lunes, 16 de febrero de 2026

Festividad de 17 de febrero. Los siete fundadores de los Servitas.

    Hoy nos toca hablar de la Orden de los Siervos de María. Siempre he oído: “El mejor tesoro es un buen amigo”, en este grupo de jóvenes lo vemos cumplido.

 Cuando se habla de la fraternidad y la solidaridad, del amor al prójimo y por otro lado se aprecia en esta sociedad actual el egocentrismo, la explotación, la miseria, nos viene a recordar el Santoral a un racimo de santos que la propia Virgen convocó para su servicio en el seno de una ciudad turbulenta y dividida por discordias civiles como era la ciudad de Florencia, de la primera mitad del siglo XIII. En aquel tiempo se hacían la guerra los güelfos y gibelinos, y de esta lucha fratricida iba a salir una orden religiosa cuyos fines eran la plegaria, la humildad y la devoción a la Reina de la Paz.

Siete jóvenes mercaderes se reunían a la caída de la tarde en una asociación mariana de alabadores de la Santísima Virgen. Apenas si son conocidos sus nombres. Después de buscar y rebuscar los hallé. Así se llamaban: Bonfilio Monado, Bonayuto Manetti, Manetto dell´Antella, Amidio des Amidei, Ugoccio des Uguccioni, Sostenio des Sostegni y Alejo Falconieri. Esta cofradía era conocida en Florencia como “los Laudes” o “los alabadores de la Santísima Virgen”. Ellos eran como una Junta directiva de esta Asociación Mariana.

Dicen las crónicas que para llevar a cabo esta empresa el día de la Asunción, el 15 de agosto de 1233, los siete recibieron una común iluminación. Se les apareció la Virgen “con gesto de dolor, vestida de luto y velada de negro la cabeza, como una Madre Dolorosa, porque el Amor no era amado y la caridad estaba herida” (P. Bargellini).

Un día cuando recorrían las calles de Florencia pidiendo limosna, unos niños pequeños que aún no habían aprendido hablar exclamaron: “He ahí los servidores de la Virgen. Dadles limosna”.

El Viernes Santos de 1239 la misma Virgen se les apareció para señalarles que fueran negros sus hábitos y que aceptasen la Regla de San Agustín. Muy pronto creció el número de jóvenes que se ordenaron. Desde los primeros momentos de su fundación quisieron hacer hincapié en el Amor al retiro o soledad y también al ejercicio del apostolado y en la propagación de la devoción a la Virgen María, en especial bajo esta la facete de su cooperación dolorosa a la Redención de Jesucristo.

Con el tiempo fueron muriendo, tan solo sobrevivió a todos ellos San Alejo, que fue el más conocido y el que pudo ver como se propagaba la Orden de la Virgen María con abundantes vocaciones por el mundo cristiano.

Pasados unos siglos, el 15 de enero de 1888, el Papa León XIII los elevaba a los siete a los alteres con la programación de Santos Fundadores de la Orden de los Servitas.

Publicado en Cuenca, 17 de febrero de 2020 y el 17 de febrero de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

domingo, 15 de febrero de 2026

Santa Juliana de Nicomedia. (Siglo III). Festividad del 16 de febrero.

    La santa que hoy celebramos sufrió el martirio. Su fiesta se celebra el 16 de febrero y el 28 de junio, y en la Iglesia Ortodoxa Griega el 21 de diciembre.

La doncella Juliana la situamos en Nicomedia (Asia Menor), cuyas reliquias dieron origen y nombre a la ciudad santanderina de Santillana del Mar, con un culto muy antiguo tanto en Oriente como en Occidente, y a la que sólo conocemos por una pasión no poco legendaria y muy tardía.
Santa Juliana de Nicomedia.

Como en tantos otros casos, la verdad está enmascarada por un repertorio de clisé hagiográficos que se repiten hasta la más completa inverosimilitud: cúmulo de perfecciones, resistencia heroica las asechanzas del mundo, tormentos sin fin que no hacen mella en su cuerpo y, tras la manifestación de la evidente ayuda sobrenatural que la asiste, muerte ejemplar a filo de espada.

