martes, 10 de diciembre de 2013

Los jardines de la "Glorieta" y el Palacio de la Diputación de Cuenca


EL PALACIO DE LA DIPUTACIÓN
Como investigador e hijo de esta ciudad de Cuenca, quiero sumarme a los actos conmemorativos del bicentenario de la institución provincial  de la Diputación, aportando mi granito de arena y dar algo de luz sobre el proceso que se llevó para la construcción del palacio de la Diputación.
La Diputación de Cuenca fue creada en 1835, como consecuencia de la División territorial de España en 1833.
Buceando por la hemeroteca de 1910 del periódico “El Liberal” de 12 de octubre, su número 73, nos aporta el proceso que se llevo para hacer efectiva la edificación en los jardines llamados “La Glorieta”.
En los primeros días del año 1890, aún tenía Cuenca para diversión y recreo de sus habitantes, un hermoso jardín, conocido como el nombre de “Glorieta”.
Este jardín, que fue gala de la ciudad durante mucho tiempo, estaba emplazado en el antiguo campo de San Francisco, correspondiente a la calle del mismo nombre. Fue construido por prestación personal, y a partir del año 1830, el Ayuntamiento consignó en sus presupuestos las cantidades necesarias para su custodia, conservación y mejora.
Amplio, bien cuidado, sombreado por árboles frondosos y rodeado de un paseo de anchura suficiente, ofrecía sitio apropiado para el esparcimiento de los conquenses y el jardín poblado de flores, era encanto de los niños y la atracción más poderosa para la juventud.

Por entonces, nadie había pensado la posibilidad de que “La Glorieta” estuviese llamado a desaparecer, hasta el día 8 de febrero del año 1890, en que la Excmo. Corporación Municipal, consignó en el libro de actas de sus sesiones el siguiente acuerdo: “A propuesta del Señor Presidente, acordó el Ayuntamiento proponer a la Excmo. Diputación Provincial, las siguientes bases, para que el proyectado palacio de la misma se emplace en el jardín de “La Glorieta”; a saber:
Primera, el Ayuntamiento cede el jardín de “La Glorieta”, para que en la parte necesaria del mismo se emplace y construya el palacio de Diputación Provincial, entendiéndose que la parte sobrante habrá de quedar destinada a jardín, habrá de conservarse por cuenta de la Diputación, teniendo jardinero pagado de sus fondos, y habrá de poderse utilizar el jardín por el vecindario.
Segundo, en compensación de dicha cesión habrá de emplazarse por la Diputación Provincial otro jardín o Glorieta en el sitio comprendido a la izquierda de la carretera de Valencia, desde la alcantarilla hasta la fuente de San Fernando, o en otro que estime más conveniente el Ayuntamiento construyéndose por la Diputación verja de cerramiento y haciéndose a su costa la traída de aguas para riego, caseta para el jardinero e invernadero.
Tercero, el proyecto de nueva Glorieta se presentará por el Ayuntamiento, y su importe máximo será de 80.000 pesetas, siendo de cuenta de la Diputación su pago, y el expropiación del terreno
Cuarta, las obras del Palacio y Glorieta serán simultáneas, y estas serán intervenidas por el Ayuntamiento y habrán de terminarse dentro de dos años.”
Comunicado el acuerdo a la Diputación el día 14 del mismo mes, dándose por enterada ésta Corporación el 21, significando al Ayuntamiento la conveniencia de instruir el necesario expediente de enajenación, al paso que le pedía el proyecto de la nueva Glorieta que habría de construirse.
Pasada la respuesta a informe de las comisiones de obras y de paseo y arbolado en los primeros días de marzo, fue por ellas prestado en abril siguiente, opinando que debía sustituirse las bases propuestas por las siguientes:
1ª Cesión de la Glorieta como se acordó.
2ª Que la Diputación pagase 80.000 pesetas en un año de los fondos obtenidos para la construcción del palacio.
3ª Que estas 80.000 pesetas se depositaran en la Sucursal del Banco España para pago inmediato y exclusivo de un paseo por 30.000 pesetas, y de las obras de la traída de aguas de la Cueva del Fraile por 50.000 pesetas.
Como firmantes del informe, recordamos entre otros a los señores: Recuenco, Fontana, Pinós, López, Cuesta, Merchante y Blasco.
Elevado el informe a la categoría de acuerdo y aceptadas las bases por la Diputación más variante que la de hacer el pago en ocho trimestres en el mes de mayo, se acordó en junio la necesidad de la ocupación del terreno, se nombró a D. Francisco García Zamora, aceptándolo en Ayuntamiento, y prestando este señor su informe en estos términos: que la cabida de la finca era de 10.279 metros superficiales; que la expropiación interesaba a toda la finca, que debían ofrecerse al Ayuntamiento 80.000 pesetas y que esta suma podía atenderse en otra parte al servicio de ornato y recreo, objeto propio de la Glorieta.
Aceptado el peritaje 21 de junio, se verificó por la Diputación el pago del primer plazo y gastos del expediente de expropiación, asistiendo al acto los señores Blasco Rodríguez, Pérez Muñoz, Ramírez y Zamora, haciéndose cargo de la suma de 10.000 pesetas el señor Depositario de fondos municipales y depositándola después en la Sucursal del Banco de España a disposición del Ayuntamiento y a los efectos acordados.
En la misma forma se realizó el segundo plazo, de otras 10.000 pesetas a finales de diciembre y en idénticos términos fueron cobradas y depositadas las 10.000 pesetas del tercer plazo en mayo de 1891.
El incumplimiento de los plazos de los depósitos hizo que la obra se ralentizara en los años sucesivos.  Será a partir de 1926 cuando, con la compra del mobiliario, lámparas y tapices se pueda dar por concluido el proyecto.
José María Rodríguez González
Profesor e investigador
 

