invierno, aunque en nuestra época no es necesario, así reza en las antiguas costumbres celtas.

La luna llena de octubre se le ha otorgado otros nombres, como Luna de Viaje y Luna de Sangre.

Luna del Cazador 2021.

En los días citados podremos verla elevarse sobre el horizonte coincidiendo con el atardecer con un marcado tono anaranjado, elevándose hacia el firmamento.

Los días siguen acortándose progresivamente mientras nos acercamos al solsticio de invierno en diciembre, es muy bonito el fotografiarla en el momento que sale, al atardecer o al ocultarse en el horizonte.

Sólo me queda el desearos que disfrutéis con la visión de esta espectacular Luna del Cazador, catalogada como la “Luna más bonita del año”.

Cuenca, 6 de octubre de 2022.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

lunes, 26 de septiembre de 2022

San Vicente de Paúl. El santo del día 27 de septiembre.

     Monsieur Vicent, el gran santo de la caridad en la Francia de Luis XIII, el más popular y simpático de los hombres de su tiempo. Popular y simpático porque a simple vista su acción parece más amplia y humanitaria: mientras los demás discuten y riñen con jansenistas, protestantes y libertinos incrédulos, él tiendo una mano a los necesitados, a los pobre, a los galeotes, a los más desamparados de Francia.

Todo eso es verdad, pero conlleva cierto equívoco. La Fama moderna de Monsieur Vicent se debe, por ejemplo a dos circunstancias ajenas a él: la célebre sociedad caritativa de seglares que lleva su nombre, fundada por Ozanam en siglo pasado, y una película de los años cuarenta en la que el santo aparece en su forma más laica imaginable, entregado a los demás, pero casi sin que se mencione a Dios.

A los ojos de hoy la caridad sólo está bien vista como beneficencia, si es que ésta no se repudia a favor de la lucha de clases. Pero para San Vicente (por algo era cristiano) la caridad se asentaba necesariamente en la verdad –la Iglesia y la doctrina de Jesucristo-, y abarcaba una doble acción, primero espiritual y luego material. Socorrer a los necesitados, pero evangelizándoles, ser compasivo con todos pero hablándoles de Dios.

Esta caridad interesa, la única concebible para el santo, con su orden de prioridades –primero lo espiritual, luego todo lo demás-, informa las dos fundaciones de San Vicente y llena toda su labor de afanes de salvación que no son más que las bienaventuranzas puertas en práctica.

Estará rodeado de gigantes de la espiritualidad, hombres brillantes e inteligentísimos, unos ortodoxos, otros heréticos, él será siempre un campesino gascón rústico y desmañado que se consume en la tarea de asistir al prójimo en el alma y en el cuerpo, dando pan y vida eterna con una sonrisa inmoral por la que aun le recordamos.

Cuenca, 27 de septiembre de 2019 y el 27 de septiembre de 2023.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

viernes, 23 de septiembre de 2022

La Virgen del Sagrario o Ntra. Sra. de las Batallas.

     Festividad de la Virgen del Sagrario, patrona de la Catedral. 

    Cuando emprendió el Rey Alfonso VIII la conquista de Cuenca, trajo consigo, como tenía costumbre: el blasón de sus victorias y una imagen de Ntra. Sra. que hoy se venera con el sobrenombre de Virgen del Sagrario.

    La talla tenía una altura de casi tres cuartas y cubierta de chapería de plata; su disposición sedente (sentada en una silla) y en las espaldas de la misma silla había dos hebillas, que prendían unos catones labrados. Estas eran las principales armas que traía en el argón aquel religioso Rey, no queriendo encomendarlas a otro tercero que las llevase, ni reparando en el embarco e incomodidad, ni en retardar el movimiento del caballo en el que iba, porque tenía librada en la Virgen toda su esperanza.

    Con esta imagen entró triunfante en la  ciudad de Cuenca y lo primero que hizo fue colocarla en el sitio que hoy ocupa en la Santa Iglesia Catedral. Levantando un altar para que recibiese de todos, sin dilación, la debida reverencia y culto. Encomendándole la protección y conservación de la Ciudad, pues por su patrocinio había alcanzado la posesión de ella, siendo proclamada Patrona de la Ciudad. Hoy Patrona de la Catedral.

