sábado, 23 de diciembre de 2017

La satisfacción de ser y haber sido docente


Mi agradecimiento a mis compañeros y alumnos por estos años juntos en la digna tarea de enseñar y educar.
El jueves, día 21 de diciembre fue mi último día de clase. El viernes fue un día de despedida. Desde el 14 de septiembre de 1996 he ejerciendo como docente en el IES Fernando Zóbel de Cuenca, 21 años en este Instituto.
La dedicación a la docencia parte del principio fundamental de la vocación, siempre desde pequeño me ha gustado la enseñanza. Esta profesión ha sido para mí, una forma de vida, la resumiría como una forma de SER.
José María Rodríguez González
Paulo Freire, en su libro “La educación como práctica de libertad” menciona que “la tarea esencial del educador debe es enseñar a los estudiantes a liberar sus mentes, a ser ellos mismos y a tener opinión propia. Para ello el docente tiene que ser consciente de su responsabilidad social despertando, en el alumno, el interés por el descubrimiento de la verdad en todos los campos del aprendizaje”, misión que he intentado inculcar a mis alumnos a lo largo de mis años como docente.
Durante estos 36 años dedicados a la enseñanza, directa o indirectamente, siempre he intentado tener una mente abierta, en dos vertientes: en el aprendizaje y en la adaptación. Todos los días han sido un reto al impartir cuatro niveles. Ante esta diversidad uno debe ser capaz de adaptarse y saber manejar una significativa cantidad de elementos diversos que se plantean a lo largo de cada jornada.
Hace unos días recibo un correo electrónico de una alumna de cuarto, que decía: “Buenas tardes Chema, te mando este correo para decirte que el blog lo creé en la sala de informática pero no lo pude continuar en mi casa. El único ordenador que tenemos lo utiliza mi hermano para poder estudiar y no me lo puede dejar porque está en Madrid estudiando. Entonces no pude hacer nada sobre el blog y quería saber si por no poder hacer estos trabajos que mandaste puedo llegar a suspender… Muchas gracias. Un saludo”.
No todo en la docencia es enseñar y hay que tener en cuenta las limitaciones técnicas y económicas de la Administración y de las familias que nos limitan a la hora de desempeñar nuestras funciones pedagógicas, como en el caso que acabo de relatar.
IES Fernando Zóbel

La flexibilidad en estos temas es primordial. Ante una situación especial uno debe de ser capaz de hacer cambios en las actividades, buscas caminos distintos para llegar a conseguir los logros, al igual que si los alumnos no llegaran a comprender los conceptos explicados hay que buscar otras maneras de exponerlos para su comprensión.
Después de un tiempo alejado de la docencia directa me he dado cuenta de que no existen dos niños iguales. El ritmo de trabajo, sus comportamientos en clase y todos los factores externos que pueden afectar a su aprendizaje, provocan desfases en las necesidades temporales del aprendizaje individual de cada alumno. Hay unos que necesitan más tiempo para comprender los conceptos explicados en clase. He intentado ser paciente tanto para los que captaban los conceptos rápidamente como los que les costaba más, repitiendo las veces que han sido necesarias para que fueran entendidos.
He intentado ser paciente, tanto para los que acababan pronto sus tareas como los que eran más lentos que me obligaban a repetir de nuevo las explicaciones, nada he dado por perdido en estos años y he intentado no perder la falta de confianza en ellos, aunque a veces me ha constado muchísimo ser paciente.
Siempre me ha gustado ser comunicativo y próximo a sus problemas, compartiendo con ellos los malos momentos, como cuando se les veían decaídos por sus malos resultados, intentado hacerles ver que todo es recuperable. He compartido con ellos los proyectos de tecnología e informática, que hemos realizado dándoles a elegir entre varios para que se sintieran parte integrante en los trabajos, tal vez he sido algo agobiante por hacerles que comprendieran conceptos técnicos que para mí eran básicos, pero que para ellos resultaban algo complicados.