jueves, 5 de diciembre de 2013

La Capilla del Obispo en la Catedral de Cuenca


LA CAPILLA DEL OBISPO CRUZ LAPLANA LAGUNA Y LA FIGURA DEL OBISPO EN LA TOMA DE POSESIÓN DE LA SILLA EPISCOPAL DE LA DIÓCESIS DE CUENCA.

Capilla del Obispo. Catedral de Cuenca
Navegando en la hemeroteca del año 1922, he hallado y he quedado, gratamente sorprendido, al encontrar el artículo sobre la llegada del prelado a la ciudad. Está sacada del periódico “La Razón” y que paso a trascribir para disfrute y conocimiento del acontecimiento y para saber algo más sobre nuestro Obispo Cruz Laplana Laguna, que sustituyó a Wenceslado Sangüesa y Guía, disponiendo de su propia capilla en la Catedral de “Santa María” de Cuenca.
El 30 de noviembre de 1921, la Santa Sede le nombra obispo de Cuenca. La consagración tuvo lugar en la Basílica del Pilar de Zaragoza el 26 de marzo de 1922 por el Cardenal Juan Soldevilla y Romero, tomando posesión de su diócesis el 10 de abril de  1922.
Así expone el periódico “La Razón” de 10 de abril de 1922 la toma de posesión del Obispo: “Por fin se ha visto calmada la ansiedad de los conquenses por conocer a su Obispo, ansiedad justificada en extremo aunque sólo tengamos en cuenta los grandes elogios que de la virtud, talento, bondad de carácter y sencillez de costumbres del Dr. Laplana nos habían traído la prensa, el telégrafo, las cartas particulares y los comisionados del Cabildo, Ayuntamiento y Diputación que a su consagración acudieron.
Foto del Prelado en la edición del La Razón 
El sábado y el tren correo que llega a esta capital a las cuatro de la tarde llegó a Cuenca, siendo recibido en la estación a los acordes de la marcha de infantes por las representaciones de todas las colectividades: Gobernador civil, Ayuntamiento, Diputación, Instituto, Escuelas Normales, Cabildo, Clero parroquial, Delegación de Hacienda, ingenieros de Obras Públicas, comisiones de los Cuerpo de Correos y Telégrafos, Órdenes religiosas, ingenieros de Montes y mil más que mezcladas entre un gentío enorme hicieron objeto de una ovación cariñosa al Prelado desde el momento en que entró el tren en agujas hasta que fue recibido en la sala que en la misma estación tenían dispuesta para hacer las presentaciones de rúbrica.
Allí tuvimos la ocasión de saludar a Su Ilustrísima así como a todas las personas que habían formado su acompañamiento durante el viaje y que, salvando omisiones involuntarias, eran el diputado a Cortes D. Joaquín Fanjul, el señor Piniés, hermano del ministro de la Gobernación que por obligaciones de su cargo se vio imposibilitado para asistir, familiares del señor Obispo, subdirector del Banco Zaragozano, penitenciario de esta Catedral, Sr. Olmo presidente de la Diputación D. José María Arribas, diputado a Cortes por Cañete, los señores jefes de Obras Públicas y Montes, el señor gobernador militar de esta plaza, D. Manuel “Bisier” y Julio León.
Todos ellos se mostraron satisfechísimos del entusiasmo inenarrable manifestado por los pueblos en masa en todas las estaciones del tránsito correspondientes a la diócesis conquense pero haciendo sobre todo grandes elogios del recibimiento dispensado por los pueblos Sta. Cruz de la Zarza, Tarancón, Huete y Chillarón.