    La capilla donde se venera hoy en día la imagen, se fundó en 1629. El arquitecto fue Fray Alberto de la Madre de Dios, diseñando una capilla de cruz latina con cúpula con lucernario en el crucero, es de estilo herreriano, los mármoles que la adornan son de la Serranía de Cuenca y las pinturas al fresco de la bóveda (al día de hoy restauradas) son del conquense Andrés de Vargas (1613-1674).
Procesión de la Virgen del Sagrario por el interior de la Catedral. 2015

    Con relación a la imagen de la Virgen de las Batallas, para que pudiera ser venerada en el altar de la capilla se toma la determinación de transformarla. La talla es cortada por la mitad, creándose un armazón para vestirla. El maestro de obras, Gerónimo Saiz, se encargó de hacerle los brazos, tanto de la Virgen como del Niño Jesús. Juan de Villanueva se encargó de pintar el rostro de la Virgen y encarnar la del Niño. Andrés Díaz, como sastre se encargó de los vestidos con telas de oro de diversos colores, como en Cuenca no las había viajó a Madrid a por ellas. Juliana Zaragoza, camisera, le hizo tres camisas con bordados en las  mangas al Niño y de dos vueltas de bordado para la Virgen.

    De la talla original sólo queda el rostro y parte del tronco, pero sin embargo conserva todavía abundantes detalles reveladores, tanto  de su antigüedad como de su primitiva riqueza ornamental. 
El pecho lo tiene revestido, en su mayor parte, de un peto de plata, perfectamente adaptado hasta el cuello y que continua en parte por la cabeza, adornado con dos grecas o cenefas repujadas, una a cada lado, decorado con un emparrado con frutos.

Virgen del Sagrario. Catedral de Cuenca

    Tal es el estado actual de la imagen de Ntra. Sra. del Sagrario, cuyo camarín fue enriquecido en el año de 1691 por el Obispo Alonso Antonio de San Martín, con un tronco de plata que mandó construir a su coste (hoy inexistente).

    Por el elevado coste de la capilla no se vio terminada hasta el año 1655, gracias a las donaciones  del Obispo Pacheco que puso 1000 ducados de oro y otros 1000 ducados de vellón que fueron donados por el Señor Moscoso, Obispo de Segovia.

    El 29 de septiembre de 1655, en la festividad de San Miguel, se inauguró la capilla y la Virgen del Sagrario, con grandes fiestas populares, seis noches de luminarias y hogueras por toda la ciudad adornaron el acontecimiento, una novena solemne y una procesión de la imagen acompañada de gigantes y cabezudos. Al término de la procesión la imagen fue colocada sobre el trono principal de su Capilla. Ante su imagen se colocaron dos hachones obligándose los señores Canónicos y Dignidades a ser los únicos que podían celebrar Misa en ella, costumbre hoy desaparecida.

    Para terminar esta historia de la Virgen las Batallas, transformada en la Virgen del Sagrario, decir que el 26 de junio de 1966 y con ocasión de las Bodas de Oro sacerdotales del Obispo don Inocencio Rodríguez Díez, se procedió a la Coronación Canónica de la Virgen del Sagrario, efectuada por el Nuncio de S.S. de España Mons. Riveri, con asistencia de los Arzobispos de Sión y Madrid- Alcalá, Muñoyerro y Morcillo, respectivamente, y el Obispo Auxiliar de Toledo, D. Granados.   
    La corona que le fue impuesta era la realizada por el orfebre conquense, Francisco Becerril, en el año 1543 y regalada por el Canónigo Eustaquio Muñoz, según documentación existente en las Actas Capitulares.

    Este acto tuvo lugar en la Plaza Mayor, demostrando el pueblo de Cuenca su gran respeto, gratitud y veneración por la Imagen desde siempre, acudiendo confiados de quien siempre se vieron favorecidos. 

 José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

Publicado en Cuenca, 25 de septiembre de 2020


jueves, 8 de septiembre de 2022

Luna llena de septiembre. Luna de la Cosecha.

 Este mes el Plenilunio se dará el día 10, iluminando el cielo del día 9 al 11, alcanzando su máxima a las 11:59h. El Plenilunio del final del verano es conocido con el nombre de Luna llena de la Cosecha.

Luna llena de la Cosecha 2021.
Esperemos que este año esté despejado y podamos disfrutar viéndola.


Las noches se van alargando y nos vamos preparando para el otoño.