Hoy se ha cerrado otra etapa de mi vida. Me he siento gratamente sorprendido por mis alumnos.
Estaba despidiendo de los compañeros y mi última fase era el despedirme de los conserjes, cuando un grupo de alumnos han llegado buscándome. ¡Qué grata sorpresa! Querían despedirse de mí entregándome un pequeño regalo. Me han hecho que lo abriera, era un estuche con un bolígrafo PARKER, un gran obsequio cuando sabes que han sido ellos, sin ser motivados por ningún profesor para hacer tal acción. Para mí ha sido el mayor obsequio, el reconocimiento de mis alumnos. 


Les he dado las gracias y ellos me han respondido: “Estamos agradecidos por todo lo que ha hecho por nosotros, por entendernos y sobre todo por enseñarnos muchas cosas”.
Solo me queda dar las gracias a todos, a mis compañeros y a mis alumnos por haberme enseñado ellos más a mí que yo a ellos. Creo que he sido muy afortunado y quiero daros las gracias por todo lo que me habéis aportado en mi vida.
¡Muchas gracias a todos!

Cuenca, 23 de diciembre de 2017
P.D.
Al terminar de redactar esta carta, abro el Messenger y me encuentro con este mensaje:
Buenas noches Chema, bueno ya que no me he podido despedir de ti, quería decirte que gracias por éste año y medio, eres un profesor de los pies a la cabeza, gracias por enseñarme tanto e implicarte en que aprendamos. Dejas un hueco muy grande difícil de ocupar, deseo que disfrutes de tu jubilación que te lo mereces un saludo y un abrazo muy fuerte. Sonia.

Por estas cosas ha merecido la pena dedicar una vida a la enseñanza.

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

sábado, 16 de diciembre de 2017

Despedida de los compañeros del Zóbel al profesor José María Rodríguez González por su jubilación.

Jóse María Rodríguez y los ángeles
Se dice que los ángeles tienen la función pedagógica de explicar los dogmas de fe, como ellos, tú sentiste esa vocación pedagógica y a lo largo de tu vida laboral has intentado desentrañar los principios de la electrónica digital y la tecnología a ese “coro de serafines” que tenías en clase.
La creación de la Luz con frecuencia se asimila a la Creación de los ángeles, porque éstos son de juicio luminoso. Tú con también has sido un hombre de juicio luminoso, te has sentido atrapado por desvelar el misterio de la luz, de ese “Manto de Luz” que envuelve a la catedral de Cuenca, de la luz que proyecta Selene en la Hoz del Huécar, de esos rayos de luz que se filtran por las vidrieras e iluminan los grutescos de la rejería del siglo XVI.
Todos tus compañeros del Zóbel te deseamos una FELIZ JUBILACIÓN, que sigas desvelando a través de tu cámara fotográfica o de tu pluma los misterios de este Cosmos luminoso.
Cuenca, viernes 15 de diciembre de 2017








Mi más sincero agradecimiento a mis compañeros de trabajo. Todo un placer el haber trabajado con ellos en la digna tarea de la docencia en el IES Fernando Zóbel de Cuenca.
Cuenca, 16 de diciembre de 2017
José María Rodríguez González

