miércoles, 23 de julio de 2014

La Orden de Santiago y Alfonso VIII en Cuenca

Festividad de Santiago en Cuenca

El día 25 de julio se celebra la festividad de Santiago y Cuenca siempre ha tenido relación con la Orden de Santiago. En la actualidad posee un Hospital que lleva su nombre. Como investigador, me veo en la obligación de informarles sobre los antecedentes de este gran edificio. El solar fue donado por el Rey Alfonso VIII a la Orden de Santiago por su ayuda en la toma de Cuenca.
Medallón de Santiago a Caballo

Primero aclarar que la expresión ¡Santiago y cierra, España! fue utilizado por primera vez en la Batalla de las Navas de Tolosa por nuestro Rey Alfonso VIII de Castilla y que sirvió de grito de guerra a las brigadas de caballería española. Posteriormente fue utilizado en todas las ocasiones en que se enfrentaron contra los musulmanes. Con ello se invocaba al apóstol Santiago, patrón de España, para pedir su protección y la victoria contra el enemigo.

Vista panorámica del Hospital de Santiago en Cuenca
De la escritura fundacional sólo se conserva una copia hecha a finales del siglo XVI, tomada del original que existió en el bulario de la Orden y que fue otorgada por el Rey Alfonso VIII a la Orden Militar de Santiago, diez días después de la toma de la ciudad, esto es, el 1 de octubre de 1177. Dicha donación fue hecha según costa: “… a Dios y a vos Pedro Fernández, maestre de la Orden de Santiago y a todos vuestros hermanos, que al presente son y en adelante fueron…” Los siglos borraron toda huella de ésta concesión y en el siglo XVIII aparece un nuevo escrito de fundación del Hospital de Santiago, cuyo patronazgo ejerce el Consejo de las Ordenes Militares y cuyo documento estuvo en Uclés, y actualmente se conserva en el Archivo Histórico Nacional. Fue reproducido por D. Ramón Menéndez Pidal en su “Documentos lingüísticos de España”, por ser uno de los escritos más antiguos de lengua romance que se conservan, y en el que se dice: “…D. Tello Peris, D. Pedro Gutiérrez dieron a Dios et a los freires de la caualleria de Sanctiague…”.
Planos de solar que ocupa el complejo del
Hospital de Santiago en Cuenca -1632

Según costa en escritura la finca ocupa una superficie de forma irregular limitada en su contorno por la calle de Calderón de la Barca y casas laterales de las llamadas “Escalerillas de Santiago”, parte posterior de las casas del Callejón de Juan Sáiz, calle de Mateo Miguel Ayllón, carretera de Cuenca a Tragacete, Callejón de la Trinidad y Callejón de subida a Santiago, limitada por muros de contención y cerramiento en todo su perímetro. Con una extensión superficial de TRECE MIL SEISCIENTOS SETENTA Y DOS metros con DIECISEIS decímetros cuadrados (13.672,16 metros cuadrados), en cuya parte superior están enclavados las edificaciones del Hospital y anejo, Escuelas, Iglesia, Casa Curato y construcciones secundarias de poca importancia y espacios abiertos, que forman un segundo recinto interior con una superficie de CUATRO MIL NOVENTA Y SEIS metros con SETENTA Y SEIS decímetros cuadrados (4.096,76 metros cuadrados), de los que corresponden 2891.08 metros cuadrados a las edificaciones y 1.205,68 metros cuadrados a los patios, jardín y corrales.

Fachada principal del Hospital de Santiago
El primer Obispo de Cuenca, D. Juan Yáñez, concedió 40 días de indulgencias a cuantos favorecieran al Hospital y el Concejo de Cuenca y sus aldeas, en ese mismo año, se comprometieron a entregar cierta cantidad de ovejas, trigo, pieles de conejo y dinero. En 1198 el Concejo de Huete y en 1227 el Concejo de Uclés, siguieron este mismo ejemplo del Concejo de Cuenca en plan de donaciones. Así mismo el molino que está situado en la actualidad debajo del puente de San Antón, en el río Júcar, perteneciente al Obispo de Sigüenza, fue donado con la condición de que en vida se le diese quince áureos. El Papa Honorio III en el año 1220, comisionó al Deán de la Catedral de Toledo para proceder contra los que no cumpliesen las promesas y votos solemnes de mandas y legados a favor de los hospitales de Cuenca y Alarcón y en 1260 el Papa Alejandro IV expidió una bula por la cual prohibía le fueran arrebatadas, bajo ningún pretexto, las donaciones hechas por los fieles al Hospital de Santiago de Cuenca.
Escalerillas de Santiago

El edificio del hospital actual inició su edificación en 1511. El 26 de junio se adjudican las obras al maestro de cantería Juan del Castillo, las obras fueron desarrollándose a lo largo del siglo XVI y principios del XVII. El maestro de obras Francisco de Mora realizó la traza de la fachada en el año 1608 y su realización fue encargada al maestro cantero Juan Fernández de la Serna. En el año 1623, fray Alberto de la Madre de Dios diseñó las puertas y las ventanas del Hospital y las ejecutó Francisco Montalvo.

