sábado, 28 de septiembre de 2019

San Miguel, San Rafael y San Gabriel


El nuevo santoral reúne en este día, 29 de septiembre, la celebración de los tres arcángeles, llamados los tres canónicos.

Miguel, caudillo de los ejércitos, capitán del Cielo, es en el Apocalipsis el vencedor del Dragón, de Satanás; el arcángel guerrero que se enfrenta al amotinado Lucifer al grito de ¡Quien como Dios!, que es su nombre y que dice fidelidad. Prototipo del siervo leal y poderoso que ha de sostener con su fuerza.
San Miguel

Arcángel protector y defensor justiciero de los hombres en las tradiciones medievales del Juicio Final, donde se asegura de que las almas den su peso de fe, esperanza y amor en las balanzas, frente a las muecas del maligno.

San Juan nos lo pinta como protector de la Iglesia, lo mismo que lo había sido antes de la sinagoga. Al principio de la historia de Israel. Desde el comienzo de la Iglesia Satanás se esfuerza por combatir a los cristianos, pero San Miguel, pero San Miguel lo derrotó. Su nombre Mi-Ca-El. Quien como Dios, es nombre de combate y de victoria. Dios lo ha puesto como protector constante de sus escogidos en la tierra.

La tradición eclesiástica atribuye a San Miguel la victoria de Constantino, el cual le edificó una iglesia en su nueva capital de Constantinopla. Más tarde Justiniano le levantó otra frente a la ciudad sobre el promontorio de Asia. En Occidente, la protección del Arcángel se hizo sentir en el siglo V en Italia, y por eso los Papas le dedican una y muchas iglesias. La fiesta de hoy recuerda la Dedicación de una de ellas. En los antiguos martirologios se conoce con el nombre de Natale basilicae Angeli in Salaria. Era a verdadera y primitiva solemnidad romana en honor de príncipe de as milicias angélicas.

La Epístola de San Juan nos presenta a San Miguel disputando al ángel malo el cuerpo de el cuerpo de Moisés en el monte Nebo, y en la vieja leyenda de la Asunción de María le vemos recogiendo el alma virginal de la Madre de Dios. Por eso San Miguel es invocado por la Iglesia en el paso definitivo del tiempo a la eternidad, contra la muerte súbita, por los agonizantes, para lograr una muerte santa en gracia de Dios.

La solidez de San Miguel por las almas del Purgatorio ha inspirado la vieja costumbre de construir en los cementerios o cerca de ellos, una capilla en su honor.

Los artistas de la Edad Media lo representaban en la puerta principal de la catedral, a los pies del trono del Soberano Juez, con una balanza donde pesa las almas, realizando así el tremendo misterio de separar los escogidos de los réprobos.

Rafael es el buen acompañante del hijo de Tobías, a quien conduce, sabio, cariñoso y firme, por entre las asechanzas del mal, hasta un feliz matrimonio y la curación del propio Tobías. Es el arcángel de los novios y casados, cómplice del amor que es una chispa del gran incendio divino que busca abrasarnos a todos en caridad.
San Rafael

En cuanto a Gabriel, es el conmovido mensajero de la Anunciación, y sólo podemos imaginarle tal como le pinta Fra Angélico, de rodillas, según dicen: rubio, aureola de belleza, con alas de mariposa celeste, rindiéndose ante la doncella que acaba de decir Hágase y comunicando el gran misterio de la Salvación.
San Gabriel

Los tres nos valgan, capitán, guía y nuncio, para hacer la voluntad de Dios, que es la sabiduría. En la batalla, en el camino incierto y en la oscuridad del debate interior ellos están presentes.

Cuenca, 29 de septiembre de 2019.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

Visitas guiadas por la Catedral de Cuenca.


    El día 5 de octubre a las 11:00 horas, un año más comenzamos con las visitas guiadas por la Catedral de Cuenca de los primeros sábados de mes.