sábado, 9 de diciembre de 2017

Cuando la historia se mezcla con la magia

El Cardenal Cisneros, el Licenciado Eugenio de Torralba y el Arcángel Zadquiel
Todos deseamos ser felices, pero nos limitan las emociones, los pensamientos dolorosos, el rencor y los conflictos en que nos vemos sumergidos, todo ello nos hace ver las cosas de una manera distinta creando una realidad que nos empequeñece, así lo juntamos con la idea de que queremos lo que no tenemos y lo que tenemos no sabemos valorarlo. Tal vez fuera todo esto lo que le sucedió al Licenciado Eugenio de Torralba, más conocido como el Licenciado Torralba, el cual se vio metido en el torbellino de la nigromancia que lo llevaría a ser encarcelado y a realizar un acto de fe ante la Santa Inquisición.
Ángel del siglo XVIII
Catedral de Cuenca
©José María Rodríguez González
Fue un jueves, 10 de diciembre de 1928, cuando decretaba el Consejo Superior de la Inquisición que fuera devuelto el proceso del Licenciado, empezando a incoarse a principio de año siguiente, hecho que el próximo año hará de estos hechos 490 años.
Según sus declaraciones en el proceso, Eugenio de Torralba nació en Cuenca, hacia el año 1485 en una familia de viejos hidalgos, viajó a Italia al servicio del Obispo Volterra, quien fue elevado a Cardenal en el año de 1503. En Roma comenzó los estudios de filosofía y medicina, licenciándose por el año de 1501. Haciéndose amigo del maestre Alfonso y Pomponezzi se dedicó a la quiromancia y astrología. 
Otro de los personajes que marcarían su vida fue al conocer a un fraile dominico de nombre Pedro, clérigo nigromante, quien le dijo que tenía como criado a un ángel bueno llamado Zequiel o Zadquiel, que le revelaba toda clase de secretos, sin pacto alguno. Tanta era la amistad que se tenían que no vaciló en brindar a Torralba la amistad del mismo y el arcángel aceptó dejándose ver bajo la apariencia de un joven rubio, quien le aseguró que “sería tuyo mientras viviera”. Sentía su presencia en los días en que la luna cambiaba a cuarto creciente y menguante, sin que le indujera a error contra la religión, le acompañaba a misa y éste le reprendía si cometía algún acto “non sancto” por lo que lo tenía como un ángel protector.
Llegó Eugenio a alcanzar fama como médico por el uso de muchas plantas que le enseñaba Zadquiel, y quien de vez en cuando le regañaba por cobrar las curaciones que hacía alegando que no le costaba trabajo adquirir los conocimientos que ponía en práctica.
Otro de sus logros era el vaticinar sucesos, entre sus pronósticos fue una mala noticia que había de tener el Rey y que fue comunicada al Cardenal Cisneros y al Gran Capitán; el mismo día se supo la muerte de un hijo del duque de Alba en lucha con los moros. 
Entrevistando Cisneros a Torralba, quiso éste conocer a Zadquiel, pero el arcángel se negó, aunque no sin decirle que llegaría a ser como el rey. Cosa que sucedió en 1505, tras la muerte inesperada de Felipe el Hermoso, Cisneros presidió la Junta de Regencia, siendo nombrado Gobernador General del Reino por los miembros de la grandeza. Desde su influyente posición, determinó en 1507 el inmediato regreso de Fernando a Castilla, servicio que el monarca tuvo a bien premiarle con el capelo cardenalicio e Inquisidor General de Castilla. (1*)
Cardenal Cisneros
Otra de las predicciones que realizó fue el anuncio de que el Cardenal de Sena  tendría un final lamentable y murió ajusticiado. Predijo la guerra civil de España a la muerte del Rey y surgieron las Comunidades y por no vaticinar sólo calamidades, predijo que la emperatriz tendría un varón y nació Felipe II.
Una de sus capacidades estaba basada en los viajes rápidos y en una ocasión quiso viajar a Venecia para visitar a un amigo y Zadquiel lo trasladó y como si se detuviera el tiempo fue y vino y no lo echaron de menos en su entorno habitual, contaba que había viajado de Valladolid a Roma en una hora. En otras ocasiones su arcángel le hizo ver los sucesos del saqueo de Roma, la muerte del Condestable, la prisión del Papa y trasladarle de nuevo a Valladolid en hora y media.
Este viaje fue el causante de su prisión; denunciado por su amigo, Diego de Zúñigo que lo denunció ante el inquisidor Ruesca. Al ser notoria su fama como nigromante, entró en la prisión de Cuenca a principio de 1528, iniciándose su proceso el 10 de enero. En marzo de 1531 se celebro un auto de fe y fue excarcelado. El arrepentimiento mostrado y por el tiempo de encarcelamiento le fue perdonado la pena y continuó ejerciendo de médico del Almirante de Castilla D. Fadrique Enriquez, de quien lo era antes y quien influyó en el indulto.
Arcángel Zadkiel
Catedral de Cuenca
©José María Rodríguez González
Otro de los aspectos que aún no he tocado es el del arcángel Zadquiel y he de afirmar que en el triforio de la Catedral de Cuenca, el segundo arcángel del lado del Evangelio es Zadquiel o Zadkiel, del que hace referencia en la vida del Licenciado Torralba. Está representado con un crucifijo en las manos y sobre una figura que en su rostro muestra desesperación, agarrándose los carrillos con las manos y tirando de ellos como si quisiera arrancárselos (2*). Este arcángel se asocia con la justicia, la benevolencia, la misericordia, el perdón y las cualidades que aporta son: la liberación, el recuerdo, la transición, la magia y la alquimia.
Es sabido que Eugenio de Torralba vivió en Cuenca en el palacio romano de Gómez Carrillo, ubicado en el barrio de San Martín. 
Aventura de Clavileño
Cervantes en la segunda parte del Quijote resume dos mitologías con efecto literario como la aventura de Clavileño, haciendo mención a nuestro Licenciado Torralba: “No hagas tal –respondió don Quijote- y acuérdate del verdadero cuento del licenciado Torralba, a quien llevaron los diablos en volandas por el aire caballero en una caña, cerrados los ojos, y en doce horas llego a Roma, y se apeó en Torre de Nona, que es una calle de la ciudad, y vio todo el fracaso y asalto y muerte de Borbón, y por la mañana ya estaba de vuelta en Madrid, donde dio cuenta de todo lo que había visto; el cual asimismo dijo que cuando iba por el aire le mandó el diablo que abriese los ojos, y los abrió y se vio tan cerca, a su parecer, del cuerno de la luna, que la pudiera asir con la mano, y que no osó mirar a la tierra, por no desvanecerse” (3*).
Cuenca, 10 de diciembre de 2017
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.
FUENTES.
1* Retrato de Francisco Jiménez de Cisneros con un epítome sobre su vida incluida en el libro Retratos de españoles ilustres, publicado en el año de 1791 Imprenta Real de Madrid.
2* Arcángeles del siglo XIII. Catedral de Cuenca. José María Rodríguez González. Cuenca, 2017, pág. 35.
3*Don quijote de la Mancha. Segunda Parte, capítulo XLI, edición anotada al cuidado de Silvia Iriso y Gonzalo Pontón, presentación y prólogo de Francisco Rico, Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores, Barcelona, 1988, pág. 961.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Villanueva de la Jara, el Rey Enrique III y Garci Ruiz de Alarcón. 622 años de un hecho histórico