Es curioso cómo se pierden ciertas tradiciones. Contaba mi padre que en sus años jóvenes se organizaban verbenas para la festividad del Apóstol Santiago donde se realizaban concursos de mantones y balcones engalanados, los cines ese día eran gratuitos y se terminaba la fiesta con los fuegos artificiales. Tradiciones que se deberían recuperar para la grandiosidad del Santo y de esta Ciudad.



Cuenca, 25 de julio de 2014
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.

lunes, 14 de julio de 2014

Frailes y marineros unidos por la devoción a la Virgen de Carmen


CARMELITAS Y MARINOS, UNIDOS BAJO UNA MISMA DEVOCIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN

Sus orígenes en Cuenca

Fue el Papa Clemente X quien concedió por bula el 2 de noviembre de 1674 la recitación del oficio divino de esta fiesta y desde entonces se viene celebrando la festividad de la Virgen del Carmen, Patrona de los marinos.
Espadín de las campanas del convento de las
Carmelitas Descalzas de San José

En Cuenca se ha tenido siempre gran devoción, tal vez por haberse establecido en la ciudad la Orden de los Carmelitas Descalzos desde el siglo XVII. En 1613, se ubicaban en la llamada isla del Júcar, en 1708 pasaron a tener la residencia en el convento próximo al santuario actual de la Virgen de las Angustias. Las Carmelitas estaban situadas en la provincia en el pueblo de Villanueva de la Jara, el llamado convento de Santa Teresa y había otro en la localidad de Huete, fundado en 1588, sus hermanas fueron trasladas al convento de Cuenca en 1603.


Escapulario
El origen del nombre “Carmen” procede de Galilea. El nombre deriva de la palabra Karmel o Al-Karem que podría traducirse como “jardín”.  Cuenta el Libro de los Reyes, que en este monte vivían numerosos anacoretas. Según la interpretación veterotestamentaria, en el año 300 a.C. azotó una gran sequía a Galilea (36 meses sin llover) subiendo el profeta Elías al monte Carmelo para implorar la lluvia, divisó una nube blanca que emergía de las aguas del mar, fue creciendo hasta convertirse en una inmensa nube que descargo abundante agua sobre las tierras sedientas. Alías comprendió que aquello simbolizaba la llegada del Salvador, que nacería de una doncella inmaculada para traer una lluvia de bendiciones. 

Con el devenir de los años se estableció en ese mismo lugar una comunidad de monjes, iniciándose el germen de la Orden del Carmelo o Carmelitas. Entre estos monjes sobresale uno, San Simón Stock. Cuenta la biografía del Santo que se le apareció la Virgen llevando en sus manos un escapulario, y le dijo: “Este debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno”. Esta aparición tuvo lugar el 16 de julio de 1251, de ahí que
Convento de los Carmelita Descalzos, anteriormente de los Dominicos
se celebre todos los años el 16 de julio la festividad de la Virgen del Carmen.

Mi interés por los Carmelitas parte de la investigación que llevé a cabo en el año 1988 sobre los moradores del Desierto de San Joaquín (del Cambrón) en el término de Villalba de la Sierra, apareciendo entre los legajos en el Archivo Nacional de Madrid, la escritura del convento de San José de Cuenca de la Orden de las Carmelitas Descalzas, actual sede de la Fundación Antonio Pérez. En el año 1980 la Comunidad de las Hermanas Descalzas de San José se trasladaron a su actual ubicación, en la carretera de Nohales.
Convento de las Carmelitas Descalzas de San José

Como he dicho al principio de este artículo las Carmelitas, procedentes de Huete llegan a Cuenca el 1 de septiembre de 1603 siendo Obispo Sr. D. Andrés Pacheco. Acompañó a las Madres el Provincial de la Orden, el Padre Fray Alonso de Jesús María. Siendo la Priora, la Madre Isabel de San José. Fueron 11 las monjas trasladadas que con 2 vocaciones de Cuenca formaron la Comunidad 13 religiosas. Al no reunir las condiciones adecuadas de habitabilidad el futuro convento, fueron instaladas en una casa junto a la parroquia de San Martín, donde pasaron 5 años. El desarrollo de los trabajos de acondicionamiento del edifico del convento se desarrollaron lentamente a causa de la falta de fondos, ocupando las estancias del edificio el año 1608. Lo más costoso fue la realización de la capilla que gracias a las limosnas donadas por D. Jerónimo Aguilar que llegaron a 4.000 ducados, se puedo realizar los cimientos. Las obras cesaron por espacio de 16 años, hasta que en 1642, con la llegada del rey D. Felipe IV, por mediación del licenciado D. José González, el Rey donó la cantidad de 3.000 ducados que complementados con otras aportaciones del inquisidor, D. Fernando Heras Manrique, se pudo acabar la capilla. El día 3 de abril de 1646, día de la Pascua de Resurrección en solemne procesión, desde la parroquia de San Nicolás, fue trasladado el Santísimo Sacramento y consagrada la nueva Iglesia por el Ilustrísimo Señor D. Enrique Pimentel, obispo de Cuenca.
Imagen de la Virgen del Carmen en la
Capilla Honda de la Catedral de Cuenca