Terminadas las presentaciones de todos los comisionados de la capital se puso en marcha la comitiva para hacer la entrada solemne en la ciudad. Por expreso deseo del Prelado se hizo ésta a pie abriendo marcha una sección de Guardia Civil a caballo; a continuación iba el Sr. Obispo que llevaba a ambos lados a los señores Gobernador Civil y Alcalde de Cuenca y detrás la muchedumbre de comisiones seguida de un numeroso gentío.
El paso de la comitiva por las calles de D. Mariano Catalina, Calderón de la Barca, Puente de la Trinidad, Subida del Instituto, Andrés de Cabrera y Alfonso VIII fue saludado con prolongadas aclaraciones que unidas al aspecto hermosísimo de las mismas, engalanadas con vistosas colgaduras y con los arcos triunfales construidos por la Empresa del Salto de Villalba, Sucursal del Banco Zaragozano, Cámara de Comercio, Centro de Acción Católica de San Julián. P. Socorro y Ayuntamiento constituyeron el recibimiento más clamoroso y entusiasta que en Cuenca se recuerda.
Gran número de coches, cedidos espontáneamente por sus dueños seguían la comitiva.
Cuando ésta llegó al Ayuntamiento, fue recibido el Ilmo. Señor Obispo por la Corporación en pleno y el Cabildo revestido y acompañado al Salón de actos, vistiendo el manto de larga cola dirigiéndose inmediatamente a la Catedral, cuya entrada estaba artísticamente adornada con los ricos tapices pertenecientes a la misma.
Antes de entrar en la iglesia y en la misma puerta, donde lo mismo que en el salón del Ayuntamiento se había dispuesto un pequeño altar, vestido el Prelado de Pontifica, oró brevemente en la Capilla de la Virgen del Sagrario y en la tumba de su antecesor doctor Sangüesa y entonándose después el solemne Te-Deum y Salve. Dirigió luego salutación a los fieles sin que apenas pudiera oírse por el murmullo que producía la muchedumbre que llenaba totalmente las naves de la iglesia.
Últimamente las comisiones representativas de las colectividades conquenses fueron obsequiadas en la Sala Capitular con un espléndido lunch.
Sea bienvenido a nuestra tierra el Iltmo. Sr. D. Cruz Laplana y quiera el Cielo concederle todo el acierto y muchos años de satisfacciones y venturas.” (Equis)
Su triunfal entrada y toma de posesión del Prelado contrasta con su muerte.
Tras el fracaso de golpe de estado de julio de 1936, Cuenca fue fiel al gobierno republicado por obra del teniente coronel Francisco García de Ángela. A los pocos días de la llegada de las milicias anarquistas mandadas por Cipriano Mera, empiezan a producirse desmanes en la ciudad. En la tarde de 20 de julio hizo explosión una bomba en la puerta del Palacio Episcopal. El 28 de julio el obispo es obligado a dejar su residencia acompañado de su mayordomo Manuel Laplana y su familiar, Fernando Español. Bajo custodia es conducido al Seminario que era utilizado como cárcel. El 7 de agosto de 1936 es fusilado. Fue beatificado, junto con otros 497 mártires, el 28 de octubre de 2007.

Cuenca, 5 de diciembre de 2013
José María Rodríguez González

domingo, 1 de diciembre de 2013

El Adviento en la Catedral Conquense


El SOL ANUNCIA EN LA CATEDRAL LA LLEGADA DEL ADVIENTO, PRIMER PERÍODO DEL AÑO LITURGICO CRISTIANO.