La Jara (Villanueva de la Jara)

El 622 aniversario de la donación de Villanueva de la Jara a Garci Ruiz de Alarcón por el Rey Enrique III

Fue un 6 de diciembre de 1395, hoy hace 622 años, que el Rey Enrique III, premiaba a Garci Ruiz de Alarcón por su participación en la guerra de Portugal, en tiempo de su padre Juan I, haciendo donación de Villanueva de la Jara.

Guardo un grato recuerdo de Villanueva de la Jara, hace unos años tuve la suerte de visitarlo con unos amigos que tenían familia en el pueblo y pudimos entrar en la Colegiata entre otro lugares que fueron una delicia de ver.
Villanueva de la Jara

Hace años tuve la suerte de exponer mi obra “Manto de Luz” en el pueblo. Fue la Fundación Obra Social de la Caja CCM quien se encargó de la instalación, con la mala suerte que el día de la inauguración cayó un nevazo tremendo y me fue imposible estar presente en tal evento.

¿Cómo surgió esta población? La aldea de la Jara nace tras la reconquista de Cuenca por Alfonso VIII. En el año de 1184 se reconquista las villas de Alarcón e Iniesta. Desde Alarcón se desplazaron hacia las ricas tierras regadas por el río Valdemenbra, un grupo de habitantes que se instalaron en el lugar fundando la aldea dependiente de Alarcón y bajo la jurisdicción del Señorío de Villena y de la Corona de Castilla.

Fue un 6 de diciembre de 1395, hace 622 años, en que premiaba el Rey Enrique III a Garci Ruiz de Alarcón por la participación que había tenido en la guerra de Portugal, en tiempo de su padre Juan I, haciendo donación de Villanueva de la Jara.
Enrique III de Castilla

La contienda por cuya ayuda ganó nuestro paisano la villa de Villanueva de la Jara, fue de mucho peligro para Castilla, pues, recién terminadas las treguas acordadas por el Rey de Portugal, como consecuencia de la pérdida por los castellanos de la batalla de Aljubarrota, que afirmó la independencia de la nación vecina, el monarca lusitano, antiguo Maestre de Avis, íntimamente aliado con el Rey de Inglaterra, se decidió a favorecer las pretensiones que el duque de Lancaster tenía a la corona de Castilla, como marido de Doña Constanza, hija de Pedro I, cuyos pretendidos derechos apoyaba también Inglaterra.