El relacionar a la Virgen del Carmen con el mar, procede del desplazamiento de los Carmelitas del Monte Carmelo a consecuencia de la invasión sarracena. Una antigua leyenda habla que antes de partir de aquel lugar se les apareció la Virgen mientras cantaban el “Salve Regina” prometiendo ser para ellos la “Estrella del Mar”. En el siglo XVII, el almirante mallorquín D. Antonio Barceló Pont de la Terra impulsó su celebración entre la marinería que él dirigía, siendo a partir de ese momento, cuando la Marina Española sustituyó el patrocinio de San Telmo, por el de la Virgen del Carmen.

Parece increíble la existencia de marineros en nuestra provincia al estar tan alejados del mar, pero sin embargo son varios los conquenses que han despuntado en las artes marinas. Así tenemos con los Reyes Católicos, un Mosén Diego de Valera, autor de un “Memorial de lo que convenía para el armada que mandaban fazer para guardar el estrecho”, en el que da cuenta de la cantidad y calidad de las naves, sus dotaciones y sueldos, bastimento y administración, en interesante documento para el estudio de la marina en su tiempo, como dice Carriazo al comentar la Crónica de los Reyes Católicos.

A su hijo Carlos de Valera le vemos en 1476 salir de Barrameda con dos galeras y cinco carabelas, para pelear con los portugueses, llevando el mando de las últimas y ganando el combate a sus contrarios y el mismo año, como Capitán de Guinea, marchando al frente de veinticinco carabelas y otras tres embarcaciones.
Virgen del Carmen

En la gesta de América tenemos a Alonso de Ojeda, el Caballero de la Virgen, explorador de Venezuela y Colombia, jefe en 1499 de cuatro naves, en 1502 de otras tantas y en 1504 de otra en que lleva como saldadas a Hernán Cortés y Pizarro.

En el mismo siglo XVI Mateo Serrano, de San Clemente, Capitán y Gobernador de Brujas, organiza muchas expediciones marítimas y fluviales, como Julián Romero, de Huélamo, héroe de San Quintín, va a Flandes con el duque de Alba, como jefe de la infantería de cincuenta y cuatro navíos y cuando se intenta levantar el sitio de Midleburgo se encarga del mando de los buques pequeños de la escuadra en la que los grandes iban bajo la dirección de Sancho Dávila. Igual que tenemos a Juan Ortiz Barriga, de Belinchón, al mando de una fragata en la conquista de Veragua y de un bergantín de la lucha con los corsarios. Todos ellos, de pobre cuna conquense, se afanaron en cosas de mar.

En el siglo XVII, Don Fernando Casado de Torres, de humilde familia del pueblo de Zafra, es ingeniero naval a los treinta y dos años, hace entre otros muchos el proyecto de navegabilidad del río Nalón, según se consta en el de Ministerio de Marina, como comandante general de Ingeniero Jefe de la Armada y colaborador de Isaac Peral.

Como trofeo marino no debemos olvidar el estandarte existente en la Capilla del Espíritu Santo de la Catedral, que las fuerzas enviadas por D. García Hurtado de Mendoza tomaron al corsario Drake frente al Callao y que, según Rizo, le había sido regalado por la Reina de Inglaterra.
Escapulario de la Virgen del Carmen

No puedo acabar este artículo sin relatar un milagro atestiguado que ocurrió en el verano de 1845 en el barco ingles llamado “Rey del Océano”. Hallándose en medio de un atroz huracán el barco y temiendo naufragar, el tripulante irlandés, John McAuliffe se quitó el escapulario que llevaba en su pecho y haciendo la señal de la cruz  lo lanzó al océano, calmándose el viento  y volviendo la calma, solamente una ola llegó a la cubierta trayendo con ella el escapulario que quedó depositado a los pies del tripulante. Testigo de hecho fue el ministro inglés Fisher que viajaba con su familia en el navío. Interrogando al tripulante sobre el escapulario, se convirtió, él y su familia al catolicismo.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

Cuenca 11 de julio de 2014


   

miércoles, 2 de julio de 2014

La Batalla de Huete. Año: 1164


Tras la huella de Alfonso VIII en el octavo centenario de su muerte.