    Las visitas de los primeros sábados de mes tienen un carácter pedagógico. Mes a mes se irá explicando la evolución del templo. Comenzaremos por el siglo XII y XIII, así progresivamente hasta llegar al siglo XX.
Antiguo Escudo de Armas de la Catedral de Cuenca

     El profesor e investigador José María Rodríguez, iniciará sus explicaciones con los acuerdos de Alfonso VIII con la Santa Sede, elevando a Cuenca a ciudad Episcopal, por aprobación del pontífice Lucio III, en Bula de 5 de julio de 1183; poniendo la primera piedra de su Catedral y dotándola de prelado y Cabildo Canónico. 
    Nombrando como primer prelado a D. Juan Yañez, tomando como escudo de armas, para él y la Catedral, un castillo, como consta en antiguas escrituras; después se cambiaría a una jarra de azucenas con la imagen de Ntra. Sra., luego se usó sólo “la jarra con las azucenas” como se pueden ver en lo alto de algunos retablos.
    Hablará sobre San Julián y la segunda fase de la construcción de la Catedral, con los reyes Fernando III el Santo y Beatriz de Suabia. Cerrando la visita con la explicación de cada uno de los 10 arcángeles bizantinos del triforio del siglo XIII.
Cuenca, 1 de octubre de 2019.



    

lunes, 23 de septiembre de 2019

Festividad de Ntra. Sra. de la Merced.

    Hoy 24 de septiembre celebramos una festividad muy grata para España. Todo empezó habiendo conquistado los españoles una parte de las provincias perdidas por la venganza del conde D .Julián, que resentido del agravio que había sufrido en el honor de su hija por el rey D. Rodrigo, había hecho dueño de toda la monarquía española a Muza, general del ejército del califa de Damasco, que se hallaba a la sazón en Berbería, no habiendo barbaridad que no sufrieran los cristianos de parte de los sarracenos, pues a unos desollaban vivos, a otros empalaban, a no pocos quemaban las plantas de los pies a fuego lento, haciendo espirar a otros a fuerza de crueles palos y tratando a todos peor que los más viles animales de carga; Viendo la desgracia en que había caído los cautivos cristianos, la Madre de misericordia, de quien los españoles fueron siempre devotos y que aun en vida había tomado a España bajo su protección cuando se le apareció Santiago en Zaragoza. 
     
Ntra. Sra. de la Merced.
Compadecida de tantas miserias afligían a los pobres cristianos cautivos, quiso dar al mundo un ilustre testimonio de su maternal bondad, fundando una Orden cuyo objetivo fuese solicitar el alivio y la redención de cautivos cristianos que gemían bajo la cruel esclavitud de los moros.

   Escogió para ello a San Pedro Nolasco, que renunciando generosamente a cuanto poseía empleándolo en beneficio de cuanto padecían la cautividad. Sufrió muchas contradicciones para desarrollar el proyecto. Hasta que en la noche del primer día de agosto de 1218, cuando estaba en oración Pedro Nolasco se le apareció la Virgen y le dijo que no podía hacer cosa más agradable a su Santísimo Hijo y a Ella, que fundar otra nueva congregación con el título de Ntra. Sra. de la Merced, para la redención de los cristianos cautivos en el dominio de los moros.

   Asombrado Nolasco con esta visión, exclamó postrado en tierra: ¿Quién sois que tenéis tan penetrados los secretos de Dios? Pero, ¿Y quién soy yo miserable pecador para encargarme de tomar esa empresa? “Yo soy María, Madre de Dios, respondió la Virgen. Anda y funda esta Congregación, que tomo desde luego bajo mi protección. Yo te facilitaré los medios, y allanaré todos los escollos”.       Aunque animado del más encendido celo, Nolasco  acudió a San Raimundo de Peñafort, que era su confesor, y habiéndole referido sencillamente lo que le había sucedido en la oración, San Raimundo respondió que había tenido la misma revelación.

   No dudando que era de Dios el pensamiento, se fueron a palacio a comunicarle al rey lo que intentaban, y confiarle la noticia del duplicado milagro; pero quedaron sorprendidos cuando el rey los vio en su cuarto se anticipó a contarles otra visión que había tenido enteramente conforme a la de ellos. Desde entonces no se pensó más que en la fundación de una Orden que debía su origen a tan insigne milagro.

 Confirmó esta sagrada Orden el Papa Gregorio IX y la honró con crecido número de privilegios. La Iglesia instituyó el día de hoy una fiesta particular para perpetuar la memoria de tan grande beneficio y en acción de gracias por la fundación de una Orden que es un milagro de la más heroica caridad.

La iconografía que se tomó para la representación de la Virgen de la Merced fue: Escultura vestida a usanza meridional, sentada en regia sede, con cetro y corona. Ella y el Niño llevan rosas en sus manos y los dos muestran su rostro de bondad y generosidad. Al pie se ven os escudos de la ciudad y el de la Orden Mercenaria. A uno y otro lado aparecen dos religiosos: San Pedro Nolasco, fundador de la Orden de la Merced o misericordia que lleva en su diestra la cadena rota de un cautivo recién liberado.

