Los fríos intensos hicieron plantearse al Cabildo cambios en la Catedral
| Encofrado bajo forjado de la capilla Honda de la Catedral de Cuenca |
| Encofrado bajo forjado de la capilla Honda de la Catedral de Cuenca |
Esta tarde, día de la Inmaculada Concepción, tarde desapacible en el exterior de casa, o meteorológicamente hablando, con viento y bajas temperaturas que invitaban a quedarse en el cálido hogar, todo ello me ha llevado a terminal de leer el libro que hace unas semanas comencé a leerlo y que cada día dedicaba un poquito de mi tiempo a deleitarme con sus páginas, al principio me resultó algo monótono, pero pronto le pillé la gracia y quedé enganchado de su prosa, pues son varios los libros que llevo en marcha al mismo tiempo.
He de decir que acabo de terminar de leerlo: “La casa de las conversas y el secreto de la puerta azul”, obra de Luz González, a quien felicito por tan magnífico trabajo. Es premio de novela: “Cuenca Histórica” 2014. Felicito también al jurado que le otorgó el premio.
![]() |
| D. Diego Ramírez de Villareal. |
Me ha enganchado, tan vez porque en él se habla de uno de mis obispos favoritos del episcopado conquense, D. Diego Ramírez de Villareal. Nació en Villaescusa de Haro y le debe tanto la Catedral que ha sido lectura obligada para mis trabajos de investigación, pero no conocía la parte humana de él, su familia, su entorno, sus problemas más comunes, este libro me la ha mostrado.
![]() |
| D. Sebastián Ramírez de Arellana. |
Durante mis trabajos de investigación llegué en cierta ocasión a confundirlo con su sobrino, D. Sebastián Ramírez de Arellana, que siguió una vida paralela y semejante a la de su tío Diego, tanto que llegó también a ser obispo de Cuenca. Sólo les separó D. Alejandro Cedarino que fue obispo tras la muerte de D. Diego Ramírez de Villareal, también conocido como Diego Ramírez de Villaescusa. Pues he de decir que a D. Diego se le debe el arco de Jamete, quien luego tuvo la suerte su sobrino, D. Sebastián, de controlar su terminación y su inauguración, así pues uno lo empezó y el otro lo terminó. También se le debe a D. Diego: la capilla Honda, la sala de Cabildo o sala Capitular, la capilla de la Asunción y gran parte del Palacio Episcopal y también se iniciaron con él las magníficas rejas de la capilla mayor y las del coro, según el escudo de armas que ostentan de este prelado.
Libro recomendado.
Cuenca, 8 de diciembre de 2020.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.
Coincidiendo con el último día del mes de noviembre nos encontramos con el Plenilunio, al que se la llama "Luna del Castor", también “Luna del Luto”.
El primer nombre es el más extendido: “Luna del Castor”, le viene en relación al momento en que los castores suelen preparar el alimento y la madrigueras para refugiarse durante el invierno. Hay que tener en cuenta que estos animales no hibernan, pero se vuelven menos activos en el invierno, por lo que tienen mucho que preparar antes de que las temperaturas se desplomen.
También se le llama así, por la costumbre que tenían los cazadores, que aprovechaban la actividad del castor para capturarlos y sus pieles les servían para confeccionar prendas de abrigos con las que poder soportar las bajas temperaturas que se avecinaban.
La tradición Celta la denomina, al Plenilunio del mes de noviembre: “Luna llena del Luto”, celebrándose el fin de año, a esta noche la llamaban Samhain o Samaín.
Esta tradición se celebraba en la luna llena del mes de noviembre, en épocas más cercanas a nosotros se estableció fecha fija, dejándola el 31 de octubre. Samhain o Samaín, era el momento de agradecer todo lo recibido de la naturaleza, de manera que se sacrificaban animales y se comían en familia, de esta manera se demostraba la gratitud de lo recibido y se ofrecía comida a los necesitados.
En las calles se encendían hogueras y se ponían velas en las ventanas de las casas, para poner luz y paz en el mundo de los espíritus alejando las malas energías. Para proteger las velas del viento y la lluvia se colocaban dentro de calabazas agujereadas.
Cuenca, 29 de noviembre de 2020.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.
![]() |
Martirio de Santa Catalina. Retablo de la capilla que lleva su nombre.
Catedral de Cuenca.
|
![]() |
| Santa Cecilia |
![]() |
Representación del Martirio de Santa Cecilia. Stefano Moderno. año 1600. Roma Basílica de Santa Cecilia |
Lo mismo que la festividad de San Juan nos marca el verano, San Martín nos traza la época del invierno con la celebración de la matanza: “A cada cerdo le llega su San Martín”. Con él se declara el frío y se invoca al santo para que caldee las gélidas noches de noviembre.
![]() |
| San Martín de Tours. |
San Martín nació en Sabaria de Panonia, hoy Hungría. Su padre era oficial del ejército romano y fue destinado a Pavía, donde recibió la primera educación Martín. A los 10 años pidió entrar en la Iglesia contra la voluntad de sus padres. Para librarle de las influencias cristianas, a los 15 años le inscriben en el ejército y le obliga al juramento militar.
Durante el período que permaneció en el ejército es protagonista de la gran anécdota por la que se le conoce:"Es en Amiens, donde un soldado está de guarnición; un día de invierno hay un pobre que tirita, y él con la espada corta expeditivamente en dos su capa para que se abrigue con la mitad (la única de que podía disponer, la que él había pagado, porque la otra mitad era del emperador). Aquella noche el mendigo se le aparece envuelto en luz, es Cristo con quien había compartido sin saberlo su clámide.
En el año 341 estando en el campamento de Worms, es llamado por el emperador Constantino para recibir una gratificación, la rehúsa y pide permiso para retirarse del ejército: “Hasta ahora ha llevado las armas por ti; permítame que en adelante las lleve por Dios”.
En el año 371 San Martín fue elevado a la silla episcopal de Tours contra su voluntad. En seguida fundó cerca de la ciudad el monasterio de Marmontier, que fue palacio episcopal del Santo. Allí tenía una celda de madera con su pequeño jardín, donde descansaba después de sus excursiones apostólicas.
Siempre activo y apostólico, la muerte le sorprendió en un viaje pastoral. Supo que en Candes había cierta desavenencia y rivalidad entre el clero y fue allí con la paz de Cristo, presintiendo que no volvería más a su descanso de Marmontier. Habiendo vivido 80 años y desde los diez con la caridad de Cristo en su corazón. Expiró el 8 de noviembre de 397. Su cuerpo fue llevado a Tours y enterrado en el cementerio cristiano, a la entrada de la ciudad.
La voz del pueblo lo canonizó. Su vida escrita por Sulpicio Severo, se extendió muy pronto por todo el Imperio y durante la Edad Media se peregrinaba a su tumba. Su fama de taumaturgo llevaba allí toda clase de enfermos y necesitados con la esperanza de que serían curados de cualquier enfermedad como se dice en el himno iste Confesser, compuesto originariamente en honor al Santo: “Quolibet morbo fuerint gravata Restituuntur” que quiere decir: “Curan de cualquier enfermedad que padezcan”.
Cuenca, 11 de noviembre de 2020.
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.
_____________
FUENTES
CONSULTADAS:
-Año
Cristiano para todos los días del año. P. Croiset. Madrid. 1846.
-La
casa de los santos. Carlos Pujol. Madrid. 1989.
-Año Cristiano. Juan Leal, S.J. Madrid. 1961.