Aprovechando los restos del partidismo hacia la memoria de Pedro I, que aún quedaban por Galicia, hizo algunas correrías por aquella región, el de Lancaster, mientras el de Castilla parte entraron sus enemigos en la primavera de 1387, hasta ser rechazados en Benavente, después de ocho días de sitio, por las salidas que desde la plaza hicieron los castellanos.

En la Sinopsis histórica de Ferreras se lee que vistas por el Rey de Castilla “las prevenciones que hacían los contrarios y la parte por donde querían entrar a hacerle la guerra, mandó retirar todos los víveres y que los habitantes de los lugares retirasen sus ganados y haciendas para que no tuvieran modo de subsistir sus contrarios”, en cuyo empeño continuó cortándoles los abastecimientos durante la campaña, siendo la carestía de víveres el motivo por el que, a espaldas de los portugueses se acordara un tratado secreto entre Lancaster y Juan I, del que resultó el matrimonio de una hija de aquél con el heredero de Castilla, Enrique, o en su defecto con su hermano Fernando habiéndose celebrado con el primero de los citados, lo que hizo desaparecer el problema de la cuestión dinástica al unirse las dos ramas que alegaban derecho al trono castellano.

De este tratado data el titularse los herederos de la corona Príncipes de Asturias, por haberse acordado en el mismo se diera tal dignidad a los príncipes contrayentes.

Entre las salidas que hicieron los de Benavente se distinguió la de las huestes de Garci Ruiz de Alarcón, que derrotó al ejército aliado, aunque quedando su acción sin recompensa en el reinado de Juan I; la obtuvo en el de su hijo Enrique III, que hoy hace 622 años, según unos investigadores, y el día 3 del mismo mes, según otros, le expidió un privilegio que decía: “Yo el Rey por facer bien y merced a vos Garci Ruiz de Alarcón e por la gran fazaña que facistes cebe Benavente, rindiendo en campo a Enrique inglés, con gran honra vuestra e de mis reinos, e servicios que me facedes e porque el Rey D. Juan mi señor e padre vos crió e había talante  de vos facer merced fago vos merced e gracia e dono vos todo el derecho que yo he al presente e pueda haber de aquí adelante en que quier manera de Villa nueva que está cerca del río Xucar a una legua de vuestra villa de Buenache”.

A las Relaciones Tipográficas mandadas por Felipe II, contestó Villanueva de la Jara diciendo había sido “aldea de la villa de Alarcón hasta en tanto que en tiempo de las diferencias que hubo entre la Reina Católica Dona Isabel, de gloriosa memoria, y su hermano, cual había de reinar en estos reinos de Castilla, entre los pueblos que se redujeron al patrimonio y corona real fue uno de ellos esta villa y de los primeros en el dicho fecho con la villa de Alarcón; y el marqués deuque de Escalona tuvo grandes alteraciones y guerras, donde fueron muertos muchos vecinos a fechos grandes robos de sus haciendas. La católica Reina.. en premio y merced que esta villa le fizo, por un real privilegio la fizo villa y la eximió y sacó de la jurisdicción de Alarcón”.

Cuenca, 1 de diciembre de 2016

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

viernes, 24 de noviembre de 2017

El pan bendito

Hace mucho tiempo que no relato ninguna de las historias vividas con mis abuelos y algunos seguidores me lo recriminan. Pues he aquí una de ellas.
Se acerca la Navidad y fluyen en mi memoria recuerdos de la niñez, historias que me contaban mis abuelos maternos, ya que los abuelos paternos murieron antes de que naciera, en concreto llegue a heredar el nombre de mi abuelo paterno al nacer tres días después de su muerte, un 17 de noviembre de 1956, tres días después nacería quien les escribe.