Cuenca, 24 de septiembre de 2019.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

sábado, 21 de septiembre de 2019

San Jonás (Siglo VIII antes de Cristo).

Este profeta, el quinto de los llamados menores, cautiva nuestra imaginación por un célebre episodio, en de aquel pez gigante que se lo traga para vomitarlo al cabo de uno días. Historia impresionante en la que se suele ver el símbolo del Cristo resucitado, pero dejando de lado la ballena, Jonás mantiene unas relaciones con Dios en las que nos reconocemos no sin bochorno.
El Señor empieza por ordenarle que vaya a predicar a Nínive, anunciando a “la gran metrópoli” que si no hace penitencia será destruida. Reacción del profeta: huir lo más lejos posible, a Tarsis, es decir  Tartesos, en Espala, el fin del mundo. No es ningún héroe y tampoco se caracteriza por la obediencia.
Pero Dios no le pierde de vista, su barco está a punto de naufragar, interviene el cetáceo, y una vez en tierra firma se renueva el mandato y una vez en tierra firma se renueva el mandato: “Levántate, ve a Nínive y échale el pregón que yo te digo”. Jonás, escarmentado, lo hace así, y lo hace tan bien que los ninivitas se arrepienten.
Entonces el incorregible profeta se enfada, acusando al Señor de “arrepentirse de sus amenazas”. Tanto esfuerzo y peligros para que todo acabe bien, ¿por qué Dios no aniquila a la ciudad pecadora? Está visto que Yavé no es serio no consecuente, le parece muy mal verle compasivo y misericordioso.
El enfurecido Jonás está a la sombra de un ricino que le libra de la insolación, y he ahí que el ricino se seca, con lo cual vuelve a airearse. ¿Te apiadas del ricino y no de Nínive, con ciento veinte mil hombres? Es la pregunta del Cielo. (El ricino le daba sombra y Nínive era un engorro no hay que olvidárselo). No se nos dice si Jonás aprendió la lección, lo que sí es seguro es que nosotros aún no la hemos aprendido.
Su tumba fue reconocida en la ciudad iraquí de Mosul, en la provincia de Nínive, donde el profeta vivió y cumplió su mandato divino. El sitio es un lugar sagrado par judío, cristiano y musulmán, pero fue destruido el 24 de julio de 2014 por el Estado Islámico.

Cuenca, 22 de septiembre de 2019.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

viernes, 20 de septiembre de 2019

San Mateo. 21 de septiembre

    Era natural de Galilea y judío de religión, pero de una profesión odiosa a toda la nación hebrea porque era publicano, recaudador de los tributos que los romanos imponían a todas las provincias sujetas a su dominación.

San Mateo es un Apóstol, hombre decidido y generoso desde el primer momento de su vocación. Es también evangelista, el primero que por inspiración divina puso en escrito el mensaje mesiánico de Jesús, Apóstol y evangelista.
San Mateo.Catedral de Cuenca
   Poseía dos nombres el de Mateo y el de Leví, fue judío como indica el nombre de su padre Alfeo y el mismo suyo, que en nuestra lengua es lo mismo que “don de Dios”, como Teodoro o Adeodato. Ejercía en Cafarnaúm, puesto fronterizo y puesto de gran movimiento, el oficio de alcabalero o recaudador de impuestos, como jefe subalterno, al servicio de Herodes Antipas.

Un día que Jesús salía de la ciudad de Cafarnaúm en dirección al lago, se fijó en Matero, sentado en su banco frente a la mesa de contribución. Fue un fichaje propio de Jesús; lo miró con atención y sobre todo con amor. La mirada equivalía ya a una invitación cariñosa. Siguió luego la palabra, que habla al oído  y l corazón: “Mateo, sígueme”. No fue preciso más.

Como todos los Apóstoles, acompañó a Jesús durante el ministerio público, fue testigo de la Resurrección y diversas apariciones y por último asistió a la Ascensión y recibió el Espíritu Santo el día de Pentecostés, para tomar parte de la función de la Iglesia Madre de Jesucristo.

San Mateo fue generoso en seguir el llamamiento y agradecido al mismo tiempo. Dio un banquete en su casa, al que invitó a Jesús y a sus discípulos y a muchos colegas suyos, Publicanos y pecadores, como dijeron los escribas y fariseos.