Un año más y fiel  a su cita, el sol ha llegado al medallón de la Anunciación de la reja de la capilla de los Caballeros de la Catedral conquense.
Momento sublime y espectacular. Siempre escéptico de que pueda suceder y siempre sorprendido con la regularidad de un reloj suizo viene a acontecer el milagro de la llegada del sol, coincidiendo con el primer domingo de Adviento. Hoy en el inicio de la misa dominical, D. Miguel Ángel Albares nos recordaba con el encendido del primer cirio que iniciamos los cristianos el Adviento. Este periodo del año litúrgico, consiste en un tiempo de preparación para el nacimiento de Cristo. Su duración es de 21 a 29 días, dado que se celebran los cuatro domingos próximos a la festividad de la Navidad.

La capilla de los Caballeros, fue fundada en el siglo XIII por D. García Álvarez de Albornoz y su esposa Dña. Teresa de Luna, padres del Cardenal Gil de Albornoz. La reja del siglo XVI, es de estilo plateresco, realizada por el herrero Esteban Limosín, en el año 1526. Sobre la puerta de la reja de la derecha luce un enorme medallón con la escena de la Anunciación. A las 12:30 horas, el sol se ha vuelto a centrar, un año más, sobre ella como presagio de la inevitable venida de Cristo a la Tierra, marcando el momento de la anunciación a María que iba a ser madre del Salvador.
El efecto será visible hasta mitad de semana aproximadamente a la misma hora que hoy.

Cuenca, 1 de diciembre de 2013
José María Rodríguez González
 

miércoles, 16 de octubre de 2013

"Vicente Lampérez" y la Catedral de Cuenca. Un neogótico con sabor a Medievo


CONFERENCIA: “VICENTE LAMPÉREZ Y LA CATEDRAL DE CUENCA. UN NEOGÓTICO CON SABOR A MEDIEVO”.
José María Rodríguez González, profesor e investigador histórico.

Biblioteca “Fermín Caballero” de Cuenca. Día 20 de noviembre de 2013, a las 19:30h

La catedral de Cuenca luce su tercera fachada, ésta es debida al arquitecto Vicente Lampérez y Rodea. A principio del siglo XVIII se desmonta la fachada original, sustituyéndola por una del estilo dominante del momento, el Barroco, que durará 180 años. A principio del siglo XX se vino abajo la torre del Giraldo, llevándose consigo parte de la fachada principal. Lampérez es el arquitecto elegido para su reconstrucción. Sustituyendo el barroco por un neogótico.
Boceto iconográfico

José María Rodríguez González, profesor e investigador nos presentará el proyecto que Lampérez había trazado para la fachada principal. Qué elementos están integrados y cuales quedaron por integrar. Nos presentará un mundo nuevo iconográfico que el arquitecto diseñó y aquellos que quedaron por desarrollar e integrar en la fachada inacabada, con cierto sabor a Medievo, al ser el espíritu restaurador del autor: “volver a construir las partes arruinadas, o a punto de arruinarse, en el mismo estilo arquitectónico original” ¿Qué pensaba Lampérez para desarrollar su proyecto imitador de las grandes catedrales francesas? ¿Quería integrar en ella el carácter pedagógico de las fachadas góticas? ¿Qué elementos iconográficos reflejo? ¿Qué símbolos existen en la fachada actual? ¿Qué quiso trasmitirnos Lampérez, a través de su obra, a la sociedad actual?
Medallón de cabeza de perro

Encontrarás las respuestas en la conferencia del día 20 de noviembre, a las 19:30 horas, en la Sala 1 en la Biblioteca Pública “Fermín Caballero” de Cuenca.
José María Rodríguez González
Cuenca, 15 de noviembre de 2013


domingo, 6 de octubre de 2013

Cómo visitar al detalle una catedral inigualable

Cómo visitar al detalle una catedral inigualable.