Sancho III de Catilla
El 9 de julio hará 850 años de la Batalla de Huete entre los bandos de Los Castro y Los Lara. ¿Cómo fue esto?

Alfonso VIII nace en Soria en 1155, primer y único hijo del rey Sancho III de Castilla “el Deseado” y doña Blanca de Navarra, que falleció en el parto. En 1157 fallece su abuelo, el rey Alfonso VII dividiendo su reino entre sus hijos, Castilla para Sancho III y León para Fernando II. El 31 de agosto de 1158 fallece su padre, siendo declarado heredero al  trono. En ese momento Alfonso VIII contaba con 3 años de edad. Antes de morir Sancho III nombra como Custodio del Rey a D. Gutiérrez Fernández de Castro que había sido su ”ayo” y como Regente  a D. Manrique de Lara.

Los Lara no aceptan que la custodia de Alfonso VIII recaiga sobre Los Castro, maniobrando astutamente consiguen que  Gutiérrez Fernández de Castro les entregue al pequeño Rey, con la promesa de devolverlo en cuanto así lo requiera pero Los Lara no lo devuelven, comenzando un período de guerra civil entre ambas familias, multiplicándose los conflictos a lo largo de todo el territorio castellano.


Escudo de Armas de los Castro
Al hacerse cargo D. Manrique de Lara de la regencia, inician la persecución de los sobrinos de D. Gutiérrez, a los que quiso privar de todos los honores y de las tenencias de villas y ciudades. Como medio de defensa estas posesiones se pusieron en manos del rey de León, tío de Alfonso VIII, que también ambicionaba el trono castellano y por el que se declararon varias ciudades, entre ellas Toledo (1162).

Tanto Huete como Toledo estaba por D. Fernando Ruiz de Castro que obtiene importantes apoyos en el Arzobispado de Toledo. Los Lara juntaron tropas y se dirigieron a Huete con la intención de tomarla, a cuya defensa se dispuso Castro, encontrándose los dos ejércitos en el sitio llamado Los Burrucales entre Garcinarro y Huete, donde pelearon por ambas partes con gran tesón, fortalecidos los Lara con la presencia personal del Rey en su campamento, en el que recibió un mensaje de D. Fernando Ruiz de Castro, rogándole desistiere “de rompimiento y del derramamiento de sangre” que ya “cuando fuere mayor de edad le entregaría las ciudades que por tenencia de su padre tenía”, lo que tomado Los Lara como signo de cobardía, siendo contestado que no levantaría el campo sin prenderle o matarle, con lo que dió comienzo la batalla, durante la cual rompió Lara su lanza contra un escudero de Castro, tomándolo por éste y entonando “el victor”  por lo que hubo de descubrirse Castro y gritar “amigos, yo no soy el muerto” y arremetiendo contra D. Manrique le hirió de muerte de una lanzada. En marzo de 1166 se celebró el Sínodo de Obispos en Segovia, donde se confirmó a Alfonso VIII como futuro Rey de Castilla. Las ciudades castellanas poco a poco comienzan a reconocer a Alfonso como su Rey.

sábado, 28 de junio de 2014

Cuenca por el Sagrado Corazón de Jesús


FESTIVIDAD DEL CORAZÓN EURARÍSTICO DE JESÚS

Ayer desfiló por las calles del casco antiguo la procesión del Sagrado Corazón de Jesús, partiendo de la parroquia del Salvador.

Desfile procesional del Corazón de Jesús
En todos los tiempos y en todas las naciones se ha representado el amor simbolizándolo en un corazón y ésta fue la idea de Jesús al revelarle a las Santa Benedictinas Gertrudis de Helfa y Matilde de Hackeborn primeramente y después a su confesor de Paray-le-Monial, Santa Margarita, la devoción que en los últimos tiempos había de caldear al mundo enfriado en el divino amor. De ahí que la devoción al Sagrado Corazón de Jesús consiste en adorar el amor de Cristo, adorando el símbolo material de este amor, que es el corazón.

Adoración al Sagrado Corazón de Jesús. Detalle andas
En la aparición de Jesús a Santa Margarita le dice que quien orara con devoción al Sagrado Corazón de Jesús recibiría muchas gracias divinas. Hay una fecha concreta en que esta devoción pasó a vivirse con un mayor fervor y es el 27 de diciembre de 1773 cuando el confesor de Santa Margarita, creyendo en su declaración propagó la devoción. Los jesuitas extendieron por el mundo a través de los miembros de la Compañía. Con la llegada de Felipe V la devoción se reafirma por la carta que escribe Benedicto XIII en 1727, pidiendo Misa y Oficio propio al Sagrado Corazón de Jesús, para todos sus Reinos y Dominios.