El Nuevo Testamento no vuelve a hablar más de él, sino es en la lista de los doce Apóstoles. Los datos que añade la tradición no nos dan plena seguridad sobre el apostolado concreto de San Mateo y su final glorioso. Es cierto que su primera predicación fue en Palestina a los judíos. Clemente de Alejandría nos dice en el siglo III que su apostolado en Palestina duró quince años. Las demás regiones evangelizadas por el primer evangelista no podemos determinarlas con certeza, pues los testimonios son ya tardíos y no concuerdan del todo. San Gregorio Magno nos habla de Etiopía y San Isidro de Macedonia.

Cuenta la tradición que murió Ejipa, una de las hijas del rey y llamó a los dos magos para que la resucitasen; pero no lo pudieron conseguir por más que invocaron a los demonios. Fue llamado San Mateo y apenas invocó el nombre de Jesús, se puso en pie la infanta viva y sana. A vista de este prodigio se convirtió el rey, toda la familia real, la corte  y casi todo el pueblo.
San Mateo. Catedral de Cuenca

Predicó San Mateo un sermón sobre la excelencia de las vírgenes y oído por la princesa Ifigenia, hija primogénita  del rey, consagró a Dios su virginidad y siguieron su ejemplo otras doncellas, muy pronto creció el número de las consagradas, y este hecho le costó la vida a San Mateo. Muerto el rey, se apoderó del reino su hermano Hirtaco, que para asegurar la corona, creyó que era preciso casarse con su sobrina Ifigenia, que era de extrema hermosura. Oyó esta con horror la proposición de su tío, que se irritó más con la resistencia de Ifigenia. Mandó llamar a San Mateo para que en su presencia persuadiese a la princesa para que consintiera el matrimonio, pero lo que hizo fue apoyar la actitud de la princesa. Indignado Hirtaco se retiró, mandando que le quitaran al vida al Apóstol, que aún no había acabado de celebrar el Divino Sacrificio, cuando en el mismo altar a golpe de hacha le quitaron la vida. San Hipólito le llama hostia y victima de la virginidad y protector de vírgenes.

El cuerpo de San Mateo se conservó largo tiempo en la ciudad de Nadaber, donde padeció el martirio, hasta que en el año de 1080 fue trasladado a Salermo, en el reino de Nápoles, de donde se santa cabeza fue llevada a Francia, y se conserva con gran veneración en la catedral de Beauvais y también algunas reliquias suyas en la catedral de Chartres.

Su Evangelio fue escrito primero en arameo para los judíos conversos y traducido al griego posteriormente. Sus escritos fueron utilizados por todos los autores cristianos del siglo I.

Cuenca, 21 de septiembre de 2019.

©José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.


martes, 17 de septiembre de 2019

San José de Cupertino. “Fray Asno”


Hoy celebramos un santo muy especial. Es el patrón de los viajeros en avión, los aviadores, de los que están mentalmente discapacitados, de los opositores y de los estudiantes en exámenes, de estos últimos por las dificultades que pasó el Santo en su etapa de estudiante.
Conocido como el Santo volador se le puede adjudicar siete hechos sobrenaturales en su vida: Volar por los aire, caía en constante éxtasis y sus compañeros frailes debían sujetarlo por sus entrada en levitación. Se cuenta que un día los religiosos lo vieron elevarse hasta una estatua de la Virgen que estaba a tres metros y medio de altura para darle un beso al Niño Jesús.
Exorcizaba con una frase. Entre sus compañeros fue elegido para exorcizar demonios, pero el Santo se consideraba indigno de ello. Usaba la frase; “Sal de esta persona si lo deseas, pero no lo hagas por mí, sino por la obediencia que le debes a mis superiores” y los demonios salían rápidamente de la persona poseída.
Podía estar en dos lugares a la vez. Cuentas que estando muriéndose su madre tuvo una visión, El se encontraba en Asís y siendo avisado de que su madre estaba para morir, entro en éxtasis y apareció en la habitación donde se encontraba su madre en medio de un gran resplandor, después de verla y despedirse de ella murió su madre. En ese momento José se puso a llorar y preguntándole que le sucedía respondió que acababa de morir su madre.
Curaba con la señal de la Cruz. Llagas que sanaban, ciegos que volvían a  ver, mancos y cojos quedaban sanos con solo hacer sobre ellos la señal de la Cruz o besar su crucifijo.
Leía los corazones y convertía protestantes. El príncipe luterano John Federich a sus 25 años fue Asís con dos escoltas, uno católico y el otro luterano. Asistieron a la misa que José estaba celebrando, al llegar el momento de la Consagración la Hostia se puso tan dura que era incapaz de partirla, así que se puso a llorar y a rezar y levitó hasta un metro de altura, al bajar pudo partirla. Al día siguiente volvió el príncipe a la Misa, esta vez la cruz de la Hostia se puso negra, esto le causó un gran dolor lo que le hizo llorar levitando con la forma durante quince minutos. Este milagro conmovió el corazón del príncipe por lo que tanto él como su escolta decidieron convertirse y ser bautizados en la fe Católica.
Se comunicaba con los animales. Cuando salía del convento y recaba por los campos las ovejas lo rodeaban para escuchar sus oraciones, las golondrinas volaban a su alrededor y acompañaban durante su recorrido.
Predijo el día y la hora de la muerte de Inocencio X.