Mis abuelos maternos se llamaban Isidoro González Cercenado, conocido por el apodo de “Sabido”, natural de Cuenca y mi abuela, Florencia Vega Gómez, natural de Chillarón.

En mi vida existe un recuerdo amable. Un recuerdo como casi todos los que conservamos de esa edad dichosa en que limpia al alma de pecado, e ignorante el corazón de egoísmos, damos los primeros pasos por la vida con ojos muy abiertos y los brazos extendidos con el ansia infantil de abarcarlo todo, desconocedores aun del derecho de la propiedad que más tarde ha de proporcionarnos tantos disgustos.
Mi recuerdo cariñoso es de una historia sobre un trocito de pan. La historia en esta ocasión es de mi abuela Florencia.
Era domingo cuando mi abuela estaba haciendo picatostes en la cocina con vistas al barrio de San Martín. Desde sus ventanales se ve parte de la subida al Parador y la explanada de la parte de atrás de las Casas Colgadas. Un grupo de muchachos jugaban con una hogaza de pan. Jugaban  pasándosela de uno a otro y una niña corría tras ella para cogerla. Eso despertó el recuerdo a mi abuela Florencia, de sus años de niña en el pueblo de Chillarón de Cuenca. Viendo la escena mi abuela le hizo expresar: ¡qué poca necesidad de pasa ahora! y a continuación comenzó a decirme: Me acuerdo de un trocito de pan que todos los domingos, nos repartía el cura de mi pueblo al salir de la misa dominical. Era pan idéntico o quizás inferior al que comemos en casa, pero, era pan bendito y además nos daba pretexto para corretear por el atrio y escuchar los cuentos maravillosos y la vida y milagros de los santos que nos narraba un ancianito que invariablemente se hallaba sentado en un poyo cercano a la iglesia, como hace tu abuelo contigo para que de mayor lo recuerdes y hagas lo mismo, porque debes de saber Josemari, que a mi edad se vive de los recuerdos y a la tuya se aprende de ellos.


Fuera lo que fuera, el caso era que toda la chiquillería del pueblo estaba impaciente por la llegada del domingo y nada más entrar en la iglesia, dirigíamos la vista hacia el sitio en que se hallaba el canastro de mimbre que más tarde había de presentar el monaguillo para que recibiese la bendición antes de llegar a nuestras manos.
Había que darse prisa para alcanzar el reparto, de lo contrario alguno podía quedarse sin él y entonces ¡que desconsuelo al saber que no nos había tocado en suerte un pedacito de aquel pan bendito y tan rico!

Aquel pan, era de verdad, pan bendito. Pan bendecido por un hombre verdaderamente cristiano, pan que no llevaba envoltorio ninguno ni consejos especiales. Aquel humilde pastor de almas, iba conduciendo su rebaño con sencillez y cordura por el camino del bien. Su vida tranquila y ejemplar, su austeridad, hacía que todo el mundo le mirase con veneración. Repartía pan de trigo y caricias a los más pequeños de su comunidad. Pan espiritual y rudos y sanos consejos a los mayores. ¿Cuántos años han pasado desde entonces? Muchos. Se ven tan lejos esa época de paz, que a veces me figuro que ha sido un sueño feliz…

Sin percatarnos, mi abuelo Sabino había estado escuchando y cortó las últimas palabras de mi abuela - ¡No  te pongas melancólica con recuerdos de tu pueblo! Josemari vámonos que falta de pan siempre ha habido y lo habrá y San Julián protegió y protege a esta comunidad con el “Pan de los pobres” como lo llamaba él.

Saliendo de su casa, nos encaminamos a la Catedral para rezar una oración por los pobres delante de la urna de los restos de San Julián. Estando sentados delante del altar del Transparente me susurró: ¡no olvides de pedir a San Julián por los pobres, porque nunca se puede descartes, que en algún momento de tu vida, estés entre esos necesitados!