Su resumida historia es esta: Hija de paganos, según se nos cuenta, querían casarla con el rico y poderoso Eleusio, a quien ella, para ganar tiempo, impuso la condición de que alcanzase el cargo de Prefecto; cuando lo consiguió, le pidió que abrazase el cristianismo, y aquí empieza la historia del martirio.

En ella hay un notable episodio: cuando Juliana está en la mazmorra, se le aparece el Maligno en figura de ángel del Cielo y le aconseja que acceda a las pretensiones de Eleusio; la virgen comprende que allí hay engaño, y su oración encadena al Diablo, quien se hace visible en toda la monstruosidad de su naturaleza.
Santa Juliana de Nicomedia con Sofer, el diablo.

Sofer, que así se llama el ministro de Satanás, debidamente interrogado confiesa todos sus crímenes –él fue el inductor de Caín y de Judas-, y después de oírle, Juliana, diríase que satisfecha ya su natural curiosidad femenina, le lleva atado hasta el lugar del suplicio, mientras Sofer se lamenta del ridículo que hace ante las gentes y del descrédito que significa aquella humillación para su oficio diabólico. Antes de entregarse al verdugo la santa le echa a un estercolero y muere decapitada a los dieciocho años.

Publicado en Cuenca, 16 de febrero de 2021 y el 16 de febrero de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

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FUENTES CONSULTADAS:

-Año Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.

-La casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.

-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.

Efemérides conquenses del día 16 de febrero. Traída del agua a Cuenca desde el manantial de Royofrío.

    En el año 1859 por una Real Orden de 16 de febrero se suprimen, en toda España, los Distritos Forestales que habían sido creados el 13 de noviembre de 1856, dejándose únicamente el de la provincia de Cuenca, quedando encargado del servicio D. Eduardo Conde.
Lugar donde nace el manantial de Royofrío que suministra el agua a Cuenca
 
 Siguiendo con el Alcalde D. Andrés Moya López, en el pleno del día 16 de 1970 se acuerda el llevar a cabo las obras necesarias para abastecer a la ciudad de Cuenca del agua del manantial de Royofrío. Las obras comenzaron con cierta rapidez. 
En esta misma sesión se acordó ampliar y reformar el Grupo Escolar “Astrana Marín” de la capital conquense.

Publicado en Cuenca, 16 de febrero de 2020 y el 16 de febrero de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

sábado, 14 de febrero de 2026

Efemérides conquenses del 15 de febrero. Mercado de abastos de Cuenca.

Hoy hace 56 años del acuerdo, por parte del Ayuntamiento, de construir un nuevo mercado de abastos en Cuenca.

El 15 de febrero de 1969, a propuesta del alcalde D. Andrés Moya López, se aprobó la construcción de un nuevo mercado de abastos en la capital conquense.

Mercado de Abastos de Cuenca

El nuevo mercado se situó en la plaza de los Carros. Fue construido en 1972, su actual fisonomía corresponde a la remodelación de 1995. Esta reforma trajo el eliminar la venta de fruta en la calle, desde los camiones, pasándola a los puestos en su interior. Constaba o costa de tres plantas, dos de ellas dedicadas al comercio minoritario y la última planta a oficinas municipales. En la actuada cerrado y con mirar a su demolición.

Las dos plantas de venta constaban de 44 puestos y además tenía una cafería. La antigua plaza del mercado fue desmontada, creándose en su lugar un aparcamiento subterráneo y una gran plaza que recibió el nombre de Plaza de España, frente al actual Subdelegación de Gobierno. Hoy la vergüenza de la ciudad; el abandono, la falta de mantenimiento y la dejadez de este Ayuntamiento que ha dejado que se degrade a tal extremo que amenaza rruina. 

Ya no hay alcandes como D. Andrés Moya López que duró siete años, y con él se instalaros los primeros semáforos, para regularizar el tráfico en la ciudad, también se instaló la fuente de colores.

Andrés Moya López.

En 1970, este ayuntamiento también acordó el traer el agua de abastecimiento a la ciudad de Cuenca desde el manantial de Royofrío. Acuerdo tomado el 16 de febrero de 1970. Las obras comenzaron rápidamente.

Cuenca, 15 de febrero de 2022. Actualizado 15 de febrero de 2026.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

San Faustino y San Jovita (siglo II). Festividad del 15 de febrero.