La consagración pública de España al Sagrado Corazón fue hecha primero por Carlos María de los Dolores de Borbón y Austria y después por el rey Alfonso XIII que lo haría de forma oficial en Getafe, en el Cerro de los Ángeles, centro geográfico de la Península Ibérica.  

Cuenca prometió al Sagrado Corazón de Jesús en el Acto de Consagración de la Ciudad, celebrado el 16 de junio de 1940: “Cuidaremos de tus cosas para que Tú cuides de las nuestras”. El Señor ha cumplido su parte con divina magnanimidad… ¿Y nosotros qué?

Cuenca, 28 de junio de 2014

José María Rodríguez González

miércoles, 18 de junio de 2014

Lugar de encuentro, antiguo cine Xúcar


EL TEATRO CINE XÚCAR

Punto de encuentro de generaciones

Hay sitios, lugares y espacios que por las vivencias que has tenido,  guardas gratos recuerdos de ellos, creo que el cine Xúcar es uno de esos lugares. De joven decíamos ¿Dónde quedamos? ¡En el Xúcar! Así fue para las generaciones a partir de los cincuenta; para las anteriores era la Ventilla, que así es como se denominaba el lugar.
Edificio Xúcar - aspecto actual

En este punto estaba emplazada una antigua gasolinera llamada “La Ventilla”, en 1952 se iniciaron las obras del que sería hasta nuestros días el “Gran Cinema-Teatro Xúcar” hoy ocupa su interior la tienda de MANGO. El solar fue adquirido por los hermanos Manuel y Gerardo Navalón. El arquitecto que diseñó el edificio fue D. Manuel Muñoz Monasterio. Introduciendo algunas variaciones el arquitecto D. Eduardo Torallas López, dándole un toque de estilo Victoriano. Estos hermanos fueron los segundos propietarios ya que los anteriores abandonaron la obra. El proyecto fue mejorado por el arquitecto D. Miguel García Monsalve siguiendo como aparejador D. Agustín Carretero y como maestro de obras, el albañil conquense Pedro Muñoz.

El edificio constaba de semisótano, con acceso directo desde la calle e independiente del cinematógrafo, que se destinaba a sala de fiestas, la que contaba con un pequeño escenario para orquesta y una gran pista para bailar, bar, guarda ropa y servicios.
Proyecto edificio Xúcar. Año 1952

Sobre esta planta a la altura de la calle, iba el patio de butacas y escenario para cine o teatro, guardarropa, bar, servicios y un gran vestíbulo situado inmediatamente detrás del pórtico que todos hemos conocido.

Por encima de ésta y en vuelo el entresuelo y sobre este, el principal, al que se accedía por dos grandes escaleras laterales que partían del vestíbulo. El principal estaba equipado de bar y servicios, al que llamábamos “gallinero”, donde a los niños nos gustaba situarnos en la sesión de tarde para ver la película y comernos la merienda. No es que en casa sobrara el dinero para ir los domingos al cine en la sesión de tarde, pero tuve la suerte que entre los oficios que tuvo mi abuelo Sabino, además de carpintero, músico, sereno, fue el de portero y acomodador de este cine. Él no nos dejaba entrar gratis, no quería privilegios para los suyos, pero Bautista Utanda, el otro portero que nos conocía, se apenaba de nosotros y sí nos dejaba entrar. Esperaba a que mi abuelo se ausentara de la puerta para decirnos que entráramos, corríamos mi hermana pequeña y yo por las escaleras hasta el entresuelo y si había butacas vacías las ocupábamos, de lo contrario nos sentábamos en las escaleras, permaneciendo allí durante toda la proyección.

La capacidad del teatro era de tres mil butacas, entre el patio, entresuelo y principal. La iluminación era indirecta y con luz rasante. Tenía calefacción y refrigeración.

Un hecho poco conocido fue el hundimiento de la armadura metálica de la cubierta del edificio, el miércoles día 25 de junio de 1952, resultando once obreros heridos, entre ellos un muerto. En un primer momento fueron atendidos en la Casa de Socorro por el Doctor D. Cristian Casares y el practicante D. Francisco Martínez Olivares, se incorporaron a la tarea el Doctor D. Miguel Suay y los practicantes Domínguez y Pinós, tres de los heridos fueron dados de alta. Se dijo que la culpa fue de la Casa MADUCA de Valencia a cuyo cargo estaba el cálculo de la construcción de las formas y colocación en obra de las mismas. La instalación y el montaje de la armadura metálica de la techumbre lo hicieron obreros especialistas valencianos, bajo la dirección del ingeniero de la casa D. Mauricio Ducajú.
Aspecto del edificio Xúcar en los años 60
Los heridos fueron: Tomás Pérez Vergas, de 20 años; Gregorio Olivares Martínez de 64 años; Emilio Patrón López, de 38 años; Reyes Cuevas García, de 30 años; Dionisio García López de 27 años; Francisco Martínez Gallarte de 19 años; Félix Soriano Cardo de 60 años; Hilario Saiz Martínez, de 42 años y Rufino Huerta Martínez de 44 años. El fallecido fue Emilio Patrón López.