En Japón, a mediados de septiembre se celebra el Festival de la Luna llena Otoñal. Se ponen bolas de arroz y cortadera en las ventanas como ofrenda a la Luna y se disfruta observando la Luna llena en las noches despejadas.

Luna llena de septiembre de 2021.


En Cuenca la Luna llena en septiembre vuelve a lo más alto del Barrio del Castillo, comienza un nuevo ciclo. En 2010 cuando hice el estudio de las lunas en la Hoz del Huécar que me lo editó la Fundación Antonio Pérez y realizamos una exposición con las fotos obtenidas del estudio completo de un año, que titulamos “Selene. Mitología de la Luna llena en la Hoz del Huécar” hice una poesía donde explicaba lo que sucedía en Cuenca con la Luna de septiembre. Decía así:

Vuelves desengañada a lo alto del castillo.

En los meses del estío fuiste nómada,

Codiciosa de paisaje que se extiende

Más allá de la montaña, más allá del río.

Vuelves desengañada a tu viejo recorrido.

Tú eres de la Hoz, aquí tienes tu destino.

José María Rodríguez González. 2010.

 

Esta Luna llena es dadora de prosperidad y como ocurre en el signo de Piscis, es una oportunidad ideal para sintonizar nuestras emociones para atraer la abundancia en nuestro entorno.

Luna llena de septiembre. 2021.

En esta Luna de la Cosecha se practicaba un ritual para atraer la abundancia que consistía, en un rinconcito de la casa preparar tres limones, una copa de cristal llena de agua con sal y una vela péquela amarilla o dorada. Se prendía la vela y se decía: “con mi esfuerzo y energía atraigo el dinero y la prosperidad que nada falte en esta casa y en sus moradores”. Cuando la vela se consumía por completo, se vertía el agua en la tierra y se colocaban los tres limones en la habitación de la casa que más tiempo estás en ella.

Cuenca, 8 de septiembre de 2022.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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Fuentes documentales

SELENE. Mitología de la Luna llena en la Hoz del Huécar. Cuenca. 2010. Fundación Antonio Pérez.

miércoles, 31 de agosto de 2022

San Gil Abad. Festividad que se celebraba en Cuenca el 1 de septiembre.

Festividad de San Gil Abad. 1 de septiembre.

Una de las parroquias que tuvo Cuenca en tiempos del Obispo D. Juan Cabeza de Vaca fue la Parroquia de San Gil Abad (1403). Se cuenta que tuvo que ser renovada enteramente en tiempo de D. José Florez Osorio (1738-1759). Poseía la iglesia, crucero cúpula y capillas.

Sabemos sobre la Parroquia pero no sabemos nada del insigne Titular, San Gil Abad. Su festividad se celebra el 1 de septiembre y hoy intentaré hablaros de este Santo que da nombre al barrio de Sal Gil de Cuenca.

San Gil era natural de Atenas de familia ilustre. Era un chico despierto e hizo grandes progresos en las letras humanas y mayores en la ciencia de los santos de la religión.

Era tan caritativo con los pobres que era capaz de desnudarse y dar sus vestidos a quien los necesitara más que él. Era tan puro, modesto y mortificado que le admiraba todo el pueblo y resonaban sus elogios en las escuelas de Atenas.

Sus padres murieron cuando él era un jovencito y como único y universal heredero de un opulento patrimonio, vendió sus bienes y distribuyó lo obtenido entre los necesitados.

Dios le concedió el don de milagros. Se cuenta que hallándose un día de fiesta en la Iglesia, y atemorizados todos los presentes de los aullidos que daba un energúmeno, dejando de decir la Santa Misa, fue directo al susodicho, pues no podía permitir que el demonio turbase la quietud del Templo, llegando a él le mandó imperiosamente en nombre de Jesucristo que enmudeciese y dejase libre a aquel pobre hombre, al punto el demonio salió del poseído.

En otra ocasión hallándose un hombre en aras de la muerte por una mordedura de serpiente, advirtió lo que le sucedía, le suplicaron que se compadeciese de aquel y haciendo una breve oración al Señor quedó sanado. Desde entonces todo el mundo en el pueblo le miraba con respeto, veneración y asombro.

Viendo que se había extendido sus prodigios y no podía practicar la virtud de la humildad se retiró y se vio obligado a embarcarse hacia Francia.