   Estos santos que hoy celebramos eran hermanos, ambos varones, aunque el nombre de Jovita suene a femenino.  Eran Nacidos en Brescia, en la Lombardía; “modestos, virtuosos y unidos entre sí con el vínculo de una hermanable caridad”. Faustino fue ordenado sacerdote y Jovita diácono y se dedicaron a predicar la fe cristiana, consiguiendo numerosas conversiones.
San Faustino y San Jovita

Cuando sobrevinieron las persecuciones, éstas empezaron a manifestarse suavemente, con más halagos y promesas que amenazas. Se les ofreció que si daban culto a los dioses del Imperio tendrían altos cargos y fortuna, mando y dinero, lo más deseable que se podía alcanzar en este mundo. Confiando en la impresión que sin duda iba a causarles la riqueza y grandiosidad del Templo del Sol, fueron llevados allí para que admiraran lo magnífico que era aquel dios al que se les pedía adorar.

La estatua del Sol presidía soberbiamente el lugar, toda de oro, guarnecida de piedras preciosas y luciendo en la cabeza muchísimos rayos de oro fino, como una corona sin igual de opulencia y poder. El sol que da luz y vida simbolizado por el oro, rey de los metales, un compendio visible de la idolatría más convincente.

Por respuesta Faustino y Jovita se pusieron a orar, y en el acto la estatua se cubrió de hollín y los áureos rayos de la cabeza se convirtieron en el más negro carbón; y cuando los servidores del templo iban a limpiarla para  devolverle su antiguo esplendor se les deshizo en las manos hasta quedar reducida a cenizas.

Como castigo por aquel incalificable sacrilegio de transformar la riqueza en polvo, los dos cristianos fueron entregados al verdugo, y se les degolló junto a la puerta de Brescia que da al camino de Cremona.

Publicado en Cuenca, 15 de febrero de 2020. Actualizado 15 de febrero de 2026.

Por; José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


viernes, 13 de febrero de 2026

San Valentín (273). Festividad del 14 de febrero.

      Hay santos que son poco más que un nombre que se une a borrosas noticias, y que sin embargo tienen un papel insospechadamente vivo en la devoción actual. Así, San Pancracio, a quien saludaremos dentro de tres meses, o el santo del día de hoy, San Valentín, que como anuncio de la primavera se ha convertido en protector de los enamorados.

San Valentín, con este nombre hay varios santos mártires. Según la etimología latina, Valentín significa virtud y fortaleza. El Santo que hoy encontramos en el Misal Romano fue sacerdote y mártir de Roma, en tiempo del emperador Claudio II, el Gótico (268-270).

Las Actas del martirio de San Valentín son tardías y comunes, a excepción de un hecho milagroso, que nosotros podemos admirar como posible y cierto.

San Valentín debía de ser uno de los sacerdotes más significados de Roma, así por su virtud como por su ciencia. Valentín en el ejercicio de su sacerdocio y en la confesión de su fe, fue preso y sometido a interrogatorio. No conservamos la redacción oficial de su proceso, como en otros mártires. 
Las Actas nos dicen que fue tratado con relativa suavidad y aún le concedieron vivir en presión en la casa misma de su juez, llamado Asterio.

Un día que San Valentín se recogió en fervorosa oración y, creyendo que nadie le oía, abrió su corazón a los afectos y ternuras con Jesús, su amor. Lleno del Evangelio de San Juan, recita aquel texto en que Jesús es llamado Luz, la única Luz verdadera. 
El juez Asterio, tenía una hija pequeña que se había quedado ciega y esta desgracia lo había hecho manso y de buen corazón, seguía con curiosa superstición todos los actos que el Santo preso hacía. Esa mañana oyó sus súplicas y alabanzas a Cristo. Asterio pensó: “Sí es cierto que su Dios es ¡Luz que ilumina a todo el que viene al mundo! podría iluminar a mi pequeña.”

Llamó al mártir, lo trajo a su presencia y le propuso una prueba: si daba la vista a su hija creería en verdad en el poder de su Dios. Las Actas nos dicen que Valentín aceptó confiando en Jesús. 
Le trajeron a la niña, tocó con sus manos los ojos de la ciega; hizo una fervorosa oración a Cristo: “Señor Jesús que sois la verdadera Luz, iluminad esta vuestra sierva”, y la joven recobró instantáneamente la vista.