El entierro del fallecido fue presidido por el Excmo. Sr. Gobernador Civil,  D. Gabriel Juliá Andreu. El féretro partió del Hospital Provincial hasta la ermita de Ntra. Sra. De la Luz. Asistieron numerosos productores y público en general. El Sr. Gobernador, terminado el entierro entregó un donativo a la familia de mil pesetas. Los dueños del cine se comprometieron a que la primera función que se celebrase sería destinada a la familia del obrero muerto Emilio Patrón.


El 12 de febrero de 1953 se efectuaron las pruebas  de carga en la cubierta, disponiéndose 500 Kg por metro cuadrado, resistiendo satisfactoriamente. En los voladizos del entresuelo y principal, se efectuó disponiendo 1.200 sacos terreros de 50 kg cada uno lo que supuso una carga total de 60.000 kg, el aforo era de 240 espectadores que calculando un peso de 65kg por persona hace un total de 15.600 kg que viene a ser la cuarta parte del peso de la prueba. Actúan durante 36 horas. Todas las pruebas fueron satisfactorias.
El 4 de octubre de 1953 se inaugura el Cine-Teatro “Xucar” con la intervención de los grupos de jotas de Calamocha (Teruel).

El uno de abril de 1956 se instaló el sistema de Cinemascope del cine Xúcar, lo instaló una casa de Madrid especialista en ello. A las máquinas de proyección de alta frecuencia, se les instaló el correspondiente juego de objetivos anamórficos para “Cinemascope”, todos ellos de marca alemana. La pantalla se cambió por una de marca “Dove” de material plástico, ésta en la proporción de 1 X 2,55 que es la adecuada para este sistema de cine. También fueron cambiados el sistema de audio, dependiendo el volumen de la mayor o menor afluencia de público en la sala.  
El teatro Xucar, con sus obras de teatro y en especial con la revista representó para Cuenca la época del destape. Juanito Navarro, Lina Morgan y Quique Camoiras fueron los actores más representativos. La compañía teatral de Quique Camoiras no faltaba cada verano para las ferias de San Julián, con obras como: El hombre Rojo; Eva al desnudo; Don Armando Gresca; Ponte el bigote, Manolo; Que sólo me dejas… hicieron las delicias de los conquenses de los años sesenta y setenta.

José María Rodríguez González
Profesor e investigador histórico

Cuenca, 16 de junio de 2014

lunes, 9 de junio de 2014

El Rey Felipe IV en la procesión del Corpus de Cuenca


Felipe IV preside la procesión del Corpus de Cuenca en 1642

(Vivencias con mi abuelo)

Era costumbre en Cuenca, como en otras ciudades, el desfilar los niños que han realizado su primera comunión en el mes de mayo. El domingo anterior a la festividad me dispuse, como cada domingo, a acompañar a mi abuelo a misa de doce a la Catedral. A la salida de misa nos sentamos en los poyetes de la barandilla de la Plaza, entre sol y sombra. Acertó a pasar el barbero del barrio, llamado Estival, ¿Qué Sabino, tomando el sol? Contestando mi abuelo en plan sarcástico, ¡no esperando el Corpus!




Procesión del Corpus 2014 - Cuenca
Por cierto me ha dicho tu madre que te sacará en la procesión del Corpus como has hecho la Primera Comunión ¿Sabías Josemari, que en 1642 vino el rey Felipe IV a Cuenca por estas fechas y presidió la precesión del Corpus? No abuelo, cuéntamelo:

Para que entiendas el motivo de que viniera el Rey a Cuenca tengo que empezar contándote otras cosas. Por esas fechas se había sublevado Cataluña contra el poder real de los Austrias (1*). La Reina Isabel padecía celos por de la vida disipada que su esposo llevaba, inducido según su creencia por los consejos privados de D. Gaspar de Guzmán, Conde Duque de Olivares (2*). Tomando como buena ocasión para separar al monarca de su favorito, indujo a Felipe a que emprendiera la marcha a la zona de la rebelión, poniéndose al frente de sus tropas. Mientras tanto el Conde-Duque había de quedar en la corte para el despacho de los asuntos administrativos y de normal gobierno evitando su influencia en conductas deplorables de las que se oía hablar del Rey. Pero las ilusiones de la inocente reina quedaron desvanecidas, cuando vió como junto a Felipe partía D. Gaspar de Guzmán y con un séquito tan numeroso y de tal calidad que más parecía gira de placer que expedición castrense.
Felipe IV - Velázquez

Una vez sofocada la sublevación (1*), nuestro flemático rey se viene a Cuenca. Llega a esta ciudad el día 27 de Mayo y entre cacerías, fiestas y representaciones en la casa de comedias, la que consta en el archivo Municipal de las disposiciones reguladoras, permaneciendo hasta el día 28 de junio.