Aquel día aprendí que con el pan no se juega y para colmo bajando para su casa entramos en la peluquería de Maeso, a saludarlo. Sobre la mesa camilla tenían: ajos, queso y una bota con vino. Quedamos sorprendidos porque los que estaban dentro se afanaban en cortar pequeños trozos de una hogaza que juntándolos con un pedazo de queso comían con afán; la bota iba de mano en mano. Al entrar nosotros  de inmediato se lo ofrecieron a mí abuelo y para rematar la mañana soltó mi abuelo, ¡Josemari aprende este refrán y no lo olvides jamás! “Con pan y ajo crudo se anda seguro” y  tomando un trozo de queso con un trocito de pan, de los que había partidos, remató: “bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso”.

Cuenca, 24 de noviembre de 2017

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

miércoles, 22 de noviembre de 2017

La última visita guida gratuita del año en la Catedral de Cuenca. Esta vez por la vidriera abstracta


El arte abstracto hecho Luz

Visita gratuita por la vidriera abstracta de la Catedral de Cuenca
Durante la visita tendremos la suerte de observar el "Milagro de la Luz de Adviento", es decir
la iluminación, por un haz de luz que atraviesa la segunda vidriera del triforio del lado de la Epístola, llegando su luz al medallón de la Anunciación de la reja de la capilla de los Caballeros. 

El primer sábado del mes, día 2 de diciembre, a las 11 de la mañana el profesor e investigador José María Rodríguez González realizará una visita guiada por la obra de los cuatro artistas que intervinieron en la elaboración de los bocetos de las vidrieras nuevas del siglo XX: Gustavo Torner, Gerardo Rueda, Bonifacio Alonso y Henri de Chanet.
La arquitectura gótica esta especialmente armonizada con la experiencia religiosa. El arquitecto gótico, en alguna medida, intentaba representar la magnificencia de la Jerusalén Celeste  (Ap 21, 21).
La Catedral de Cuenca es una realidad que se ha consolidado a lo largo de los siglos llegando a su configuración actual como resultado de las actuaciones de los distintos momentos de su historia. 
Por todo ello la Catedral debía albergar en su seno el arte del siglo XX y para ello el Cabildo elaboró un programa de contenido religioso que fue facilitado a los cuatro artistas elegidos, que elaboraron los bocetos.
La construcción de las nuevas vidrieras fueron elaborados con el lengua artístico de nuestro tiempo apoyado en la idea universal de la Salvación del hombre, que contribuye a la definición de un nuevo espacio interior de la Catedral conquense que la define como la única que alberga en su interior todas las artes desde su construcción.
Cuenca, 22 de noviembre de 2017
José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico

domingo, 19 de noviembre de 2017

Inteligente y mujer. Santa Catalina de Alejandría


Una mujer adelantada a su tiempo. Santa Catalina de Alejandría

El día 25 de noviembre se celebra su festividad.

Hoy diríamos de Catalina fue una mujer muy inteligente y culta, valores que en una mujer a finales del siglo IV no eran tenidos en cuenta socialmente hablando.
Santa Catalina de Alejandría

Nació en el seno de una familia noble de Alejandría, sus padres pronto se dieron cuenta de su gran inteligencia y le facilitaron el acceso a los estudios en ciencias y letras. Sobresaliendo tanto en sus estudios que se llegó a situarse a la altura de los grandes poetas y filósofos de aquella época.

La Catedral de Cuenca dedica una capilla a esta Santa. Se sitúa en la nave del Evangelio a la altura del Arco de Jamete. El primer propietario de la capilla fue D. Luis de Guzmán, como atestigua su escudo de armas. El espacio para la capilla fue cedido por el Cabildo en el año 1598.

Santa Catalina junto con otras santas, como Santa Margarita y Santa Bárbara, fueron calificadas, con otros catorce santos, como los más útiles para el cielo. Fue alabada por los predicadores y cantada por los poetas. Sabido es que  Bossuet, defensor de la teoría del origen divino del poder, le dedicó uno de sus más hermosos panegíricos y que Adán de San Víctor, considerado el mejor y el más grande poeta litúrgico en latín del Medievo,  escribió un magnífico poema en su honor al que tituló: “Vox Sonora nostri chori”. La Iglesia Católica, liberándola de las narraciones legendarias, la inscribió en el Martirologio Romano como “Liberum memoria”.
Catalina nació en el año 290. Su vida se enmarca en el siglo IV; un día se le apareció Cristo y desde ese momento su vida cambio, decidiendo dedicarse a difundir la verdad del cristianismo.