Asterio y su mujer cayeron de rodillas a los pies del Santo y le suplicaron que debieran hacer.
San Valentín le dijo:

-Romped todos los ídolos; ayuna por espacio de tres días; perdona a todos tus enemigos y recibe el bautismo en el nombre de Jesús.

Asterio hizo cuanto le había indicado San Valentín. Puso en libertad a todos los cristianos que dependía de él y se bautizó con todos los miembros de su casa que se componía de 46 personas.

El emperador, aunque no era enemigo de los cristianos, temió una revuelta popular con la divulgación de la conversión de Asterio, hombre público y muy significado en la  ciudad. 
El pueblo estaba contra los cristianos y era preciso darle una satisfacción. Valentín era un mago, un enemigo de la seguridad pública, de la religión del Estado y debía morir. Fue cruelmente azotado con varas nudosas y el 14 de febrero del año 268 fue decapitado en la Vía Flaminia. Cerca de allí fue sepultado y más tarde, junto a su tumba, se alzó una basílica en tiempos de Julio I (337-352), que después restauró Honorio I.

Como hemos visto, este mártir que llegó a dar su nombre a una puerta de las murallas de Roma, ¿Qué tiene que ver con los enamorados? 
Lo cierto es que la tradición es muy antigua y ya está bien documentada en la Edad Media, a menudo con protestas de las autoridades eclesiásticas por lo que consideraban un resabio pagano. Se supone que en la época en que se aparean los pájaros, y en el día de San Valentín en muchos países las muchachas elegían novio intercambiándose regalos, oportunidad que la sociedad de consumo no podía desaprovechar, así que Valentine's Day (porque es costumbre anglosajona) también forma parte de nuestro interesado folclore.
Esta es una fiesta de anticipo de la primavera y sentimentalmente amparada en el nombre del antiguo mártir San Valentín por simple coincidencia en el calendario. No es un patronazgo histórico, pero si ha sido y sigue siendo invocado el santo por los enamorados lo cual en el fondo no es una mala razón para seguir con él como patrón de los enamorados.

Feliz día de San Valentín.

Publicado en Cuenca, 14 de febrero de 2021. Actualizado 14 de febrero de 2026.

Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.




jueves, 12 de febrero de 2026

San Gregorio II, Papa.(669-731). Festividad del 13 de febrero.

San Gregorio II, Papa. Festividad del 13 de febrero.

Los historiadores le llaman el mejor Papa del siglo VIII, y en él advierte muy bien la paradoja de los pontífices –constructores de puentes, según la etimología- que resume de modo espectacular la de todo cristiano obligando a la dualidad de atender a las cosas de este mundo y de no vivir más que para Dios.
San Gregorio II
Gregorio era romano de nacimiento y ya prestó grandes servicios a la Iglesia bajo los pontificados de Sergio I y Constantino I; a este último le acompaño en un viaje a Oriente como asesor, contribuyendo a resolver de manera pacífica una enconada controversia.
Desde el año 715, cuando fue elegido papa, se desvive por una parte en la doble labor de defensa y de conquista espiritual: orden benedictina, y consolidar las murallas de Roma, pero pensando también en pueblos paganos a los que había que llevar el Evangelio, él fue quien mandó a San Bonifacio a la Germania.
Bifronte tuvo que ser así mismo su actitud política; por el norte los lombardos amenazaban con engullir el papado, por el sur los bizantinos aumentando sus exigencias y con el emperador León Isáurico, que favorecía a los iconoclastas, el reto adquiría especial gravedad.
San Gregorio tuvo que jugar arriesgadamente a dos tableros, el humano y el divino, el de la fe y el de la diplomacia, conteniendo a la vez a los bárbaros y a los archicivilizados bizantinos. No sólo Roma o Italia, el orbe entero, la plenitud de la fe y toda la política del mundo pesaban sobre sus hombros, como sobre los de cualquier papa, cruzando el puente del tiempo hacia la orilla de la eternidad.
San Gregorio murió en febrero del año 731, siendo enterrado en San Pedro. Se le honra como Santo de Roma.
Publicado en Cuenca, 13 de febrero de 2020 y el 13 de febrero de 2026.
Por: José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.