Entre las fiestas que se organizan en su honor figura una corrida de toros, celebrada del modo más original. Sobre el río Júcar se monta un amplio tablado que sirve de plaza a las variadas suertes de tauromaquia. Haciendo un inciso me dice: ¿Te ha dicho tu padre que tu otro abuelo fue torero? No abuelo, no me lo ha dicho por miedo a que sigamos su oficio. Bueno Josemari, dejemos ese tema y sigamos con el Corpus. Sabida era la religiosidad de los “Felipes”. Con un criterio tan amplio como el de pensar que San Pedro haría la vista gorda para los pecados contra el sexto Mandamiento, rezaba como el más devoto penitente y enamoraba a las mozas como el más pinturero galán. Abuelo no entiendo esto. Josemari eres joven pero ya lo entenderás. Quiere decir que el Rey le gustaba tontear con las mujeres sin miedo a morir en pecado porque siempre llevaba algún obispo para ser confesado y perdonado de sus pecados.

Foto comunión-José María Rodríguez González 
Llegado el día del Corpus manifestó deseos de ponerse al frente de la tradicional procesión solemnísimamente celebrada desde Carlos V en nuestra ciudad. Junto al monarca se situó todo su real cortejo, compuesto de personalidades como el Embajador de Alemania; el Cardenal Espínola, el famoso pintor Velázquez, el citado Conde-Duque, el Obispo de Málaga y otros cortesanos que lo acompañaron.

La procesión fue todo un desfile de galas, de planas y cintillos, bandas y chambergos, walonas (3*) y púrpuras, con decirte que jamás se ha visto en Cuenca una procesión tan lucida que rindiera homenaje al Dios del Amor en el Sacramento de la Eucaristía por la Plaza Mayor de Cuenca.

Soldado de la Guardia Walonas
Era el día 19 de junio de 1642. El Rey se sentía como en su propia casa. Su satisfacción fue aumentada y más con las noticias que le trajo el correo de D. Francisco Melo (4*), General de las armas españolas de Flandes. Con pliego sellado portaba el siguiente mensaje: “En la frontera hacia Cambray a 26 de mayo se avia derrotado al francés el exército que tenia de 100 mil franceses y que le avía ahogado más de 3.200 y que le tenía prisionero de 3000…”.

Con tales noticias el rey Felipe IV quiso ver el cuerpo del Glorioso San Julián, siendo complacido el día 23 de junio.

Entusiasmado el monarca con las demostraciones de afecto que recibió de los conquenses durante su estancia en esta ciudad quiso demostrar su satisfacción y gratitud y entre las diversas prebendas con que lo significó figura el obsequio que hizo a San Julián de una lámpara de plata de peso de mil ducados y más de mil ducados de vellón para dotarla.

La rapiña francesa en la guerra de la Independencia despojó a nuestra catedral de tan magnífica joya.
Con tanta explicación se nos hizo la hora de comer y la abuela Florencia subió a buscarnos a la Plaza y regañándonos, tomamos el camino de casa. Sigilosamente mi abuelo me dijo: no olvides lo hablado y apuntalo para más adelante recordarlo, es sabiduría popular y un hombre debe saber estas cosas de su pasado.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico
Cuenca, 7 de junio de 2014
 

(1*) El día del Corpus Cristi de 1640, Cataluña se subleva matando al virrey de Cataluña, Conde de Santa Coloma, y a todos los funcionarios reales. Debido a eso, se conoce como la rebelión como la sublevación de Santa Coloma. La revuelta se les fue de las manos y reconociendo su incapacidad para controlar la revuelta y convertirse en nación, los dirigentes catalanes se aliaron con Luis XIII con el pacto de Ceret, pagando a Francia lo que no quisieron pagar a España. Cataluña se llenó de soldados y mercaderes franceses. Abreviando mucho, en 1642 Felipe IV tomó Barcelona y se acabó la fiesta. Francia se forro con el dinero y recursos catalanes y a demás con la pérdida del Condado del Rosellón (1959) que era la parte transpirenaica de Cataluña.

(2*) D. Gaspar de Guzmán y Pimentel, Conde-Duque de Olivares. Muerto Felipe III y elevado al trono su hijo Felipe IV, el Conde, que era Gentilhombre de Cámara suyo, se mantuvo a su lado en calidad sólo como un íntimo confidente, hasta que murió su tío D. Baltasar de Zúñiga  que fue nombrado Primer Ministro.

(3*) Walonas. Oficiales y soldados reales.

(4*) Francisco Melo de Portugal y Castro. Capitán General de los Tercios españoles de Flandes. Gentilhombre de cámara de Felipe IV, desempeñó misiones diplomáticas en Italia y Alemania y participó en la Guerra de los Treinta Años.

viernes, 6 de junio de 2014

EL LEGADO PERDIDO EN CUENCA


LA EDIFICACIÓN DEL SIGLO XIX.