El emperador Majencio (306-312) fue a Alejandría para presidir una fiesta y ordenó que todos los súbditos hicieran sacrificios de toros y ovejas a sus dioses. Catalina fue obligada a ir, pero en vez de realizar el sacrificio ella hizo la señal de la cruz. Se dirigió al Emperador, presente en el acto, y sin miedo le exhortó a que conociera al verdadero Dios y dejara de hacer sacrificios a falsos dioses. Ello le valió que fuera arrestada y conducida a palacio e invitada a que repusiera su actitud, ella no sólo no cedió en su manera de hacer si no que le retó a un debate sobre la verdad y la existencia de un solo Dios.

En el debate filosófico, los 50 sabios elegidos por el Emperador fueron convertidos al cristianismo provocando la ira de Majencio quien los hizo ejecutar. El Emperador, seducido por su belleza, trató de convencerla con promesas, pero al no lograrlo mandó azotarla y después la encerró en prisión. En el calabozo fue visitada por la emperatriz, deseosa de ver a una mujer tan extraordinaria, le acompañó el jefe de las tropas, Porfirio, que también se convirtió junto con otros 200 soldados. Según cuenta la “passio”.

Cansado el Emperador de que sus promesas no tuviera el éxito esperado en Catalina, mandó que fuera torturada con una máquina formada por una rueda guarnecida con cuchillas afiladas. Al tocar el cuerpo de Catalina las cuchillas estas se doblaron sin ocasionarle ningún mal. Tras este fracaso Majencio la hizo decapitar, al igual que a Porfirio y a cuantos se convirtieron al cristianismo de sus soldados.
Capilla de Santa Catalina de Alejandría
Catedral de CUenca

Cuanta la leyenda que su tumba fue encontrada al pie del Monte Sinaí, en el monasterio que lleva su nombre. Se dice que fueron los monjes quienes encontraron una gruta en la montaña, hallando en ella el cuerpo intacto de la Santa, que había sido depositado allí por los ángeles. Por este motivo se iniciaron peregrinaciones de todo el mundo.

Su fiesta de recordatorio se celebra el día 25 de noviembre. Fue la Santa más representada en el arte después de la Virgen María en el renacimiento.

Al leer la biografía de la Santa nos encontramos con la palabra “passio”. He de decir que la “passio” es una obra originl griega que fue escrita entre los siglo VI-VIII, se cree que el redactor fue un monje del Sinaí, conocedor de los santos lugares. Esta narración fue considerada como una biografía histórica y contribuyó, en gran medida, a la difusión del culto de la Santa Catalina.

Como estudioso de la iconografía diré que los instrumentos del martirio, la rueda y la espada, y los signos de realeza y sabiduría, que son la corona y el libro, prácticamente aparecen en todas las pinturas y esculturas. Sin embargo, el signo más característico es la rueda con calvos y sierras, como instrumento utilizado en su martirio. Ello ha llevado a utilizarla como patrona todos aquellos artesanos que trabajan con rueda como; los carreros, molineros, traperos, hilanderas, ciclistas, relojeros, que una de las ruedas base del reloj le pusieron el nombre de “rueda catalina” en su honor. También es tomada como patrona de los escolares y estudiantes, de los filósofos.

Como al principio del artículo decía, la capilla dedicada a la santa en la Catedral de Cuenca fue construida a mediados del siglo XV y modificada su entrada principal en el siglo XVI con los dos arcos de medio punto. Sobre el año 1525 se hizo el retablo, reformado en el año 1598, cuando compró la capilla D. Luis de Guzmán, regidor de Cuenca.
Lo más destacado es la tabla central que representa el martirio de Santa Catalina. La composición en planos escalonados es de estilo italiano. Lo elevado del paisaje, el duro plagado del manto de la Santa y la aspereza de los rostros lo relaciona con la escuela hispanoflamenta.

Invito hacer una visita a esta rica capilla que pasa desapercibida pero que es grande tanto por la Santa que la preside como por el retablo y altos relieves que posee.

Cuenca, 19 de noviembre de 2017

José María Rodríguez González. Profesor e investigador histórico.