Con este título arranca el artículo, que firmado por Irene Pérez Nova, publica el periódico La Tribuna de Cuenca, el domingo,6 de octubre de 2013.
Mi agradecimiento tanto a la redactora Irene como al fotógrafo Reyes Martínez, por su excelente trabajo.
Como el mejor escribano echa un borrón, he de corregir alguna errata que hay. Es interesante destacar que la Catedral de Cuenca recibe el nombre de Catedral de "Santa María" sin más. Que la ménsula tricéfala es una de las pocas que quedan a raíz de ser consideradas figura herética por el Concilio de Trento. Que los armadillos tiene  cuatro patas en todo la especie y son la formación de su cuerpo por un número de bandas, entre tres y nueve, lo que varía en ellas, encontrándose el de tres, seis, nueve y el armadillo gigante esculpido en los arcos góticos de la catedral. El libro sobre la "Iconografía e iconología de la Catedral de Santa María" de Cuenca fue publicado por la Diputación de Cuenca patrocinado por Iberdrola y es de agradecer al Presidente de la Diputación de Cuenca, D. Benjamín Prieto, el interés mostrado por la obra ya que fue él, personalmente, quien realizó los trámites para su posible publicación. El cual ha mostrado siempre su interés por sacar a la luz el rico patrimonio que posee la Catedral conquense.

Al preguntarme sobre ¿Cuáles son sus proyectos para este año? diré que el próximo mes de noviembre, el día 20, quiero dar una conferencia en el salón de actos de la Biblioteca "Fermín Caballero" de Cuenca, sobre Vicente Lampérez, arquitecto que realizó la portada que luce nuestra catedral, donde quiero dar a conocer el proyecto iconográfico que Lampérez tenía pensado y que parte de él se ve reflejado en la fachada.
Para el próximo año estoy trabajando sobre las crónicas que fueron publicadas a raíz del derrumbamiento de la torre del Giraldo, que tuvo lugar el día 13 de abril de 1902 y por último estoy desarrollando un trabajo de mayor envergadura, sobre el siglo XVI, es decir el renacimiento en la Catedral de Cuenca, del que quiero darlo a conocer mediante una exposición en la misma Catedral y hacer una publicación sobre ello.
Mi intención es poner mis investigaciones a público lo antes posible, pero me temo que todo depende de la ayuda que pueda encontrar en las instituciones, y de las aportaciones económicas que pueda recabar, ya que el costo de las publicaciones es algo elevado al igual que las reproducciones fotográficas.
José María Rodríguez González
06 de octubre de 2013
 

martes, 17 de septiembre de 2013

Leonor de Pantagenet. Una reina para Cuenca


LEONOR DE PANTAGENET. UNA REINA PARA CUENCA

Mucho hemos oído hablar los conquenses de Alfonso VIII, pero ¿Qué sabemos de Leonor? Si repasamos las biografías de ambos,  nos encontramos con ciertos problemas comunes en la niñez.
El día 11 de noviembre de 1155 nace en Soria Alfonso VIII, es el primer hijo y único del rey Sancho III y Dña. Blanca de Navarra que fallece en el parto, viéndose privado de la figura materna. El 31 de agosto de 1158 fallece su padre, quedando heredero del trono.  Es nombrado como tutor (custodio) del Rey, D. Gutiérrez Fernández de Castro y como Regente, D. Manrique de Lara.
Recreación toma de Cuenca- 2013
Leonor de Plantagenet , nació en 1160, en el Castillo de Domfront (Normandía),hija del rey Enrique II de Inglaterra y de su esposa, la reina Leonor de Aquitania, sus abuelos paternos fueron Godofredo V de Anjou y su esposa Matilde de Inglaterra, hija del rey Enrique I de Inglaterra.  Por parte materna fueron sus abuelos Guillermo X de Poitiers, conde de Poitiers, y su esposa Leonor de Châtellerault, duquesa de Aquitania. Tuvo varios hermanos, entre ellos los reyes Ricardo Corazón de León y Juan sin Tierra, monarcas de Inglaterra.
El matrimonio sirvió para reforzar la frontera pirenaica, y Leonor de Plantagenet aportó además como dote de boda el condado de Gascuña que Alfonso VIII nunca pudo anexionar a la corona de Castilla. Sin embargo, numerosos caballeros gascones vinieron a la península para ayudar a su señor en la lucha contra los almohades.
Iniciemos un pequeño recorrido por la vida de los monarcas. Alfonso es armado caballero en el Monasterio de San Zoilo (Carrión de los Condes), el día 11 de noviembre de 1169 y a sus catorce años de edad, pasa a reinar efectivamente sobre Castilla, siendo su primera intención la de recuperar los territorios perdidos durante su minoría de edad, estableciendo para ello una alianza con Alfonso II de Aragón el Casto.
Corriendo el mes de Agosto del año 1170 y encontrándose en Zaragoza con el rey aragonés, envía a Burdeos, una embajada de obispos, condes y ricos hombres de Castilla, al objeto de traer a su futura esposa la princesa Leonor de Plantagenet, hija del Rey de Inglaterra, Enrique II, para entonces la princesa ya estaba en camino habiendo abandonado la Corte normanda, dirigiéndose hacia su nuevo hogar.