Hace pocos días, buscando información subí al Archivo Histórico Provincial, donde duermen los legajos, atados con cuerdas y apilados, guardan los acontecimientos adormecidos en el ángulo oscuro del olvido esperando ser despertados para la adquisición del dato que pueda reconstruir el acervo nuevo de la Historia de Cuenca.


Edificio desaparecido de la
 Plaza de la Hispanidad
De aquí pasé al Archivo Catedralicio, que junto al Archivo Histórico Provincial podríamos denominar los “Palacios de los tiempos” en cuyas mansiones habitan pletóricos de vida los siglos con sus generaciones de aciertos y desaciertos en sus aspectos políticos, sociales, artísticos y guerreros, archivos atentos y acogedores de sus visitantes a quien nunca reciben mal, proporcionando la información apetecible al investigador que busca, con su paciente entusiasmo la información que a veces se torna en cansancio y desilusión al no encontrar lo que animosamente es buscado.

Antigua Escuela de Magisterio de Cuenca
Edificio desaparecido
C/ Calderón de la Barca
Todo investigador sabe que  no sólo se recoge el “dato histórico” en los legajos de papel, ni el pergamino de las ejecutorías, ni en los libros “De Becerro” ni en los “Libros de Fábrica”. Hay otras fuentes tan importantes como esos a las que llamo: “Archivos de Piedra”, testigo de ello fue mi última investigación publicada por la Excma. Diputación Provincial de Cuenca: “Iconografía e iconología de la Catedral de Santa María de Cuenca”. Estos “Archivos de Piedra” situados en los laudes de los sarcófagos de mármol, o en  los exteriores de los edificios y que tan poco caso se hace de ellos, creados por heráldica, situados en las hornacinas y arcos de las iglesias o sobre los laudes de los sarcófagos de mármol o en los adornos y decorados que poseen sus fachadas que marcan un periodo de tiempo determinado. 
Las ciudades y los pueblos no nacen por generación espontánea, tienen sus gentes y sus costumbres que las distinguen y diferencias de otras y esta historia se guarda en “Las partidas de piedras” de sus edificios, de sus “Blasones” de sus detalles pintorescos de sus casas. Estos detalles son retirados o destruidos sus construcciones, unas veces porque afean el conjunto, otras caen destrozados por la piqueta del alarife para agrandar las ventana o para ser sustituido por una edificación más moderna sin conservar sus fachadas y la mayoría de las veces por la especulación de los terrenos sin tener en cuenta la historia y el pasado que representan.  

¿Qué fue de los edificios de la Calle Calderón de la Barca? ¿Quién ha mirado por ellos? En mayo de 2004, como profesor de Imagen y Expresión saqué a mis alumnos a las calles de la ciudad en busca de los edificios emblemáticos del XIX, para que las nuevas generaciones de conquenses aprendieran a querer su historia reciente, a descubrir la rica construcción de un siglo que se terciaba lejano pero al
mismo tiempo cercano a nosotros. A descubrir por ellos mismos, tras el objetivo de la cámara, la estética del pasado. Es en ese periodo cuando se imitan las antiguas arquitecturas egipcias, indias, chinas, románticas o góticas, tomando elementos de una y otra, añadiéndolos a sus fachadas que adornan ventanas, puertas y balcones.  No es que tuviéramos grandes construcciones, como las realizadas por Gaudí, pero sí poseíamos, y algo seguimos poseyendo, de este tipo de construcción, en las calles: Ramón y Cajal, Cervantes, José Cobo, Carretería, Doctor Chirino, Hermanos Valdés, Calle del Agua; algo queda en Calderón de la Barca, en Avda. Virgen de la Luz, etc. ¿Hasta cuándo? Porque vemos como día a día van desapareciendo sin que nadie repare en ello o que el Ayuntamiento exija la reconstrucción, al menos, de la fachada original que poseía. Un ejemplo reciente es el nuevo edificio de la Plaza de la Hispanidad que aún está en construcción. ¿Qué parecido tiene con el original? ¡Ninguno!
Edificio aún existente en C/ José Cobo
Con adornos chinescos. Siglo XIX


Yo no soy quien para romper lanzas en contra de las alegadas razones, más sí afirmo que  no existen motivos para hacer bancarrota de la historia de Cuenca que, en páginas de piedra escribieron las generaciones del siglo XIX, haciendo girones y llevándose tras de sí las gloria de los que por Cuenca pasaron en esa época, dejándonos los encantos chinescos y adornos clásicos de la Cuenca del XIX. ¡Respetemos el patrimonio!

José María Rodríguez González

Profesor e investigador histórico

Cuenca, 6 de junio de 2014