La vida de este Salto es muy peculiar por lo que paso resumiros su vida. Comenzaré diciendo que el mismo se definía como Fray Asno. Así se llamaba porque era una calamidad, una de las personas más inútiles que se había visto en cualquiera de los conventos por lo que pasó; los capuchinos, que tuvieron la debilidad de aceptarlo, acabaron por deshacerse de él, y los franciscanos, con quienes se quedó, se hacían lenguas de aquel caso inaudito de bobería.
Muy ignorante, a duras penas sabía leer y escribir, cerrado de mollera y además torpe y de una manera exasperante; todo se le caía, todo lo rompía, aprender los trabajos más sencillos le costaba meses (se decía que le llevó mucho tiempo distinguir el pan blanco del negro). Personaje simplón y ridículo, además de enfermizo y enclenque.
Se decía que fue un milagro  de la Providencia el que pudiera haberse ordenado. Fray Arco sólo sabía obedecer, ser humilde, paciente, enamorado de Dios y devotísimo de la Virgen. Pero si era negado para los estudios, a su alrededor florecían prodigios que atraían a multitudes y despertaban las suspicacias de la Inquisición.
Un hombre que estaba continuamente en éxtasis y que en sus arrobos se elevaba en el aire ante multitud de testigos. Oía pronunciar el nombre de Jesús o el de María, y fray José levantaba vuelo, posándose a veces de rodillas sobre la rama de los árboles, de donde volvía a bajar sereno e imperturbable.
José de Cupertino fue beatificado el 24 de febrero de 1753, siendo Papa Benedicto XIV. Su canonización se realizó el 16 de julio de 1767 por el Papa Clemente XIII. Su festividad se celebra el 18 de septiembre.
Cuenca, 18 de septiembre de 2019.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Dulcísimo Nombre de María. 12 de septiembre.


    En la reforma del Breviario y Misal Romano, bajo el Pontificado de Pío X, se fijó para esta fiesta del Dulcísimo Nombre de María, que había instituido el Papa Inocencio XI en memoria de la gran victoria que el 13 de septiembre  de 1683 alcanzaron las armas cristianas contra los turcos cerca de los muros de Viene. San Bernardo de Siena decía a propósito del nombre de la Virgen: “Ya que no podemos alabar a María como Ella se merece, debemos ensalzar su nombre cuanto nos fuera posible”. Y  esto es lo que han hecho los autores que lo han estudiado hasta en sus últimas raíces. Vamos nosotros a resumirlos para exponer la historia y significado de nombre.

En la época del Nuevo Testamento los judíos imponían el nombre a los niños el octavo día de su nacimiento. Es probable que a las niñas se les pusiera el día quince de su nacimiento, porque hasta esa fecha la madre tenía que estar recluida y evitar el contacto con la gente. El Proto-Evangelio, escrito en el siglo II, nos dice que el n0ombre de María se lo impuso su madre Ana cuando pasaron los días de su purificación. En el siglo V y VI el Pseudo Mateo confirma lo mismo y, poco después, el Apócrifo de la Natividad de María dice que el nombre se lo impusieron los padres “por orden de un ángel”. En el siglo XIV Raimundo Jordán atribuye la imposición del nombre a toda la Santísima Trinidad, y en el siglo XVI San Pedro Canisio habla igualmente de una revelación angelical. San Lorenzo de Brindis lo atribuye a la inspiración divina, lo cual e conforme a la misión especialísima de la Virgen.

Según San Jerónimo, en lengua siria María significa Señora. Por el mismo tiempo San Epifanio la llama: Señora y Esperanza. El significado de Señora lo han recogido muchos autores posteriormente. La intención de los padres pudo ser llamar a la Virgen: Reina, Princesa.

Cuenca, 12 de septiembre de 2019.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador hintórico.