Alfonso VIII

Metámonos en la piel de Leonor, niña de diez años. Durante el viaje a tierras aragonesas no dejaría de pensar a quien se encontraría, pues no conocía a Alfonso. Ella seguramente no tendría miedo ante lo que se le avecinaba, Castilla no sería como Normandía donde jugaba con sus hermanos y disfrutaba de la compañía de su madre, hermanos y sobre todo de los juglares que tanto le divertían, es por ello que pidió ser acompañada por trece juglares. Según se decía era una niña resuelta, inteligente y con un fuerte espíritu independiente.
Me imagino cómo pudo ser el primer encuentro de Leonor con Alfonso. Cuando por fin su comitiva llega a Tarazona (Zaragoza) y se encuentra con un apuesto joven. A Leonor le daría un vuelco el corazón, ¡tantos días soñando con él y al fin se encuentra con su futuro marido, era como en un sueño hecho realidad!. Alfonso por su parte se muestra solícito con su bella princesa, de cabellos de oro y ojos azules como el cielo. Él que nunca ha tenido el afecto de nadie cercano, se ve prendado de tanta dulzura y de ese cariño que le transmite Leonor al mirarle. Siente en su corazón la fuerza interior que le trasmite su prometida. Siendo la primera vez que se ven y es como si retornara la frescura amorosa de su madre que la vida le privo desde su tierna infancia.
En septiembre de 1170, Alfonso se encuentra en Tarazona (Zaragoza) lugar escogido para la celebración del matrimonio con Leonor de Plantagenet. La razón de celebrarse en esta villa episcopal aragonesa y fronteriza con Castilla no era otro que buscar el acercamiento con Alfonso II de Aragón el Casto.
Alfonso se desvive por ella, pues no hablaba ni una palabra en castellano, bien es verdad, que el amor lo vence todo y en poco tiempo, gracias a su constancia y tesón y a los conocimientos del latín que poseía, logra habla con cierta fluidez. Su madre les había obligado a aprender a leer y escribir tanto a sus hermanos como a ella.
Recreación de la toma de Cuenca por Alfonso VIII - 2013
Estoy seguro que Leonor no tendría miedo en esos momentos, pero debería pasarle por la cabeza mil pensamientos, entre ellos tendría presente los problemas de matrimonio que había vivido su madre. Pese que Alfonso la había recibido con gran regocijo y se mostraba en todo momento solícito con ella, sentiría en su pecho el dolor de la separación de sus padres. Ellos también se habían amado con locura y en esos momentos, cuando se iba a celebrar su boda, sólo quedaba entre su padre Enrique y su madre, odio, rencor y reproches. ¿Podría sucederle lo mismo a ella? Pero se encontraba tan feliz al lado de Alfonso que el miedo se disipaba y la felicidad volvía a fruir en sus venas, volviendo las fantasías fruto de sus sueños al pensar en Alfonso.
Pasaban los días y la fecha de la boda se acercaba. El día llegó. Leonor ayudada por las damas que vinieron con ella, es vestida con un espléndido traje de novia que con su pelo dorado y su ojos azules luciría: hermosa, bella, y resplandeciente como una estrella bajada del cielo.   
Las crónicas de la época describen el enlace que paso a trascribir textualmente para que seáis vosotros los que descubráis en un castellano viejo lo que allí se aconteció:
"E venieron ý muy grandes gentes de condes e de ricos omes e de perlados, e de otros omnes onrrados, e ovieron su acuerdo en vno, pues que el rey avía doze años, que asaz era tiempo que lo cassasen. E enbiáronle demandar a dona Leonor, fija de don Enrique, rey de Inglaterra, que era de nueue años, para que fuese su mugier; e fueron mensajeros dos obispos e dos ricos omes. E el rey de Ynglaterra diógela de muy buenamente e fízoles muncho bien e muncha honrra. E venieron con la ynfanta para Burgos, e fueron muy bien reçebidos. E fízoles ý el rey sus bodas con ella muy nobles e muy ricas; e fueron ý munchas gentes de Castilla, e de León, e de Aragón, e de Nauarra, e de Ynglaterra, e de otras partes. E dio el rey a sus bodas munchas nobles donas e fizo munchas nobleças. E la dueña salió muy buena e muy cuerda e enseñada, e era muy fermosa e de buen donayre; e ésta fue hermana de Enrique e del rey Jouen e del rey Ricarte, que fue muy buen rey e esforçado que más non podría ser; e el duc de Bretaña e el rey Johan sin Tierra, e ovo dos hermanas: la vna fue reyna 129r°a de Cecilya, la otra duquesa de Sansoña."
Así pues, reyes, condes y prelados junto con el pueblo, disfrutaron del acontecimiento de la boda de su joven rey Alfonso VIII, el noble, con Leonor, la linda princesita normanda. Toda Castilla acogió y celebró la feliz unión.
José María Rodríguez González
Cuenca, 15 de septiembre de 2013