Apenas se habían hecho a alta mar, cuando se levantó una gran tormenta. Hacía el navío aguas por ambos costados; la tripulación de miedo no maniobraba y ya las olas iban a tragarse el buque. Compadecido el Santo se puso en oración y cesó la tempestad y se serenó el cielo tranquilizándose el mar. Después de algunos días de feliz navegación, dieron fondo en las costas de Provenza.

Se enteró san Gil que vivía aún San Cesario, arzobispo de Arlés a quien conocía por su fama y resolvió ir en su busca para aprender de tan insigne prelado los caminos más seguros de la perfección. San Cesario conoció la virtud y el mérito de San Gil y estuvieron juntos dos años. Pero San Gil huía de ser conocido y sin hablar palabra partió para Ródano secretamente y fue como  enterrarse vivo en un espeso bosque. Encontró a Veredin, santo ermitaño, anciano y de una gran virtud, calificada también con el don de hacer milagros. Causó a Gil indecible consuelo la compañía de un varón tan respetable y experimentado en la vida espiritual, a quien podía atribuir los milagros que él hiciese, por haberse Dios dignado concederle el mismo don, más no por eso dejaban de buscarlo los enfermos en su retiro para lograr la salud por su poderosa intercesión.

Al llegar la noticia a todos los pueblos del entorno, decidió adentrarse en el bosque y habiéndose distanciado bastante de la ermita que habitaba descubrió una gruta natural abierta en un horroroso peñasco, cerrada con zarzales e impenetrables cambroneras. Lleno de gozo se hincó de rodillas y levantado al Cielo las manos y los ojos rindió mil gracias a Dios por haberle concedido tan dulce retiro.     Era un terreno árido que apenas producía unas amargas raíces con que pudiera el santo sustentarse; pero no había entrado en la gruta cuando por providencia divina apareció junto a él una cierva, cargada de leche, presentándoles las ubres para que extrajera de ellos el alimento; diligencia que repitió todos los días a la misma hora.

Pasó pocos años el santo en aquella soledad. El rey de Francia, Childeberto, ordeno una batida de caza por aquel bosque que se juzgaba inhabitable y acosando los cazadores a la cierva que alimentaba al santo, exhalada se refugió en la cueva arrojándose a sus pies casi sin respiración, mientras la jauría de perros, que ya la iba a dar alcance se paró inmóviles en la entrada, sin atreverse a entrar en la gruta. Dispararon los cazadores algunas flechas, una de ellas hirió a San Gil. Se informó al rey de lo ocurrido y pareciéndole una historia poco común lo de la cierva quiso el rey verlo por sí mismo y acercándose al paraje pudo comprobar cómo los perros se retenían de entrar. Desmontando el matorral quedaron como atónitos cuando descubrieron al santo con la cierva a sus pies, sin que los perros por las que los azuzaban pudiesen acercarse al sagrado de la gruta, pero el rey con todo respeto entró y le preguntó su hombre, país y modo de vivir en tan espantosa soledad. Prendado de sus respuestas y movido de su heroica santidad, le ofreció ricos presentes, que él rehusó con modestia, diciendo que de nada necesitaba, cuando la amorosa providencia del Señor había cuidado de sustentarle por tan largo tiempo con la leche de aquel inocente animal. Admirado Childeberto de tan eminente virtud no dejó pasar día sin ir a tener con él un rato de piadosa conversación.

Le dijo el rey que podría hacer para mejorar aquel sitio. Respondió el santo que podía fundar allí mismo un monasterio donde se observara la misma estrecha regla que se hacía en los monasterios de la Tabaida. Fundado el monasterio se llenó de excelentes sujetos que ansiaban por vivir bajo la dirección del Santo, a quien se obligó a encargarse de su gobierno.

Estando el rey en Orleans y teniendo necesidad de los consejos del santo abad, le mando ir a la corte. Ejecutó en el viaje tales milagros que hicieron famoso su nombre en todo el reino de Francia, pero el más útil y ruidoso fue el de la conversión del rey.

Su devoción le llevó a Roma a visitar el sepulcro de los Apóstoles San Pedro y San Pablo. El Papa, quiso verlo y lo recibió con agrado y veneración, regalándole dos estatua de los mencionados apóstoles, como dice San Antonino, escritor de su vida, entregó al Tíber y cuando llegó a su monasterio las halló a las puertas de él.