 Fuentes:
ALVAREZ, MARÍA TERESA. Ellas mismas, Mujeres que han hecho historia contra viento y marea. La Esfera de los libros S.L. 2003
MÁRQUEZ DE LA PLATA, VICENTA. Reinas medievales españolas. Alderabán Ediciones S.L 2000
http://eldiadigital.es/not/36159/leonor__una_reina_para_cuenca/
http://www.medievalwalltapestry.com/medieval-couple1.html

 

viernes, 6 de septiembre de 2013

Alfonsípolis. Principios de la Cuenca cristiana. Alfonso VIII

Principios de la Cuenca Cristiana. Alfonso VIII y Alfonsípolis


Catedral de Cuenca
    No pensemos que Alfonso VIII, con relación a la conquista de Cuenca, hizo célebre la frase del cónsul romano Julio César, al dirigirse al Senado romano describiendo su victoria sobre Farnaces II de Ponto en la batalla de Zela: “vini, vidi, vici” y que se traduce por "Vine, vi, y vencí".
    En el año 1176, el rey Alfonso VIII se dirigió hacia Cuenca, llegando a sus puertas a finales de diciembre de ese mismo año. El sitio donde acampó fue en la confluencia de los ríos Júcar y Huécar, se conocía el lugar como la Albufera, lo que hoy conocemos como el Sargal, la UNED y el barrio de San Antón.

    Por las características orográficas del terreno, Cuenca era una ciudad difícil de tomar sin gran derramamiento de sangre, es por ello que el rey determina cercarla para que fuera el hambre el que les obligara a rendirse. El sitio se completó el 6 de enero de 1177.
Escudos en las paredes Catedralicias
    Toda contienda precisa de una gran inversión de capital. El asedio se alargaba, ello llevo a la falta de fondos para continuar, obligando a Alfonso VIII a partir para Burgos con la intención de solicitar nuevos impuestos en las Cortes que permitiera seguir pagando la campaña de Cuenca, dejando al cargo del asedio a su tío Alfonso II de Aragón y de Don Pedro Ruiz de Azagra, señor de Albarracín.

    Acompañaban a Alfonso VIII en esta conquista los obispos de Burgos, Sigüenza, Ávila, Palencia y los representantes de los grandes linajes de Castilla, además los caballeros de la Orden del Temple.
    Disuelta las cortes de Burgos, en el mes de septiembre, el rey Alfonso VIII regresa a Cuenca, en esos momentos la ciudad está muy asfixiada por el cerco de nueve meses. Por fin el día 21 de septiembre de 1177 se rinde la ciudad, coincidiendo con la festividad de San Mateo.   