Después de haber  gobernado muchos años con tanto éxito que fue seminario de santos, lleno de días merecimientos, murió santamente el día primero de septiembre hacia el fin del sexto siglos. A la fama de los milagros que obraba Dios en su sepulcro por su intercesión, acudió tanta gente que se creó una ciudad en torno a su sepultura tomando el nombre de  San Gil.


Publicado en Cuenca, 1 de septiembre de 2019.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

sábado, 27 de agosto de 2022

La historia y arte se concentran en el interior de la Catedral de Cuenca.

     Un año más brindo mis estudios e investigaciones para adentrar, a quienes quieran, al importante número de misterios y arte que encierra este magno Templo, la Catedral de Cuenca.

En todas las culturas ancestrales se propone, como esencia de la raíz, la elección entre el bien y el mal, la luz y las tinieblas, los demonios y los ángeles. Todo es una constante en el devenir de la cronología humana. La Catedral conquense es un ejemplo actual de todo ello. Sus muros han sido testigos de lo bueno y malo que ha deparado cada siglo. En este devenir del tiempo unos eligieron la destrucción, el matar, el violar, el tortura, etc., es posible que lo hicieran en calidad de misántropos, de gente sin escrúpulos que incitaron al odio y a la hecatombe. Sin embargo en contraposición con estos terribles personajes, se encuentran los que optaron por el bien. Grandes beneficiarios que, gracias a su importante esfuerzo y tesón, consiguieron una clamorosa sonrisa de agradecimiento por su entrega abnegada y de claro impulso en causas altruistas dejándonos en los muros, en las rejas y en los retablos, sus pensamientos, sus creencias y su catequética atemporal que ha llegado a nosotros.

Durante estas visitas que propongo descubrirás la obra de personajes como el obispo Lope Barrientos (Siglo XV); el obispo D. Diego Ramírez de Fuenleal (siglo XVI); al Chantre García de Villareal; Canónigos Alonso Hernández del Peso y Eustaquio Muñoz (Siglo XVI); pintores como Fernando Yáñez de la Almedina y Martín Gómez el Viejo (Siglo XVI). Arquitecto Fray Alberto de la Madre de Dios; Esteban Jamete; Diego de Tiedra (Siglo XVI); a los pintores Andrés de Vargas y Cristóbal García Salmerón (Siglo XVII); al arquitecto José Martín de Aldehuela (Siglo XVIII); Ventura Rodríguez (Siglo XVIII); etc., etc., etc. Cada mes se irá avanzando siglo a siglo desde el siglo XII hasta el siglo XX, descubriendo lo más notable que nos dejó impreso cada siglo en la Catedral conquense.

Si te animas este año a participar en las visitas deberás escribir, dando tu nombre y apellidos al correo: chemarogo@gmail.com se formará un grupo entre 25 y 30 personas. El grupo del 3 de septiembre esta ya completo.

Cuenca, 28 de agosto de 2022.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

jueves, 11 de agosto de 2022

Visitas guiadas gratuitas en la Catedral de Cuenca. Curso: 2022/2023.

 Un  nuevo curso vamos a comenzar el primer sábado de mes, día 3 de septiembre, a las 11 horas. Serán nueve meses, consecutivos. Como en anteriores visitas se precisa, para su participación, mandar un correo: chemarogo@gmail.com para que sea incluido en el grupo, facilitando el nombre y apellidos. El grupo no será superior a 24 personas. El tiempo estimado de la visita será entre una hora y hora y media.

    Será dirigido por el Profesor e investigador José María Rodríguez González.



Las visitas que se realizarán a lo largo del año serán las siguientes:

03/09/2022- Siglos XII y XIII - Dos Reinas y tres reyes para una Catedral.

01/10/2022- Siglos XIV y XV – Iconografía e iconología de los arcos góticos.

05/11/2022- Siglo XVI – Arte grutesco en la rejería artística de este siglo.

03/12/2022- Siglo XVII – Capilla de la Virgen del Sagrario y artistas de la época.

07/01/2022- Siglo XVIII – El arte barroco de José Martin de Aldehuela.

04/02/2023- El mundo de los  Ángeles y Arcángeles en la Catedral. Del siglo XIII al XVIII.

04/03/2023- Siglo XX – Un recorrido por los misterios y enigmas.

01/04/2023- Siglo XX - La fachada Principal de Vicente Lampérez.

06/05/2023-Siglo XX – Los vítreos abstractos. Autores y simbología.

 

Cuenca, 10 de agosto de 2022.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.