    Era costumbre de Alfonso VIII llevar consigo una imagen de la Virgen, además del estandarte Real. Con ellos entró triunfante en la ciudad conquistada. El estandarte se exhibe el día de San Mateo, desplazándose desde la Catedral al Ayuntamiento, regresando de nuevo, al final de las fiestas. La imagen de la Virgen quedó depositada en la Catedral. Es una talla románica. En el año 1655, fue partida en dos para vestirla y poder colocarla en la hornacina central del retablo de la capilla del Sagrario, donde hoy es venerada.     
Virgen del Sagrario o de las Batallas
    Otra de las curiosidades de esos primeros años fue la elaboración del escudo de la ciudad. Compuesto por una estrella y un cáliz. Según la versión oficial, la estrella representa el astro que guió a los Reyes Magos, coincidiendo con el primer día de asedio a la ciudad. El 21 de septiembre, se rinde la ciudad, festividad de San Mateo al que dicen representar bajo el símbolo del cáliz.

Lo chocante es que a San Mateo, se le representa simbólicamente, con un libro o un rollo de pergamino. Si examinamos su biografía, observamos que fue recaudador de impuestos, ello dio pie a ser simbolizado también, con una bolsa de dinero o un tablero de contar, pero nunca con un cáliz.

Si profundizamos en los orígenes del rey Alfonso VIII, tal vez, encontremos otra explicación más razonable.

Contando con la idea de que el rey Alfonso VIII tenía pensado hacer de Cuenca su residencia y el establecer su Corte, tomando el nombre de “Alfonsípolis  es normal pensar que quisiera dejar constancia simbólica, en el escudo de la ciudad, de la estirpe a la que él y su esposa pertenecían.

    Según el texto de Wolfram von Eschenbach (*) tanto Alfonso VIII como su esposa pertenecían a la estirpe Real, descendientes directos del rey David. Teniendo en cuenta esto, el Grial y la estrella encima del cáliz, habría que buscar su significado en el libro del Apocalipsis según San Juan, en él encontramos que el planeta Venus, es el lucero de la mañana que distingue a los descendientes del rey David y no en la fecha del asedio. Así dice el libro de las Revelaciones: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.  Yo soy la raíz y el linaje de David,  la estrella resplandeciente de la mañana” (Ap. 22,16).
Escudo de la Ciudad de Cuenca

    Las páginas finales del poema épico de Eschenbach (**)son una copia de lo sucedido en la vida de Alfonso VIII y Leonor de Plantagenet con nombres cambiado. Me explico: en ellas una vez concluida la aventura de la búsqueda del Grial, el autor nos cuenta lo que ocurre con sus principales protagonistas. Parsifal se casa con la reina Condwiramurs y se convierte en el rey del Grial y tienen un hijo, Lohengrin, llamado el "Caballero del Cisne". Se trata de un personaje al que los romances medievales convertirán en héroe mítico de la cultura sajona. Como vemos, Lohengrin es descendiente del rey David, al igual que el rey Alfonso VIII y también es un Anjou, como la reina Leonor. Pues bien, una narración del siglo XV, para señalar el origen de este "Caballero del Cisne", dice que ha venido "del monte en el que Venus está dentro del Grial". De manera que aquí tenemos la referencia directa a este símbolo contenido en el escudo de Cuenca: la estrella Venus, el lucero del alba, suspendida sobre el Grial, señalando a otro ilustre miembro de la estirpe sagrada.

Visto esto no resulta extraño que Alfonso VIII, casado con Leonor de Plantagenet que llevaba sangre de Anjou,  escogiera la estrella en representación del Rey y el cuenco o cáliz en representación de la Reina.
José María Rodríguez González
(*) Wolfram von Eschenbach. Poeta épico alemán, considerado el poeta épico más importante de la Alemania medieval. Nació en Eschenbach, cerca de Ansbach (Franconia). Se sabe que fue un caballero y, durante algún tiempo, un Minnesinger en la corte de Turingia. La fama de Wolfram von Eschenbach se debe sobre todo a su Parzival, un poema épico sobre el Santo Grial, de aproximadamente 25.000 versos, y que fue terminado hacia el año 1210.
(**) La revista Enigmas, en el número 124 (marzo, 2006), ha publicado un artículo dedicado al Santo Grial: “El Grial de Cuenca”, firmado por Javier Navarre, en el que se plantea la relación de Alfonso VIII conquistador de Cuenca y los reyes castellanos y aragoneses con los condes de Ajou y los duques de Aquitania y su relación con el Grial.